poder (3)

Fuente: http://intentandolautopia.blogspot.com.es/2013/11/el-poder-curativo-de-los-pensamientos.html

Me ha interesado este artículo no por la cuestión espiritualoide, rencarnacionista y piensamagicoide, sino porque me plantea la pregunta de: ¿A quién convendría ocultarnos este conocimiento y seguir procurándonos una vida de estrés, miseria, fealdad en el medio donde vivimos y tristeza constante?...

Koan

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Bruce Lipton, PH.D. Autor de "La biología de la creencia" y "La biología de la transformación".


Reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos. Bruce Lipton (Estados Unidos, 1944) ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito el suyo si tenemos en cuenta lo "alérgicos" que son los científicos a los temas trascendentales. Es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica le han llevado a criticar duramente la medicina convencional. Es autor de libros como La biología de la creencia y La biología de la transformación.

 

Entrevista…

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A través de la lectura de una entrevista publicada en Insurgente realizada a Jesús García Blanca, el entrevistador llega a conocer a este personaje que, como el revolucionario de Tréveris, utiliza la duda como un mecanismo adecuado para llegar al conocimiento efectivo de las cosas para así no quedarse en la superficie. Que las personas salgan del mundo de las sombras, a decir de Platón, o que pasen del mundo de la seudoconcreción al de la concreción, a decir del gran revolucionario y teórico marxista Karel Kosik, es lo que García Blanca parece proponer a través de sus ideas. Autor de “El rapto de Higea”, libro que a simple vista va a producir un remezón en los centros de poder económico, político y académico por las tesis que sostiene, García Blanca cuestiona las ideas vertidas en el campo de la medicina, principalmente las relacionadas con el SIDA, desenmascarando un sinnúmero de mentiras que son permanentemente reforzadas por la industria mediática a través de una poderosa campaña propagandística, tal como ha sucedido con el tratamiento informativo de la famosa gripe A(H1N1), así como por la propia ciencia que, según el entrevistado, se ha convertido en una nueva religión. Sobre esto y otros temas relacionados directamente con la salud, Jesús García Blanca expone algunos pensamientos que clarifican mejor el panorama en este campo en el que (no puede ser de otra manera en el capitalismo) hay intereses económicos e ideológicos determinados, cuyo propósito es mantener sometida a la población. ¿Cómo defines lo que es la salud? Como un proceso en el que también se incluye lo que habitualmente llamamos “enfermedad”. Desde ese punto de vista, salud y enfermedad son dos caras de la misma moneda, las oscilaciones de un péndulo que corresponden a momentos de equilibrio y momentos de desequilibrio. La auténtica Salud es la capacidad del organismo para desatar procesos autocurativos, crisis de restablecimiento del equilibrio. Se trata de una visión dinámica más cercana al Higienismo y opuesta a la que podríamos llamar oficial que concibe la salud como un “estado”. De este modo, los sistemas sanitarios no se ocupan de mantener la Salud, sino de gestionar enfermedades. ¿Son válidos los parámetros establecidos por las instituciones médicas para establecer que una persona goza o no de salud? Todos los parámetros, protocolos, criterios, resultados, comparaciones, estadísticas, estudios... establecidos por las instituciones médicas sirven a sus propios fines y responden a su lógica de funcionamiento. Como te he dicho antes, tienen que ver con la gestión de las enfermedades, no con la Salud. Un ejemplo sencillo: una persona con 39 grados de fiebre está “enferma” según los parámetros oficiales y en correspondencia con ello se le receta un antipirético; eso es gestión de la sanidad. Desde el punto de vista dinámico de la Salud , la fiebre es un signo de que el organismo está trabajando y por tanto una señal evidente de que goza de salud para afrontar la crisis. ¿Las personas, bajo el sistema capitalista, pueden gozar de salud? La salud implica armonía, algo que en muchos sentidos se opone al Capitalismo. Eso no quiere decir que no existan lo que podríamos llamar “islas de salud en el océano del Capitalismo”, pero siempre a pesar de él, a la contra de sus imposiciones. ¿Qué elementos son necesarios para que las personas y los colectivos sociales puedan disfrutar de salud? Poner a disposición de la gente conocimientos básicos para comprender cómo funciona nuestro organismo, nuestro sistema autocurativo, nuestras enormes capacidades naturales. “El conocimiento conduce a la esperanza”, decía Wilhelm Reich. Del sometimiento sanitario a la autogestión de la salud. ¿El stress es una enfermedad o solamente un estado de ánimo producto de determinadas circunstancias? Si aplicamos lo dicho sobre la Salud , no tiene sentido distinguir entre “enfermedad” y “estado de ánimo”; todo está relacionado: lo físico, lo anímico, lo emotivo, lo mental, lo espiritual... El stress es un desequilibrio. Lo que ocurre es que los desequilibrios pueden ser pequeños y por tanto fácilmente asumibles por el organismo, o pueden ser profundos -muchas veces debido precisamente a la gestión errónea que la medicina alopática hace de la crisis- y provocar graves deterioros o incluso la muerte. ¿Cómo influye el consumismo en la salud de las personas? La lógica del “consumismo” tiene que ver con la simplicidad, la dependencia y la velocidad. Llevado al terreno de la salud implica seguir la lógica absurda de buscar remedios rápidos contra supuestos “síntomas de enfermedades”. Resultado: acumulación de errores: se acallan señales de alarma del organismo con productos tóxicos y, lo que es más grave, dejamos intacto el origen del problema. ¿Cuál es la relación que existe entre la catástrofe ambiental que vivimos y la salud? En un ecosistema, todo está relacionado: el estado de salud del planeta influye decisivamente sobre el estado de salud de sus habitantes, de igual modo que el comportamiento de éstos influye sobre su entorno. ¿Las drogas son negativas para la salud? La experiencia me dice que no todo el mundo entiende lo mismo por “droga”. ¿Hablamos de sustancias prohibidas? ¿De medicamentos? ¿De tabaco, café y alcohol? En un sentido general, te diría que no hay casi nada esencialmente negativo o positivo. Lo que convierte algo en negativo o positivo es el uso que hagamos de ello. ¿Es positivo un martillo? ¿Es negativo? Depende de lo que hagamos con él. ¿Cómo consideras tú que debería tratarse el tema de las drogas con la juventud? “Ilustración farmacológica”, como dice Antonio Escohotado, el autor que, desde mi punto de vista, ha estudiado este tema de modo más exhaustivo y riguroso. ¿Qué puedes decir sobre el manejo mediático que se hace sobre el tema de la salud y las enfermedades? Los medios de comunicación utilizan como fuente para sus noticias sobre salud y medicina –y sobre ciencia en general- las publicaciones científicas. El problema es que esas revistas especializadas cumplen una misión de adoctrinamiento de la misma forma que lo hacen los medios de masas, sólo que a un nivel superior de complejidad y por ello con mayor impunidad. Las propias revistas científicas han publicado estudios que demuestran la influencia determinante de la Industria farmacéutica y la censura que se ejerce sobre la publicación de artículos a través de un sistema llamado “peer review”, que no es otra cosa que un filtro establecido por determinados expertos que defienden los planteamientos oficiales y los intereses de las multinacionales de un modo escandaloso. El problema no es puntual, sino estructural; las publicaciones científicas pueden muy bien considerarse auténticas “encíclicas” de la religión de la modernidad: la Ciencia. ¿Cuál es la relación que se establece entre poder, miedo, salud, enfermedad y parálisis social? Yo añadiría un ingrediente fundamental: la mentira; la mentira es consustancial con el Poder. Creo que la mezcla destructiva de miedo y mentira produce lo que has llamado “parálisis social”. En cuanto a la salud y la enfermedad son espacios donde actúa el Poder, ámbitos dominados por la parálisis social, la mentira y el miedo. ¿El tema de salud es un mecanismo para el control social? Más que un mecanismo, es un territorio donde se ejerce el poder. Lo que Carlos Lerena llamaba –en su caso refiriéndose a la Educación- “una jurisdicción de poder”. ¿Es el sida un mito? Es un montaje. Un montaje intencionado, perpetrado en las entrañas del Imperio, es decir desde determinadas agencias de su Sistema Sanitario: los CDC –Centros para el control de las enfermedades- y el EIS –Servicio de Inteligencia de Enfermedades. ¿Cuáles son las mentiras fundamentales que se han tejido alrededor de ésta enfermedad, si realmente existe como tal? Es mentira que el “SIDA” sea una enfermedad; es un montaje que toma como base problemas de salud reales y conocidos para inventar una falsa pandemia. Es mentira que el “VIH” haya sido aislado. Robert Gallo llevó a cabo un fraude intencionado falsificando los resultados obtenidos por su equipo. Es mentira que los “test del SIDA” sirvan para diagnosticar; todos los “seropositivos” son falsos positivos; es una etiqueta que te introduce en un engranaje destructivo. Es mentira que los “antivirales” sean tratamientos contra el “SIDA”; son venenos tendencialmente mortales que están produciendo los efectos que posteriormente se atribuyen al “VIH”. Las transnacionales de medicamentos han puesto la ciencia a su servicio para fabricar enfermedades, mentir sobre el efecto de ciertos medicamentos e inducir a la población al consumo de los mismos. ¿Qué puedes decir al respecto? No creo en una interpretación exclusivamente económica de estos problemas. El capitalismo ha impuesto esas reglas de juego y de pensamiento. Y los autodenominados “anticapitalistas” están atrapados en ellas. Lo que planteas es cierto, pero es sólo la lectura más superficial del problema. ¿Cómo identificar las mentiras que se tejen alrededor del consumo de ciertos medicamentos, como en el caso del Tamiflu para supuestamente combatir la gripe A (HN1N1)? ¿Cómo identificar las mentiras a secas? Buscando siempre en el bando rebelde, entre los que nadan a contracorriente. Y ello por una razón de peso: quienes se oponen a una determinada teoría, concepción o planteamiento es porque lo ha estudiado a fondo –casi siempre incluso más a fondo que sus propios defensores- y se encuentran por tanto en mejor disposición para proponer alternativas, identifican errores y descubrir manipulaciones. ¿Ésta enfermedad es otra creación mediática fantástica? Existen elementos suficientes para apuntar la “gripe A” a la lista de pandemias inventadas. Pero no perdamos de vista que este tipo de montajes tienen, por desgracia, consecuencias muy reales: mentiras, pavor, envenenamiento, stress, y en algunos casos la muerte. Afortunadamente, esta última invención les ha salido mal, y confío en que eso sirva para que mucha gente empiece a replantearse otras historias. Por otra parte, yo precisaría que los medios no son los responsables últimos de estos montajes, cumplen su función, que es –como explica magistralmente Pascual Serrano en su último libro- la desinformación, pero no son la única instancia implicada, más bien sirven a otras instancias de Poder mucho más complejas. ¿Cuál es tu criterio sobre las medicinas tradicionales, naturales y las homeopáticas? Yo me apunto a la radicalidad higienista: “no medicinas alternativas; sino alternativas a la medicina”. Otra cosa es que cada cual decida responsablemente y con información suficiente buscar ayuda de tal o cual remedio o terapia. En este sentido, las medicinas tradicionales, las naturales o la homeopatía son desde luego mucho menos agresivas que la alopática oficial. Pero lo esencial, desde mi punto de vista, es mantener siempre el control sobre nuestra salud y no entregarnos ciegamente a la dependencia de un sistema sanitario o un terapeuta concreto, sea el que sea y practique la medicina que practique. ¿Qué piensas de la afirmación que ciertas personas hacen de que el vegetarianismo es una opción de vida para enfrentar al sistema capitalista? Sinceramente, creo que haría falta un cambio mucho más profundo y radical para poder afirmar lo que dices. No sólo importa lo que haces, sino como lo haces. Si dejamos de comer carne para consumir vegetales, no me cabe duda de que el Mercado se reciclará –ya lo hace en parte. Otra cosa sería que cada cual plantara un pequeño huerto o que nos organizáramos en comunidades autosuficientes; si esto se hiciera a gran escala, quizá cabría una posibilidad de oponerse al Mercado. 15 de enero de 2010 Publicado en Insurgente: http://insurgente.org/modules.php?name=News&file=article&sid=18993 Kaosenlared: http://www.kaosenlared.net/noticia/el-sida-es-un-montaje
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"No hay forma de Poder sobre la gente que pueda ejercerse si no es a través de la mentira (...) es la mentira y la mentira presentada como verdad y como objeto de fe lo que ha dado siempre fuerza al Poder y sigue dándosela hoy día (...) de forma que ¿qué duda os cabe de que la encargada del mantenimiento de esta mentira es la Ciencia y que no puede declararse inocente de nada?". Agustín García Calvo. Transcripción de su intervención en la mesa redonda "Ciencia: pro y contra", celebrada el 15 de noviembre de 1994 en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Los herederos de Comte Los católicos quemaron a Giordano Bruno. Los protestantes hicieron lo propio con Miguel Servet. Eran los últimos coletazos de poder de un aparato represivo en decadencia. Otra fuente de verdades y certezas comenzaba a tomar el relevo. Y el profeta del positivismo, Agust Comte, reclamaba el método científico como la única fuente de dogmas para esa nueva "religión científica de la humanidad" que rescataría a Occidente del "caos y la anarquía". Ciento cincuenta años después, la Ciencia se ha investido de los mismos poderes que acabaron con Bruno y Servet. Tal y como quiso Comte, es la única fuente de dogmas indiscutidos. Y el mecanismo fundamental por el que se da a conocer la palabra revelada de la nueva religión son las publicaciones científicas. Estudios publicados por las propias revistas científicas, declaraciones de sus editores y un análisis de sus relaciones con la Industria Farmacéutica permiten concluir que la manipulación y falsificación de datos, la censura a través del peer review y las perversiones metodológicas y morales, no son hechos puntuales protagonizados por tal o cual persona deshonesta, sino un problema estructural derivado de la función de la Ciencia como sostenedora del Poder. La evidencia es aplastante: * Estudio publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) por el Dr. Jim Nuovo: revisados 359 estudios sobre nuevos medicamentos publicados entre 1989 y 1998 en revistas consideradas como prestigiosas – la misma JAMA, The New England Journal of Medicine, The Lancet, The British Medical Journal and Annals of Internal Medicine - tan sólo 26 de ellos habían publicado estadísticas que realmente recogieran los efectos de los tratamientos en los pacientes. Es decir, 333 estudios mentían o falseaban datos. * Estudio publicado en JAMA por Lisa M. Schwartz y Steven Woloshin: analizados los comunicados de prensa de seis números consecutivos de las revistas The Lancet, British Medical Journal y JAMA – en total 127 comunicados - los autores concluyen que las revistas escriben "frecuentemente" exageraciones y ocultan datos. Significativamente, sólo un 22% menciona la financiación por parte de la industria farmacéutica. * Estudio de Wolins (ver Creation Research Society Quarterly, Vol. 21(2) 89-91. septiembre de 1984): se pidieron a 37 autores de artículos de psicología los datos que habían utilizado como base de sus estudios. De los 32 que contestaron, 21 lo hicieron para informar que "desafortunadamente sus datos habían quedado traspapelados, se habían perdido o habían sido involuntariamente destruidos". De los 9 conjuntos de datos que fueron enviados, 3 contenían graves errores en sus estadísticas. * Broad y Wade (en "Betrayers of the Truth". New York, NY: Simon and Schuster, 1982) analizan varios estudios que demuestran la falta absoluta de criterio a la hora de recomendar artículos para su publicación. En uno de ellos se utilizaron artículos "de alta calidad" ya publicados, y se volvieron a enviar a las revistas que los habían publicado cambiando los nombres de los autores: sólo dos de ellos fueron aceptados; el resto fueron rechazados por los mismos editores que los habían publicado tres años antes. * Declaraciones del editor de una de las más importantes revistas científicas del mundo: El editor de The British Medical Journal (BMJ), acaba de realizar una de las declaraciones más duras que puede recibir la comunidad científica: «El fraude de las investigaciones clínicas es como el abuso infantil. Una vez que se reconoce que existe se empieza a observar lo frecuente que es». Richard Smith pronunciaba estas palabras durante la celebración reciente del Primer Congreso Internacional de Medicina de Hong Kong. El editor del BMJ insistió en que tanto los métodos de detección, de investigación, como las conclusiones de los ensayos clínicos, son deshonestos y «absolutamente inadecuados», declaró Richard Smith. Los casos de fraude incluyen la fabricación de datos o la invención completa de los mismos. Este experto insistió en la necesidad de que las instituciones creen mecanismos para evitar esta conducta poco ética. (El Fraude de los estudios científicos. Mundo, 13-12-98. Patricia Matey). "Muchos ensayos son demasiado cortos para ser relevantes, y muchos estudios publicados recogen los resultados positivos – hay una gran cantidad de evidencia negativa que nunca ve la luz del día". Hablando en la conferencia anual del Real Colegio de Psiquiatras, el profesor [Richard Smith] dijo que muchos artículos científicos se contradicen entre sí y es casi imposible averiguar cuáles son los correctos. Muy pocos doctores visitan bibliotecas médicas, añadió, y los libros y revistas médicos son "herramientas de información muy primitivas" y de uso reducido durante las consultas. Fue también muy crítico con el sistema de "peer review" el cual es utilizado para vetar. (Medical Studies mostly rubbish. Medical Observer 24/7/98. Andy Whyman). Así es como funcionan las "prestigiosas" revistas científicas. Teniendo en cuenta que la Industria Farmacéutica controla la inmensa mayoría de publicaciones especializadas y revistas de divulgación científica, financia proyectos de investigación, concede becas, subvenciones y empleos... y finalmente influye poderosamente en los medios de masas, ¿qué otra cosa se podía esperar? La recomendación de Einstein –"lo importante es no dejar nunca de cuestionar"- o las lecciones de rigor y honestidad de Niels Bohr o Erwin Schrödinger parecen enterradas definitivamente por una ciencia cuyo motor fundamental no es, como escribe Galimberti, "la voluntad de saber, sino la voluntad de dominar", y ello mediante procedimientos refinados de censura de los cuales es especialmente significativo el sistema de revisión por pares o peer reviw que garantiza desde el anonimato la perpetuación de una élite al servicio del poder, el control del reparto de fondos y la administración de credibilidad ante una cada vez más indefensa sociedad. De hecho, las publicaciones científicas no son más que un caso particular de "Medios de Comunicación de Masas" con sus mismos mecanismos y objetivos: El ciudadano medio cree que lo que lee en los periódicos, oye en la radio y ve en la televisión es algo real; que realmente provocar una matanza en Iraq es legitimo y se hace para proteger la democracia, la libertad y la paz; que realmente en Palestina existen soldados luchando contra terroristas; que realmente se prohiben partidos políticos para defender la democracia, y así sucesivamente. De la misma forma y por los mismos motivos, el lector medio de las publicaciones científicas cree que lo que publican es real, que el desciframiento del genoma humano permitirá erradicar las enfermedades y fabricar seres a la carta; que las vacunas han servido para acabar con las enfermedades contagiosas o que hay un "VIH" que se dedica a matar las defensas de millones de personas (aunque no se sepa cómo), y que la única solución es atiborrarlas de productos químicos cada vez más agresivos, que son proporcionados por las benefactoras de la humanidad – las multinacionales farmacéuticas - que pagan a quiénes los desarrollan, fabrican, recetan y publicitan. ¿Qué sucedería si el ciudadano de a pie se hiciera consciente, de repente, de que la información que recibe no es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, sino que está elaborada por quiénes controlan los medios de comunicación? ¿Qué sucedería si decidiera darse por enterado de que existen informadores honestos e independientes, que ofrecen análisis e información alternativa? Sencillamente: sería una catástrofe. Le sería imposible soportar el peso de la responsabilidad que supone tener que decidir: ¿Será Chávez un dictador amigo de terroristas o uno de los pocos que se atreven a enfrentarse al Imperio? ¿Estará Sadam preparando la destrucción de Occidente en arsenales secretos, bajo las arenas de Mesopotamia, o será petróleo lo que busca Bush junior en el subsuelo iraquí? Etcétera. Y de la misma forma: ¿Qué sucedería si el médico de a pie se hiciera consciente de repente de que la información que recibe no es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, sino que está elaborada por quiénes controlan esas revistas – que en muchos casos son los mismos que controlan el resto de los medios? ¿Qué sucedería si decidiera darse por enterado de que existen científicos e investigadores honestos e independientes, que ofrecen análisis y resultados alternativos? La catástrofe sería aún mayor por el efecto rebote sobre el resto de la sociedad, porque a nuestro médico de pueblo le sería igualmente imposible soportar el peso de la responsabilidad que supone tener que decidir: ¿Serán GlaxoSmithKline, Abbot, Boehringer Ingelheim, Roche y demás, benefactoras de la Humanidad, o estaré aterrorizando a mis pacientes y condenándolos a la enfermedad y a la muerte? ¿Estarán equivocados los abnegados investigadores que reciben miles de millones de dólares cada año, publican en las revistas más prestigiosas y cosechan premios a diestro y siniestro? Etcétera. Pero tranquilos. De momento no hay peligro. La capacidad de poner en duda es inversamente proporcional a la complejidad de la cosa. No se trata de un problema de conocimiento, sino de confianza en el especialista – ese ser que cada vez sabe más de menos, y que por pura lógica terminará sabiéndolo todo de nada. Las publicaciones científicas cumplen regularmente su misión de adoctrinamiento de la misma forma que los medios de masas, sólo que en un nivel superior de complejidad y por ello mismo, con un nivel superior de impunidad. Y los médicos de a pie (y el resto de los profesionales de a pie, cuyo trabajo esté ligado de una u otra forma a los saberes científicos), se aferran a su fe – a esas "ficciones necesarias" de las que hablaba Nietzsche - con las mismas patéticas fuerzas que lo hace el ciudadano de a pie a las encíclicas televisivas. (más trabajos del mismo autor en http://saludypoder.blogspot.com) * Monográfico del Journal of the American Medical Association: http://www.ama.assn/sci-pubs/journals/archive/jama/vol_280/no_3 * http:// www.chem.vt.edu/ethics/ethics.html * http:// www.nyx.net * http://sci.aaas.org/aaas * ORI: Office of Research Integrity (Oficina para la Integridad en la Investigación) http://ori.dhhs.gov Bigliografía: • BAUER, H "Scientific Literacy and the Myth of the Scientific Method" VPI&SU: Department of Science & Technology Studies, Blacksburg, VA 24061. • BRAVO TOLEDO , Rafael. Aspectos éticos en las publicaciones científicas. http://usuarios.bitmailer.com/rafabravo/fraude.htm, 1999. • EDITORIAL. Masking, Blinding, and Peer Review: The Blind Leading the Blinded. Annals of Internal Medicine, 1 January 1998. 128:66-68. • FEYERABEND. Contra la inefabilidad cultural, el objetivismo, el relativismo y otras quimeras. Archipiélago, 20. Primavera, 1995. • GALIMBETI, Umberto. La voluntad de dominar. 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