Se transcribe la información aparecida en ese diario con motivo de las

VI Jornadas Medicina Filosofía, en la Universidad de Sevilla, (ver en

eventos), seguida de la entrevista que este diario realizó el día anterior

a Jesús García Blanca, uno de los ponentes.

Noticia aparecida en el diario PUBLICO:

La universidad da voz a negacionistas del sida Unas jornadas en Sevilla causan malestar entre los científicos

OLIVIA CARBALLAR SEVILLA 21/10/2010 08:30


Los negacionistas creen que el sida es un negocio.Afp

Sostienen, en contra de la comunidad científica, que el sida es un negocio, que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no provoca la enfermedad, que se trata, sin más,de un engaño de los poderosos y la industria farmacéutica. Son un grupo muyreducido, pero su presencia en foros y conferencias cada vez es mayor. Entre

hoy y mañana, varios seguidores del negacionismo del sida, como Jesús García Blanca o Alfredo Embid, participarán en unas jornadas sobre medicina y filosofía organizadas en la Universidad de Sevilla.


Su asistencia ha generado malestar en diversos sectores científicos de la comunidad universitaria, que han pedido al rector, a través de correos electrónicos, que impida que el mensaje negacionista sea difundido desde su ámbito: "Nos preocupa profundamente que en pleno siglo XXI, cuando la ciencia ya ha demostrado sobradamente el carácter infeccioso del VIH-sida y la relación entre ambos, conocidas sus formas de transmisión y prevención [...], la universidad dé cobijo a encuentros de carácter presuntamente científico",

dicen los correos electrónicos.


El rector obvia las protestas, "exageradas" según la institución


La universidad como institución, según aclaró un portavoz de prensa, cree que las protestas son "exageradas"

y por eso no ha adoptado ninguna medida. "Son fruto de la ignorancia y la desinformación; no sé si

estas personas van a hablar o no del sida y no sé quién lleva razón porque no soy científico", dijo en
conversación telefónica con Público el coordinador de las jornadas, José Ordóñez García, profesor de Filosofía de la Universidad de Sevilla.


¿Invitaría a un negacionista del Holocausto? "No tiene nada que ver la evidencia científica con la evidencia histórica", respondió.


Los ponentes


Uno de los participantes, Jesús García Blanca, atribuye las críticas a "grupos autodenominados escépticos. Han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer

lo que precisamente preconiza la ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas,

pedir el debate. Está claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional", denuncia García Blanca, maestro de profesión y autor de varios libros, a través de un cuestionario enviado por correo

electrónico. García Blanca también asegura que los "antivirales son potentes tóxicos tendencialmente
mortales".


El negacionismo del sida no es, simplemente, cuestión de fe. Thabo Mbeki, presidente de Suráfrica de 1999

a 2008, siguió las teorías de un reducido grupo de científicos disidentes en este campo que pensaban que el VIH no provocaba el sida y, según un estudio de la Universidad de Harvard, durante su mandato, un total de 365.000 niños surafricanos murieron por la falta de tratamiento adecuado.


CUESTIONARIO ENVIADO A DIARIO PÚBLICO POR GARCÍA BLANCA:


— ¿Por qué te invitan a las jornadas?


—Por ser el autor de “El rapto de Higea”. En este libro resumo más de veinte años de investigación en

Ecología, Educación y Salud, describo la crisis global de los sistemas sanitarios y analizo los mecanismos

de poder que operan en el terreno de la salud y la enfermedad. “El rapto de Higea” le llegó al Coordinador de

as Jornadas de Sevilla, el profesor José Ordóñez, a través de un amigo común, el doctor en filosofía

Emmanuel Lizcano. Tras su lectura, me propuso participar en las Jornadas y debatir sobre sus contenidos.


— ¿Cuál es tu teoría sobre el sida?


—Que no es una enfermedad, sino un “Dispositivo de Poder”, un montaje puesto en marcha en 1981 por los CDC estadounidenses. Desde 1993 he leído decenas de libros y he traducido y analizado cientos de artículos científicos. También he asistido a cursos con inmunólogos, virólogos y médicos de prestigio internacional. He mantenido contacto con afectados, periodistas, abogados e investigadores de distintas especialidades. Mi conclusión –hasta que me demuestren lo contrario con argumentos- es que nadie ha aislado el “VIH” ni establecido una causa viral para el “SIDA”, que los supuestos “tests de VIH” no han sido validados, que los
“recuentos de CD4” y “mediciones de carga viral” carecen de base técnica o biológica, y que los “antivirales”

son potentes tóxicos tendencialmente mortales que están causando enormes problemas de salud y parte de las muertes atribuidas al “SIDA”.


— ¿Qué opinas de las quejas de que la Universidad dé voz a negacionistas del sida?


—A lo largo de la historia siempre han existido fanáticos que se aferraban a las ideas establecidas y pioneros que las cuestionaban. Estos grupos autodenominados “escépticos” se descalifican ellos mismos al atacar a la Universidad por potenciar el debate y las ideas críticas. Son lo que Lizcano llama “fundamentalistas científicos”: han convertido en dogma determinadas teorías y reaccionan violentamente cuando alguien se atreve a hacer lo que precisamente preconiza la Ciencia: cuestionar, dudar, exigir pruebas, aportar hipótesis alternativas, pedir

el debate. Esta claro que muchos ven peligrar su estatus social y profesional.


— Los estudios científicos sostienen que el VIH causa el sida. ¿Puedes demostrar científicamente lo contrario?


—Sí, a pesar de que la carga de la prueba la tiene quien afirma. El científico que propone una teoría debe aportar pruebas de que es válida. Y los demás están obligados a exigirlas y comprobar que su teoría es acertada o proponer teorías alternativas. Estas ideas que parecen tan lógicas, elementales y aceptadas ampliamente, se ven pulverizadas inmediatamente en cuanto se habla de SIDA. Sin embargo, los científicos
críticos han cumplido con su obligación: generar y publicar la documentación científica que evidencia las mentiras y errores oficialistas, y proponer explicaciones rigurosas.


— Las quejas también dicen que vosotros no tenéis formación para hablar del tema. ¿Qué opinas sobre eso?


—Que no es cierto, en mi caso precisamente tengo la formación y titulación académica adecuada así como

la experiencia necesaria para trasmitir información. De hecho, llevo más de 25 años explicando a mis alumnos las teorías que han desarrollado los científicos, los matemáticos, los historiadores o los lingüistas. Esa es mi profesión y esa ha sido mi intención al editar el libro: explicar lo que he aprendido durante años con el máximo rigor y honestidad.


COMENTARIOS


- El mismo título de la noticia ya lo dice todo, en él se pone de manifiesto cómo, en vez de limitarse a

informar, este diario se adscribe a esa corriente que califica a los que tienen ideas críticas sobre el sida

como “negacionistas”, que es la misma que los ha calificado en diversas ocasiones como “criminales”.


- El mismo hecho de que se publique como si fuera algo escandaloso el hecho de que en la universidad se

dé cabida a debates, científicos, filosóficos o de la índole que sea, donde alguien defiende posturas que no

son las mayoritarias, da mucho que pensar tanto del grado de apertura mental como de la profesionalidad

de estos señores.


- Que el sida es un negocio lo ve hasta un ciego, no hace falta ser un “negacionista”, sólo hay ver lo que cuestan esos fármacos.


- Que los fármacos son tóxicos, lo dicen los mismos prospectos.


- El principal investigador del sida, autor de esta estrafalaria teoría del VIH, (Robert Gallo), en un señor que, además de diversas acusaciones por fraude, tiene en su haber una declaración de “mala conducta científica

y mentira deliberada”, por sus investigaciones en el sida precisamente y el primero que desmintió esa teoría,
hace ya varios lustros, (Peter Duesberg), es la persona a la que el mismo Gallo consideraba como la más entendida en el campo de los retrovirus.


- ¿Cómo se puede acusar al expresidente de Sudáfrica nada menos que de la muerte de 365.000 niños, por

su negativa a suministrarles unos tratamientos tóxicos, cuando es sabido que estos fármacos ni siquiera cuentan con estudios previos “contra placebo”, es decir, estudios que demuestren que son mejores que no tomar nada?. Thabo Mbeki merece nuestra admiración y respeto por haber sido el único político en todo el mundo que ha demostrado tener una actitud coherente y valiente con respecto al sida.


SÓLO TEMEN LOS DEBATES PÚBLICOS Y ABIERTOS QUIENES CARECEN DE ARGUMENTOS







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