verdad (3)

 

Extractos del capítulo 18 "Case not Closed", p. 171-182 de su libro "Danza descarnada en el campo de la mente" (Dancing Naked in the Mind Field), Editorial Bloomsbury, Londres, 2000)

 (Traducción A.A.S, Superando el Sida)

 

Kary Mullis es Doctor en Bioquímica de la Universidad de Berkeley (California). En 1993 obtuvo el Premio Nobel de Química por haber inventado la PCR, Reacción en Cadena de la Polimerasa (en inglés, Polymerase Chain Reaction, o simplemente PCR), una técnica para amplificar material genético, (la PCR trabaja con ADN), es decir, de algo tan pequeño como un trozo de ADN se puede obtener, si se hace correctamente, hasta un millón de copias exactamente iguales, (es por eso que se la denominó “la Xerox –una conocida marca de fotocopiadoras- de la genética”). Esta técnica es usada, de un modo fraudulento según el propio Mullis, para medir la carga viral (en otras palabras, la "cantidad de presunto virus" en los supuestos portadores). Sin embargo, el propio Kary Mullis - sin duda uno de los disidentes más enérgicos - ha dicho hasta el cansancio que la PCR no sirve para medir cantidades de virus, y en un simposio en Colombia añadió que habría renunciado al Nobel si hubiera sabido el uso que se le iba a dar a su invención.

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Cuando en 1984 escuché por primera vez que Lluc Montagnier, del Instituto Pasteur de París, y Robert Gallo, del Instituto Nacional de Salud norteamericano (NIH), habían descubierto independientemente que el retrovirus más tarde llamado VIH - Virus de Inmunodeficiencia Humana - era la causa del SIDA, acepté el dato como cualquier otro hecho científico. El problema no tenía que ver del todo con mi sector, la bioquímica y, además ellos eran expertos en retrovirus.

Cuatro años más tarde, mientras trabajaba como asesor en la empresa Specialty Labs en Santa Mónica, estábamos buscando la manera de utilizar la PCR para detectar retrovirus en las miles de donaciones de sangre que la Cruz Roja recibe a diario. Yo estaba escribiendo un informe para el patrocinador del proyecto acerca de cómo se estaba desarrollando el trabajo, y comencé diciendo que "el VIH es la probable causa del SIDA".

Le pregunté a un virólogo de Specialty donde podría encontrar referencias que confirmaran que el VIH era la causa del SIDA. "No es necesario", me dijo. "Es algo que todo el mundo lo sabe". Pero añadí "Me gustaría citar algunos datos". Me sentí ridículo por no conocer la fuente de un descubrimiento tan importante. Parecía que todo el mundo la conocía. Me sugirió, "¿Por qué no mencionas el informe del CDC?" y me dio una copia del informe periódico sobre morbilidad y la mortalidad del Centro para el Control de Enfermedades. Lo leí, pero no era un artículo científico. Simplemente afirmaba que había sido identificado un organismo, pero no explicaba cómo. Instaba a los médicos a que informaran al Centro cada vez que se encontraran con pacientes con ciertos síntomas, y a que los sometieran a pruebas para detectar la presencia de anticuerpos frente a este organismo. El informe no hacía referencia a la investigación original, pero eso no me sorprendió, pues estaba destinado a los médicos que no necesitan conocer la fuente de información. Los médicos daban por sentado que si el CDC estaba convencido, entonces debía existir en algún lugar la prueba de que el VIH causaba el SIDA.

Normalmente se considera a un artículo como referencia adecuada, desde el punto de vista científico, si ha sido publicado en una revista científica fiable. Hoy en día las revistas se imprimen en papel brillante, están llenas de fotografías en sus portadas y de anuncios, además de contener muchos artículos escritos por periodistas profesionales, y también hay fotos de chicas que anuncian los productos que pueden venir bien para el laboratorio. Los que hacen la publicidad son las compañías que ofrecen productos a los científicos, y las que producen los fármacos que los médicos prescriben. En consecuencia, todos las revistas más importantes tienen alguna relación con las empresas.

Los científicos presentan los artículos que describen su investigación. Para la carrera de un científico es fundamental escribir artículos que describen su trabajo y ser capaces de publicarlos: no tener artículos publicados en las revistas más reconocidas significa perder prestigio. Sin embargo, no se pueden presentar artículos hasta que los experimentos que apoyan a las teorías presentadas no se hayan concluido y evaluado. Inclusive, las revistas más importantes exigen informar directamente, o a través de citas, de todos los detalles de los experimentos, para que otros investigadores puedan repetirlos exactamente y traten de lograr los mismos resultados. Si las cosas no salen así, se hace público, y al final se debe resolver el conflicto de manera que cuando la búsqueda se reanuda, se sepa con certeza desde qué punto se debe recomenzar.

Las revistas más calificadas tienen un sistema de revisión. Cuando se presenta un artículo para ser publicado, el director envía una copia a algunos colegas del autor para que lo revisen: son los llamados auditores. A los directores se les paga por su trabajo, pero no a los auditores, y aun así es un trabajo que les da poder, y que generalmente los satisface. Para tal fin, hice algunas búsquedas con el ordenador. Ni Montagnier ni Gallo, ni nadie más publicaron artículos que describieran los experimentos que llevaron a la conclusión de que, probablemente, el VIH causaba el SIDA. Leí los artículos publicados en "Science" que los habían hecho famosos como "médicos del SIDA", pero todo lo que estaba escrito allí era que habían encontrado en algunos pacientes con SIDA indicios de una infección previa causada por algo que probablemente era el VIH.

Habían descubierto anticuerpos. Sin embargo, los anticuerpos contra ciertos virus siempre se habían considerado un indicio de enfermedades anteriores, no de enfermedades actuales. Los anticuerpos indicaban que el virus había sido derrotado, y que el paciente estaba a salvo. En los artículos no se decía en absoluto que este virus causaba una enfermedad, ni tampoco se demostraba que todas las personas que tenían anticuerpos en su sangre estaban enfermas. De hecho, se encontraron anticuerpos en el organismo de algunos individuos sanos. Si Montagnier y Gallo no habían logrado encontrar dichas pruebas, ¿Por qué se publicaron sus artículos, y por qué estaban discutiendo tanto a quien se debía atribuir el merito del descubrimiento? Hubo un incidente internacional cuando Robert Gallo, del NIH, declaró que una muestra del VIH, que le había enviado Lluc Montagnier desde París, no se había desarrollado en su laboratorio. Sin embargo, sí se había desarrollado el virus procedente de otros especímenes recogidos por Gallo y sus colaboradores de supuestos pacientes de SIDA. Basándose en estas muestras Gallo patentó una prueba para el SIDA, y el Instituto Pasteur lo demandó. Al final, el tribunal dio la razón al instituto Pasteur, pero en 1989 la situación se encontraba aun en un punto muerto, y las dos instituciones seguían compartiendo los beneficios.

Yo dudaba en escribir que el “HIV es la causa probable del SIDA", pues antes quería las pruebas publicadas que lo confirmaran. Mi declaración fue lo más limitada posible: en mi informe sobre el desarrollo del trabajo no quería afirmar que el virus era indudablemente la causa del SIDA, sólo estaba tratando de decir que era probable que lo fuera, por razones conocidas. Decenas de miles de científicos e investigadores estaban gastando miles de millones de dólares todos los años en investigaciones que se basaban en esta idea. La razón de todo esto tenía que estar en alguna parte, pues de lo contrario todas estas personas no habrían permitido que sus investigaciones se centraran en una hipótesis tan limitada.

Yo en ese momento daba conferencias sobre la PCR en innumerables simposios. Y siempre había personas que hablaban del VIH. Les pregunté en qué se basaba la certeza de que este virus era la causa del SIDA. Todos daban algún tipo de respuesta, decían que la documentación estaba en sus hogares, en la oficina, o en algún cajón. Todo el mundo lo sabía, y me iban a enviar la información apenas regresaran a sus casas. Pero nunca me llegó nada, nunca nadie me envió una explicación de cómo el VIH causa el SIDA.

 

Finalmente, tuve la oportunidad de hacerle esta pregunta sobre las pruebas a Montagnier cuando se celebró una conferencia en San Diego, en la apertura del Centro de Investigación sobre Sida (UCSD), aun hoy dirigido por la ex esposa de Robert Gallo, la Dra. Flossie Wong-Staal. Esa iba a ser la última vez que hacía esta pregunta sin perder la paciencia. La respuesta de Montagnier fue una sugerencia: "¿Por qué no cita el informe del CDC?" "Lo he leído” -dije, “pero en realidad no responde a la pregunta de si el VIH es la causa probable del SIDA, ¿verdad?”Montagnier estuvo de acuerdo, pero yo estaba muy molesto. Si ni siquiera él conocía la respuesta, ¿Quién demonios habría sido capaz de conocerla?

Una noche estaba conduciendo mi coche desde Berkeley a La Jolla cuando escuché en la radio pública nacional una entrevista con Peter Duesberg, un virólogo famoso de Berkeley. Finalmente me di cuenta de por qué era tan difícil encontrar pruebas que relacionaran el VIH y el SIDA: Duesberg sostenía que dichas pruebas no existían. Nunca nadie había demostrado que el VIH causaba el SIDA. La entrevista duró aproximadamente una hora y detuve el coche para no perderme nada. Yo había oído hablar de Peter cuando cursaba mi especialización en Berkeley. Me lo habían descrito como un científico muy bueno, que había sido capaz de indicar la trayectoria de una mutación especial de un solo nucleótido en lo que entonces iba a ser definido como un oncogén. En los sesenta eso era algo muy difícil de lograr. Peter siguió adelante y desarrolló la teoría de que era posible que los virus introduzcan oncogenes en el organismo humano que causan cáncer. La idea tuvo éxito, y se convirtió en una base teórica de investigación seria que fue financiada y le dieron el nombre desafortunado de "guerra contra el cáncer". A Peter lo eligieron "Científico del año en California”.

Pero en lugar de dormirse en los laureles, les prendió fuego. Se las arregló para encontrar los puntos débiles en su propia teoría, y anunció a sus colegas, muy asombrados, que se estaban empeñando para encontrar la demostración experimental, de que era muy improbable que tuvieran éxito. Si querían luchar contra el cáncer, su investigación debía dirigirse en otra dirección. Pero ellos, o porque estaban más interesados en la lucha contra su propia pobreza que en la del cáncer, o simplemente porque no lograban encarar sus errores, continuaron trabajando durante diez años sin obtener ningún resultado de la hipótesis del oncogén viral. Y no lograron captar la ironía de la situación: cuanto más aumentaba su frustración, más reprendían a Duesberg por haber puesto en duda su propia teoría, y también por haber puesto de manifiesto la insensatez de ellos. La mayoría de ellos habían sido capacitados para obtener fondos del gobierno, contratar a gente para hacer investigaciones y escribir artículos en los que suelen terminar diciendo que se debe investigar más a fondo siguiendo las misma líneas de investigación, de preferencia por ellos, con el dinero de alguna otra persona. Uno de ellos era Bob Gallo.

Gallo había sido amigo de Peter. Los dos habían trabajado en el mismo departamento del Instituto Nacional del Cáncer (NCI). De los miles de científicos que se habían dedicado en vano a asignar a un virus un papel determinante en el desarrollo del cáncer, Bob (Gallo) había sido el único tan entusiasta que incluso llegó a decir que lo había logrado. Nadie le prestó atención al asunto, porque él había demostrado tan sólo una relación esporádica y muy débil entre los anticuerpos contra un retrovirus inofensivo que denominó HTLV-1 y un tipo de cáncer inusual que se lo encuentra principalmente en dos de las islas del sur de Japón. A pesar de que no tenía fama como científico, Gallo fue capaz de escalar fácilmente las jerarquías, mientras que Duesberg, a pesar de su capacidad, había descendido. Cuando apareció el SIDA, Margaret Heckler se dirigió a Gallo cuando el presidente Reagan decidió que no aguantaba más a los homosexuales que se manifestaban frente a la Casa Blanca. Heckler era Ministra de Educación, Salud y Bienestar Social, y por lo tanto jefe supremo del NIH. Bob Gallo tenía una muestra del “virus” que Montagnier había encontrado en un ganglio linfático de un gay parisino, diseñador de interiores, con SIDA. Montagnier había enviado la muestra a Gallo para que la evaluara, y Bob se había apoderado de ella con el fin de explotarla para su carrera profesional.

Margaret convocó a una conferencia de prensa y presentó al Dr. Robert Gallo, quien se quitó las gafas de sol lentamente y anunció a la prensa mundial: "Señores, hemos encontrado la causa del SIDA!". Y se acabó. Gallo y Heckler anunciaron que para dentro de un par de años iba a estar disponible una vacuna y una terapia. Nos hallábamos en 1984. Todos los ex cazadores virtieron en expertos de SIDA. Para empezar, Reagan asignó a la investigación alrededor de mil millones de dólares, y enseguida cualquiera que afirmara poseer una especialización científica y médica de cualquier tipo, y que se encontrara sin mucho que hacer en ese entonces, se hallaba con una oferta de empleo a tiempo completo, que mantiene en la actualidad.

El nombre de virus de inmunodeficiencia humana fue creado por un comité internacional, en un intento de resolver la disputa entre Gallo y Montagnier, que le habían dado nombres diferentes. Llamarlo VIH demostró que el comité tenía poca visión de futuro, además de un error que frustró cualquier intento de investigar la relación de causalidad entre el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y el virus de inmunodeficiencia humana. Duesberg, desde un segundo plano, recalcó prudentemente en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias que no había pruebas fiables acerca de la participación del nuevo virus. Pero se lo ignoró completamente, sus artículos fueron rechazados, y los comités integrados por sus colegas comenzaron a dudar de que fuera necesario seguir financiando su investigación. Al final, en lo que debe considerarse un acto de increíble arrogancia y desprecio hacia el decoro científico, un comité del que formaba parte Flossie Wong-Staal, que entonces ya estaba abiertamente en contra de Duesberg, decidió no renovar a Peter el Premio al Investigador Distinguido, excluyéndolo así de los fondos destinados a la investigación. De esta manera, Duesberg era menos peligroso para el creciente establishment del SIDA, pues ya no iba a ser invitado más a hablar en conferencias en las que participaban sus antiguos colegas.

Vivimos rodeados de un número incalculable de retrovirus. Están en todas partes, y probablemente son al menos tan antiguos como la humanidad, debido a que forman parte de nuestro genoma. Recibimos algunos de nuestras madres bajo la forma de nuevos virus, de partículas de virus infecciosas que migran de la madre al feto. Otros los recibimos tanto de nuestras madres como de nuestros padres, junto con los genes. Algunas de las secuencias estables de nuestro genoma están formadas por retrovirus. Esto quiere decir que podemos producir, y en algunos casos de hecho producimos nuestras partículas retrovirales. Algunas de ellas puede que se parezcan al VIH, pero nunca nadie demostró que hayan matado a nadie. Debe haber una razón que justifica su existencia: una parte cuantificable de nuestro genoma contiene secuencias de retrovirus humanos endógenos. Algunos afirman que algunas porciones del ADN son inútiles, pero están equivocados. Si en nuestros genes hay algo, tiene que ser por alguna razón. Nuestro organismo no permite que se desarrollen elementos innecesarios. Traté de introducir secuencias de genes insignificantes en organismos tan simples como las bacterias, pero si no tienen razón de existir las bacterias se deshacen de ellas inmediatamente. Y supongo que mi organismo, cuando se trata del ADN, sea al menos tan inteligente como una bacteria.

El VIH no llegó de repente de la selva o de Haití. Simplemente, cayó en las manos de Bob Gallo justo cuando necesitaba empezar una nueva carrera. Pero el VIH siempre estuvo ahí: cuando se deja de buscarlo solamente en las calles de las grandes ciudades, uno se da cuenta de que el VIH se distribuye de forma sutil en todas partes. Si el VIH siempre hubiese estado allí, y si se transmitiese de madre a hijo, entonces no tendría sentido buscar anticuerpos en las madres de cualquiera que de positivo, especialmente si el individuo no muestra indicios de enfermedad. Imaginad a un joven en el corazón de los Estados Unidos, cuyo sueño es alistarse en la Fuerza Aérea después de la graduación y ser piloto. Nunca ha tomado drogas, y en toda la secundaria tuvo la misma novia, con quien tiene intención de casarse. Sin que él ni ninguna otra persona lo sepa, también tiene anticuerpos frente al VIH que heredó de su madre, que aun vive, cuando estaba en su vientre. Es un muchacho sano, y la cuestión nunca le creó ningún problema, pero cuando la Fuerza Aérea lo sometió a pruebas de rutina del VIH, sus esperanzas y sueños se desmoronaron. No sólo rechazan su solicitud de inscripción, sino que también pesa sobre él una sentencia de muerte.

El CDC definió al SIDA como una, de más de treinta enfermedades, relacionadas con un resultado positivo en las pruebas para detectar anticuerpos frente al VIH. Sin embargo, si no se identifican los anticuerpos, a estas mismas enfermedades no se las definen como SIDA. Si una mujer VIH-positiva desarrolla cáncer de cuello uterino, por ejemplo, se la considera enferma de SIDA. Si no es VIH-positiva, sólo se la considera enferma de cáncer. Un hombre VIH-positivo con tuberculosis tiene SIDA, pero si el resultado de la prueba es negativo sólo tiene tuberculosis. Si vive en Kenya o Colombia, donde la prueba del VIH es demasiado cara, simplemente se presume que tiene anticuerpos, y por lo tanto SIDA. De esta manera, puede ser tratado en una clínica de la OMS, que en algunos lugares constituye la única forma de atención médica disponible. Es gratis, ya que los países que financian a la OMS le tienen miedo al SIDA. Si consideramos esto como una oportunidad para difundir la atención médica en las zonas donde viven los pobres, la llegada del SIDA se la puede ver como una gran ayuda. No los envenenamos con AZT como lo hacemos con nuestros conciudadanos, porque costaría demasiado. Lo que hacemos es proporcionarles tratamiento para una herida de machete en la rodilla izquierda, y la llamamos SIDA.

El CDC sigue añadiendo nuevas enfermedades a la definición general del SIDA: prácticamente han manipulado las estadísticas para hacer ver que la enfermedad sigue difundiéndose. En 1993, por ejemplo, el CDC amplió enormemente la definición de SIDA. Una elección que las autoridades sanitarias locales agradecen, pues gracias a la Ryan White Act, (n.d.t.: una ley aprobada en 1990 que garantiza asistencia a los enfermos de SIDA), reciben del Estado 2.500 dólares al año por cada caso de SIDA declarado.

En 1634 se condenó a Galileo a pasar los últimos ocho años de su vida arrestado en su domicilio por haber escrito que la tierra no era el centro del universo sino que, por el contrario, gira alrededor del sol. Se lo acusó de herejía porque afirmaba que un dato científico no debería tener nada que ver con la fe. Dentro de algunos años, el hecho de haber aceptado la teoría según la cual el VIH es la causa del Sida, nos parecerá una estupidez, tal como a nosotros nos parecen estúpidas las autoridades que excomulgaron a Galileo. Tal como se practica la ciencia hoy en día, tiene poco de científico. Probablemente, lo que la gente llama ciencia, no difiere de aquello que se llamaba ciencia en 1634. A Galileo le pidieron que se retractara de sus conclusiones, caso contrario sería excomulgado. Y a los que rechazan aceptar los mandamientos impuestos por el establishment del Sida se les dice fundamentalmente lo mismo: “Si no aceptas nuestro punto de vista, te quedas afuera”. Para mí fue una desilusión ver que tantos científicos hayan rechazado totalmente examinar los datos disponibles de manera objetiva y desapasionada. Varias revistas científicas respetadas rechazaron publicar una declaración mediante la cual el Grupo para el Replanteamiento Científico de la Hipótesis del VIH/Sida se limitaba a solicitar “una verificación detallada de los datos disponibles a favor o en contra de esta hipótesis”.

Abordé públicamente este tema por primera vez en San Diego, durante una reunión de la Asociación Norteamericana de Químicos Clínicos. Sabía que iba a estar entre amigos, y dediqué al Sida una pequeña parte de mi largo discurso, no más de quince minutos. Dije que mi incapacidad para encontrar pruebas había estimulado mi curiosidad. Cuanto más sabía, más franco me volvía. No podía quedarme en silencio, pues yo era un científico responsable, y estaba convencido de que había personas a quienes las estaban matando fármacos innecesarios. Las respuestas que recibía por parte de mis colegas iban desde una ligera aceptación hasta un rencor explícito.

Cuando fui invitado a Toledo, en España, por la Federación Europea de Investigación Clínica para hablar de la PCR les dije que yo prefería hablar sobre el VIH y el SIDA. Creo que cuando aceptaron no sabían exactamente en lo que se metían. Cuando había llegado a la mitad de mi discurso, el presidente de la conferencia me interrumpió de manera abrupta, sugiriéndome que respondiese las preguntas de la audiencia. Su actitud me pareció muy grosera y total-mente inadecuada, pero ¡Qué diablos! yo iba a responder las preguntas. Él abrió el debate, y después decidió que él iba a hacer la primera pregunta: ¿Me estaba yo dando cuenta de que estaba actuando de manera irresponsable? ¿Que la gente que me oía hablar probablemente iba a dejar de usar los condones? Yo le respondí que había estadísticas, bastante fiables, realizadas por el CDC que ponían de manifiesto que, al menos en los Estados Unidos, los casos declarados de enfermedades venéreas conocidas eran los únicos en aumento, lo que demostraba que la gente no usaba condones, mientras que los casos de SIDA declarados, si nos atenemos a la definición de la enfermedad, estaban disminuyendo. Así que no, yo no pensaba que era un irresponsable. El presidente decidió que ya era suficiente, y terminó abruptamente la reunión.

Cada vez que abordo esta cuestión, la pregunta que me hacen es siempre la misma: "Si el VIH no causa el SIDA, ¿entonces qué lo causa?" La respuesta es que no puedo responder esta pregunta, como tampoco lo pueden hacer Gallo o Montagnier. El hecho de que sepa que no hay pruebas de que el VIH causa el SIDA no me convierte en una autoridad sobre las verdaderas causas de la enfermedad. Es indiscutible que si una persona tiene contactos muy íntimos con un gran número de individuos, su sistema inmunológico está destinado a entrar en contacto con un gran número de agentes infecciosos. Si una persona tiene trescientas relaciones sexuales por año - con personas que a su vez tienen trescientas relaciones sexuales por año - esto significa que tiene noventa mil posibilidades más de contraer una infección que una persona que tiene una relación monógama.

Imaginad al sistema inmunológico como si fuera un camello, si se lo carga demasiado, se desmorona. En los setenta hubo un número significativo de hombres que viajaba con frecuencia y tenía un estilo de vida promiscua, intercambiaban fluidos corporales, compartían drogas y llevaban una vida alocada. Un homosexual que vivía en una gran ciudad podría haber estado expuesto a casi cualquier agente infeccioso que haya vivido en un organismo humano. De hecho, si uno tuviese que organizar un plan para recoger todos los agentes infecciosos del planeta, se podrían construir baños turcos e invitar a la gente muy sociable a utilizarlos. El sistema inmunológico va a reaccionar, pero el número de oponentes lo va a menoscabar. Aquí el problema científico se mezcla con el problema moral, pero lo que estoy diciendo no tiene nada que ver con la moral. No hablo de “castigo divino” o de otras cosas absurdas. Una parte de nuestra sociedad estaba siguiendo un cierto estilo de vida, y las cosas no salieron tal como se preveía, pues se enfermaron.

Otra parte de nuestra sociedad, que es tan pluralista, a quienes podemos llamar médicos-científicos veteranos de la guerra que se perdió contra el cáncer, o simplemente chacales profesionales, descubrieron que la cosa funcionaba, es decir, funcionaba para ellos. Aun están pagando sus BMW nuevos con nuestro dinero.

 

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EL ESTAMENTO MÉDICO CONTRA LA VERDAD (Dr Kary Mullis)

EL ESTABLISHMENT MÉDICO CONTRA LA VERDAD

(Extractos del capítulo 18 "Case not Closed", p. 171-182 de su libro "Danza descarnada en el campo de la mente" (Dancing Naked in the Mind Field), Editorial Bloomsbury, Londres, 2000, 222 p.)

por Kary Mullis, Premio Nobel de Química 1993

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Kary Mullis es Doctor en Bioquímica de la Universidad de Berkeley (California). En 1993 obtuvo el Premio Nobel de Química por haber inventado la PCR, Reacción en Cadena de la Polimerasa (en inglés, Polymerase Chain Reaction, o simplemente PCR), una técnica para amplificar material genético, (la PCR trabaja con ADN), es decir, de algo tan pequeño como un trozo de ADN puede obtener, si se hace correctamente, hasta un millón de copias exactamente iguales, (es por eso que se la denominó “la Xerox –una conocida marca de fotocopiadoras- de la genética”). Esta técnica es usada, de un modo fraudulento según el propio Mullis, para medir la carga viral (en otras palabras, la "cantidad de presunto virus") en los supuestos portadores. Sin embargo, el propio Kary Mullis - sin duda uno de los disidentes más enérgicos - ha dicho hasta el cansancio que la PCR no sirve para medir cantidades de virus y en un simposio en Colombia hace años añadió que habría renunciado al Nobel si hubiera sabido el uso que se le iba a dar a su invención.

Cuando en 1984 escuché por primera vez que Luc Montagnier, del Instituto Pasteur francés, y Robert Gallo, del Instituto nacional de salud norteamericano, habían descubierto independientemente que el retrovirus VIH - Virus de Inmunodeficiencia Humana -- era la causa del SIDA, acepté el dato como cualquier otro hecho científico. El problema no tenía que ver del todo con mi sector, la bioquímica, y, además ellos eran expertos en retrovirus. 

Cuatro años más tarde, mientras trabajaba como asesor en la empresa Specialty Labs en Santa Mónica, estábamos buscando la manera de utilizar la PCR para detectar retrovirus en las miles de donaciones de sangre que la Cruz Roja recibe a diario. Yo estaba escribiendo un informe para el patrocinador del proyecto acerca de cómo se estaba desarrollando el trabajo, y comencé diciendo que "el VIH es la probable causa del SIDA".

Le pregunté a un virólogo de Specialty donde podría encontrar referencias que confirmaran que el VIH era la causa del SIDA. "No es necesario", me dijo. "Es algo que todo el mundo lo sabe". Pero añadí "Me gustaría citar algunos datos". Me sentí ridículo por no conocer la fuente de un descubrimiento tan importante. Parecía que todo el mundo la conocía. Me sugirió, "¿Por qué no mencionas el informe del CDC? y me dio una copia del informe periódico sobre la morbilidad y la mortalidad del Centro para el Control de Enfermedades. Lo leí, pero no era un artículo científico. Simplemente afirmaba que había sido identificado un organismo, pero no explicaba cómo. Instaba a los médicos a que informaran al Centro cada vez que se encontraran con pacientes con ciertos síntomas, y a que los sometieran a pruebas para detectar la presencia de anticuerpos frente a este organismo. El informe no hacía referencia a la investigación original, pero eso no me sorprendió, pues estaba destinado a los médicos que no necesitan conocer la fuente de información. Los medicos daban por sentado que si estaba convencido el CDC, debía existir, en algún lugar, la prueba de que el VIH causaba el SIDA.

Normalmente se considera a un artículo como referencia adecuada desde el punto de vista científico, si ha sido publicado en una revista científica fiable. Hoy en día las revistas se imprimen en papel brillante, están llenas de fotografías en su portadas y de anuncios, además de contener muchos artículos escritos por periodistas profesionales, y también hay fotos de chicas que anuncian los productos que pueden venir bien para el laboratorio. Los que hacen la publicidad son las compañías que ofrecen productos a los científicos, y las que producen los fármacos que los médicos prescriben. En consecuencia, todos los periodicos más importantes tienen alguna relación con las empresas. 

Los científicos presentan los artículos que describen su investigación. Para la carrera de un científico es fundamental escribir artículos que describen su trabajo y ser capaces de publicarlos: no tener artículos publicados en las revistas más reconocidas significa perder prestigio. Sin embargo, no se pueden presentar artículos hasta que los experimentos que apoyan a las teorías presentadas no se hayan concluido y evaluado. Inclusive las revistas más importantes exigen informar directamente, o a través de citas, de todos los detalles de los experimentos, para que otros investigadores puedan repetirlos exactamente y traten de lograr los mismos resultados. Si las cosas no salen así, se lo hace público, y al final se debe resolver el conflicto de manera que cuando la búsqueda se reanuda, se sepa con certeza desde qué punto se debe recomenzar.

Las revistas más calificadas tienen un sistema de revisión. Cuando se presenta un artículo para ser publicado, el director envía una copia a algunos colegas del autor para que lo revisen: son los llamados auditores. A los directores se les paga por su trabajo, pero no a los auditores, y aun así es un trabajo que les da poder, y que generalmente los satisface. 

Para tal fin, hice algunas búsquedas con el ordenador. Ni Montagnier ni Gallo ni nadie más publicaron artículos que describen los experimentos que llevaron a la conclusión de que, probablemente, el VIH causaba el SIDA.

Leí los artículos publicados en "Science", que los habían hecho famosos como "médicos del SIDA", pero todo lo que estaba escrito allí era que habían encontrado en algunos pacientes con SIDA indicios de una infección previa causada por algo que probablemente era el VIH.

Habían descubierto anticuerpos. Sin embargo, los anticuerpos contra ciertos virus siempre se habían considerado un indicio de enfermedades anteriores, no de enfermedades actuales.

Los anticuerpos indicaban que el virus había sido derrotado, y que el paciente estaba a salvo.En los artículos no se decía en absoluto que este virus causaba una enfermedad, ni tampoco se demostraba que todas las personas que tenían anticuerpos en su sangre estaban enfermas. De hecho, se encontraron anticuerpos en el organismo de algunos individuos sanos.

Si Montagnier y Gallo no habían logrado encontrar dichas pruebas, por qué se publicaron sus artículos, y por qué estaban discutiendo tanto a quien se debía atribuir el merito del descubrimiento? Hubo un incidente internacional cuando Robert Gallo del NIH declaró que una muestra del VIH que le había enviado Luc Montagnier desde París, no se había desarrollado en su laboratorio. Sin embargo, sí se había desarrollado el virus procedente de otros especímenes recogidos por Gallo y sus colaboradores de supuestos pacientes de SIDA. Basándose en estas muestras Gallo patentó una prueba para el SIDA, y el Instituto Pasteur lo demandó. Al final, el tribunal dio la razón al instituto Pasteur, pero en 1989 la situación se encontraba aun en un punto muerto, y las dos instituciones seguían compartiendo los beneficios.

Yo dudaba en escribir que el “'HIV es la causa probable del SIDA", pues antes quería las pruebas publicadas que lo confirmaran. Mi declaración fue lo más limitada posible: en mi informe sobre el desarrollo del trabajo no quería afirmar que el virus era indudablemente la causa del SIDA, sólo estaba tratando de decir que era probable que lo fuera, por razones conocidas. Decenas de miles de científicos e investigadores estaban gastando miles de millones de dólares todos los años en investigaciones que se basaban en esta idea. La razón de todo esto tenía que estar en alguna parte, pues de lo contrario todas estas personas no habrían permitido que sus investigaciones se centraran en una hipótesis tan limitada. 

Yo en ese momento daba conferencias sobre la PCR en innumerables simposios. Y siempre había personas que hablaban del VIH. Les pregunté en qué se basaba la certeza de que este virus era la causa del SIDA. Todos daban algún tipo de respuesta, decían que la documentación estaba en sus hogares, en la oficina, o en algún cajón. Todo el mundo lo sabía, y me iban a enviar la información apenas regresaran a sus casas. Pero nunca me llegó nada, nunca nadie me envió una explicación de cómo el VIH causa el SIDA.

Finalmente, tuve la oportunidad de hacerle esta pregunta sobre las pruebas a Montagnier, cuando se celebró una conferencia en San Diego, en la apertura del Centro de Investigación sobre Sida (UCSD), aun hoy dirigido por la ex esposa de Robert Gallo, la Dra. Flossie Wong-Staal. Esa iba a ser la última vez que hacía esta pregunta sin perder la paciencia. La respuesta de Montagnier fue una sugerencia: "¿Por qué no cita el informe del CDC?" "Lo he leído -dije-, “pero en realidad no responde a la pregunta de si el VIH es la causa probable del SIDA, ¿verdad?” Montagnier estuvo de acuerdo, pero yo estaba muy molesto. Si ni siquiera él conocía la respuesta, ¿quién demonios habría sido capaz de conocerla?

Una noche estaba conduciendo mi coche desde Berkeley a La Jolla cuando escuché en la radio pública nacional una entrevista con Peter Duesberg, un virólogo famoso de Berkeley. Finalmente me di cuenta de por qué era tan difícil encontrar pruebas que relacionaban el VIH y el SIDA: Duesberg sostenía que dichas pruebas no existen. Nunca nadie había demostrado que el VIH causa el SIDA.

La entrevista duró aproximadamente una hora y detuve el coche para no perderme nada. Yo había oído hablar de Peter cuando cursaba mi especialización en Berkeley. Me lo habían descrito como un muy buen científico, que había sido capaz de indicar la trayectoria de una mutación especial de un solo nucleótido en lo que entonces iba a ser definido como un oncogén. En los sesenta eso era algo muy difícil de lograr. Peter siguió adelante y desarrolló la teoría de que era posible que los virus introduzcan oncogenes en el organismo humano que causan cáncer. La idea tuvo éxito, y se convirtió en una base teórica de investigación seria que fue financiada y le dieron el nombre desafortunado de "guerra contra el cáncer". A Peter lo eligieron "Científico del año de California”.

Pero en lugar de dormirse en los laureles, les prendió fuego. Se las arregló para encontrar los puntos débiles en su propia teoría, y anunció a sus colegas, muy asombrados, que se estaban empeñando para encontrar la demostración experimental, de que era muy improbable que tuvieran éxito. Si querían luchar contra el cáncer, su investigación debía dirigirse en otra dirección. Pero ellos, o porque estaban más interesados en la lucha contra su propia pobreza que en la del cáncer, o simplemente porque no lograban encarar sus errores, continuaron trabajando durante diez años sin obtener ningún resultado de la hipótesis del oncogén viral. Y no lograron captar la ironía de la situación: cuanto más aumentaba su frustración, más reprendían a Duesberg por haber puesto en duda su propia teoría, y también por haber puesto de manifiesto la insensatez de ellos. La mayoría de ellos habían sido capacitados para obtener fondos del gobierno, contratar a gente para hacer investigaciones y escribir artículos en los que suelen terminar diciendo que se debe investigar más a fondo siguiendo las misma líneas de investigación, de preferencia por ellos, con el dinero de alguna otra persona. Uno de ellos era Bob Gallo.

Gallo había sido amigo de Peter. Los dos habían trabajado en el mismo departamento del Instituto nacional del cáncer. De los miles de científicos que se habían dedicado en vano a asignar a un virus un papel determinante en el desarrollo del cáncer, Bob había sido el único tan entusiasta que incluso llegó a decir que lo había logrado. Nadie le prestó atención al asunto, porque él había demostrado tan sólo una relación esporádica y muy débil entre los anticuerpos contra un retrovirus inofensivo que denominó HTLV-1 y un tipo de cáncer inusual que se lo encuentra principalmente en dos de las islas del sur de Japón.

A pesar de que no tenía fama como científico, Gallo fue capaz de escalar fácilmente las jerarquías, mientras que Duesberg, a pesar de su capacidad, había descendido. Cuando apareció el SIDA, Margaret Heckler se dirigió a Gallo cuando el presidente Reagan decidió que no aguantaba más a los homosexuales que se manifestaban frente a la Casa Blanca. Heckler era Ministro de Educación, Salud y Bienestar Social, y por lo tanto jefe supremo del NIH. Bob Gallo tenía una muestra de virus que Montagnier había encontrado en un ganglio linfático de un gay parisino diseñador de interiores con SIDA. Montagnier había enviado la muestra a Gallo para que la evaluara, y Bob se había apoderado de ella con el fin de explotarla para su carrera profesional.

Margaret convocó a una conferencia de prensa y presentó al Dr. Robert Gallo, quien se quitó las gafas de sol lentamente y anunció a la prensa mundial: "Señores, hemos encontrado la causa del SIDA!" Y se acabó. Gallo y Heckler anunciaron que dentro de un par de años iba a estar disponible una vacuna y una terapia. Nos hallábamos en 1984

Todos los ex cazadores de virus del Instituto nacional de cáncer cambiaron las placas en las puertas de sus laboratorios y se convirtieron en expertos de SIDA.Para empezar, Reagan asignó a la investigación alrededor de mil millones de dólares, y enseguida cualquiera que afirmara poseer una especialización científica y médica de cualquier tipo, y que se encontrara sin mucho que hacer en ese entonces, se hallaba con una oferta de empleo a tiempo completo, que mantienen en la actualidad.

El nombre de virus de inmunodeficiencia humana fue creado por un comité internacional, en un intento de resolver la disputa entre Gallo y Montagnier, que le habían dado nombres diferentes. Llamarlo VIH demostró que el comité tenía poca visión de futuro, además de un error que frustró cualquier intento de investigar la relación de causalidad entre el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y el virus de inmunodeficiencia humana.

Duesberg, desde un segundo plano, recalcó prudentemente en las Actas de la Academia nacional de ciencias que no había pruebas fiables acerca de la participación del nuevo virus. Pero se lo ignoró completamente, sus artículos fueron rechazados, y los comités integrados por sus colegas comenzaron a dudar de que fuera necesario seguir financiando su investigación. Al final, en lo que debe considerarse un acto de increíble arrogancia y desprecio hacia el decoro científico, un comité del que formaba parte Flossie Wong-Staal, que entonces ya estaba abiertamente en contra de Duesberg, decidió no renovar a Peter el premio de investigador distinguido, excluyéndolo así de los fondos destinados a la investigación. De esta manera, Duesberg era menos peligroso para el creciente establishment del SIDA, pues ya no iba a ser invitado más a hablar en conferencias en las que participaban sus antiguos colegas.

Vivimos rodeados de un número incalculable de retrovirus. Están en todas partes, y probablemente son al menos tan antiguos como la humanidad, debido a que forman parte de nuestro genoma. Recibimos algunos de nuestras madres bajo la forma de nuevos virus, de partículas de virus infecciosas que migran de la madre al feto. Otros los recibimos tanto de nuestras madres como de nuestros padres, junto con los genes. Algunas de las secuencias estables de nuestro genoma están formadas por retrovirus. Esto quiere decir que podemos producir, y en algunos casos de hecho producimos nuestras partículas retrovirales. Algunas de ellas puede que se parezcan al VIH, pero nunca nadie demostró que hayan matado a nadie.

Debe haber una razón que justifica su existencia: una parte cuantificable de nuestro genoma contiene secuencias de retrovirus humanos endógenos. Algunos afirman que algunas porciones del ADN son inútiles, pero están equivocados. Si en nuestros genes hay algo , tiene que ser por alguna razón. Nuestro organismo no permite que se desarrollen elementos innecesarios. Traté de introducir secuencias de genes insignificantes en organismos tan simples como las bacterias, pero si no tienen razón de existir las bacterias se deshacen de ellas inmediatamente. Y suppongo que mi organismo, cuando se trata del ADN, sea al menos tan inteligente como una bacteria.

El VIH no llegó de repente de la selva o Haití. Simplemente, cayó en las manos de Bob Gallo, justo cuando necesitaba empezar una nueva carrera. Pero el VIH siempre estuvo ahí: cuando se deja de buscarlo solamente en las calles de las grandes ciudades, uno se da cuenta de que el VIH se distribuye de forma sutil en todas partes. Si el VIH siempre hubiese estado allí, y si se transmitiese de madre a hijo, entonces no tendría sentido buscar anticuerpos en las madres de cualquiera que de positivo, especialmente si el individuo no muestra indicios de enfermedad?

Imaginad a un joven en el corazón de los Estados Unidos, cuyo sueño es alistarse en la Fuerza Aérea después de la graduación y ser piloto. Nunca ha tomado drogas, y en toda la secundaria tuvo la misma novia, con quien tiene intención de casarse. Sin que él ni ninguna otra persona lo sepa, también tiene anticuerpos frente al VIH que heredó de su madre, que aun vive, cuando estaba en su vientre. Es un muchacho sano, y la cuestión nunca le creó ningún problema, pero cuando la Fuerza Aérea lo sometió a pruebas de rutina del VIH, sus esperanzas y sueños se desmoronaron. No sólo rechazan su solicitud de inscripción, sino que también le pesa una sentencia de muerte.

El CDC definió al SIDA como una de las más de treinta enfermedades relacionadas con un resultado positivo en las pruebas para detectar anticuerpos frente al VIH. Sin embargo, si no se identifican los anticuerpos, a estas mismas enfermedades no se las definen como SIDA. Si una mujer VIH-positiva desarrolla cáncer de cuello uterino, por ejemplo, se la considera enferma de SIDA. Si no es VIH-positiva, solo se la considera enferma de cancer. Un hombre VIH-positivo con tuberculosis tiene SIDA, pero si el resultado de la prueba es negativo sólo tiene tuberculosis.

Si vive en Kenya o Colombia, donde la prueba del VIH es demasiado cara, simplemente se presume que tiene anticuerpos, y por lo tanto SIDA. De esta manera, puede ser tratado en una clínica de la OMS, que en algunos lugares constituye la única forma de atención médica disponible. Es gratis, ya que los países que financian a la OMS le tienen miedo al SIDA. Si consideramos esto como una oportunidad para difundir la atención médica en las zonas donde viven los pobres, la llegada del Sida se la puede ver como una gran ayuda. No los envenenamos con AZT como lo hacemos con nuestros conciudadanos, porque costaría demasiado. Lo que hacemos es proporcionarles tratamiento para una herida de machete en la rodilla izquierda, y la llamamos SIDA.

El CDC sigue añadiendo nuevas enfermedades a la definición general del Sida:prácticamente han manipulado las estadísticas para hacer ver que la enfermedad sigue difundiéndose. En 1993, por ejemplo, el CDC ha amplió enormemente la definición de SIDA. Una elección que las autoridades sanitarias locales agradecen, pues gracias al Ryan White Act (n.d.t.: una ley aprobada en 1990 que garantiza asistencia a los enfermos de SIDA) reciben del Estado 2,500 dólares por año por cada caso de SIDA declarado.

En 1634 se lo condenó a Galileo a pasar los últimos ocho años de su vida arrestado en su domicilio por haber escrito que la tierra no era el centro del universo, sino que, por el contrario, gira alrededor del sol. Se lo acusó de herejía porque afirmaba que un dato científico no debería tener nada que ver con la fe. Dentro de algunos años, el hecho de haber aceptado la teoría según la cual el VIH es la causa del Sida, nos parecerá una estupidez, tal como a nosotros nos parecen estúpidas las autoridades que excomulgaron a Galileo. Tal como se practica la ciencia hoy en día, tiene poco de científico. Probablemente, lo que la gente llama ciencia, no difiere de aquello que se llamaba ciencia en 1634. A Galileo le pidieron que retracte sus convicciones, caso contrario iba a ser excomulgado. Y a los que rechazan aceptar los mandamientos impuestos por el establishment del Sida se les dice fundamentalmente lo mismo: “Si no aceptas nuestro punto de vista, te quedas afuera”.

Para mi fue una desilusión ver que tantos científicos hayan rechazado totalmente examinar los datos disponibles de manera objetiva y desapasionada. Varias revistas científicas respetadas rechazaron publicar una declaración mediante la cual el Grupo para el replanteamiento científico de la hipótesis del VIH/Sida se limitaba a solicitar “una verificación detallada de los datos disponibles a favor o en contra de esta hipótesis”.

Abordé públicamente este tema por primera vez en San Diego, durante una reunión de la Asociación norteamericana de químicos clínicos. Sabía que iba a estar entre amigos, y dediqué al Sida una pequeña parte de mi largo discurso, no más de quince minutos. Dije que mi incapacidad para encontrar pruebas había estimulado mi curiosidad. Cuanto más sabía, más franco me volvía. No podía quedarme en silencio, pues yo era un científico responsable, y estaba convencido de que había personas a quienes las estaban matando fármacos innecesarios. Las respuestas que recibía por parte de mis colegas iban desde una ligera aceptación hasta un rencor explícito.

Cuando fui invitado a Toledo, en España, por la Federación europea de investigación clínica para hablar de la PCR, les dije que yo prefería hablar sobre el VIH y el SIDA. Creo que cuando aceptaron no sabían exactamente en lo que se metían. Cuando había llegado a la mitad de mi discurso, el presidente de la compañía me interrumpió de manera abrupta, sugiriéndome que respondiese las preguntas de la audiencia. Su actitud me pareció muy grosera y totalmente inadecuada, pero ¿qué diablos! yo iba a responder las preguntas. Él abrió el debate, y después decidió que él iba a hacer la primera pregunta: Yo me estaba dando cuenta de que estaba actuando de manera irresponsable? Que la gente que me oía hablar probablemente iba a dejar de usar los condones? Yo le respondí que había estadísticas, bastante fiables, realizadas por el CDC que pusieron de manifiesto que, al menos en los Estados Unidos, los casos declarados de enfermedades venéreas conocidas eran los únicos en aumento, lo que demostraba que la gente no usaba condones, mientras que los casos de SIDA declarados, si nos atenemos a la definición original de la enfermedad, estaban disminuyendo. Así que no, yo no pensaba que era un irresponsable. El presidente decidió que ya era suficiente, y terminó abruptamente la reunión.

Cada vez que abordo esta cuestión, la pregunta que me hacen es siempre la misma: "Si el VIH no causa el SIDA, ¿entonces qué lo causa?" La respuesta es que no puedo responder esta pregunta, como tampoco lo pueden hacer Gallo o Montagnier. El hecho de que sepa que no hay pruebas de que el VIH causa el SIDA no me convierte en una autoridad sobre las verdaderas causas de la enfermedad. Es indiscutible que si una persona tiene contactos muy íntimos con un gran número de individuos, su sistema inmunológico está destinado a entrar en contacto con un gran número de agentes infecciosos. Si una persona tiene trescientas relaciones sexuales por año - con personas que a su vez tienen trescientas relaciones sexuales por año - esto significa que tiene noventa mil posibilidades más de contraer una infección que una persona que tiene una relación monógama.

Imaginad al sistema inmunológico como si fuera un camello, si se lo carga demasiado, se desmorona. En los setenta hubo un número significativo de hombres que viajaba con frecuencia y tenía un estilo de vida promiscua, intercambiaban fluidos corporales, compartían drogas y llevaban una vida alocada. Un homosexual que vivía en una gran ciudad podría haber estado expuesto a casi cualquier agente infeccioso que haya vivido en un organismo humano. De hecho, si uno tuviese que organizar un plan para recoger todos los agentes infecciosos del planeta, se podrían construir baños turcos e invitar a la gente muy sociable a utilizarlos. El sistema inmunológico va a reaccionar, pero el número de oponentes lo va a menoscabar. Aquí el problema científico se mezcla con el problema moral, pero lo que estoy diciendo no tiene nada que ver con la moral. No hablo de “castigo divino” o de otras cosas absurdas. Una parte de nuestra sociedad estaba siguiendo un cierto estilo de vida, y las cosas no salieron tal como se preveía, pues se enfermaron.

Otra parte de nuestra sociedad, que es tan pluralista, a quienes podemos llamar médicos-científicos veteranos de la guerra que se perdió contra el cáncer, o simplemente chacales profesionales, descubrieron que la cosa funcionaba, es decir, funcionaba para ellos. Aun están pagando sus BMW nuevos con nuestro dinero.

 

 

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Enviado por José Manuel Embid Ogando, (familiar de Alfredo Embid, quien estuvo a su lado en los últimos tiempos hasta su muerte)

Introducción:

El presente escrito fue redactado por Alfredo Embid antes de su muerte, con la petición de que se hiciera público tras ella, para que se supiera la sucia verdad de la actuación de las miserables garrapatas que formaban con él la Asociación de Medicinas Complementarias. Sigues peleando mi querido primo hasta después de muerto…

(José Manuel Embid Ogando)

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FALSIFICACIÓN, FRAUDE, ROBO Y ESTAFA POR MIEMBROS DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA AMC

Yo, Alfredo Embid Fonfría, presidente fundador de la Asociación de Medicinas Complementarias desde hace más de un año estaba observando cambios en el trabajo dentro de nuestra asociación por parte de la Secretaria y tesorera Antonia Ángela Pérez Martínez (Nines) y la Vocal Marisa Pérez Pareja, cada día aumentaba el desacuerdo con el presidente en publicar en versión digital sin costo alguno en la página web de la asociación mis libros y presentaciones de los curso, alegando que hacia falta dinero, dinero y dinero, la AMC fue creada como una asociación sin ánimos de lucro, pero no, estas dos personas inconformes y ambiciosas violaron los estatutos y a mis espaldas manipulaban el dinero para fines personales, pusieron precios arbitrarios sin consultarme y no depositaban nada en los bancos solo 1000 euros cada mes para gastos y se repartían el dinero entre ellas de todas las actividades realizadas en la asociación, mi consulta como acupuntor que siempre expresaron que era muy barata y no cobraba a muchos pacientes necesitados (desacuerdo total); los cursos que durante años he impartido de forma continuada, las suscripciones, la venta de libros, revistas y DVD y hasta el derecho de autor; nunca he cobrado un salario desde la fundación y registro oficial de la Asociación de Medicinas Complementaria en el año 1992, he utilizado solo lo necesario para los gastos mínimos, he luchado toda una vida contra el consumismo y el dinero; hoy después de tanta entrega al trabajo para denunciar al mundo de las barbaries a los que somos sometidos todos, inmerso en defender las guerras injustas y defender la salud, he caído en la trampa del fraude, el robo y la estafa por las personas más cercanas, que han destruido mis principios, la ética y pisoteado mi bandera de lucha contra el capitalismo, el consumismo y el enriquecimiento de la minoría que quieren dominar al mundo y someternos a su juego, pues Plaff? Caí en la trampa, se burlaron siempre del trabajo de todos vosotros estas arpías inmundas y he caído tanto que moriré dentro de poco con el dolor del puñal clavado en mi espalda de la gran traición, me matará el cáncer pero también la rabia y la impotencia de no poder defender la verdad personalmente, utilizaron mi enfermedad para dar la estocada final, sustituirme como presidente de la AMC de forma ilegal y grosera, violando los estatutos y mis derechos de presidente y sin consultar ni convocarme en ningn momento, todo a mis espaldas.

Pidieron dinero a varias personas para mi viaje a Cuba y para que me ayudaran como si fuera un miserable violando mis principios, el billetes de Cuba lo pague yo con mis ahorros, en ningún momento en toda mi vida he pedido dinero a nadie para sobrevivir, todo lo contrario he dado todo lo que he podido a los necesitados,consultas gratuitas, cursos sin pagar, libros y materiales de todo tipo, hoy los pocos amigos que han logrado visitarme me han contado de las patrañas montadas utilizando mi nombre, pues hasta eso se ha manipulado diciendo a todos los amigos y familiares que no quiero recibir a nadie sin consultarme. Nines y Marisa han engañado y defraudado la confianza de vosotros.

El diagnostico de cáncer

El cáncer que tengo es otra falsificación, no me dará tiempo de demostrarlo, pero ha sido provocado por radiaciones que han lanzado en mi dormitorio y Antonia Ángela Pérez Martínez y la Vocal Marisa Pérez Pareja saben del intruso que atrape infraganti y saque a empujones de la casa, ojala ellas no estén involucradas, porque cambiaría toda la historia. Meses después del intruso, el diagnostico de cinco cáncer, inoperable y solo con criterio médico de quimioterapia, ya me conocen, me negué, el 14 de febrero del 2014 la comisión médica de tumores me manda desahuciado a mi casa. Pero ya saben, estimular las defensar de otras formas y con el uso de todos preceptos de la Medicina Tradicional China desde la dieta primero, acupuntura, moxibustión, y los productos de Belsjanki diariamente para poder estar operativo y sobrevivir el tiempo necesario para terminar mis tres libros para vosotros y reflexionéis en la historia que lo que nos dice donde esta la verdad.

La ironía del destino, el cáncer también puede ser útil para detenerme a reflexionar en la naturaleza humana, si fue provocado por radioactivo depositado por el intruso o no?, bueno me lo gane en la guerra por luchar contra todo lo injusto y cruel de las grandes potencias, me ha dado tiempo a terminar los tres libros que os dejo para que también reflexionéis sobre la vida y sus retos y no dejéis que os desvíen de su meta, esta parada y cambio de dirección me permitió ver las entrañas de las traidoras de Nines y Marisa que estaban preparando desde hace tiempo como quedarse con todo mi legado y mi propiedad intelectual, pero también manipularlos a todos ustedes con sus caras de inocentes y buenas personas que no cobra y que la AMC no tiene dinero, MENTIRAS Y MAS MENTIRAS, les han robado a vosotros los suscriptores, los cursistas, los profesores extranjeros y hasta a los pacientes que yo atendía y decía que no le cobraran por sus limitaciones económicas, he descubierto todas sus patrañas.

Visita a Cuba

Me fui a Cuba para entregar las pruebas de todos los delitos a la Dra Angela Gandaria, en ella he depositado mi confianza y entregado un disco duro de 1 tera con la información de toda la AMC y había propuesto a Marisa y Nines que sea la Dra Angela Gandaria la que se sustituya como presidenta de la AMC, porque es la persona más preparada y desprendida que he conocido. Allí en Cuba disfrute del calor de una familia íntegra y desinteresada, me cuidaron y decidieron entre todos, su esposo y sus tres hijos que la Dra Angela Gandaria viniera a acompañarme en mis últimos momentos para cuidarme y garantizar que se mantengan mis legados para un fin social y distribuir a todos haciendo el compromiso de no dejar que se pierda todo lo que representa para vosotros la AMC, editar la Revista de Medicinas Complementarias, imprimir nuevos libros y rescatar la Editorial de Medicinas Complementarias. En el Hospital Universitario General Calixto García donde la Dra Angela Gandaria es profesora, di mi última conferencia y doné la colección de revistas de Medicina Holística. Me hice tratamiento de ozonoterapia llegue a Cuba en sillón de ruedas y salí caminando con una carga de energía que me permitió estar operativo un buen tiempo, el suficiente para cumplir mis objetivos y sobrepasando las expectativas de vida y el pronostico de los médicos de la gran comisión de oncología.

Invitación a la Dra Angela Gandaria a España

Como presidente de la AMC envié una carta de invitación formal para el viaje de la Dra Angela Gandaria a España. Ella, aunque estaba en medio de la entrega de su tesis doctoral de Ciencia Pedagógicas, decidió ayudarme y cuidarme, pidió en Cuba licencia sin sueldo (renunció a su salario) en su Hospital y buscó ayuda económica en un amigo español quien pago todos los gastos de su viaje, a quien conocí personalmente en Cuba y le agradezco, esta persona se brindo desinteresadamente a garantizar que la Dra Angela Gandaria viniera a acompañarme hasta mis últimos momentos. Desde su llegada la Dra Angela Gandaria se encargo de todas las tareas de la casa y mis cuidados de alimentación y atención médica incluyendo acupuntura, aromoterapia y moxa, este cuidado esmerado me dio la fuerza para terminar los tres libros, con su apoyo termine la meta que me propuse, el cáncer también pude ser útil, me ha ayudado a escribir las obras dormidas y sacarlas a la luz.

La Dra. Angela Gandaria desde su llegada a estado trabajando para levantar la AMC sin cobrar salario alguno y sin beneficios personales, trabajando día y noche comenzó desde su llegada con el Curso Monográfico de Acupuntura analgésica que impartió en 26 y 27 de julio, día del Asalto al Cuartel Moncada en su país y de mucha relevancia para ella como médico cubana revolucionaria, se inscribieron 18 personas se recaudo 3600 euros de los cuales Doña Antonia Angela Pérez Martínez le quiso entregar solo 700 euro pero después le dio 1000 euros, se negó a darle el dinero que le correspondía para devolver los gastos de viaje a los cuales se había comprometido la AMC en la carta de invitación oficial, pero la Dra Angela Gandaria dijo que con el dinero de su curso se pagara el alquiler de agosto, que por muchos años había pagado yo, me entregó a mi los 1000 euros que dio Nines de su curso para pagar el alquiler de septiembre, la Dra Angela Gandaria para enseñar sus técnicas de estética y antiestrés a Nines y Marisa aplicó tratamientos a familiares y amigos de ellas que pagaron solo un costo mínimo de 20 euros para gastos de materiales y equipamiento y el dinero recaudado en la consulta me fue entregado por la doctora con lo cual se pagó el mes de octubre de alquiler de la AMC. Creo que es evidente la diferencia entre la ambición de Nines y Marisa que por años se han robado suficiente dinero de la AMC diciendo a todos que no teníamos dinero y la actitud de la Dra Angela Gandaria que con un gesto desprendido vino de Cuba a trabajar día y noche y paga el alquiler de agosto, septiembre y octubre, estos dos últimos meses los entregó ella personalmente al dueño de la casa el Sr. Carlos Flores Rodríguez, comprometiéndose a trabajar para mantener la AMC con su experiencia como médico y en el tema editorial; me entregó también el Proyecto de producciones digitales de la AMC para realizar monografías en DVD. En su actitud trasparente demostrada informó a la Embajada de Cuba de todos los acontecimientos de la AMC y el Proyecto de Colaboración Cuba – AMC para la donación de libros, revistas y DVD a las bibliotecas en Cuba.

Por lo que representa Cuba como referente social de muchos países, ha estado siempre presente en las publicaciones de la revista y boletines de la AMC, por estar a la vanguardia en el desarrollo de la Medicina Complementaria al alcance de todos y servir de referente en la formación de profesionales he decidido nombrar a la Dra Angela Gandaria como apoderada y dejar en mi testamento plasmado mis deseos que se que cumplir y seguirá cultivando mi trabajo con calidad para que todos vosotros se beneficien en los resultados de toda mi vida.

Yo he aprobado, revisado y discutido con la Dra Angela Gandaria y un grupo de profesores de mis cursos, amigos y familiares los proyectos de futuro para garantizar que se cumplan a cabalidad para el beneficio de todos, estos proyectos son: la Fundación Alfredo Embid o Asociación de Medicina Holística Alfredo Embid lo que vosotros consideren mejor de realizar. La Biblioteca Alfredo Embid con todos mis libros a disposición pública y el proyecto de colaboración con Cuba para la formación profesional continuada. Le deseo suerte¡

Denuncia a Antonia Angela Pérez Martínez y Marisa Pérez Pareja

Por romper con los planes macabros de las secuaces Nines y Marisa de quedarse con todo mi trabajo de más de 40 años y vivir como reina a costilla de mis neuronas para el resto de su vida, por decidir que la Dra Angela Gandaria sea la futura Presidenta de la AMC cuando yo muera, ellas decidieron hacer la guerra cometiendo muchas ilegalidades y violando los estatutos de la AMC, utilizando mi diagnostico de cáncer, pero no tuvieron en cuenta que me mantengo hasta hoy con capacidad legal demostrada y operativo, escribiendo tres libros al mismo tiempo hasta terminarlos y dirigir su revisión.

Por todas esas razones, decidí denunciarlas públicamente enviando la historia de este hecho diabólico de las miembros de la junta directiva Antonia Angela Pérez Martínez y Marisa Pérez Pareja, con el relato de lo ocurrido para que todos los suscriptores, cursistas y amigos tengáis el derecho de reclamar a la ladronas que hoy una vocal informática y redactora de texto en una oficina es la Presidenta de la AMC, dueña de la página Web y todo su contenido y envía la información que quiera a todos vosotros.

Decidí que se comunicara a todos la verdad después de que yo muriese por no tener fuerzas suficientes para enfrentar este proceso, lo dejo en manos de los que quieran hacer justicia de la FALSIFICACION DE LA AMC.

¿Dónde está el dinero de la AMC?

1) Estas son las fuentes de ingreso mediante las diferentes actividades de la AMC:

Cursos Alfredo Embid: Se imparten cursos todos los meses del año excepto agosto, promedio de cursistas 40; 100 euro por seminario mensual
Cursos de profesores extranjeros: 150 a 200 euros
Pago de suscripciones: desconozco el dato del numero de suscriptores
Venta de libros, revistas y DVD: desconozco las cantidades que se venden, no existen controles de las ventas, ni inventario ni registros ni caja
Solicitud de búsqueda en el GERA: desconozco el dato
Consulta: promedio de 12 pacientes diarios
Derechos de autor desconozco

2) Estos son los gastos mensuales 2014:

Alquiler: 1200 euros
Electricidad: 90.00 euros
Agua: 25 euros
Teléfonos:160 euros
Gestoría Staff: 309, 76 euros
Gas oil: 167 euros
Total: 1951,76 euros

Ilegalidades y violaciones de los estatutos de la AMC de las miembros de la Junta directiva Antonia Angela Pérez Martínez y Marisa Pérez Pareja

- No informar al presidente de decisiones importantes tomadas sin consultar
- Incumplimiento de las funciones en los controles administrativos de la AMC
- Bloquear los ordenadores de la AMC impidiendo realizar cualquier operación con ellos, incluyendo la impresión de documentos del presidente
- Negarse a entregar al presidente el listado de socios suscriptores de la revista
- Negarse a entregar al presidente el listado general de correo de la AMC
- Negarse a entregar al presidente el listado de los alumnos de los cursos de Medicina Oriental y Acupuntura
- Modificar nuestra web sin autorización suprimiendo el acceso de los cursos de Medicina Oriental y Acupuntura
- Intentar suprimir y difundir por correo los cursos de Medicina Oriental y Acupuntura diciendo que estaban anulados, lo que es otra mentira
- Negarse de asistir a la reunión de la AMC convocada por el presidente realizando reuniones independiente donde solo participaron la secretaria y tesorera y la vocal para tomar acuerdos según sus conveniencias personales, lo que es evidentemente motivo de expulsión según nuestros estatutos.
- Organizar una Convocatoria de la Asamblea General Ordinaria anual de la AMC sin realizar la petición ni informar al presidente según establece el artículo 9 de los estatutos, en dicha convocatoria se informa que el grave estado de salud del presidente le ha impedido cumplir con la obligación de la convocatoria. Esto es falso dado que el presidente no ha estado grave en ningún momento, lo cual se demuestra por el informe medico correspondiente. Otra mentira
- Realizar la Asamblea General Ordinaria anual de la AMC el 28 de julio del 2014 en el domicilio legal de la asociación el cual se encuentra en el mismo domicilio del presidente sin comunicar al mismo de forma deliberada lo cual viola los estatutos, por tanto no tiene valor legal
- Enviar al Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del interior la Convocatoria y Acta de la Asamblea General anual de la AMC de forma ilegal y violatoria de los estatutos sin la firma de su presidente y tomando acuerdos falsos como el Acuerdo numero 2 referido a: Aprobar por unanimidad Cuentas y Balances del ejercicio anterior el cual no fue realizado y es un fraude total lo cual es demostrable según el balance de la gestoría. En el acuerdo numero 4 se acepta la renuncia voluntaria de la Secretaria y tesorera Antonia Angela Pérez Martínez presentada el 10-7-14, el cual es falso ya que no fue presentada al presidente de forma escrita ni verbal.
- El acta de la Asamblea General Ordinaria anual de la AMC el 28 de julio del 2014 esta firmada por Antonia Angela Pérez Martínez que renuncio de forma voluntaria y fue un supuesto acuerdo en dicha reunión y pierde el derecho de firmar dicha acta.
- En el acuerdo numero 5 se aprueba la Convocatoria Asamblea General extraordinaria por unanimidad donde solo la vocal Marisa Pérez Pareja tiene un supuesto derecho al voto, pues en el acuerdo No. 4 Antonia Angela Pérez Martínez realizó y se aprobó su renuncia por tanto no tiene derecho al voto. Otro fraude de la supuesta Asamblea General anual de la AMC
- Convocatoria de la Asamblea General Extraordinaria de la AMC para el 29 de septiembre de 2014 según el acuerdo No. 5 de la Asamblea General Ordinaria convocada y ejecutada ilegalmente por consecuencia también ilegal dicha convocatoria donde se agrega un fraude con la firma del autodenominado tesorero de la AMC Ernesto de Alburquerque Perez, hijo de Marisa Pérez Pareja el cual no ha sido aprobado en ninguna asamblea ni es de conocimiento del presidente.
- En la Convocatoria de la Asamblea General Extraordinaria de la AMC para el 29 de septiembre de 2014 se incluye en el orden del día pedir el cese de inmediato como miembro de la Junta directiva y como socio de la AMC al presidente. La desesperación por sustituirme antes de morir por cáncer es tan grande que decidió Marisa Pérez Pareja quitarme del cargo de inmediato y no espera mi muerte decentemente y con ética. Así que moriré expulsado por enfermedad de la AMC que funde desde 1992 por la informática y vocal. Violando todos los criterios de los principios de la asociaciones y los artículos de los estatutos, incluyendo a su hijo para dominar la economía de la AMC y estar libremente robando sin declarar los ingresos como acupuntora, profesora de mi curso y quedando con todo
- Todos los acuerdos son un fraude y no fueron aprobados ni informados al presidente los cual se considera ilegal el ejercicio y ejecución de dicho acto del 28 de Julio de 2014 y el 29 de septiembre de 2014 ambos inclusive.
- Intentar suprimir las reservas establecidas para los locales de cursos de la AMC en Oblatos
- Intentar llevarse las camillas de la AMC del locales de cursos de AMC en Oblatos
- Referirse en un correo a Triodos bank sobre una reunión de la junta directiva que nunca se realizó
- Entregar a la Gestoría un Certificado de renuncia de su firma en Triodos Bank de Antonia Angela Pérez Martínez
- Cancelar el contrato con la Gestoria de Staff contable sin autorización del presidente
- Dar de baja el teléfono de la AMC y particular de la planta alta sin autorización y amenazar con cortar la luz
- Llevarse material de la AMC de su sede como el proyector de ordenador y su mando.
- Llevarse los documentos originales del domicilio legal de la AMC
- La solicitud de la Convocatoria y Acta de la Asamblea General anual de la AMC enviada al Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del interior por Antonia Ángela Pérez Martínez (Nines) y la Vocal Marisa Pérez Pareja fue oficialmente denegada e informada por vía oficial a su presidente.
- A pesar de ser ilegal e indebidamente convodada y denegada por Ministerio del Interior la vocal Marisa Pérez Pareja realizó la Asamblea General Extraordinaria de la AMC el 29 de septiembre de 2014 donde sustituyo del cargo al presidente de manera unilateral y deliberada
- Incluyó en la Junta directiva a su hijo, la novia del hijo y la asistenta para la limpieza de la AMC, inscribiendo en ese acto como socios a otras dos personas de su conveniencia, impidiendo y denegando la participación de los socios oficialmente inscritos en la sede de la AMC y firmados sus solicitudes por el presidente desde el 21 de agosto del 2014, ellos acudieron a dicha asamblea ya que desconocían que fue suspendida por el Ministerio del Interior.
- La AMC tiene un total de 15 socios debidamente registrados que no fueron convocados a la ilegal Asamblea General Extraordinaria.
- En estos momentos el Presidenta de la Asociación de Medicinas Complementarias es Marisa Pérez Pareja desde el 29 de septiembre del 2014. (ver acta)
- Con el acta de la Asamblea General Extraordinaria del 29 de septiembre de 2014 su nueva presidenta dio baja al teléfono particular de la planta alta de la vivienda del presidente, dio baja de Hacienda a la AMC, parece que nunca va a declarar en lo mas mínimo los ingresos de la AMC en lo adelante.
- Presento el acta en el BBVA con lo cual bloqueo los movimientos de pagos necesarios por una semana, pero los abogados del banco ya liberaron la cuenta al demostar la falta de validez del Acta de la Asamblea Ganaral Extraordinaria donde se autodenomina Presidenta Marisa Pérez Pareja.

Nota: Toda la información y documentos originales de las violaciones, ilegalidades, fraude se encuentra en manos de la abogadas Carmen Romero y Carmen Garabito, aquí solicité a Carmen Garabito personalmente en mi domicilio realizar una denuncia penal en contra de Antonia Angela Pérez Martínez y Marisa Pérez Pareja y realizar el Registro de la propiedad intelectual de la cabecera de la revista Medinas Complementarias y la Enciclopedia de Medicina China y acupuntura; el dinero de mis ahorros lo entregué a la Dra Angela Gandaria para el pago de todos los trámites; no tuve nunca control de las cantidades de tiradas ni contratos con Queimada lo cual agrava la situación legal de Antonia Angela Pérez Martínez y su esposo miembro fundador de la AMC y ..........

Dejo en manos de todos vosotros los que de una forma u otra tendrán más salud que yo para ver el final de esta historia.

Testigos a los que personalmente he explicado mi ultima voluntad y el fraude de Nines y Marisa:

Gestoría Staff Contables: Juan Carlos Bustamante
Abogadas: Carmen Garabito, Belén Bouza
Familiares: José Manuel Embid Ogando y Victoria Embid Ogando
Profesores cursos de acupuntura: Iñigo García Ruíz, Marta Abengonzar, María Abengozar, Francisco
Amigos: Socia Manzanares, Maika Campo, Clemente y familia, Esmeralda, Raquel Rodríguez Alfaro, María José García Gijón, Laura Oviedo Toledo, Carola, Miguel de Armas, Cristina Meyer, Augusto Zamora.

“EL MEJOR HOMENAJE POSTUMO ES LA JUSTICIA Y LA LUCHA POR LA VERDAD”

FDO. ALFREDO EMBID FONFRIA
Ex- presidente de la AMC

 

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Se fue así como vivió, trabajando hasta el final, y con la misma lucidez, batallando por la verdad, generoso como siempre lo fue. No quería irse sin tener su último libro finalizado para la gente.
Sigue apoyando desde donde estás ahora Alfredo, porque de verdad que en este mundo de Alimañas y carroñeros, necesitamos toda la ayuda posible.
Te quiero siempre, mi primo, mi hermano, mi amigo…

José Manuel Embid

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Existe la intención de rescatar el legado de Alfredo Embid para ponerlo a disposición de todo el mundo, para lo que ya están en marcha las acciones judiciales pertinentes, procediendo a reconstituir la asociación por él fundada, respetando la línea de pensamiento de Alfredo y bajo la dirección de personas de confianza. 

Aquellas personas interesadas en todo este proceso pueden contactar con José Manuel Embid Ogando, cuyo correo es medicinadelatierra@yahoo.es

Más información en https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10204102694201002&set=p...

 

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