1 - ¿Están infectadas por un virus, el llamado virus VIH, las personas consideradas “seropositivas”?
2 - ¿Qué dicen las compañías que fabrican y venden los “tests de VIH”?
3 - ¿Qué detecta el test de VIH si no detecta el VIH?
4 - Causas documentadas que producen resultados positivos en el test de VIH
5 - ¿Cómo interpretar entonces un resultado positivo del test?
1- ¿Están los llamados “seropositivos” infectados por un virus, el llamado virus VIH?
Un “seropositivo” es una persona que se cree que está infectada por el virus llamado VIH, razón por la cual también se usa palabra “infectado”, “portador”, etc. Lo que determina esta condición es el resultado positivo en el mal llamado “test de VIH”, decimos mal llamado por las razones que veréis.
Es sabido que se puede detectar prácticamente cualquier agente infeccioso, sea bacteria, hongo o virus, en la sangre de las personas, todo ello con distintos tipos de tests, siempre que ese agente que queremos detectar lo hayamos visto antes en la sangre o tejidos de los enfermos. El haber visto antes el agente infeccioso, en este caso el virus VIH, en el organismo de los enfermos, es fundamental además para poder acusarlo de la enfermedad, en este caso el Sida, de otro modo, ¿Cómo íbamos a poder hablar de un virus que causa el Sida y se transmite “por sangre”, si resulta que no hemos visto ese virus en la sangre de ningún enfermo de Sida?
Y ahora viene lo más extraño, no se ha visto hasta la fecha eso que se llama VIH en la sangre de ningún ser humano, con o sin Sida. Y si no lo hemos visto, ni tenemos ninguna evidencia de su presencia, ¿Cómo podemos atribuirle el ser la causa de enfermedad alguna? ¿Cómo podemos afirmar siquiera que ese virus existe realmente y no es algo imaginario? Pues bien, al contrario de lo que sucede con todos los virus conocidos, sobre los cuales tenemos pruebas directas de su existencia, como por ejemplo una simple fotografía al microscopio electrónico, por lo que respecta al virus VIH hasta la fecha no se dispone de ninguna prueba en forma de fotografía al microscopio electrónico de él, tomada de la sangre, o tejidos sin cultivar, de los enfermos o “portadores”.
Este hecho indiscutible echa por tierra sin remedio toda la versión oficial del VIH y el Sida al completo.
Por lo que se ve, todos habíamos creído hasta ahora en el virus VIH como un virus:
- - Que puede estar muchos años “latente”, es decir dormido, desde que infecta a la persona hasta que produce la enfermedad. En realidad el llamado “período de latencia del virus”, o tiempo que transcurre desde que el virus infecta a una persona hasta que desarrolla la enfermedad, ha sido aumentado periódicamente con los años, conforme los defensores del VIH iban viendo que los supuestos infectados no se morían en el plazo profetizado.
- - Que puede causar la enfermedad por medios ocultos, desconocidos, (las “expertos” en el VIH aún no se han puesto de acuerdo en cómo el virus destruiría las células del sistema inmune, entre las teorías que han barajado están algunas curiosas, que el virus provocaría el suicidio celular, que actuaría como el jefe de una banda de matones que ordenaría a sus matones, los linfocitos X…).
- - Que puede “mutar” de forma asombrosa, mera excusa para justificar la dificultad de una imposible vacuna, que recuerda la famosa búsqueda de la, también imposible, “vacuna del cáncer”, allá por los años setenta del pasado siglo.
Pero visto ahora en retrospectiva, ¿No parecían ya un poco raras para un virus todas estas cualidades? ¿No eran como un poco sospechosas? ¿No sería ya el colmo que ahora fuéramos a creer también que el VIH tiene la capacidad de volverse invisible a voluntad o de producir la enfermedad por control remoto?
En resumen, si para algo no sirve el llamado test de VIH, es precisamente para detectar el virus VIH, al no haberse visto jamás ese virus en ningún ser humano, pretender detectarlo con un test es igual de absurdo que pretender detectar con un test al diablo.
No deberíamos hablar por tanto ni de test de VIH, ni de seropositivos, ni de portadores, ni de infectados, sino en todo caso de supuesto…test de VIH, supuestos portadores, supuestos seropositivos o supuestos infectados.
2- ¿Qué dicen las compañías que fabrican y venden los “tests de VIH”?
Las propias compañías farmacéuticas que fabrican y venden los llamados tests de VIH hacen referencia, en los folletos de instrucciones de los tests, al hecho de que al VIH no se le encuentra, ni se le ve, en la sangre de las personas. ¿Cómo es que lo dicen? Dado que sería perjudicial para ellas decir claramente “no se ve el virus VIH en la sangre de las personas”, porque además de ser escandaloso los tests no se venderían, la solución es decirlo, pero de forma disimulada, de ese modo, además de no verse perjudicada la venta de los tests, siempre pueden alegar, llegado el momento de las demandas, que ya lo habían advertido.
Recordemos que los principales tests que se utilizan para detectar la supuesta infección por VIH son el test llamado test ELISA y el test llamado Western Blot, uno llamado test de exploración, (test ELISA), y el otro, (el Western Blot), test de confirmación. Ambos tests son indirectos, es decir, no detectan virus sino algo relacionado con ellos, en este caso anticuerpos, que son proteínas que nuestro organismo fabrica contra ellos.
Aunque no detecten virus, los tests de anticuerpos usados habitualmente, en la práctica es como si los detectasen, es decir, si dan positivo a la persona se la considera infectada o que ha tenido contacto con el virus, o al menos eso es lo que sucede normalmente con ese tipo de tests, esto es así porque se les considera fiables. Un ejemplo de test de este tipo, que está considerado fiable, es el test de anticuerpos que se usa para detectar al virus de la hepatitis B y se considera fiable porque el resultado positivo del test de ha podido ser comprobado con la visualización del virus de la hepatitis B en los tejidos de los enfermos de hepatitis.
Pero en el caso del VIH este esquema se viene abajo desde el momento en que no se ha podido ver el VIH en la sangre de ningún ser humano, por lo que no hemos podido validar los tests, (por si ya no resultara poco absurdo el hecho de intentar detectar con un test algo que jamás ha sido visto en nadie). La única forma de comprobar la fiabilidad de todos los tests virales indirectos, sean tests que detectan anticuerpos, (como es el caso del ELISA y del W. Blot), o antígenos, (proteínas del virus), o secuencias genéticas del virus, (como por ejemplo, los tests llamados de carga viral), es comprobar, antes de usarlos en la población, que en las personas que dan positivo en el test, el virus está. Por lo tanto, para que los tests de VIH tuvieran validez, tenía que haberse comprobado que en las personas que dan positivo se encuentra el virus en su sangre, cosa imposible porque como hemos dicho nunca se ha visto el VIH en nadie. Es decir, el estándar o referencia que sirve para verificar la fiabilidad de todos los tests virales indirectos es la visualización del propio virus.
De ahí que cuando la compañía Abbot, (uno de los fabricantes del test ELISA), dice en los prospectos de instrucciones del test, como se aprecia más adelante, que “no existe estándar reconocido para establecer la presencia de anticuerpos anti VIH”, está reconociendo que no se ha comprobado que, en las personas que dan positivo en sus tests, el virus está, o lo que es lo mismo, está reconociendo la total invalidez de ese test para detectar al VIH, (si la referencia o estándar es el propio virus, decir que no hay estándar es lo mismo que decir que no hay virus con qué comparar). Pero además, como este estándar o referencia es el mismo para todos los tests virales indirectos, (sean de anticuerpos, de antígenos, o de carga viral), la invalidez del test Elisa podemos hacerla extensible al resto de los tests indirectos relacionados con el VIH, como es el caso del W. Blot, que es también un test indirecto que pretende detectar anticuerpos, o los mismos tests de carga viral, que pretenden detectar material genético del virus. Ninguno de estos tests tiene, por tanto, validez, es por ello que las compañías que los fabrican advierten, de una u otra forma, de que no deben ser usados para diagnosticar infección por VIH, como se aprecia a continuación.
HIV TEST KIT DISCLAIMERS / ADVERTENCIAS EN LOS TEST DE VIH
ELISA Test
"At present there is no recognized standard for establishing the presence or absence of HIV-1 antibody in human blood." (Abbott Laboratories, ELISA HIV Antibody Test Insert, section "Sensitivity and Specificity")
“A día de hoy, no hay un estándar reconocido para establecer la presencia o ausencia de anticuerpos de HIV-1 en sangre humana”
"EIA testing cannot be used to diagnose AIDS... The risk of an asymptomatic person with a repeatedly reactive serum developing AIDS or an AIDS-related condition is not known." (Abbott Laboratories, ELISA HIV Antibody Test Insert, section "Limitations of the Procedure")
“El test EIA no puede ser usado para diagnosticar SIDA… El riesgo de que una persona asintomática con un suero reactivo repetidamente contraiga SIDA o una condición relacionada con el SIDA, es desconocido”
"Clinical studies continue to clarify and refine the interpretation and medical significance of the presence of antibodies to HIV-1." (Abbott Laboratories, ELSA HIV Antibody Test Insert, section "Limitations of the Procedure")
“Estudios clínicos continúan clarificando y afinando la interpretación y el significado médico de la presencia de anticuerpos del HIV-1”
Western Blot Test
"Do not use this kit as the sole basis of diagnosis of HIV-1 infection." (Eptope, Inc., Western Blot HIV Antibody Test Insert, section "Limitations of the Procedure")
“No use este kit como la única base para el diagnóstico de infección por HIV-1”
“The clinical implications of antibodies to HIV-1 in an asymptomatic person are not known.” (Calypte, Cambridge Biotech HIV-1 Western Blot Kit, section “Limitations of the Serum and Plasma Procedure”)
“Las implicaciones clínicas de los anticuerpos del HIV-1 en personas asintomáticas son desconocidos”
PCR "Viral Load" Test
"The AMPLICOR HIV-1 MONITOR test, is not intended to be used as a screening test for HIV or as a diagnostic test to confirm the presence of HIV infection." (Roche, Amplicor HIV-1 Monitor Test Kit, section "Intended Use")
“El test del MONITOR DE AMPLIFICADOR DEL HIV-1, no tiene la intención de que sea usado como test para visualizar el HIV o como un test de diagnóstico para confirmar la presencia de infección por HIV”
3- ¿Qué detecta entonces el test si no detecta el VIH?
Por si lo todo lo anterior no bastara, se sabe que existen al menos cerca de 70 situaciones o circunstancias que pueden provocar reacciones positivas con estos mal llamados tests de VIH, (ver la relación completa, que aporta Christine Jonson, al final del capítulo), veamos algunas de ellas:
- Administración de gammaglobulinas como prevención, por ejemplo la gamma del tétanos.
- “ “ vacuna del tétanos.
- “ “ “ contra la hepatitis B.
- “ “ “ antigripal.
- Tuberculosis.
- Malaria.
- Gripe.
- Hepatitis.
- Herpes I.
- Herpes II.
- Infecciones de las vías aéreas superiores.
- “ víricas recientes.
- Embarazos repetidos.
- Cánceres.
- Múltiples transfusiones de sangre.
- Enfermedad hepática alcohólica.
- Artritis reumatoide.
- Lupus eritematoso sistémico.
- Personas con problemas de coagulación, (hemofílicos por ejemplo).
- Personas con bilirrubina alta.
- “ “ aumento de grasas en la sangre, (colesterol por ejemplo).
- “ que han sufrido trasplantes de órganos.
Y así hasta cerca de 70 causas.
¿Qué conclusión podemos extraer de esto? Pues que además de no servir para detectar el virus VIH, parece que las causas que pueden hacer que una persona dé positivo en el mal llamado test de VIH son muchas y variadas, unas tienen que ver con haber sufrido determinadas infecciones, otras con vacunaciones, algunas tienen que ver con problemas serios de salud, otras no tienen nada de patológico, (haber tenido varios embarazos, o una gripe, o haber sido vacunado de ella).
Lo único que vemos de común en esas causas es que en general son situaciones en las que cabe esperar aumentos en los niveles de distintos tipos de anticuerpos, (en otras situaciones ni siquiera eso), pero no podemos sacar mucho en conclusión acerca del tipo de anticuerpos pues los hay de todo tipo.
4- Causas documentadas que causan resultados positivos en los tests de VIH
Introducción
En este artículo, la periodista de investigación Christine Johnson aporta una relación de esas casi 70 causas, documentadas en la literatura científica, que pueden producir resultados positivos en el –mal llamado- test de VIH. Nótese que la autora se refiere a estos resultados positivos como “falsos positivos” y se debe aclarar que lo de “falsos” resulta engañoso, pues da a entender que existen positivos “verdaderos”, cuando la realidad es más simple, puesto que el mal llamado test de VIH no puede detectar jamás al VIH ya que este virus nunca ha sido visto, todos los resultados positivos del test son falsos.
Sin embargo, como consecuencia de toda la propaganda vertida en los medios durante 25 años, las personas, cuando el mal llamado test de VIH les da positivo, piensan ya inmediatamente que están infectadas por el virus VIH y ellas mismas se encuadran dentro de un “grupo de riesgo” o con “prácticas de riesgo”, (homosexuales, toxicómanos vía intravenosa, heterosexuales, receptores de transfusiones, etc.), todo ello según la vía por la que ellos suponen que han sido “infectados”. Lo que menos se imaginan las personas que resultan positivas en el test de VIH es que si por algo no están infectados es por el virus VIH y que el resultado positivo puede estar provocado por cualquiera de estas casi 70 causas conocidas, o por otras no conocidas.
Artículo de Christine Johnson: Causas documentadas que producen falsos positivos en el test de VIH
Abundantes publicaciones científicas explican que hay más de 70 diferentes condiciones documentadas que pueden causar que el test de anticuerpos reaccione positivamente sin infección por VIH. (Johnson 1993, 1995, 1996a,b; Hodgkinson 1996; Turner 1996, 1997/8; Shenton 1998; Papadopulos-Eleopulos et al 1993; Giraldo 1997d, 2000a; Giraldo et al 1999).
Alguna de las condiciones que causan falsos positivos del así llamado “test del SIDA” son: infección presente o pasada con una variedad de bacterias, parásitos, virus y hongos, incluyendo tuberculosis, malaria, leishmaniasis, influenza, resfriado común, lepra y un historial de enfermedades de transmisión sexual; la presencia de anticuerpos poliespecíficos, hipergammaglobulinemias, la presencia de auto-anticuerpos contra una variedad de células y tejidos, vacunas, y la administración de gammaglobulinas o imunoglobulinas; la presencia de enfermedades auto-inmunes como: lupus sistémico eritematoso, esclerodermia, dermatomyositis y artritis reumatoide; la existencia de embarazo y multíparas; historia de inseminación rectal; adicción a drogas recreacionales; diversas enfermedades del riñón, fracaso renal y hemodiálisis; historia de trasplante de órganos; presencia de una variedad de tumores y quimioterapia contra el cáncer; muchas enfermedades hepáticas incluida la enfermedad del hígado alcohólico; hemofilia, transfusiones de sangre y administración de factor de coagulación; e incluso la simple condición del envejecimiento y algunas vacunas, por mencionar las más importantes (Johnson 1993, 1995, 1996a,b; Hodgkinson 1996; Turner 1996, 1997(8; Sentón 1998; Papadopulos-Eleopulos eta al 1993; Giraldo 1997d, 2000a).
Christine Johnson, de California, ha listado, de la literatura científica, las siguientes condiciones que causan reacción falso-positiva en los tests de anticuerpos del VIH.
• Presencia natural de anticuerpos poliespecíficos (Barbacid et al 1989; Healey &Bolton 1993).
• Anticuerpos a anti-carbohidratos (Zinder & Fleissner 1989; Healey & Bolton 1993; CORDES & Ryan 1995).
• Anticuerpos con alta afinidad por el poliestireno usado en los envases de los tests (Arnold et al 1994; Pearlman & Ballar 1994; Yoshida et al 1987).
• Anticuerpos HLA a leucocitos antígenos clase I y II (Blanton et al 1987; Bylund 1992; CORDES & Ryan 1995; Profitt & Yen-Lieberman 1993; Sayers et al 1986; Schleupner 1990; Schochetman & George 1992; Steckelberg & Cockerill 1988; Yu et al 1989).
• Inmunización pasiva (recepción de gammaglobulinas o inmuno-globulinas como profilaxis contra infección) (Ascher & Roberts 1993; CORDES & Ryan 1995; Gill et al 1991; Jackson et al 1988; Lai-Goldmnam et al 1987; Isaacman 1989;M Profitt & Yen-Lieberman 1993; Piszkiewicz 1987; Yale et al 1994).
• Administración de preparados de inmunoglobulina humana (Bylund et al 1992).
• Hipergammaglobulinemia (alto nivel de anticuerpos) (More et al 1986; Peterman et al 1986).
• Globulinas producidas durante gammapatías policlonales, muy común en grupos con riesgo de SIDA (Bylund et al 1992; Cordes & Ryan 1995; Schleupner 1990).
• Anticuerpos anti-linfocitos (Mathe 1992; Ujehelyi et al 1989).
• Anticuerpos anti-colágeno (encontrados en hombres gay, hemofílicos, Africanos de ambos sexos y gente con lepra) (Mathe 1992).
• Múltiples transfusiones de sangre (Cordes & Ryan 1995; Ng 1991;Peterman et al 1986; Proffit & Yen-Lieberman 1993; Schochetman & George 1992; Yu et al 1989; Sayre 1996).
• Individuos con defectos de coagulación (Bylund et al 1992; Schochetman & George 1992).
• Vacuna de la hepatitis B (Jackson et al 1988; Lee et al 1992;Pearlman & Ballas 1994; Profitt & Yen-Lieberman 1993).
• Vacuna antitetánica (Pearlman & Ballas 1994).
• Falsos positivos en otros tests serológicos, incluyendo RPR para sífilis (Bylund et al 1992; Fleming et al 1987; Moore et al 1986; Schleupner 1990; Schocheman & George 1992).
• Individuos sanos como resultado de malinterpretación de reacciones cruzadas (Bylund et al 1992).
• Anticuerpos IgM anti-hepatitis A (Schleupner 1990).
• Altos niveles de circulación de complejos inmunes (Biggar et al 1985; Moore et al 1986).
• Presencia de ribonucleoproteínas normales en humanos (Cordes & Ryan 1995; Schleupner 1990).
• Malaria (Biggar et al 1985; Charmot & Simon 1990).
• Leishmaniasis Visceral (Ribiero et al 1994).
• Tuberculosis (Kashala et al 1994).
• Micobacteria avium (Kashala et al 1994).
• Enfermedades autoinmunes: lupus sistémico eritematoso, escleroderma, enfermedad del tejido conjuntivo, dermatomiositis (Bylund et al 1992; Leo-Amador et al 1990; Pearlman & Ballas 1994; Proffit & Yen-Lieberman f1993; Ranki et al 1992; Schochetman & George 1992).
• Lupus Sistémico eritematoso (Esteva et al 1992; Jindal et al 1993).
• Artritis reumatoide (Ng 1991).
• Seropositivo por factor reumatoide, anticuerpos antinucleares, y otros autoanticuerpos (Kock et al 1988; Steckelberg & Cockerill 1988; Yoshida et al 1987).
• Anticuerpos anti-músculos lisos (Schleupnere 1990).
• Anticuerpos anti-mitocondriales (Cordes & Ryan 1995; Schleupner 1990).
• Anticuerpos anti-microsomal (Mortimer et al 1985).
• Otros anticuerpos antinucleares (Cordes & Ryan 1995; Schleupner 1990).
• Anticuerpos anti-antígenos de células T (Cordes & Ryan 1995; Schleupner 1990).
• Fracaso renal (Cordes & Ryan 1995; Jindal et al 1993; Schleupner 1990).
• Hemodiálisis (Bylund et al 1992; Fassbinder et al 1986; Peterman et al 1986; Schochetman & George 1992; Ujhelyi et al 1989).
• Terapia de interferón alfa en pacientes de hemodiálisis (Sungar et al 1994).
• Trasplante renal (Burkhardt et al 1987; Cordes & Ryan 1995; Neale et al 1985; Schleupner 1990; Ujehlyi et al 1989).
• Trasplante de órganos (Agbalika et ala 1992; Ng 1991).
• Infección de las vías respiratorias superiores (resfriado o gripe)(Challakere & Rapaport 1993).
• Infecciones víricas agudas, infecciones víricas del ADN (Cordes & Ryan 1995; Pearlman & Ballas 1994, Profitt & Yen-Liebereman 1993; Schleupner 1990; Steckelberg & Cockkerill 1988; Voevodin 1992).
• Gripe (Ng 1991).
• Vacunación de la gripe (Arnold et al 1994; Challakere & Rapaport 1993; Cordes & Ryan 1995; Hsia 1993; MacKenzie et al 1992; Profitt & Yen-Lieberman 1993; Simonsen et al 1995).
• Herpes simple I (Langedijk et al 1992).
• Herpes simple II (Challakere & Rapaport 1993).
• Virus de Epstein-Barr (Ozanne & Fauvel 1988).
• Exposición a vacunas víricas o infección vírica reciente (Challakere & Rapaport 1993).
• Embarazo en mujeres multíparas (Cordes & Ryan 1995; Ng 1991; Profitt & Yen-Lieberman 1993; Steckelberg & Cockerill 1988; Ujhelyi et al 1989; Abbott 1997).
• Cánceres (Pearlman & Ballas 1994).
• Mieloma múltiple (Bylund et ala 1992; Profitt & Yen-Lieberman 1993; Steckelber & Cockerill 1988).
• Trastornos hematológicos malignos y linfomas (Burkhardt et al 1987; Cordes & Ryan 1995; Profitt & Yen Lieberman 1993; Schleupner 1990; Steckelberg & Cockerill 1988).
• Fiebre Q con hepatitis asociada (Yale et al 1994).
• Hepatitis (Sungar 1994).
• Enfermedad hepática alcohólica (Bylund et al 1992; Cordes & Ryan 1995; Mendenhall eet al 1986; Pearlman & Ballas 1994; Schleupner 1990; Schochetman & George 1992; Steckelberg & Cockerill 1988).
• Colangitis esclerosante primaria (Schochetman & George 1992; Steckelberg & Cockerill 1988).
• Cirrosis biliar primaria (Cordes & Ryan 1995; Profitt & Yen-Lieberman 1993; Schleupner 1990; Steckelberg & Cockerill 1988).
• Síndrome de Stevens-Johnson 8Burkhardt et al 1987; Cordes & Ryan 1995; Profitt & Yen-Lieberman 1993).
• Sangre “pegajosa” en Africanos (Jungkind et al 1986; Schleupner 1990; Schochetman & George 1992; Smith et al 1987; Van Brees et al 1985).
• Suero lipémico (sangre con niveles altos de grasas o lípidos) (Schochetman & Geoerge1992).
• Suero hemolizado (Schochetman & George 1992).
• Hiperbilirrubinemia (Bylund et al 1992; Cordes & Ryan 1995).
• Proteínas en el equipamiento usado para estos tests (Cordes & Ryan 1995).
• Otros retrovirus (Blomberg et al 1990; Cordes & Ryan 1995; Dock et al 1988;Schleupner 1990; Tribe et al 1988).
Por lo tanto, hay un número creciente de condiciones conocidas que provocan que los tests de VIH reaccionen positivamente en ausencia del VIH, es decir, falsos positivos.
Es interesante que todas las condiciones que causan reacciones positivas en los “tests VIH” en ausencia de VIH son condiciones que están presentes, con variedad en su distribución y concentración, en muchos “grupos de riego de SIDA” reconocidos en los países desarrollados, así como en un amplio porcentaje de Africanos y gente de otras partes del mundo desarrollado. Esto quiere decir que muy probablemente muchos usuarios de drogas (incluidas algunas madres), ciertos varones gay, y algunos hemofílicos en los países desarrollados, así como la vasta mayoría de los habitantes en la mayor parte de los países de África, Asia, América del Sur y el Caribe, que reaccionan positivamente al test para el VIH, pueden muy bien ser debido a otras condiciones que la de estar infectado con VIH (Johnson 1993, 1995, 1996a,b; Hodgkinson 1996; Turner 1996, 1997/8; Shenton 1998; Papadopulos-Eleopulos et al 1993, 1997; Giraldo 1997c, 2000a).
Es escandaloso darse cuenta de que una diagnosis de infección por VIH sea tan frecuentemente en tests que no son específicos para el VIH, e incluso peor cuando uno se da cuenta de que estos tests no específicos guían la prescripción de drogas antirretrovirales altamente tóxicas.
5- ¿Cómo interpretar entonces un resultado positivo del test?
Yendo a lo que interesa, la importancia que pueda tener desde el punto de vista de nuestra salud, dar positivo en el test de VIH, vista la cantidad y variedad de circunstancias que pueden hacer que una persona dé positivo, no hay forma de saberlo, por lo que a efectos prácticos no nos sirve de mucho, por no decir que no nos sirve para nada, ¿Para qué nos serviría un test de embarazo que diera positivo con más de 50 circunstancias frecuentes y que jamás se hubiera comprobado su fiabilidad en las embarazadas?
Por si todavía quedara alguna duda sobre el hecho de que el test de VIH detecta aumentos de anticuerpos de muchos tipos o que están en gran cantidad, veamos lo que sucede según se haga el test de VIH con suero diluido o sin diluir, lo que requiere una pequeña explicación.
Para hacerle la mal llamada “prueba del Sida” o “test de VIH” a la gente, se toma su suero sanguíneo, que es la sangre sin sus células, (es decir, el líquido que queda tras retirar los glóbulos blancos, plaquetas y glóbulos rojos), y se pone en contacto con las proteínas del test, (proteínas que supuestamente pertenecen al virus, aunque todo parece indicar que tienen un origen celular).
Estas proteínas, (que en el caso del test ELISA y del Western Blot son las mismas, con la diferencia que en el ELISA están juntas y en el Wester Blot separadas en bandas), reaccionarán, caso de haberlos, con los anticuerpos que hay en el suero de las personas, produciendo los resultados positivos.
Habitualmente estos tests se suelen hacer con el suero sin diluir o con diluciones bajas, pero en el caso del test de VIH el suero se diluye con agua hasta 400 veces, siendo el único test de anticuerpos conocido en el que se usan diluciones tan altas.
Pero, ¿qué pasaría si en vez de usar el suero diluido 400 veces usamos el suero sin diluir, como se hace normalmente con prácticamente todos los tests de anticuerpos? Pues que se ha visto que cuando se le hace el test ELISA usando el suero sin diluir, todo el mundo da positivo. ¿Y qué significado puede tener esto? Pues que ese test, si da positivo en todo el mundo, es que detecta algo evidentemente que tiene todo el mundo y eso que todo el mundo tiene no pueden ser anticuerpos contra el VIH, porque de ser así, todos, sin excepción, estarían infectados. Así que, si no son anticuerpos anti VIH, serán anticuerpos contra otra cosa y como no sabemos contra qué exactamente, ya que hay muchas causas que pueden dar positivo, dejémoslo en aumentos de anticuerpos de distintos tipos.
Ahora bien, si diluimos el suero 400 veces y sólo unas cuantas personas dan positivo, ¿Qué debemos deducir de esto? Pues que esas personas tienen lo mismo que tienen todas las personas, es decir, anticuerpos de distintos tipos, pero en mayor cantidad, lo cual coincide cuando se observa lo que tienen en común todas o casi todas esas causas que pueden provocar resultados positivos del test, y es que en general son situaciones en las que cabe esperar aumentos en los niveles de anticuerpos, (vacunaciones, exposición a determinadas infecciones, etc.).
Por otra parte, ¿Qué es lo que tienen en común las personas de los llamados grupos “de riesgo” o con “prácticas de riesgo” del Sida, como hemofílicos, drogadictos vía intravenosa, esperma vía rectal, etc.- de los que sabemos que suelen dar más resultados positivos en el test? Lo que tienen en común es que cabe esperar en su sangre mayores niveles de anticuerpos que en el resto de la población, todo ello como consecuencia de una mayor estimulación de su sistema inmunológico, debido a causas tóxicas, infecciosas, (como hepatitis), proteínas extrañas, (transfusiones, recepción de derivados sanguíneos, caso de los hemofílicos, o es esperma vía rectal, que es muy inmunógeno, es decir, aumenta la produción de anticuerpos, etc.). Veámoslo más detenidamente.
En el caso de los heroinómanos, esas personas han tenido en muchos casos hepatitis u otras infecciones, (hemos visto que producen positivos), y han sido sometidos a muchos estímulos tóxicos, (el material con que se rebaja la pureza de la heroína, por ejemplo, incluye de todo), en consecuencia es normal que tengan mayores cantidades de anticuerpos, suficiente para dar positivo en un test que precisamente sabemos que reacciona positivo en presencia de aumentos de anticuerpos de muchos tipos.
En el caso de los hemofílicos y de las personas que reciben transfusiones, hay que decir que cuando una persona recibe sangre o derivados sanguíneos de otra, recibe proteínas que su cuerpo percibe como extrañas, lo que va a producir un aumento de anticuerpos en su sangre, esto y dar positivo en el test de VIH, como hemos visto, es todo uno.
El caso de los hijos de madres adictas a drogas intravenosas, esos bebés, mientras no empiecen a producir sus propios anticuerpos, tienen durante un tiempo los anticuerpos de la madre, si la madre da positivo es normal que ellos también. Con respecto a estos niños cuyo test al nacer resulta positivo, es conocido el hecho de que en las dos terceras partes de ellos el test se vuelve negativo al cabo de un tiempo.
En el caso de los homosexuales, porque al parecer el contacto del esperma con la mucosa rectal es muy inmunógeno, es decir, estimula fuertemente la producción de anticuerpos, (lo que coincide con el hecho comprobado de que haya más positivos en los practicantes de sexo anal receptivo).
El caso de los africanos también es lógico, ya que están expuestos a una gran variedad de estímulos de naturaleza infecciosa, siendo de esperar que tengan mayores niveles de distintos anticuerpos.
El llamado test de VIH por lo tanto, lejos de detectar al virus VIH, es una ambigua prueba que detecta un estrés inmune, es decir, detecta situaciones en que, como consecuencia de una mayor estimulación inmunológica, (infecciones, proteínas extrañas, tóxicos, etc.), hay aumentos de anticuerpos.
Resumiendo, el resultado positivo en el test de VIH no indica otra cosa que el sistema inmune de una persona ha sido estimulado por una serie de factores biológicos, químicos, etc., lo que ha dado lugar a aumentos en los niveles de distintos tipos de anticuerpos.
¿Debemos considerar esto como algo patológico en sí mismo? Decididamente no, dado que es algo que sucede de modo natural en la vida de las personas, (por ejemplo, tras una vacunación, o tras haber pasado una simple gripe, o tras haber tenido sencillamente varios embarazos, o con la misma edad, las personas mayores tienen más anticuerpos), aunque pueda suceder de modo más frecuente en aquellas personas con una estimulación inmune más intensa, como es el caso de algunos de los llamados grupos con “prácticas de riesgo”, en los que de hecho el test resulta positivo con más frecuencia. El hecho de que entre las personas que más dan positivo al test, (como es por ejemplo el caso de los adictos a drogas intravenosas), se presenten más casos de inmunodeficiencia no quiere decir que las personas vayan a desarrollarla necesariamente por el hecho de haber dado positivo en el test.
Todas las publicaciones (792)
Christine Maggiore fue la fundadora de Alive and Well (Vivo y Sano).
En 1992, Christine Maggiore se hizo la "prueba de SIDA", como parte de un examen de rutina. Los resultados fueron "positivos" y su vida como la de muchas otras personas que reciben este diagnostico cambió por completo. Ella se dedicó a participar de forma activa en una ONG llamada “AIDS Project Los Angeles” un proyecto dirigido a mujeres que por diversas situaciones sociales se cree que pueden estar en riesgo de contraer SIDA.
Un año después del diagnóstico Christine, buscó una segunda opinión y consultó de nuevo con un médico, se hizo por segunda vez la "prueba de SIDA", pero esta vez los resultados fueron totalmente distintos : uno fue positivo, otro negativo y otro positivo. Esto llevó Christine a buscar en la literatura científica la respuesta que explicase los resultados contradictorios obtenidos en las diferentes "pruebas de SIDA"
Una búsqueda que se convirtió en un reto y que para encontrar respuestas tuvo que ir más allá del pensamiento sostenido por la medicina ortodoxa, poniendo en duda su autenticidad y todo lo que como educadora de SIDA había estado estudiando.
En 1995 Christine fundó la organización civil Mayor Alive & Well, una de las muchas organizaciones que desafían la “opinion común” sobre el sida .También hacían podcasts y periódicos sobre el tema mostrando los hechos que en general son censurados por los medios de comunicación.
Un año después de abrir esta organización Christine Maggiore, escribió un libro titulado What If Everything You Thought You Knew About AIDS Was Wrong?¿Qué pasaría si todo lo que usted sabe sobre SIDA no fuese correcto? Un libro que con los años se ha convertido en un referente clave de la biblioteca disidente ,ha sido editado en cuatro ocasiones y traducido a cuatro idiomas.
En 1996 se casó con Robin Scovill, padre de sus dos hijos.
La desgracia de esta la familia comenzó en 2005, cuando su hija de 3 años Eliza Jane murió de una reacción adversa a los antibióticos. La muerte de la niña fue utilizada para atacar las ideas disidentes de su madre quien fue castigada desde los medios de comunicación.Un importante diario de California “Los Angeles Times” orquestó una campaña mediática que hacia ver a Christine como la asesina de su propia hija.
Christine Maggiore fue durante años una activista pública de esta agonizante realidad que sufre la mayor parte de la medicina contemporánea, su lucha se basó en desmentir la creencia sostenida por el establecimiento médico del Sida y su suposición de que el VIH es su"causa".
Christine Maggiore de 52 años de edad vivió sana durante 16 años, estando diagnosticada VIH positivo desde 1992.
Christine Maggiore, fue una escéptica incondicional de las creencias "ortodoxas" acerca de la causa y el tratamiento del SIDA, Murió el pasado 27 de diciembre de 2008 en su casa en Van Nuys, California. Tenía 52 años y había estado luchando para recuperarse de una bronconeumonía bilateral, diagnosticada varias semanas antes. La industria del SIDA pronto comenzó a difundir que las causas de la neumonía probablemente estaban relacionadas con el diagnostico positivo de la "prueba de SIDA", que Christine se hizo en 1992.
A diferencia de cualquier otra tarea política, en el Condado de Los Angeles se precipitaron en dar a conocer los datos reales de la autopsia de Christine Maggiore. Pero eso no impedido que la prensa afirmase que Maggiore había muerto de SIDA.
Christine Maggiore, disidente a la luz publica experimentó en carne propia la presión, los insultos, la humillación, los apodos ... es extraño que enfermase?
Cuántas personas “sanas” soportarían la presión de un gran numero de personas, que las amenazasen de muerte durante años, seguirían sanas?
La prensa también se ha cebado con la muerte de Christine , los activistas homosexuales y los médicos han llegado a decir que se lo merecía.
A los ojos oficialistas: "Christine Maggiore tenía las manos manchadas con la sangre de miles de niños sudafricanos después de haber ayudado a convencer al presidente Mbeki para que prohibiera el uso de la nevirapina en las embarazadas, para evitar la transmisión del VIH a sus hijos. También fue responsable de la prematura muerte por sida de su hija. Dejándola morir innecesariamente de una neumonía relacionada con el sida. Su delito fue la muerte de otros y será recordada por eso. Quizás algunos de sus amigos aprendan por fin la lección, al ver lo que le sucedió a ella y dejen de esforzarse por causar daño a otras personas. Cosa que dudo, considerando la locura de los disidentes." (John Moore).
El 5 de diciembre de 2009 la autopsia de Christine Maggiore se hizo publica y se encontró que, como la mayoría de los supuestamente pacientes VIH + y millones de personas más, Christine murió de complicaciones relacionadas con las reacciones adversas a medicamentos (RAM).
Christine Maggiore, murió de insuficiencia renal inducida farmacológicamente.
Lo que sigue es un resumen del informe de la autopsia de Christine Maggiore por Al-Bayati, el 5 de diciembre 2009.
A Christine Maggiore se le diagnosticó neumonía el 18 de diciembre de 2008 y fue
tratada con antibióticos (Gentamicina, Rocephin, azitromicina), aciclovir, fluconazol
y corticosteroides. Ella también recibió el cóctel Meyer, vitamina C y calcio IV.
Murió en diciembre 27,2008. Tenía 52 años de edad.
Christine sufrió una insuficiencia renal mortal causada por los antibióticos, antivirales y el calcio recibido durante los 9 días antes de su muerte.
Christine fue tratada con Rocephin (ceftriaxona) a 1 g / día dos veces al día y calcio. Solución intravenosa durante varios días antes de su muerte. El tratamiento de ceftriaxona con calcio. Está contraindicado.
En junio de 2007, la FDA de EE.UU. informó de que en pacientes de todas las edades, las soluciones que contengan calcio no deben administrarse simultáneamente o dentro de las 48 horas de la última dosis de ceftriaxona. La FDA recibió informes sobre neonatos y niños asociando las muertes con la ceftriaxona y la precipitación del calcio en los pulmones y los riñones (Section IV-A).
Este es el informe de la autopsia de Christine
http://justiceforej.com/20091205-ChristineMaggiore-Report-AlBayati.pdf
Christine no sufrió de ninguna enfermedad indicadora de SIDA durante los 2 años anteriores a su la muerte ni en el momento de su muerte. Se ha informado que Christine Maggiore dio positivo en los test de VIH con pruebas que posteriormente fueron indeterminadas en el decenio de 1990. Los hallazgos clínicos de Christine ponen en duda el desafío clínico y la validez de su prueba del VIH.
Esta Web ha sido creada para honrar a Christine Maggiore.
http://www.christinemaggiorememorial.com/
El SIDA no existe -, pero el VIH es la causa de la ignorancia, la codicia y la corrupción.
Saludos!!
(Apto sólo para iconoclastas disidentes, abstenerse creyentes del VIH )
Aviso a navegantes maliciosos o hipócritas: esto es humor hecho por seriopositivos para seriopositivos, aquí no encontrarás mofa alguna hacia las víctimas sino sarcasmo hacia la situación absurda creada y crítica hacia sus artífices.
Se recomienda atenerse rigurosamente a las recomendaciones, siempre encomiables y acertadas, de Sanidad y demás organismos de política sanitaria, nacionales e internacionales, como el Banco Mundial, el CDC de Atlanta, la OMS, sin olvidar la Virgen de Lourdes y la Glaxo-Wellcome-Smith-Klein.
-----------------------------------------
(y el virus es descubierto, …¿Qué virus?)
IMPORTANTE DESCUBRIMIENTO (Cousas Veredes, corresponsal en N. York)
Descubierto por científicos americanos un raro especimen de virus que según el científico Max Chori es el causante de la calvicie.
“Es un gran avance”, declaró el brillante científico, jefe del equipo investigador que llevó a cabo el importante hallazgo, quien precisó que para dentro de 40 ó 50 años, cuando la gente caiga en la cuenta de que no existe tal virus de la calvicie, quizás tengamos ya una vacuna. “Que dudo mucho que sirva para nada pues la calvicie no es contagiosa”, declaró más tarde en el curso de una cena privada de ejecutivos de la industria farmacéutica.
“Siempre podremos argumentar que las dificultades para encontrar una vacuna contra este terrible flagelo obedecen a la capacidad del virus de la calvicie para esfumarse tras ser visto”.
“Yo ya lo vi dos veces y un primo mío tiene un amigo cuyo cuñado también lo vio en cierta ocasión, en ambos casos dejó en el ambiente un sospechoso olor a azufre antes de esfumarse”, afirmó en la prestigiosa revista “Scientific American” el genial investigador, que ha sido galardonado recientemente con el premio “Al investigador Conspicuo”, que concede anualmente la Asociación Internacional de Cuentistas que Viven de los Virus.
ES UN VIRUS MUY ESPECIAL
Y tánto que es un virus muy especial, como que hemos tenido que inventarle unas propiedades totalmente fuera de lo común, pero después de los dos billones de dólares que nos hemos gastado en su promoción publicitaria nos ha quedado la cosa de lo más convincente.
DESCUBIERTO POR FIN EL PRESUNTO ASESINO DE LOS DIRECTORES DE ORQUESTA. (AFC, Los Angeles)
Ha sido detenido en el lugar de los hechos un individuo de pequeña estatura que responde a las iniciales de V. I. H., si bien asegura que él solo estaba casualmente por allí dándose un garbeo porque hacía buen tiempo. Sin embargo, el competente científico Robert Callo, colaborador del departamento de la Policía Científica de los Angeles City, asegura contar con pruebas irrefutables de la culpabilidad de V. I. H., según él, el presunto criminal había sido debidamente identificado por dos videntes desconocidos en sendas llamadas telefónicas anónimas a la redacción del diario “The Independent Observer”.
(R. Callo, alias Max Chori, sería declarado años más tarde culpable de “mala conducta científica y mentira deliberada”, pero esto ya es historia,…)
EL CIENTIFICO AMERICANO MAX CHORI CONFIESA QUE MINTIÓ SOBRE SUS INVESTIGACIONES.
“Lo hice por patriotismo. De todos modos, no creí que nadie fuera a darse cuenta”, precisó el sinvergüenza.
El VIH EXISTE
“Al nuevo virus lo tenemos fichado y debidamente identificado, lo tenemos completamente controlado, incluso le hemos confiscado el pasaporte para que no se nos esfume al menor descuido. Todas las precauciones son pocas con este pájaro”.
(El Vaticano también se pronuncia sobre la cuestión, dado el carácter religioso indudable del tema, que concierne sobremanera a la fe de los creyentes)
“NO ES COSA DE BRUJERÍA, AUNQUE A NUESTRO SENTIDO COMÚN LE CUESTE ADMITIRLO”.
“El demo…, digo el virus del sida existe y produce el sida- declaró el Santo Padre hace días en una alocución en la Plaza de San Pedro retransmitida a los fieles- y como creyentes debemos asumirlo, aunque es en verdad un gran misterio”
(La epidemia aumenta, en Africa no digamos,..la pertinaz sequía..en Andalucía no llueve,..)
AUMENTA LA EPIDEMIA DE SIDA
Ha manifestado la ministra de Sanidad sin reirse.
200.000 PARADOS MENOS
Desde que empezó la campaña gubernamental “todos contra el sida”.
REUNIÓN DE LA OMS EN GINEBRA. PACO ATORRANTE.
Expertos de 42 países debaten en Ginebra estrategias contra el virus de la calvicie, que amenaza con convertir en calva a gran parte de la humanidad en los próximos 100 años, (se calcula en 600 millones el número de calvos ya para el año 2020).
El prestigioso organismo insta a los gobiernos y a la población a extremar las precauciones, no sólo en la carretera durante este fin de semana, sino las que atañen al denominado “sexo seguro”, (uso de escafandra de buzo para evitar los contagios entre parejas).
ESTRATEGIAS DE LA OMS.
PACO ATORRANTE, periodista de investigación.
Ginebra
Un alto funcionario de este organismo, al que se ha sobornado con demasiada facilidad y que, como es lógico, quiere permanecer en el anonimato, desveló a nuestro redactor P. A. algunos de los secretos más celosamente guardados por tan alta y prestigiosa institución y que conciernen a las estrategias empleadas para crear la impresión en la población de que el sida aumenta de modo galopante.
Introducción de un innovador método de dar los casos de sida: en vez de dar la cifra del incremento anual de casos nuevos, (el dato a tener en cuenta en toda epidemia), se dan los casos acumulados, es decir, a los casos de este año se añaden los casos de los años anteriores, con lo cual siempre tendremos epidemia, (no sólo de sida sino de cualquier cosa).
Introducción periódica de nuevas enfermedades dentro de la definición de sida. Si se introducen poco a poco, no metiendo muchas de golpe, la gente no lo nota. Así, al principio de la Era del Sida eran unas pocas las enfermedades incluidas dentro de la definición de sida, siendo en la actualidad 30. El alto funcionario desveló a este respecto que, para el año próximo, de prosperar las negociaciones con la Dirección General de Tráfico, se tiene previsto incluir en la definición de sida, junto a los problemas de la próstata, a los accidentes de circulación. Y aunque mucha gente no vea clara la relación entre estas situaciones y un virus, cosas más raras se han visto.
Otra estrategia, que se viene aplicando con carácter periódico y que el funcionario denominó con la clave de “mover los palos de la portería”, consiste en ir alargando periódicamente el llamado “período de latencia del virus”, (que es el tiempo que el virus puede estar “dormido” sin causar la enfermedad). Así, hace 20 años el virus mataba inexorablemente a la gente en seis meses, luego dijeron que en 2 años, más tarde que en 5, después que en 10,…y posteriormente que en 20-30 años. El representante del organismo matizó que serán cautelosos ante una nueva ampliación, “no sea que el período de paciencia de la gente se agote, con lo cual se nos iría el chiringuito al carajo”, precisó.
Otra estrategia, para introducir en la población una mentalidad de epidemia, es la llevada a cabo por la sección de AP, Agitación y Propaganda, encargada de que al despistado ciudadano le lleguen a todas horas noticias sobre el sida, (el otro día un ciudadano de Calatayud se encontró una noticia sobre el sida en la sopa).
Al mismo tiempo se presiona a los ejecutivos de los medios informativos para que se proceda a una cuidadosa selección de las noticias, para que no se cuelen ciertas informaciones provinientes de ciertos submarinos, hábiles especialistas en reventar campañas sanitarias y triunfalistas congresos de la ciencia. No está resultando fácil al parecer controlar a estos iconoclastas, como Duesberg, Mullis, Giraldo, o el mismísimo demonio Stefan Lanka, cuyos partidarios comienzan a ser legión. ¡Con lo bien que marchaba esto! Se lamentó el funcionario.
La astuta observación de que a cuantos más tests de VIH se haga la gente, más casos habrá de sida lógicamente al cabo del año, (y más negocio en tests, cargas virales, antivirales y otros conceptos), ha impulsado la consigna de recomendar la realización del test de modo indiscriminado a un montón de candidatos, en la actualidad personas sanas, pero seguramente enfermas después del resultado positivo del test y de la administración de antirretrorrecontravirales y antibioterapias preventivas de larga duración. Todo ello a mayor gloria de la industria farmacéutica y medicina académica convencional, la única que es “científica y verdadera”, si Dios no lo remedia.
Colaboran con estas estrategias: Asociación de Médicos Desinformados, Asociación de Ejecutivos Preocupados de la Industria Farmacéutica, Ministerio de Sanidad y Consumo de Medicamentos, Asociación Internacional de Cuentistas que Viven de los Virus, Medios Informativos Presionados Bajo Cuerda, Asociación Internacional de Periodistas Amantes de la Calceta, Asociación de Carroñeros de la Banca Mundial, Tontosútiles Bienintencionados Ciudadanos Anti Sida, …(omitimos el resto por ser muy largo).
(Prosiguen con tenacidad las investigaciones)
TRASPLANTAN A UN CIENTÍFICO EL CEREBRO DE UN CHIMPANCÉ
Por este audaz procedimiento el Sector Integrista de la Ciencia espera desvelar el misterioso modus operandi del virus, pues se ha observado que estos simios no desarrollan la enfermedad después de 10 ó 20 años de haber sido infectados por el portentoso espécimen. Arrecian las protestas del Patronato de Protección del Mono.
(La sociedad se solidariza)
DECLARACIONES DEL COORDINADOR DE LA CAMPAÑA “TODOS SOMOS IGUALES ANTE EL SIDA”
“La campaña nos ha quedado de lo más aparente, suena equitativa y solidaria, algo así como “todos somos iguales ante Hacienda”.
(Por cierto, a propósito de Hacienda,..)
LOS SEROPOSITIVOS GOZARÁN DE CIERTAS AYUDAS FISCALES
Los seropositivos pagarán lo siguiente según su antigüedad: Los de un año no pagarán nada, los de dos años pagarán la cuarta parte, los de 3 años la mitad, las tres cuartas partes los de 4 años, la cuota íntegra los de 5 años,…según manifestaciones realizadas recientemente por la ministra de Sanidad y Consumo de Medicamentos, quien puntualizó: “Sí, les haremos además fiestas y homenajes y llevaremos todos lacitos rojos, pero si en 5 ó 6 años no están todos muertos, ¡Nos lo devuelven todo!
LAS CASAS DE ACOGIDA PARA ENFERMOS DE SIDA
Entrevistamos a una de las hermanas que prestan su asistencia a estos enfermos en una de estas casas. “Sí, llevo aquí más de 5 años y son muy buenos chicos, pero,…verá, … es que…no se mueren, nos han engañado”.
DIMISIÓN DE ESPECIALISTAS DEL SIDA
Numerosos especialistas de las Unidades de Perseguimiento Hospitalarias presentan su dimisión. Hemos querido conocer las causas entrevistando a algunos de ellos.
Dos de ellos, que han decidido montar una inmobiliaria, pues no quieren saber nada de sus anteriores trabajos, han manifestado que su trabajo era muy deprimente. “Es de lo más frustrante para un médico ver cómo se te muere gente joven de esa manera”.
Otros tres, que han optado por abrir un restaurante, han manifestado su deseo de trabajar ahora “en equipo”.
LOS ENFERMOS YA NO QUIEREN MORIRSE (R. MORTIS, corresponsal Tel Aviv)
La sanidad pública se muestra preocupada por el hecho de que cada vez más enfermos de sida decidan morirse fuera de sus hospitales, con la consiguiente falta de consideración hacia los hospitales y el descontrol que ello supone.
Inquieta todavía más a las autoridades sanitarias el extraño fenómeno de que una vez fuera de los hospitales, estos enfermos, que ya habían sido debidamente condenados a morir, pretenden incluso vivir, cosa que están consiguiendo en número creciente y alarmante, todo ello sin el más mínimo control sanitario.
(los tratamientos, palabra que habría que poner entre comillas)
CON TRATAMIENTOS COMO ESTOS ¿QUIÉN NECESITA ENFERMEDADES?
(Un listillo)
CON LOS NUEVOS FÁRMACOS LOS CIENTÍFICOS ESPERAN GANAR LA CARRERA AL VIRUS.
Aprovechando que es un virus “lento” los nuevos fármacos serán más rápidos a la hora de cargarse al enfermo, de eso modo el virus no tiene ya nada que hacer, (¡Brillante!)
GRAVE PROBLEMA DE FONTANERÍA EN LAS CÁRCELES ESPAÑOLAS
Se ha puesto de moda inexplicablemente, entre los reclusos de las cárceles españolas, el arrojar sin ningún tipo de consideración los envases de Zerit al váter. Los gastos en concepto de reparación de tuberías atascadas se han disparado, según informa la Dirección General de Asuntos Carcelarios, que Dios guarde, (a la sombra y entre rejas).
INGRESADO EN EL VALL D’HEBRON (Redacción)
En coma etilico permanece en este centro hospitalario desde ayer el Dr Botell. Este hasta ahora considerado clínico eminente, fue quien llevó a cabo el controvertido experimento con AZT en mujeres embarazadas seropositivas. Dicho estudio concluía que el uso de este fármaco, desechado en los años 60 del pasado siglo como quimioterápico del cáncer, por su elevada toxicidad, “disminuía la viremia en las gestantes”. (viremia: cifra de virus circulantes).
“Estamos desolados, lo teníamos por una persona más seria”, declaró a este medio el presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Catalunya, quien lamentó el poco decoroso estado de su colega.
El suceso ha causado gran alboroto entre las mujeres que en su día fueron tratadas experimentalmente con el AZT, una de las cuales refirió haber escuchado al Dr Botell: “Yo, a veces tomo un poquito de AZT mezclado con whisky para disminuir la alco..perdón, la viremia”. Otra de estas mujeres se quejaba así: “No sabemos quién la habrá dado el título a este individuo” y en los mismos términos se manifestaban otras, expresando su sorpresa por el hecho de que a pesar de las advertencias sobre el consumo de fármacos durante el embarazo, “a veces no tomas ni una aspirina para el dolor”, se les haya administrado una medicación de esas características.
Pero el ministro de sanidad ha cortado de raíz estos comentarios, señalando categóricamente que “el virus no es ninguna coña y quién sabe lo que podría hacerle al bebé dentro de 40 ó 50 años”.
APROBADA INICIATIVA PARLAMENTARIA (Agencia EFE)
Acaba de ser aprobada en el Parlamento Español la moción presentada por el Partido por la Libertad y el Progreso Social, a propuesta del Grupo Fundamentalista Médico, mediante la cual se establece la obligatoriedad para todos los jóvenes de 12 a 17 años de ambos sexos, del consumo de AZT de forma preventiva para prevenir el contagio del temible virus.
TENEMOS EXISTENCIAS DE AZT PARA RATO
Ha asegurado un alto ejecutivo de la compañía fabricante del AZT, al tiempo que expresaba su satisfacción por la medida parlamentaria, la cual considera justa, razonable y respetuosa con “el derecho de todo el mundo al tratamiento”.
DESCUBRIMIENTO DE UN INNOVADOR METODO CONTRA EL VIRUS VIH
Centíficos del importante complejo investigador de “My Little Flower” de Colorado, USA, han sido los artífices, acudimos raudos a entrevistar al jefe del equipo, ¿En qué consiste?
- Irradiamos con una dosis subletal de radiación ionizante a estos desgra… perdón, enfermos, que total además se van a morir,... apreciándose una mejoría en la “calidad de vida”,.. mientras viven, claro, pues el virus los mata a los dos meses”.
- Pero, oiga,..
- ¡No me interrumpa, coño! Verá, como ustedes saben, desde el punto de vista científico,..con el virus hubiera sido peor, ya saben cómo es, …cómo les diría yo,..ejem,…si yo les contara lo que hizo el otro día,..
- Vamos, que de momento no tienen ustedes nada.
- ¿Cómo que nada? ¿Cómo se atreven?
- Disculpe usted, me refiero a nada mejor.
- ¿Cómo que nada mejor? ¿Quiénes se han creído ustedes…?
Finalizamos allí mismo la entrevista a abandonamos el lugar a toda leche.
RECLUÍDO EN EL FRENOPÁTICO
Un joven de la localidad pontevedresa de Cangas de Morrazo ha tenido que ser recluído en un centro psiquiátrico tras haber sufrido un brote psicótico severo. El día anterior se le había confirmado la seropositividad, despues de haber dado negativo en el análisis que se efectuó tras haber dado positivo en una prueba de confirmación hecha tras dar negativo en un análisis posterior al resultado positivo inicial del test de VIH. “Para que después digan por ahí que este virus no afecta al cerebro ni ataca a las neuronas”, ha declarado el experto oficial de turno.
SE ROMPE UNA PIERNA INTENTANDO ESCAPAR DEL MEDICO
Un seropositivo de un pueblo de la Costa Brava, que no quiere que se revele el lugar donde se encuentra hospitalizado, se cayó por las escaleras del centro de salud de la localidad cuando huía precipitadamente de su médico, quien le aseguró que “no podía ayudarlo y que moriría sin remedio en unos años”. El joven, que por lo demás se encuentra muy bien de salud y de ánimo, manifestó a nuestra redactora: “Creo que hice bien, si un médico te “ayuda” de esa forma, lo mejor es salir por piernas, ya que yo espero llegar a viejo, lo que pasa es que no debí ser tan precipitado”.
NO EXISTEN LOS VIRUS LENTOS, SINO LOS VIRÓLOGOS LENTOS
Ha declarado el eminente científico, excomulgado por la Santa Madre Ciencia, P. Frusferj.
EL VIRUS DEL SIDA TRAE MUY PREOCUPADOS A LOS EXPERTOS OFICIALES DEL SIDA
Y es que no saben ahora cómo demonios explicarle a la gente que lo del virus del sida es un cuento.
“Estaba todo tan claro, iba todo tan bien, todo este lío nos trae de cabeza”, manifestó recientemente una destacada eminencia del VIH, a la cual conseguimos entrevistar con muchas dificultades tras conseguir atravesar su barrera de guardaespaldas.
“También nosotros estaríamos preocupados en su lugar” ha declarado el presidente de la Confederación Mundial de Asociaciones de Seropositivos de la Tercera Edad, (Ala Radical), quien añadió, en relación a cómo se lo van a explicar ahora a la gente, “Que estén tranquilos y que no se preocupen, ya lo hacemos nosotros mejor que nadie”.
INSÓLITO
Por primera vez en la historia, los expertos oficiales en una enfermedad no saben defenderse en un debate libre y abierto y deben recurrir a la censura.
LA CIENCIA OFICIAL DEL SIDA NO TIENE NADA DE CIENCIA
Más bien, al no haber debate, es puro catecismo.
AMONESTADO SEVERAMENTE.
Por la Real Cofradía de médicos de Valencia ha sido amonestado severamente el Dr Enric Costa, autor del renombrado libro, “Como convivir con todos los virus del mundo y llegar a los cien años sano como un roble”, que acaba de ver agotada su enésima edición. Peor suerte ha tenido el Dr. Vicens Herrera i Adell, quien a pesar de haber sido rehabilitado, fue en su día condenado por el Santo Oficio Médico, capitaneado por el Dr Bruguera, (el eminente clínico que condujo el ensayo con AZT en embarazadas), a dos años de inhabilitación por pertenencia a secta satánica y por pretender curar cánceres por medios no agresivos, según método aprendido del mismísimo Luciferio Hamer, El Maligno.
Expresamos nuestra admiración y sincera gratitud a estos dos dignos representantes de algo que, aunque no lo crea mucha gente, por lo visto existe,
LA MEDICINA CON SENTIDO COMÚN, CIENTÍFICA Y A LA VEZ HUMANA.
DIEZ SENCILLOS PASOS PARA MORIRSE DE SIDA
1. Créete de veras que la Ciencia y la Medicina no se equivocan, que son infalibles, como el Papa, en consecuencia creerás a pies juntillas todo lo que las autoridades sanitarias y los médicos especialistas vienen afirmando todos estos años sobre el Sida, que se resume en la ecuación: VIH=SIDA=MUERTE. Ni borracho se te ocurra dar crédito a esa minoría de locos iconoclastas que niegan que el VIH cause el Sida, llegando incluso a afirmar que el virus no existe.
2. Créete que el Sida es una epidemia terrible en aumento, a la que todo el mundo está expuesto.Piensa en la posibilidad de haber sido ya contagiado por alguien, bien mediante relaciones sexuales o por jeringas, si te chutas,...
3. Hazte un test de VIH para verificar el contagio y en caso de que el resultado sea negativo, tú insiste haciéndolo periódicamente, incluso puedes hacértelo en otro país, con lo que las probabilidades de dar positivo son mayores. El truco es insistir, “el que la sigue la consigue”.
4. Si el resultado es positivo, ¡Animo!, ¡La cosa marcha! Y aunque la mayoría de los seropositivos se mantienen vivos y sanos durante un mínimo de 15 años, según la propia estadística oficial, varias cosas pueden ayudarte a partir de ahora, si ese es tu deseo, a morirte de Sida:
- Los propios médicos, ellos serán los primeros en decirte que no tienes remedio. Sus tratamientos e ignorancia se encargarán de hacerlo realidad, cual crónica de muerte anunciada.
- La sociedad, la cual te aislará y marginará.
- Tú mismo, ante este panorama, empezarás a sentirte avergonzado y culpable y te despreciarás un poco más, (por si ya te apreciaras mucho).
5. Bien, ya eres seropositivo, ¡Qué bien! A partir de ahora ya tienes un único culpable para todos tus males, el VIH. Lo demás, (cómo comes, el grado de intoxicación de tu organismo, etc.), no cuenta. Acude ahora a menudo al hospital para ver tus “defensas”, pronto será tu verdadera casa.
6. Busca “asesoramiento psicológico para el Sida”, muy buena preparación para la muerte y no para la vida, por extraño que parezca. Algo así como los cursillos prematrimoniales de antaño, pero para la extremaunción. El asunto es que te hagas a la idea de tu final inevitable a corto lazo.
7. Abandona “ipso facto” toda idea estimulante: proyectos, ilusiones, la idea de tener relaciones, de tener hijos, etc. Jubílate de todo tipo de actividad.
8. Toma sin temor antivirales, cuantos más y más pronto, mejor. La experiencia demuestra su eficacia a la hora de mermar tu inmunidad. Lo mismo con los antibióticos, consumidos ahora en su especial modalidad para el Sida, que consiste en tomarlos por tiempo indefinido como “preventivos”.
9. Haz testamento cuanto antes, dejando tus asuntos arreglados de tal forma que tu desaparición de este mundo no cause mayores problemas ni contratiempos, esfúmate rápido y sin ruido.
10. Convéncete en suma de que este infierno que sufres en esta vida no es más que un pequeño anticipo del que te aguarda en la otra, justo castigo divino por tus pecados, hermano. Amén.
Avalado por la OMS, CDC de Atlanta, Banco Mundial y multinacionales farmacéuticas.
El peor virus, el más contagioso, el miedo.
La mejor medicina, la más barata y ciertamente la más milagrosa, aunque no incluída en la seguridad social, el amor: amor a uno mismo, a los demás, a la vida, a la existencia digna, a la libertad, al saber,…
---------------------------------------
Autorizada la reproducción total o parcial de este documento, por cualquier medio, mecánico o electrónico, es más, se agradece su difusión.
Se agradecen también todas las ideas y sugerencias que sirvan para mejorar nuestro mensaje.
Asociación Superando el Sida,
red social de orientación y apoyo
www.superandoelsida.ning.com
Introducción
Usamos la palabra “supervivientes” a falta de una expresión mejor para referirnos a las personas que llevan muchos años vivas y sanas después de haber tenido alguna enfermedad incluida en la lista de enfermedades que atribuyen al virus VIH. Pero es preciso advertir que la misma palabra “superviviente” es muy engañosa, porque lleva en sí la idea de que superar el Sida es algo que sólo consiguen unas cuantas personas, muy pocas, cuando la realidad nos muestra que si bien las personas que llevan por ejemplo 24 ó más años, (que las hay desde luego), pudieran ser pocas, todo parece indicar que el número de personas que, o bien se mantienen vivas y sanas después de haber pasado cinco años o más tras pasar por alguna de estas enfermedades, o bien se mantienen un mínimo de 15-20 años vivas y sin mayores problemas de salud, sin tomar fármacos, no sólo son muchísimas sino que es posible que incluso sean la mayoría, o en todo caso más de la mitad del total de las personas que se etiquetan como "seropositivas". Los médicos no suelen hablar de estas personas, porque no suelen ser personas que vayan mucho al médico o al hospital, entre otras razones.
El estudio de Michael Callen
Hacia el año 1990, el “enfermo de Sida” Michael Callen, él mismo superviviente de más de 5 años de Sida, realizó un interesantísimo estudio en “supervivientes de Sida de larga duración”, es decir, personas que sobrevivían 5 años o más después de haber sido diagnosticados como enfermos de Sida. Las conclusiones de este estudio fueron publicadas en el libro “Surviving AIDS” (Harper Collins, 1990, N. York).
El estudio tiene un indudable valor, pues no estamos hablando de personas a las que simplemente el test dio positivo, sino de personas que habían sobrevivido como mínimo 5 años tras haber tenido cualquiera de las enfermedades definitorias de Sida. ¿Qué mejor referencia, a la hora de extraer unas pautas que nos orienten, que el ejemplo de los que sobreviven más tiempo después de pasar por situaciones de lo más crítico?
Michael Callen entrevistó de modo intensivo a 48 supervivientes de Sida, como él, de más de 5 años, preguntándoles por un lado a qué atribuían ellos el hecho de mantenerse vivos y por otro lado indagando acerca de una serie de aspectos que a él le parecían importantes, consumo de fármacos o de drogas, alimentación, relaciones afectivas, familiares, relación con sus médicos e incluso aspectos espirituales. Michael Callen no es evidentemente un médico, su libro tampoco es un estudio “científico”, pero sus conclusiones tienen un enorme valor, máxime cuando coinciden a grandes rasgos con ciertos datos epidemiológicos, hechos médicos contrastados e incluso con las conclusiones de algunos estudios científicos.
Personalmente he de decir que el estudio de Callen fue para mí algo fundamental a la hora de elaborar unas pautas para aconsejar a las personas. Se intenta aquí recoger, de un modo práctico, el espíritu de esas conclusiones, con una finalidad por así decirlo informativa o educativa, tanto para las personas consideradas erróneamente como “portadoras” como para sus familias.
Rasgos más destacados de los supervivientes a largo plazo.
Como dice Michael Callen “cada persona con Sida es única, diferente, probablemente llega a esta situación de una forma distinta, cada persona es bioquímica, biológica y genéticamente única, por eso no espero que una aproximación sirva para todas las personas con Sida, pero las pautas que encuentro me parecen en verdad sugerentes y os las comunicaré”.
Existe una “personalidad o perfil del superviviente”, según Callen, con una serie de rasgos comunes, aunque para cada uno de estos rasgos existan excepciones. Hagamos un recorrido por estos rasgos:
1) Si se tuviera que resumir con una sola palabra la característica común de estos “supervivientes”, esta sería “coraje”. ¿Nos dice esto algo nuevo? No, como todos sabemos el coraje, llámesele valor, valentía, determinación, amor por la vida, etc., es prácticamente el rasgo común en los supervivientes de cualquier situación imaginable, desde los náufragos a los supervivientes de los campos de concentración. El coraje implica una actitud positiva de esperanza, de apuesta por la vida, de creencia firme en que si bien sabemos que hemos de morir inevitablemente un día, la supervivencia a largo plazo es posible, en abierta oposición con las actitudes fatalistas, de resignación, de asumir la muerte como un hecho inevitable a corto plazo.
2) Prácticamente todos los supervivientes a largo plazo mencionaron la frase “cambios importantes en el estilo de vida”. Lo que esto quiere decir está bastante claro e implica empezar a ver, de un modo realista, el papel que uno mismo puede haber jugado en el origen de los problemas de salud que uno tiene y consecuentemente el papel que uno puede jugar en su solución. Pero especifiquemos más eso “cambios en el estilo de vida”: - a) La mayoría dejaron las drogas, sobre todo aquellas llamadas “duras” o que crean fuerte adicción, aunque algunos no lo hicieran completamente. Es sabido por otro lado que drogas como la heroína, cocaína, abuso de alcohol y consumo de “poppers” son drogas que socavan la inmunidad. - b) Entre los cambios en el estilo de vida, muchos supervivientes se interesaron también por los aspectos dietéticos, llevando a cabo cambios importantes en su alimentación. Hay que decir que, según el estudio, si bien estos cambios fueron importantes, en la mayoría de los entrevistados no fueron cambios demasiado radicales.
3) En el terreno de las relaciones humanas y afectivas, todos mencionan la necesidad de rodearse de personas que apoyen tu esperanza en la supervivencia, cortando si es preciso con aquellas personas que no te apoyan. Es muy interesante el hecho de que la mitad más o menos de los entrevistados mantuvieran relaciones amorosas, atribuyendo en parte su supervivencia al apoyo de sus parejas. En todo caso, las personas con Sida que no mantenían relaciones estaban dispuestas a tenerlas, de hecho las buscaban. Dada la importancia de la sexualidad en el ser humano, sobre todo en los más jóvenes, sobran comentarios. Otro detalle significativo que todos mencionan es que el hecho de conocer a otro superviviente prolongado resultó esencial para afianzar su confianza. Si nos paramos a pensarlo esto no tiene nada de misterio, no es lo mismo que te propongas hacer algo que nadie ha hecho, que hacer algo que otros ya hicieron antes, es por esta razón que los supervivientes prolongados calificaron como muy importante el conocimiento de la existencia de otros supervivientes. Esto último no es fácil a veces, visto el anonimato con que las personas llevan el estatus VIH, nadie gana nada, salvo problemas, diciéndolo.
4) Otro punto interesante es que casi todos se habían interesado por otro tipo de medicinas alternativas, sin dejar de lado la medicina convencional. Es preciso decir que jamás se debería poner ninguna objeción a que las personas hagan aquello que les hace sentirse mejor, tanto si se considera “científico” como si no, después de todo las terapias llamadas alternativas son inocuas, es decir, no entrañan efectos adversos.
5) Decir también que la mayoría mantenía buena relación con su médico, siendo en general personas informadas, que no hacían las cosas sólo porque se lo decían, es decir, querían saber el porqué y en todos los casos querían conocer las opciones de que disponían, así como los inconvenientes y los efectos colaterales.
6) La mayoría eran personas implicadas en la lucha política para acabar con el Sida, es decir, que no se encerraban en su vida y si bien algunas personas pensamos que el mejor activismo es mantenerse sano, nadie duda de la utilidad de implicarse en la búsqueda de soluciones a los problemas, siempre que esa actividad se realice de modo responsable, sin descuidar la propia salud.
7) Michael Callen, ferviente opositor al AZT, como cualquiera que tenga dos dedos de frente y sepa un mínimo sobre esta droga, el fármaco más usado en aquellos tiempos como monoterapia o único fármaco, no esperaba encontrar una oposición semejante en los supervivientes prolongados, pero sucedió. De los 48 supervivientes, sólo cuatro habían tomado AZT alguna vez. En lo tocante a los nuevos fármacos que iban apareciendo, la mayoría mantenían una actitud de esperar y ver. Con los nuevos fármacos el panorama ha cambiado, aunque no demasiado. 8) El resultado más sorprendente para Callen fue un claro resurgimiento de la espiritualidad, con la excepción de dos casos, bien con una vuelta a la religión de su infancia en la mitad de los casos, aunque no fuese de un modo fundamentalista, o bien intentando encontrar un sentido a la vida y al sufrimiento. En todo caso estas creencias o actitudes les proporcionaban mucha tranquilidad.
SIDA, un repaso a ciertos sucesos y hechos relevantes
En noviembre de 1997, a raíz de la publicación en algunos medios de ciertas informaciones polémicas que ponían en duda los actuales puntos de vista oficiales sobre el Sida, (desde la idoneidad de los tratamientos hasta la propia existencia del virus VIH), el diputado del BNG, Francisco Rodríguez Sánchez, dirigió una interpelación parlamentaria por escrito a la Mesa del Congreso de los Diputados para conocer la postura de las autoridades sanitarias españolas sobre el particular.
Ese mismo año, a iniciativa de una publicación española, se enviaron cartas a distintos organismos oficiales relacionados con la sanidad, (desde el propio Ministerio de Sanidad al Consejo General de Colegios Médicos), indagando por la existencia de pruebas sobre la existencia del VIH.
No hubo respuesta a dichas cartas y la respuesta dada al diputado del BNG consistió en una reafirmación en lo que es catecismo oficial de creyentes desde hace 25 años: “que el virus por supuesto existe”, que “se puede aislar de los enfermos”, “pudiéndose incluso medir su cantidad mediante ciertas técnicas”, que los tratamientos son “eficaces y recomendables”, etc., y que “no tenía sentido ningún debate público sobre estos hechos tan evidentes”.
Pero se da la casualidad de que, entre los que no parecen tener las cosas tan claras como las autoridades sanitarias, están precisamente las propias compañías farmacéuticas que fabrican y comercializan los tests con los que supuestamente se detecta la infección por VIH a las personas.
Estas compañías, como que deben saber muy bien las dificultades que entraña la detección de un virus sobre cuyo aislamiento existen importantes lagunas científicas, han decidido curarse en salud y lavarse las manos, nos imaginamos que ante posibles demandas judiciales, al extremo de advertir, en los prospectos de instrucciones de los tests, de la imprecisión de estos tests a la hora de detectar el VIH.
Pero es aún más interesante, por las importantes implicaciones que tiene, la explicación que dan para esta falta de sensibilidad de los tests de VIH.
Recordemos que los principales tests que se vienen usando para la detección del VIH son el test ELISA y el test Western Blot, que detectan supuestamente anticuerpos contra el VIH. Otro test usado muy frecuentemente es el test de “carga viral”, que mide supuestas cantidades de virus VIH.
Así, la compañía Abbott, uno de los fabricantes del test ELISA, declara: “La prueba ELISA sola no puede ser usada para diagnosticar Sida, incluso si la investigación propuesta con muestras reactivas sugiere una alta probabilidad de que los anticuerpos VIH-1 estén presentes” (Abbott 1997).
Por su parte el prospecto de uno de los kits de W. Blot, test considerado en España como el test de confirmación y prohibido en el Reino Unido por poco fiable, advierte:”No usar este test como única base para el diagnóstico de la infección por VIH” (Epitope Organon-Teknika).
De forma parecida, el prospecto que acompaña al tan frecuentemente usado test de “carga viral” advierte: “El Amplicor VIH-1 Monitor test no está previsto para ser usado como un test de exploración para el VIH ni como un test de diagnóstico para confirmar la presencia de infección por VIH” (Roche 2003).
Habrá quien piense que esas advertencias, por lo que respecta al test ELISA y al W. Blot, obedecen al hecho de que, en España y otros países, es necesario, para el diagnóstico de infección por VIH, dar positivo en ambos tests, sin embargo parece que los tiros no van por ahí, la explicación de Abbot va mucho más allá, estableciendo de forma clara e inequívoca: “En la actualidad no hay estándar reconocido para el establecimiento de la presencia o ausencia de anticuerpos anti VIH-1 en sangre humana. Por tanto la sensibilidad fue calculada basándose en los diagnósticos clínicos de Sida y la especificidad en donantes aleatorios” (Abbott 1997).
¿A qué se refiere la compañía Abbot cuando reconoce que “en la actualidad no hay estándar reconocido para el establecimiento de la presencia o ausencia de anticuerpos anti VIH-1 en sangre humana”? Abbot sencillamente está admitiendo la invalidez de los tests para detectar el VIH pues, al admitir que no existe estándar reconocido está reconociendo que falta el requisito indispensable para que estos tests sean mínimamente fiables Y es que en medicina clínica el único método válido para establecer la sensibilidad y especificidad –la validez en suma- de los tests virales indirectos, como es el caso de los tests de anticuerpos, es la comparación de los resultados del test con el estándar adecuado, que no es otro que la propia detección del virus en la sangre fresca, sin cultivar, de supuestos portadores o enfermos. Es decir, antes de usar en la población esos tests, debemos antes validarlos, asegurarnos de que son fiables, lo que implica que debemos comprobar que se encuentra el virus en un porcentaje significativo de las personas que han dado positivo a esos tests. De otro modo, ¿Cómo íbamos a poder asegurar que las personas que dan positivo a esos tests tienen el virus?
El único estándar válido, no solo para los tests de anticuerpos, sino para todos los tipos de tests virales indirectos, (sean tests que detectan antígenos –proteinas del virus- sean tests que detectan secuencias genéticas del virus, como el test de “carga viral”, o sean tests que detectan anticuerpos), es la identificación del propio virus VIH en la sangre de las personas.
El reconocimiento por parte de Abbott de que no hay estándar reconocido, o –lo que es lo mismo- el reconocimiento de que no se encuentra virus en la sangre fresca de las personas, (ni siquiera para poder hacer estas elementales comprobaciones de los tests con los que precisamente se le diagnostica a las personas la condición de “portador” o “infectado” por el VIH), supone algo inaudito en unos tests que se han venido usando durante más de 20 años para diagnosticarle infección por VIH a muchos miles de personas, algo que muy posiblemente abra la puerta a muchas demandas judiciales.
¿Y porqué no se encuentra el virus en las personas? ¿Tiene lógica que hablemos de un virus que se transmite por sangre pero que al mismo tiempo sea imposible encontrarlo en la sangre de las personas, con la tecnología actual, presupuestos millonarios y un ejército de investigadores en la labor?
Inevitablemente acude a la mente lo sucedido hace años durante la Conferencia Internacional de Sida de Ginebra, cuando el Dr. Ho, una de las eminencias mundiales del VIH, reconoció ante las preguntas del periodista Huw Christie que, después de más de 20 años, no existía una sola fotografía al microscopio electrónico del VIH, tomada a partir de la sangre fresca de enfermos o supuestos portadores.
Al no haberse hallado nunca el VIH en la sangre fresca de ningún ser humano, con o sin Sida, no sólo nos encontramos ante un argumento incontestable en contra de que este supuesto virus sea el causante de ningún proceso transmisible, (la primera condición de las enfermedades transmisibles es que el supuesto agente causal debe ser hallado en todos y cada uno de los casos de la enfermedad, en su sangre fresca o tejidos sin cultivar, se entiende), sino que nos encontramos ante un argumento muy sólido en contra de que este supuesto virus exista, (salvo que asumamos que es un virus invisible o que produzca la enfermedad por control remoto).
Y acude nuevamente a nuestra memoria otro suceso singular, del cual los medios de comunicación se cuidaron muy bien de no informarnos: el famoso “Juicio por la sangre contaminada”, de Gottingen, Alemania, que tuvo lugar en 1995-97. En ese juicio, el virólogo Stefan Lanka invitó al tribunal a que “encontrara un solo científico que fuera capaz de comparecer para declarar bajo juramento y simplemente demostrar que el VIH existía y causaba el Sida”. A pesar de que el juicio había sido anunciado por los medios a bombo y platillo, de repente cesó toda información. ¿Qué pasó? Pues que, como el tribunal tuvo ocasión de comprobar, tal científico, capaz de comparecer para declarar bajo juramento que el VIH existía y causaba el Sida, todavía no había nacido, a pesar de los miles de ellos que acuden a los congresos de Sida y de los miles que viven del cuento del VIH.
Estos hechos no hacen más que corroborar los datos y argumentaciones que desde hace años se vienen presentando contra la Hipótesis VIH-Sida por parte de investigadores de mucho prestigio, como el retrovirólogo Peter Duesberg, (quien ya planteó en 1987 el carácter no infeccioso del Sida), o el epidemiólogo Gordon Stewart, (quien señaló hace años que la epidemiología del Sida no correspondía a la de ninguna epidemia infecciosa), o la biofísica australiana Eleni Papadopulos-Eleopulos, (quien llamó la atención en varias ocasiones –la primera en 1988- acerca de que el supuesto virus VIH no había sido aislado), o el Premio Nobel de Química de 1993 e inventor de la PCR, el bioquímico Kary Mullis, (quien denunció la imposibilidad de encontrar las simples referencias científicas de los supuestos trabajos que demuestran que el VIH causa el Sida). Y más de 2000 investigadores que, desde hace más de 15 años, piden un debate científico sobre el tema.
Pero he aquí que ya no son sólo estos científicos, llamados “disidentes”, sino las propias compañías farmacéuticas que fabrican y venden los tests que determinan la condición de VIH+ o “infectado”, las cuales vienen decirnos también, en su propio lenguaje y desde su propio ángulo”, que todo esto del virus del Sida nunca estuvo más en el aire.
YO TAMBIEN SOY SEROPOSITIVO
En medio de este vergonzoso panorama, la decisión de las autoridades sanitarias españolas de proceder a la realización de registros, (Registro Nacional de Sida y Registro Nacional de VIH), donde se incluyan por ley tanto a las personas considerados “enfermas de Sida” como a las supuestamente “infectadas por el VIH”, en los que se incluyen datos personales sin garantías de secreto o anonimato, supone ya el toque final en cuanto a violación de derechos elementales de las personas se refiere.
Y si bien consideramos a la mayoría de la sociedad como una víctima de la manipulación informativa, somos conscientes de que tuvo también su parte a la hora de que lo que constituyen una serie de prejuicios morales y sociales disfrazados de ciencia fuesen rápidamente aceptados como hechos incuestionables. La sociedad tragó muy rápidamente con la idea de un virus afectando sobre todo a ciertos colectivos de personas porque esos colectivos ya no eran bien vistos y en una época en que el ejercicio de la medicina debería regirse por principios científicos, por el respeto a las personas, por el humanismo en suma, hemos resucitado la figura del “apestado bíblico”, lo cual supone un retroceso de siglos.
Basta por tanto de caras largas y de lacitos rojos, basta de velitas y de hipocresía, la realidad es que la etiqueta de VIH+ está llevando a la muerte, por una gran variedad de caminos que no tienen nada que ver con estar infectado por un virus, a millares de personas.
Es ahora cuando reclamamos solidaridad auténtica y apoyo decidido por parte de la sociedad, ahora en que está en juego también su salud y su bienestar: el conjunto de prácticas ilícitas, manipulación informativa, sobornos y corrupción en distintos estamentos sanitarios que hacen posible que el Sida exista, son un auténtico peligro para todos. El Sida no es más que la punta del iceberg de la corrupción imperante hoy en día en las instituciones que tienen que ver con la salud y que ocasiona no sólo que no se busquen auténticas soluciones a la mayoría de los problemas que nos aquejan, (desde el cáncer a las alergias), sino que se creen nuevos problemas de salud con la propia actuación médica, al tiempo que se inventan nuevos peligros y amenazas.
Nuevas guías de la OMS instan a abandonar un fármaco para el VIH
lunes 30 de noviembre de 2009 19:21 CET GINEBRA (Reuters) -
Los países deberían abandonar paulatinamente el uso de estavudina, que es el antirretroviral de uso más extendido, debido a sus efectos colaterales "irreversibles a largo plazo" sobre los pacientes con VIH, dijo el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entre esos efectos secundarios perjudiciales se destaca un desorden nervioso discapacitante.
A través de cambios drásticos en sus guías, la OMS también recomendó que las personas con VIH, incluidas las mujeres embarazadas, deberían comenzar a tomar medicinas antirretrovirales antes para tener una vida más saludable y prolongada. Por primera vez, aconsejó que las mujeres VIH positivo y sus bebés consuman los medicamentos mientras están en el período de lactancia, para prevenir la transmisión de madre a hijo del virus que causa el sida.
La estavudina, también conocida como d4T, es comercializada como Zerit por el laboratorio estadounidense Bristol-Myers Squibb Co. Cipla Ltd, Aurobindo Pharma Ltd y Strides Arcolab Ltd, todas compañías de India, que fabrican versiones genéricas.
La medicina, ampliamente disponible en los países en desarrollo como terapia de primera línea, es relativamente económica y fácil de usar, según la agencia de Naciones Unidas. Pero provoca un desorden nervioso que causa entumecimiento y ardor en las manos y pies y una pérdida de grasa corporal denominada lipoatrofia, condiciones que generan "discapacidad y desfiguran" al paciente, indicó la OMS.
ALTERNATIVAS MENOS TÓXICAS
La OMS recomendó "que los países progresivamente abandonen el uso de estavudina como opción terapéutica preferida de primera línea y pasen a alternativas menos tóxicas como la zidovudina (AZT) o el tenofivir (TDF)", que son "igualmente efectivas".
La zidovudina fue inicialmente fabricada por GlaxoSmithKline Plc y su patente expiró en el 2005. Los laboratorios indios Aurobindo y Ranbaxy se encuentran entre los que desarrollan la versión genérica.
Tenofovir es comercializado por Gilead Sciences (de nuestro amigo Rumsfeld) bajo la marca Viread. Actualmente hay en el mercado alrededor de 20 medicamentos para tratar el VIH, muchos elaborados a partir de combinaciones que los pacientes pueden tomar como cóctel en una única tableta. Los médicos solían demorar su administración por temores sobre sus efectos colaterales tóxicos y debido a que el virus de inmunodeficiencia humana que causa el sida puede desarrollar fácilmente resistencia a los fármacos. Varios estudios recientes demostraron que el tratamiento temprano puede mantener a los pacientes saludables.
De los más de 4 millones de personas que en todo el mundo consume antirretrovirales, alrededor de la mitad se encuentran bajo un régimen con estavudina, una cifra inferior al 80 por ciento del 2006, cuando la OMS dijo por primera vez que los estados debían comenzar a cambiar el fármaco debido a sus efectos a largo plazo, señaló la doctora Siobhan Crowley. "Es (el antirretroviral) más ampliamente usado. Hay una tendencia a abandonarlo. Creemos que llevará algún tiempo", dijo a Reuters la funcionaria del Departamento de VIH/sida de la OMS.
Un comienzo más temprano del tratamiento en los adultos y adolescentes infectados con VIH con antirretrovirales reduce la carga viral mucho más rápido y, por lo tanto, disminuye el riesgo de que se expanda, según la agencia de la ONU.
"Las nuevas recomendaciones se basaron en un cuerpo sólido de evidencia que indica que las tasas de muerte, morbilidad y transmisión de VIH y tuberculosis se reducen por el inicio más temprano del tratamiento.
Esto prolonga y mejora la calidad de vida", añadió la OMS. La semana pasada, un informe de Naciones Unidas informó que alrededor de 33,4 millones de personas están infectadas con el virus del sida a nivel global y que dos tercios de ellas viven en Africa subsahariana.
Comentario: No se entiende cómo se puede hablar de “calidad de vida” cuando la mitad de las personas en todo el mundo consume un fármaco que causa, como se dice más arriba un “desorden nervioso discapacitante”, está claro que estamos ante una perversión del lenguaje, en virtud de la cual: “El tratamiento, un éxito, el paciente se murió”. “El paciente se murió, pero el tratamiento un éxito” “El paciente se murió con una buena cifra de CD4 y carga viral indetectable” “El paciente, que tenía una “buena calidad de vida”, se murió”
EN RECUERDO DE NUESTRA COMPAÑERA ISABEL, Impulsora del blog, www.replantearsida.blogspot.com, fallecida a mediados de este mes de julio en Madrid
(Esta carta de Isabel había sido publicada en el blog replantearsida, el 30 de noviembre de 2008)
VIVA Y SANA... CARTA INMPUBLICABLE
Me dirijo a Ud. con la pretensión de que se haga eco de un movimiento social, cada vez más extendido, que se opone a la corriente oficial sobre el VIH/SIDA. Me diagnosticaron SIDA hace 18 años. Solo hace 3 que dejé de tomar los fármacos antiretrovirales en contra de médicos y familiares. Desde entonces, puedo decir que he recuperado la salud. Los fármacos antiretrovirales me postraron en un sofá durante más de una década. Los efectos secundarios me impedían realizarme como persona, tener una vida normal, además de acarrear un estigma físico que padecemos la mayoría de los seropositivos, en nuestros rostros desvastados no por la enfermededad sino por los efectos de la medicación derivados de el envenenamiento que producen. Sé que mi declaración suena a herejía y a otras cosas pero sólo yo puedo expresar acertadamente el bienestar o malestar físicos que médicos y analíticas pretenden medir. Me dijeron que si dejaba de tomar los fármacos no tendría muchas probabilidades de vivir. Pues bien, han transcurrido 3 años y aqui sigo, sin ningún síntoma de enfermedad ni muerte, he ganado algunos kilos, mi mente funciona mejor que nunca y ya no vivo postrada en el sofá. Eso significa que tengo salud. Ud. se dirá... pobre mujer, qué engañada está: morirá cualquier día de estos. Es posible que muera pero no de SIDA. No soy la única que se adhiere a este movimiento de desobedencia civil contra la farmaindustria y sus acólitos. Somos ya un ejército mundial los que negamos la teoría oficial y renegamos de un diagnóstico fatal y preferimos vivir bien al margen del bombardeo alarmista de los medios en estos días de recuerdo de los muertos por SIDA (también son mis muertos). Somos muchos los que nos negamos a vivir prisioneros del envenenamiento cotidiano. En todos estos años de adherencia a un tratamiento antiretroviral, a consultas médicas y analíticas mensuales, observaba hechos, razonamientos y situaciones que no me encajaban pero me prohibí a mi misma cualquier cuestionamiento: las cifras de muertos cantaban. Sin embargo, solo me hizo falta elegir la opción de no tomar los fármacos y empezar a vivir para que se abriera ante mi la verdad con todas sus tenebrosas consecuencias. Desde entonces, no he tenido ningún signo de enfermedad relacionada con el VIH/SIDA y sí todos los síntomas de una revelación. Ahora lucho con todas mis fuerzas por difundir la verdad que a mi me negaron: los antiretrovirales provocan SIDA, la industria farmacéutica vendería a su madre con tal de ganar dinero y el SIDA mueve mucho dinero, también en cuanto a subvenciones de los estados en detrimento de otras enfermedades más reales. Por el mundo circula otra información censurada y soterrada que está realmente salvando vidas, la verdadera vacuna contra el SIDA es la información y gracias a internet y otros formatos de difusión, podemos acceder a datos y razonamientos que testimonian otra realidad antes relegada a circuitos científicos, a bibliotecas de dificil acceso para nosotros. Surge, así, de manera aplastante, otra realidad más lógica y benigna, avalada por científicos, periodistas de investigación, afectados como yo misma, médicos que leen algo más que los temarios de oposiciones o protocolos... una realidad más acorde con el mundo que vivimos, una verdad libre de intereses económicos y políticos. Le invito a Ud a que se siente sólo una hora ante internet y teclee las pálabras mágicas: LA MENTIRA DEL SIDA y se encontrará con cientos de miles de entradas sólo en español (muchas más en inglés) Sea todo esto verdad o mentira es su obligación como periodista discernir, pero cerrar los ojos a esto que está ocurriendo es como cerrar los ojos a otras noticias de primera plana. El tema es de por sí muy interesante: no está en la categoria de OVNIS ni conspiranoias, se expone una opción perfectamente razonada avalada por científicos de renombre mundial, incluso algún premio Nobel. Si profundizamos más en la historia del SIDA, es posible que nos encontremos con datos terribles que no desmerecen la realidad que hizo necesario el Juicio de Nüremberg (que con todo su transfondo de corrupción, fue concebido para crear una norma de conducta humana e impedir futuras tragedias) . .... No doy más detalles para no desvelar la intriga antes del final de la narración. Por favor, pasen y lean... por Isabel
replantearsida.blogspot.com
He dejado estos comentarios para el final porque pienso que esta carta suya publicada en el blog replantearsida, habla por sí sola de quien era Isabel, de su coraje y de su determinación.
Conocí a Isabel como dos años antes de su fallecimiento, cuando ya llevaba tiempo sin tomar los antivirales, decisión que tomó tras la lectura de opiniones científicas que siguen siendo censuradas. En aquel entonces estaba muy centrada en la realización de un documental con muchas horas de grabación a distintas personas relacionadas con este tema, documental que no llegó a ver acabado, (si bien esperamos que su principal colaboradora, Patricia Monzani, que es una excelente profesional con documentales que han sido galardonados, pueda concluirlo y podamos disfrutar todos de tan soberbio trabajo).
En todo el tiempo que tuve contacto con ella, que fue casi hasta su muerte, los únicos problemas que tuvo Isabel, de los que posteriormente fallecería, no fueron en ningún momento de naturaleza infecciosa sino de tipo neurológico, cuya causa cabe atribuirla más que posiblemente a tantos años de medicación antiviral, al igual que otros problemas de naturaleza prácticamente irreversible provocados por estos tóxicos fármacos de los que Isabel era muy consciente.
Isabel desplegó prácticamente hasta su muerte una intensa actividad, tanto la relacionada con el documental en el que trabajaba como con la administración del blog www.replantearsida.blogspot.com, que puso en marcha sobre diciembre de 2008 y que constituye todo un referente, dentro de las web disidentes en castellano, por el volumen de trabajos científicos, artículos y material filmográfico (cuenta con un buen número de videos de entrevistas realizadas casi todas por ella a médicos disidentes, científicos, testimonios de personas, etc.), publicado en él.
Isabel murió en su casa, por decisión de su familia, que se negó a que se medicalizara tan importante momento, y sabemos también por su familia que murió en paz. Como siempre que nos deja una persona luchadora sentimos el vacío que deja su ausencia, como lo sentimos en su día con Cristine Maggiore, y tantos otros (Jody Wells, Huw Cristie, Escudero, etc), que han iluminado el camino que otros ahora andamos. Gracias, Isabel. M. Garrido.
Introducción
Poner en duda, hoy en día, que el virus VIH cause el Sida puede parecer de entrada disparatado e irresponsable, sobre todo si quien lo hace es un médico, incluso puede parecer complaciente con la epidemia y poco solidario con las víctimas. Pero por extraño que parezca, las dudas acerca de si un virus, llámesele VIH o como se quiera, causa el Sida, tienen mucho más fundamento de lo que se piensa, como veremos.
Lo que sucede es que nuestra fascinación ante los avances médicos y la biotecnología, sobre todo si es “made in USA”, es tan grande, que nos parece impensable que se hayan podido cometer errores grandes en el Sida y tampoco resulta fácil de creer que, de haberse cometido errores, no digamos si estos son graves, no hayamos tenido ninguna noticia de ello durante 20 años, sobre todo los médicos, que nos tenemos por personas bien informadas, por no hablar ya de los especialistas.
Y resulta que quien ahora habla de errores en el Sida es un simple médico, desconocido, que ni siquiera es especialista, con respecto a lo cual se debe decir que los méritos personales o el “currículum” de quien únicamente se limita a transmitir lo que toda una corriente de investigadores de prestigio intentan decirnos desde hace años, poco o nada deben importar, salvo que se quiera, como vulgarmente se dice, “matar al mensajero”.
Pero antes de nada, se debe dejar bien claro que el hecho de dudar, o más bien negar, que el virus VIH cause el Sida, no le quita validez a las recomendaciones sanitarias referentes al uso de jeringas estériles o las referentes al uso del preservativo, si bien en este último caso con matizaciones.
En el caso del uso de jeringas estériles por parte de los usuarios de drogas intravenosas, por razones obvias, de hecho, su uso ya era aconsejado diez años antes de que surgiera el VIH, por lo menos en algunos países.
Con respecto al uso del preservativo, mientras todo esto no se aclare y por mera tranquilidad de las personas, quizás su uso sea recomendable y desde luego, tal como están las cosas hoy, es aconsejable su uso por los mal llamados “portadores” para evitar… posibles demandas judiciales.
¿Ciencia-ficción?
Vista por encima, la teoría o hipótesis VIH-Sida es un punto de vista, al que se le supone base científica, que afirma que existe una epidemia mundial causada por un virus de origen desconocido, que produce la muerte por inmunodeficiencia en aquellas personas que infecta. Veamos algunas particularidades.
Para empezar, a este virus los defensores de este punto de vista le han atribuido toda una serie de propiedades raras o características muy especiales, entre las que están:
- una prodigiosa capacidad para “mutar” o cambiar, que sirve de excusa para explicar la imposibilidad, después de 20 años, para encontrar una vacuna.
- la capacidad, también fuera de lo común, de poder destruir las células de la inmunidad por medio de “mecanismos indirectos”, léase por medios ocultos o desconocidos. Se han publicado teorías de lo más curiosas acerca de cómo el virus destruiría los linfocitos T: que si el virus induciría el suicidio celular, que si el virus actuaría como el jefe de una banda de matones que ordenaría a sus secuaces…
- Y esa capacidad, sin precedente en la historia de la Biología, de poder estar “latente”, es decir, dormido y a la espera, por períodos de ¡hasta 50 años!, hasta que produce la enfermedad.
Con respecto a estas características, que más parecen propias de “algunos virólogos” que de un virus, el Dr. Beverly Griffin, Director del Departamento de Virología del Royal Postgraduate Medical School, de Londres, dice: “Todas esas suposiciones carecen de pruebas y de claridad, invenciones como estas pueden ser utilizadas para acusar a cualquier microbio de cualquier enfermedad”.
Por si todo esto no fuera suficiente, resulta que la mayoría de las personas supuestamente infectadas por esta especie de “supervirus”, van a ser, ¡Qué casualidad! O drogadictos, o bien homosexuales, o negros, o personas de conducta sexual dudosa, lo que ya parece una capacidad demasiado sospechosa del virus para seleccionar.
Según la lista oficial establecida de enfermedades producidas por el virus, las personas infectadas van a verse aquejadas por problemas de lo más variado, que van desde enfermedades infecciosas, (bien sea por hongos, bacterias o virus), lo que tiene cierta lógica; cánceres, (como el de cuello de útero o el linfoma), cosa ya no tan lógica, pues implica que el supuesto virus produciría al mismo tiempo muerte y proliferación celular; o bien otras patologías que ya no sabemos qué pintan aquí, como el adelgazamiento extremo, la demencia, la diarrea.
Es más, este virus parece producir a cada grupo o persona un problema diferente, pues hay enfermedades que casi son exclusivas de unos grupos o personas y que no se dan en los otros, como es el caso del sarcoma de Kaposi, prácticamente exclusivo de “gays” y que no se ve en mujeres o niños, por ejemplo.
Al mismo tiempo, no deja de ser un contrasentido el hecho de que mientras que en el mundo occidental el virus afecta preponderantemente a hombres, (92% en EE UU y 86% en Europa), en África afecta por igual a hombres, mujeres y niños, lo que en epidemiología viene a ser como el día y la noche.
El Dr. Peter Duesberg, en su documentado trabajo “Sida adquirido por consumo de drogas y otros factores de riesgo no contagiosos” señala numerosas contradicciones como las que se acaban de exponer (1).
Y puestos a atribuir al virus extravagancias epidemiológicas y raras facultades, ya para colmo, también se admite que pueda volverse invisible, dado que los científicos ven normal el hecho de que, tras 20 años de presupuestos millonarios y un ejército de investigadores en la labor, todavía no se disponga de ninguna fotografía del virus al microscopio electrónico, tomada a partir de la sangre fresca de los enfermos o portadores. Todo ello en una época en la que incluso llegamos a tener evidencias directas de las partículas subatómicas.
Métodos ilícitos, abuso de autoridad, censura
Las incongruencias en el Sida no han pasado desapercibidas a una serie de investigadores que llevan años denunciándolas, el que los medios de comunicación no nos hayan informado de estos extremos no debería extrañar a nadie, una epidemia es como una situación de guerra al parecer y proporciona una buena excusa para la adopción de medidas irregulares, como la censura,… sobre todo si hay intereses económicos por medio.
Por la trascendencia y las consecuencias que tuvo, uno de los sucesos más graves fue el que esa situación de epidemia fuese anunciada o declarada, por las autoridades sanitarias americanas, en una multitudinaria rueda de prensa en Washington en abril de 1984, sin que hubiera sido publicado en ningún medio científico un solo estudio o trabajo que, de alguna manera, relacionara al virus presuntamente descubierto con la enfermedad.
Eso habría permitido a la comunidad científica verificar de algún modo la hipótesis. La rueda de prensa sustituyó a los trabajos científicos. Se inauguró así una nueva etapa en la Historia de la Ciencia, “la era de la ciencia a base de ruedas de prensa”, según expresión del especialista en análisis matemático Mark Craddock, quien en un artículo con ese mismo título y tras analizar algunos de los más destacados trabajos sobre el Sida, el último de ellos sobre la llamada “carga viral”, llega a decir: “(en el Sida), una cosa es lo que los científicos encuentran realmente, otra cosa es lo que cuentan en las ruedas de prensa y otra lo que los medios de comunicación cuentan al público, suponer que las tres son idénticas, incluso similares, es pura locura”.
El Sida quizás sea la primera epidemia de la historia creada y mantenida “desde los medios de comunicación”, donde las noticias en los medios van siempre por delante de los hallazgos científicos.
Por lo de pronto, los trabajos científicos que no se publicaron en las revistas científicas antes de la rueda de prensa, (siempre cabe la excusa de que la urgencia de la acción contra la epidemia hiciera pasar por alto ese “detalle”), nunca se publicaron. De haberlo sido, que era lo obligado y preceptivo, es seguro que la teoría del virus del Sida no hubiera durado un mes, tal es la cantidad de afirmaciones gratuitas, lagunas y contradicciones que contiene. De hecho, no son precisamente razones científicas las que explican su vigencia actual, sino otras.
Pero una vez proclamada oficialmente la causa viral mediante el “golpe de mano” de dicha rueda de prensa del 23 de abril de 1984, (el pánico y el alarmismo entre la población debido a la “nueva epidemia” -como luego veremos- ya habían sido creados años antes por el propio CDC de Atlanta, el Centro de Control de Enfermedades Infecciosas de los EE UU), fue bastante fácil neutralizar a los pocos científicos que mostraban dudas y objeciones al tiempo que pedían calma y reflexión.
Argumentos de este tipo fueron esgrimidos por altos oficiales del CDC para callar las voces discrepantes: “Cuando tu casa arde no te paras a reflexionar porqué arde, corres rápidamente a apagar el fuego”. Mejor ejemplo de alarmismo, imposible, (como que provenía de auténticos agitadores profesionales, como veremos).
Prueba del nulo respeto por la metodología científica es que si a cualquier persona se le ocurre investigar sobre el Sida y decide buscar las fuentes, es decir los trabajos científicos originales donde supuestamente se demuestra que el virus VIH causa el Sida, se encontrará con una enorme sorpresa, no existen siquiera las simples referencias científicas de tales trabajos en ningún lugar del mundo y ¿Por qué no existen esas referencias? Porque sencillamente no existen tales trabajos.
El Dr. Kary Mullis, Nóbel de Química de 1993 por la invención de la PCR, tras años de inútil búsqueda de esas referencias, se ha cansado de denunciarlo, “con la sensación –como él dice- de predicar en el desierto” (2).
Lo único que trascendió a la opinión pública fue el pleito entre Montagnier y Gallo por la paternidad del descubrimiento del virus, -supuesto- y los derechos comerciales derivados, lo que pareció confirmar el hecho de que: a) existía un virus y b) ese virus causaba el Sida. Hoy sabemos que ni siquiera la primera afirmación, es decir que existe el virus, se cumple, como veremos, lo que convierte la situación actual en algo especialmente patético.
Una circunstancia que llama la atención y que contribuye a aumentar la credibilidad de los científicos que denuncian estas graves irregularidades, (dejando de lado su reputación científica), es el hecho de que estén sufriendo una auténtica persecución por defender honestamente sus conclusiones, pérdida de las subvenciones para investigar incluido, cosa hoy en día bien rara por cierto, pues es sabido que buena parte de los investigadores “maquillan” los resultados de sus investigaciones, es decir mienten, para no perder las subvenciones.
Ese es el caso del Dr. Peter Duesberg, profesor de Biología Molecular de la Universidad de California-Berkeley, el primer científico que discrepó públicamente de la hipótesis VIH-Sida, cuyos trabajos y opiniones han sido boicoteados y censurados. Primero le amenazaron y después le privaron de su bolsa de investigación.
Mientras, los paladines del VIH, metidos hasta el cuello en el –llamémosle- “dinero del VIH”, reciben honores, reconocimientos y galardones, aunque alguno tenga que ir a las conferencias internacionales de Sida rodeado de guardaespaldas, como es el caso del Dr. Gallo, para protegerse sí, pero de las preguntas de los periodistas (3).
Los expertos oficiales del Sida llevan años huyendo del debate científico solicitado por los científicos críticos, alegando que estos “son una minoría” o que sus ideas “son peligrosas”, al tiempo que no dudan lo más mínimo en infundir miedo a la población con todo tipo de noticias catastrofistas sobre el Sida, sin la más mínima base objetiva, como es el caso de la pretendida “epidemia galopante de Sida en África”.
La censura, por muy nobles y elevadas que sean las razones que se aleguen, es un grave atentado contra todos nosotros, pues impide que conozcamos aquello que nos afecta, “sin conocimiento no hay libertad”.
Pero la censura acapara aún más nuestro interés, pues supone la incapacidad de los defensores de un determinado punto de vista, como es el caso de los defensores de la visión oficial del Sida, para defenderse con argumentos, con lo que implica de pérdida de credibilidad, (cosa que no parece importarles mucho, mientras puedan seguir disponiendo a su antojo de los medios de comunicación, incluida prensa científica). Kary Mullis lo dice así: “Llaman ciencia a lo que se publica en las revistas, pero lo que se publica en las revistas está escrito por ellos”.
La coacción, las amenazas y la censura constituyen, por otro lado, la única explicación lógica al hecho incomprensible de que se haya mantenido 25 años algo tan absurdo y pernicioso como es la visión VIH-Sida.
Una teoría costosa, inútil, perjudicial
¿Qué utilidad, qué beneficios ha aportado esta estrafalaria visión del virus del Sida? Veamos:
- No aclara ni explica las numerosas contradicciones de la supuesta epidemia.
- No ha sabido predecir, ni de manera aproximada, el curso de la epidemia, ni ha sabido realizar un pronóstico mínimamente acertado sobre las expectativas de vida de los supuestos infectados. Todas las predicciones han resultado ser escandalosamente erróneas, (afortunadamente).
- Ha sido incapaz de prevenir o de curar. ¿Dónde está la vacuna? ¿Dónde el tratamiento eficaz?
- Ha creado pánico innecesario en la población, al tiempo que marginación social y xenofobia.
- Supone costes desorbitados, imposibles de soportar por las economías de muchos países
- Supone un peligro para la salud de millones de ciudadanos, crea problemas en quien no los tiene y los agrava en quien los tiene, al tiempo que viola los derechos más elementales de las personas.
- Es algo que envenena, hasta extremos inverosímiles, las relaciones humanas más íntimas.
- Implica dar por válidas actuaciones ilícitas y nada éticas de investigadores, autoridades sanitarias –sobre todo americanas- industria farmacéutica, medios de comunicación, etc.
Todo ello a pesar de que la idea de que existe un virus que se transmite por vía sanguínea o sexual y provoca la muerte por inmunodeficiencia, sigue siendo, 20 años más tarde de ser anunciada en una multitudinaria rueda de prensa, un simple rumor – muy grande sí, pero…- sin confirmación científica de ningún tipo y a pesar de que, según el retrovirólogo Peter Duesberg, como base de una política sanitaria a nivel mundial, la teoría del virus “tiene la misma credibilidad científica que la idea de que vamos a ser invadidos por los marcianos de modo inminente”.
Las autoridades sanitarias de la mayoría de los países cometieron simplemente el error de fiarse sin más de las autoridades sanitarias americanas, actuaron de “buena fe”, es decir, se comportaron como auténticos creyentes en un terreno donde la fe, buena o mala, no cuenta, sólo las pruebas cuentan y, aunque tengan nuestra comprensión, lo cierto es que no solicitaron ni examinaron las pruebas pertinentes antes de embarcarse, y embarcarnos a todos, en este fiasco. Y no importa ya quién diga estas cosas, siempre que estas cosas se digan y, en la medida en que se conozcan, tenemos todos el deber moral de no colaborar con este fraude.
El Sida, un enfoque equivocado del resurgimiento de un problema antiguo
Entonces, ¿Cuál es el problema? Porque evidentemente la gente enferma y muere por algo.
Para responder a esta pregunta, debemos antes quitarnos las gafas de “horrible epidemia” que, tras 20 años de bombardeo informativo, todos llevamos puestas y atrevernos a ver, con los ojos del sentido común, tanto los orígenes del Sida como lo que la Medicina ya sabía desde antiguo sobre la inmunodeficiencia adquirida.
¿Existe el Sida? Por supuesto, es un hecho demostrado, al igual que es un hecho demostrado que siempre ha existido, es decir, existe y siempre ha existido la inmunodeficiencia adquirida como resultado de un conjunto de causas, documentadas por la Medicina desde muchos años antes de que se inventara la palabra Sida, en 1982.
Todo hace pensar que, en un momento dado -a principios de los 80- como resultado del incremento de algunas de estas causas que la producen, mayormente drogas, se produce en ciertos grupos de los EE UU un aumento de casos de inmunodeficiencia, (con aumento brusco de enfermedades que aunque conocidas, eran muy raras, como son la neumonía por pneumocystis carini y el sarcoma de Kaposi).
A pesar de las evidencias que apuntaban hacia un origen multifactorial, sobre todo factores tóxicos, dos circunstancias van a contribuir a que la investigación se encamine a la búsqueda, en exclusiva, de una causa infecciosa: por un lado la posición destacada e influyente en ese momento en la ciencia de los llamados “cazadores de virus”, los virólogos del INC, Instituto Nacional del Cáncer, cuyo exponente máximo es Robert Gallo, interesados lógicamente en una causa viral; por otro lado el papel jugado por el organismo sanitario encargado del control de las enfermedades infecciosas, el CDC de Atlanta, cuyos dirigentes, descaradamente interesados en una causa infecciosa actuaron, ya desde el principio, más como agitadores que como investigadores.
Con el empleo de todo tipo de métodos irregulares e ilícitos, que no tienen nada de científicos, como la manipulación informativa, la censura, las coacciones, más el correspondiente aporte de fondos billonarios, la visión del Sida infeccioso se acabará imponiendo, primero en los EE UU y después en el mundo entero.
La comunidad científica tarda tiempo en reaccionar y lo hará de forma independiente en países como Alemania, (Drs. Heinrich Kremer y Stefan Lanka), Colombia, (Dr. Roberto Giraldo), Australia, (Dra. Eleni Papadopulos-Eleopulos), EE UU, (Dr. Peter Duesberg), Suiza, (Dr. Alfred Hässig), Reino Unido, (Dr Gordon Stewart, epidemiólogo), etc. Paradójicamente, los argumentos relacionados con los aspectos más elementales, como la propia existencia del virus, serán los últimos en salir a la luz.
El científico más conocido por poner en duda la tesis oficial es el Dr. Peter Duesberg, considerado en aquel entonces por el propio Gallo como “la máxima autoridad mundial en retrovirus”, quien hace su denuncia pública contra la hipótesis viral en 1987. A Duesberg se le irán sumando otros científicos que llegan a constituir, en 1991, el “Grupo Internacional Para la Reevaluación de la Hipótesis VIH-Sida”, formado en la actualidad por más de dos mil investigadores de todo el mundo, destacando no tanto el número sino la cualificación de sus miembros.
Los integrantes de este grupo enviaron, nada más constituirse, un breve comunicado a las principales revistas científicas, en el que simplemente pedían que, dadas las dudas existentes, un grupo independiente de científicos examinara las evidencias a favor y en contra de la hipótesis del virus y se llevaran a cabo estudios epidemiológicos. A pesar de ir avalado por las firmas de 40 destacados investigadores, las principales revistas se negaron a publicarlo.
Durante años las ideas predominantes en el Grupo fueron las tesis de Peter Duesberg, apoyadas por numerosos datos, que plantean que el VIH, un supuesto retrovirus, no reúne las condiciones como para ser considerado la causa del Sida, siendo un pasajero oportunista más.
A mediados de los 90, a medida que empiezan a ser conocidos los trabajos de la biofísica australiana Eleni Papadopulos-Eleopulos, (alguno publicado ya en 1988), referentes al aislamiento del virus (4), sus argumentos comienzan a imponerse, siendo hoy en día los que gozan de mayor aceptación en el Grupo.
La tesis de Papadopulos se resume así: al contrario que todos los virus conocidos que causan enfermedades, el VIH nunca fue hallado, como partícula estable independiente, en la sangre fresca o tejidos sin cultivar de ningún ser humano, con o sin Sida. Por lo tanto, no podemos afirmar su existencia.
En lo que se refiere ya a las causas del Sida, el acuerdo dentro del Grupo es casi total, sus causas son predominantemente tóxicas y nutricionales, lo que coincide con lo que la Medicina ya sabía desde antiguo.
En resumen, nada nuevo, en la lista de enfermedades incluidas en la definición oficial del Sida, por otro lado, no existe ningún problema que sea nuevo, lo único nuevo aquí es la idea, nunca demostrada, de que un virus nuevo causa todos esos viejos y conocidos problemas, lo cual sí es por cierto bastante novedoso.
La inmunodeficiencia adquirida (IA) o Sida, sus causas
La IA es el debilitamiento de la capacidad de nuestro organismo para combatir las infecciones, por causas que nos van a influir después de nacer, (caso contrario la llamaríamos inmunodeficiencia congénita).
La inmunodeficiencia se va a poner de manifiesto por la presencia de infecciones.
¿Es nuevo esto? Definitivamente no, salvo que los médicos se hayan vuelto amnésicos de repente y se hayan olvidado de lo que figura en sus propios libros. La IA, al igual que la debida a causas congénitas, es algo conocido y documentado, junto con sus causas, mucho antes de que se creara el término Sida en 1982.
Pero a pesar de ser sus causas algo documentado, lo cierto es que, antes del VIH, por parte de los médicos no se les concedían demasiada importancia, pronto veremos porqué. Y después del VIH casi dejan de existir.
¿Qué causas producen IA? Hay registradas muchas causas que la provocan, pero antes de referirnos a ellas, debemos recordar algo que es de sentido común y es que una buena defensa frente a las infecciones requiere el buen estado o funcionamiento no sólo del sistema inmune, constituido básicamente por los glóbulos blancos o leucocitos, sino que precisa también del buen estado del resto de órganos y funciones.
Está comprobado que todo aquello que debilite de modo importante al organismo en general o a cualquier órgano vital en particular, va a dar como resultado una disminución de nuestra capacidad para combatir las infecciones, que será más acentuada si existe algún tipo de déficit o daño en nuestro sistema inmunológico.
Así, los médicos han visto desde antiguo que la presencia de infecciones, que es el modo de manifestarse la inmunodeficiencia, es algo frecuente en una serie de enfermedades, p. e., en personas con diabetes, con importante anemia, cirrosis hepática, otros problemas crónicos de hígado o de riñón, en problemas tiroideos, etc., así como en situaciones de estrés, agotamiento físico, etc., algo –esto último- que confirma la experiencia de cada uno.
Dentro de las numerosas causas que originan una mayor facilidad para las infecciones, vamos a fijarnos en las más importantes o aquellas que, por su coincidencia en el Sida, tienen más interés.
La desnutrición
La principal de estas causas, que es con mucho la principal causa de inmunodeficiencia a nivel mundial, la que más muertes por inmunodeficiencia causa en individuos de todas las edades actualmente en el mundo, es la desnutrición, (el hambre) o su variante, la malnutrición.
Esta causa de inmunodeficiencia figura desde antiguo en los textos médicos, siendo incomprensible lo rápidamente que nos hemos olvidado de ella, ¿Será porque la correcta nutrición -algo que se debería enseñar a la gente- brilla por su ausencia en las facultades de Medicina? “la desnutrición y la infección van invariablemente juntas
y cada una agrava a la otra” (5). Problemas como la neumonía por “pneumocystis carini”, típica enfermedad que todo el mundo asocia al VIH, han sido vistos desde antiguo en situaciones de grave desnutrición, por ejemplo, la padecieron los niños del “gueto” de Varsovia en la Segunda Guerra Mundial.
Las personas que consumen habitualmente drogas como heroína, cocaína, crack y anfetaminas, incluso los alcohólicos, sufren a menudo de importante desnutrición.
Drogas y medicamentos
Otra fuente importante de IA son drogas y medicamentos. Está muy documentado desde antiguo el papel inmunodepresor de heroína, cocaína, crack, anfetaminas y alcohol, así como el de muchos medicamentos.
Heroína
Veamos estos síntomas: “adelgazamiento, sudores nocturnos, propensión a infecciones bucales, propensión a tuberculosis, endocarditis”,… ¿Recuerdan a algo? Pues bien, estos síntomas, tomados de una publicación médica de 1909, se refieren a los efectos del consumo crónico de opiáceos.
Estudios más actuales en heroinómanos “seronegativos”, citados por Duesberg, muestran que sus niveles de glóbulos blancos, incluidos los linfocitos T4 ó CD4, popularmente las “defensas”, suelen estar más bajos de lo normal, al igual que sucede en los heroinómanos “seropositivos”, lo que demuestra que la heroína causa Sida por sí misma.
Además, la inyección de heroína a menudo no es estéril, lo que implica infecciones de todo tipo como hepatitis, septicemia o infección de la sangre, flebitis, cándidas, etc. A ello se suma el papel jugado por un sinnúmero de sustancias extrañas con las que se rebaja o “corta” la pureza de la heroína.
Hechos similares se observan en consumidores de cocaína y derivados como el “crack”, problemas como fiebre, adelgazamiento y propensión a problemas pulmonares, (bronquitis, neumonía, tuberculosis), se ven a menudo en consumidores de estas sustancias.
Anfetaminas y derivados como la metanfetamina, (“cristal”, “speed”), afectan a la nutrición y causan agotamiento físico.
En cuanto al consumo abusivo de alcohol, se debe saber que es conocido desde antiguo que los alcohólicos tienen desnutrición crónica, presentan con frecuencia infecciones y a menudo presentan “leucopenias”, es decir, disminución de todos los tipos de glóbulos blancos, incluidos los T4 ó CD4, es decir, Sida.
En el apartado de los tóxicos es obligado incluir a los niños nacidos de madres adictas a la heroína, cocaína, crack o de madres alcohólicas. ¿Qué tiene de extraño que estos bebés desarrollen deficiencias inmunes, entre otros problemas, si en el seno de la madre están expuestos a estos tóxicos que la provocan?
Una mención aparte merecen los “poppers”, nitritos inhalábles, profusamente usados como afrodisíacos por una minoría de “gays” americanos, (asiduos de las “bath houses”, tan en boga en los años 70-80). Inhalados antes de las relaciones, producen relajación de la musculatura anal, facilitando las relaciones anales y prolongando el orgasmo.
Los nitritos son agentes oxidantes muy potentes y reaccionan con muchas moléculas del organismo, incluso el agua, de ahí que sean de las sustancias más conocidas como agentes cancerígenos, además de ser inmunodepresores. Están íntimamente unidos al sarcoma de Kaposi y al nacimiento del Sida (ver nota 8).
En cuanto al papel de los medicamentos en la inmunodeficiencia, muchos son los fármacos que pueden originarla de una forma u otra, pero vamos a fijarnos solamente en algunos, como son los fármacos de quimioterapia del cáncer, el uso prolongado de cortisona y el uso prolongado o intensivo de antibióticos.
Los fármacos de quimioterapia del cáncer producen, entre otros efectos tóxicos, una disminución en la producción de células sanguíneas por la médula ósea, es decir, de glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos, estos, (recordémoslo), son las células de la inmunidad, por lo que se puede decir con toda propiedad que causan Sida por sí mismos. Se usan en los enfermos de cáncer por períodos cortos precisamente debido a su alta toxicidad. ¿Qué pasaría si se usaran por tiempo indefinido? ¿Qué se supone pasaría si se usaran en embarazadas?
El AZT o Zidovudina, (el tristemente conocido Retrovir), es un fármaco que se investigó a mediados de los años 60 para ver su posible utilidad en el cáncer y se desechó inmediatamente porque era demasiado tóxico. Pues bien, 20 años más tarde era aprobado, incomprensiblemente, para ser usado en los enfermos de Sida, es decir, lo que no servía ni para ser usado siquiera por períodos cortos en los enfermos de cáncer, debido a su alta toxicidad, ¡Se aprueba 20 años más tarde para su uso indefinido en los enfermos de Sida, embarazadas incluidas!
Se puede afirmar que, tras años de uso y a las dosis que se recetaban a los “seropositivos” cuando se empleaba en “monoterapia”, (AZT sólo), prácticamente no ha dejado supervivientes. ¿Y las consecuencias de su uso en embarazadas? Mejor ya ni imaginárnoslas. Aunque estuviera demostrado que el virus VIH es la causa del Sida,
¿Hay alguna justificación para el empleo en cualquier ser humano de algo tan sumamente tóxico como lo es el AZT?
Estudios hechos en supervivientes de Sida de larga duración, es decir personas que sobrevivían 5 años o más tras el diagnóstico de Sida, publicados a principios de los 90, confirmaron que la práctica totalidad de ellos no usaba fármacos antivirales, al tiempo que habían modificado sustancialmente su “estilo de vida” en lo que se refiere sobre todo al abandono de drogas y mejora en los hábitos nutricionales (6) .
La mayoría de los fármacos que se emplean en la actualidad para tratar el Sida, formando parte de llamado “cóctel” antivírico, son fármacos -AZT incluido- de la misma familia química del AZT, (análogos nucleósidos), si bien es cierto que a dosis sensiblemente menores, lo que no elimina su letalidad a medio-largo plazo (7) .
Fármacos de quimioterapia de cáncer son usados hoy en día por la Medicina, para tratar problemas distintos del cáncer, Sida o el rechazo en los transplantes, empleándose de modo habitual en otras enfermedades, como las llamadas “autoinmunes”, (artritis reumatoide, esclerosis múltiple, lupus, etc.).
Los tratamientos prolongados con cortisona son conocidos también por provocar una disminución de la inmunidad y aumento de infecciones oportunistas, incluida la neumonía por p. carini.
El uso prolongado o intensivo de antibióticos también es conocido por aumentar la incidencia de infecciones oportunistas. Los antibióticos son drogas pensadas para uso a corto plazo, nunca se usaron por tiempo indefinido para prevenir infecciones, práctica habitual en el Sida, sino para tratarlas cuando las hay.
Las mismas infecciones, cuando son repetidas o graves, en especial las víricas, debilitan también la inmunidad.
Las transfusiones de sangre o derivados sanguíneos también figuran asociadas desde antiguo a la IA. Es un hecho documentado que las personas que reciben transfusiones desarrollan con frecuencia neumonías. En cuanto a los hemofílicos, que reciben a menudo transfusiones de determinados derivados sanguíneos, es sabido desde siempre que presentan un mayor índice de infecciones que el resto de la población así como unas expectativas de vida más cortas.
Factores físicos como las radiaciones ionizantes: neumonías por “pneumocystis carini”y “sarcomas de Kaposi”, las dos enfermedades más típicas del Sida, ya habían sido observadas hace muchos años en personas que recibían radioterapia contra el cáncer.
Se mencionan finalmente los factores psicológicos, ya que también es sabido que emociones sostenidas como la ansiedad, el miedo, la depresión y el estrés pueden influir poderosamente en nuestra salud y causar síntomas idénticos al Sida, quizás una de las razones de ello sea el aumento de cortisol, (hormona similar en sus efectos a la cortisona), que se produce en nuestro organismo en estas situaciones.
Pensemos, sin ir más lejos, en el efecto devastador que puede tener para la vida de una persona el simple hecho de que el doctor le diga a uno, “Verá, es usted seropositvo”, (y lo que después sigue, tratamientos oficiales incluidos).
La razón de que los médicos apenas concedieran demasiada importancia a estas causas tiene sencilla respuesta si tenemos en cuenta que la primera causa indiscutible de IA, es decir, de Sida, es la desnutrición y en cuanto a las restantes, como se puede observar, muchas de ellas son casualmente tratamientos médicos.
En resumen, a la vista de todas estas causas que se han mencionado, podemos afirmar:
1 - Que estas causas, solas o combinadas, bastan por sí mismas para causar inmunodeficiencia, en muchos casos grave, es decir, causan Sida por sí mismas.
2 - Que si ahora descubriéramos una nueva causa que provoca IA, por ejemplo un virus, no por ello deberíamos olvidarnos de ellas, como ha sucedido desde que entró en escena el VIH, pues estas causas siempre serían factores agravantes que es preciso corregir.
3 - Que en todas las personas que tienen inmunodeficiencia grave, es decir Sida, es prácticamente imposible no encontrar alguna de estas causas -tratamientos oficiales del Sida incluidos- solas o combinadas.
¿Tiene cura el Sida, la IA?
En contra de la idea de que la IA o Sida es un problema originado por una única causa, un virus, que no tiene cura y que es algo que se contagia, los hechos y la experiencia demuestran que la IA, es decir el Sida, obedece a múltiples causas, corrigiendo las cuales se corrige el problema y, mientras no se demuestre lo contrario, no se transmite de unas personas a otras, o sea, no es contagioso, al igual que no lo es el cáncer ni la cirrosis etílica.
¿Cómo sabemos si una persona tiene IA, es decir, Sida?
Se manifiesta por el grado o frecuencia de las infecciones, si bien la existencia de estas no implica, en la mayoría de los casos, una merma en el sistema inmunológico como tal. Una forma sencilla de comprobar esto último, que no precisa de analíticas especiales, es la cifra total de glóbulos blancos, que figura en una simple analítica general. Los linfocitos T4 ó CD4, popularmente llamados “las defensas”, son tan sólo una pequeña fracción dentro de las células del sistema inmunológico y este tan sólo es una parte, aunque importante, de nuestras defensas.
Consecuentemente, lo de T4=defensas, como si fuera el depósito de la gasolina, suena un poco a estupidez, ya que sin negar el valor de los T4, está comprobado que su nivel muy bajo sólo tiene valor cuando coincide con una cifra alarmantemente baja del resto de los leucocitos. En todo caso conocemos muy poco aún sobre su papel como para atribuirle ese valor tan determinante como se hace hoy en día en el Sida.
¿Dónde y cómo nace el Sida?
Si entendemos el Sida como lo que es, es decir, como inmunodeficiencia adquirida, debemos saber que el Sida es casi tan antiguo como el hombre o, por lo menos, su principal causa, la desnutrición o el hambre, lo es. Lo que ocurre es que como nosotros no la padecemos, a veces nos olvidamos que existe.
Pero si entendemos el Sida como IA provocada por un virus eso es pura y simplemente un rumor” –muy sospechoso- que nace a principio de los 80 en los EE UU, siendo imposible que pudiera nacer en ningún otro lugar, puesto que como veremos sólo allí se daban las especiales circunstancias que hicieron posible disparate tal.
No hay más que hacer memoria y recordar la década los 70 en los EE UU, es la época de los “hippies”, de las protestas contra la guerra de Vietnam, de la lucha por los derechos civiles de la minoría negra, de la llamada revolución sexual, el “haz el amor y no la guerra”, es también cuando irrumpe con fuerza el movimiento “gay”. En cierto modo esa época puede resumirse con la frase tópica “sexo, droga y rock and roll”.
Las estadísticas sanitarias de los EE UU reflejan muy bien que en esa década tiene lugar un aumento epidémico en el consumo de drogas y un incremento espectacular en las enfermedades de transmisión sexual, (e incremento, lógicamente de consumo de antibióticos), tanto en la población heterosexual como homosexual (8) .
¿Qué tiene de extraño que tras esa década aparezcan muchos casos de inmunodeficiencia, algunos muy graves, con la aparición de problemas que aunque no eran nuevos eran muy poco frecuentes? Este es el caso de la neumonía por “pneumocystis carini”, conocida desde 1911, y del “sarcoma de Kaposi” una especie de tumor de piel, conocido por los médicos desde 1872. Pero vayamos a los primeros casos documentados de la historia del Sida.
A fines de 1980, el inmunólogo Michael Gottlieb ve, en la Clínica Universitaria de Los Angeles, 5 casos de neumonía por “p. carini” en 5 jóvenes “gays”. En el primer informe oficial del CDC consta que “los 5 tenían un grave historial de enfermedades sexualmente transmisibles y los 5 inhalaban sustancias tóxicas” (es decir, “poppers”).
A principios de 1981 se detectan, también en “gays”, “sarcomas de Kaposi” , a pesar de que también había una clara relación entre el uso de “poppers” y este sarcoma – las correlaciones eran de hasta el 100% en los estudios iniciales del propio CDC- este, ya desde el primer momento, empieza a sugerir una causa infecciosa común (9) .
A finales de 1981 los astutos epidemiólogos del CDC realizan una gran encuesta epidemiológica, el famoso “Protocolo 577”, para determinar según ellos las causas de aquellas patologías. Las conclusiones de este estudio, una auténtica majadería, fueron que lo único relevante en los enfermos de Sida era el “elevado número de relaciones sexuales que tenían”, por lo que la causa “tenía que ser forzosamente infecciosa” (10).
Para nada se hablaba del altísimo índice de enfermedades sexualmente transmisibles que tenían, que le es inseparable –de aquella no usaban condón- ni del elevado consumo de antibióticos para tratarlas, (antibióticos como las tetraciclinas eran consumidos por los “gays” en las “bath houses” incluso como preventivos). ¿Y qué hay del importantísimo consumo de “poppers”? Como que podían haberse ahorrado perfectamente la encuesta.
Es obligado aquí hacer un inciso para recordar que a estas alturas los agentes del CDC eran ya consumados expertos en intentar hacer pasar por epidemia infecciosa a todo cuanto problema echaban el guante, sin importar lo poco o nada infeccioso que este fuera, así habían hecho en los 60 con ciertos núcleos de leucemias y años más tarde con la enfermedad de Lyme. Que eran unos expertos en crear alarmismo y en manipular la información quedó demostrado con ocasión de la famosa “gripe porcina” en 1976, unos años antes del Sida. El CDC había alertado de que se avecinaba una gran epidemia de gripe, transmitida del cerdo al hombre, por lo que los americanos debían vacunarse. Ese mismo año estalló en Filadelfia un brote de neumonía que mató a 29 veteranos de la Legión Americana y el CDC anunció que la gripe porcina ya había estallado. Cuando se comprobó que la causa de las muertes de los legionarios era una vulgar bacteria, la legionella pneumofila, ya habían sido vacunados contra la gripe porcina 50 millones de americanos. La gripe nunca se presentó y cientos de personas quedaron paralizadas por las vacunas. El estado fue condenado a pagar más de 100 millones de dólares a las víctimas y el director del CDC fue despedido.
Volviendo al Sida, como consecuencia de la irresponsable labor de agitación del CDC, al sugerir una causa infecciosa sin tener prueba alguna, (aún faltaban más de dos años para que el científico Robert Gallo afirme en su famosa rueda de prensa haber descubierto el “virus del Sida”), el pánico empezó a cundir y en los hospitales, donde estos problemas ya eran conocidos como “la cólera de Dios”, (el castigo divino de los viciosos), nadie osaba acercarse y la comida se amontonaba a la entrada de las habitaciones de los enfermos, por miedo al “contagio”.
Llegó un momento en que los hospitales se negaron a aceptar a estos enfermos y hasta el obispo de Nueva York tuvo que intervenir para decir: “Aunque el pecado es condenable, no debemos abandonar al pecador”.
El CDC va a ir amasando estos problemas que aparecen en “gays” con otros problemas dispares, como los que aparecen en heroinómanos, o los de los hemofílicos o los que tenían las personas que recibían transfusiones, (incluso en los primeros momentos se metió dentro del saco del Sida a los haitianos), dando a todo este conglomerado de problemas la apariencia de una única epidemia infecciosa, causada por un único agente, “probablemente un virus”.
¿Qué tiene que ver Robert Gallo con todo esto?
Robert Gallo, investigador fracasado de los inexistentes virus del cáncer, con historial de “trepa” y corrupto, era un alto cargo en el Instituto Nacional del Cáncer, era un virólogo de los muchos que había en aquella época en ese importante centro. Durante muchos años la investigación del cáncer estuvo controlada por ellos, lo que explica su fracaso, pues no se investigó otra cosa que no fuera el papel de los virus en el cáncer. Al ser abandonada por fin esa inútil investigación de los virus en el cáncer, dejándonos como recuerdo la curiosa teoría de los “virus lentos”, Gallo siguió, empeñado en la búsqueda de virus donde fuera, viendo finalmente su oportunidad de oro con el Sida.
Por aquel entonces, hacia 1983, Lluc Montagnier, otro virólogo pero del Instituto Pasteur de París, cree haber descubierto un retrovirus en glóbulos blancos procedentes de nódulos linfáticos de un enfermo y lo publica en una revista. El CDC declara inmediatamente que ese virus “probablemente sea la causa del Sida”.
Robert Gallo entonces, viendo que se le esfuma el negocio, actúa rápido. Le pide unas muestras de su “virus” a Montagnier que este le envía, convence a la ministra de salud americana y convocan la rueda de prensa donde anuncian al mundo que el virus del Sida ha sido descubierto, (por Gallo naturalmente). Pero ojo, no sin antes registrar, cosa de horas antes, la patente americana de un supuesto test de detección del virus.
Al mes siguiente Gallo publicó en la revista “Science” unas fotos de su “virus”, que no era otro que el supuesto virus de Montagnier, con lo que el pleito entre ambos estaba servido. El mito del VIH había nacido y el CDC va a ser quien marque las pautas y directrices a seguir, a nivel mundial, en todo lo referente a la “pandemia del Sida”.
¿Existe el virus?
La única forma que tiene la ciencia de demostrar su existencia, es el aislamiento y el aislamiento quiere decir, ni más ni menos, la identificación del virus en sangre fresca o tejidos sin cultivar de enfermos o portadores.
Pues bien, esto no se ha producido hasta la fecha, es decir, no se ha visto jamás un VIH en la sangre fresca de ningún ser humano, de hecho, como llegó a admitir el Dr. David Ho en la Conferencia Internacional de Sida de Ginebra de 1998, ante las preguntas del periodista Huw Christie, y como antes se dijo, todavía hoy no disponemos de ninguna fotografía del virus al microscopio electrónico, pero tomada del único sitio que vale, que es la sangre fresca o tejidos sin cultivar de los enfermos o llamados portadores. Este simple hecho, comprensible por todo el mundo, echa por tierra sin remedio toda la teoría del VIH al completo.
Otra forma de decirlo es que las condiciones establecidas por la ciencia para el aislamiento de virus, incluidas las condiciones, más restringidas, para el aislamiento de retrovirus, no se cumplen, argumentos defendidos tanto por virólogos como el Dr. Stefan Lanka, retrovirólogos como el Dr. Fidias León Sarmiento, especialistas en microscopio electrónico como el Dr. Etien De Harven, o biofísicos como la Dra Papadopulos.
Por otro lado, el considerado como el “descubridor del virus”, el propio Lluc Montagnier, admitió en julio de 1997, en una entrevista para la televisión realizada por Djamel Tahi (11), en el Instituto Pasteur de París, que no había purificado el virus o, lo que es lo mismo, que no lo había aislado. El aislamiento de un virus implica su purificación de material extraño, de otro modo, ¿Cómo íbamos a poder asegurar que tales o cuales proteínas, material genético, etc., son del virus?
El “santo” de Lluc Montagnier, a quien el sinvergüenza de Robert Gallo robó el supuesto retrovirus, (el “robo del diamante falso”, según Duesberg), resultó ser otro sinvergüenza que no hizo bien su trabajo y presentó como un nuevo retrovirus algo que no lo era y que no cumplía ni las condiciones establecidas para el aislamiento de virus, ni las condiciones para el aislamiento de retrovirus, establecidas estas últimas en 1972 precisamente en el Instituto Pasteur de París, el mismo centro donde Montagnier trabajaba.
Y quienes crean que, frente a unos pocos que defienden que el virus no existe, está la “gran mayoría de los científicos” que dicen que sí existe, ignoran lo sucedido hace años en el famoso juicio “por la sangre contaminada” de Göttingen, Alemania (1995-97). En este juicio se pidió al tribunal que encontrara un solo científico, de los miles que acuden a los Congresos del Sida, que fuera capaz de comparecer para aportar pruebas y declarar, bajo juramento, que el VIH existía y causaba el Sida. ¡Nadie compareció! (12). La prensa, por supuesto, no dijo “ni pío”.
Así que el actual consenso mundial de los científicos acerca de que un virus, el VIH, es la causa del Sida, no es el producto de la existencia de pruebas sólidas que así lo demuestren, sino el resultado de la desinformación, la censura y el miedo a perder sus trabajos o subvenciones, que es bien distinto. Podrán decirnos que sí, que “el virus existe”, que “está aislado”, que los científicos “trabajan con él a diario”, que “conocen sus proteínas”, etc., etc., pero nosotros, que somos ignorantes, sólo sabemos que en un momento determinado el dinero hace maravillas y nos parece ya mucho pedirnos el que creamos, a la vista de todo este panorama que nadie, en su sano juicio, puede tomar en serio.
¿De dónde proceden entonces esas fotografías del “virus” que nos muestran?
Si eso no es un virus, ¿Qué es entonces? Según estos científicos críticos “excomulgados de la Ciencia”, que por todo lo que llevamos visto nos merecen bastante más credibilidad, las partículas que nos muestran las fotos no proceden de la sangre fresca de los enfermos -el único sitio válido- sino que son el resultado de un sofisticado proceso de laboratorio, que consiste más o menos en lo siguiente:
- Se toman glóbulos blancos de nódulos linfáticos de un “portador” y se cultivan en laboratorio.
- A esos cultivos se les añade, o bien células leucémicas, (que es el método empleado por Gallo), o bien células de cordón umbilical, (método empleado por Montagnier).
- A este conglomerado de células se lo estimula debidamente con sustancias de tipo oxidante.
Es entonces ¡Oh maravilla! que se van a producir los “virus VIH”: una conjunto de partículas inestables, (al contrario que los virus, los cuales son siempre partículas estables, un virus tiene que serlo para poder salir de la célula, incluso del propio organismo, para infectar otra célula) y heterogéneas, de distinto tamaño y forma, (otra característica de los virus, que aquí no se cumple, es que las especies víricas son siempre homogéneas).
Parece ser que si en vez de un “portador”, es un “no portador”, el resultado es el mismo, es decir se producen también esos “virus VIH”, (después de todo, el llamado “test de VIH” o “test del Sida”, que es lo que decide si se es o no portador, como ya debemos suponer, es algo que carece de la más mínima validez científica).
Y esto es en resumen lo que nos venden por VIH, una sopa de partículas diversas, producidas por células anormales en circunstancias anormales y, según todo parece indicar, inofensivas, (se producen por millones y los glóbulos blancos de los cultivos siguen tan campantes), el hecho de que no tengan estabilidad, (para ser fotografiadas al microscopio electrónico requieren cortes ultrafinos y fijación química, al contrario que los virus, que se pueden ver directamente), confirma su exclusivo uso celular, (una vez cumplida su función, se destruyen) .
Y, se debe repetir, estas partículas que se ven en laboratorio, nunca se han visto en ningún ser humano.
¿Qué pasa con el test de VIH?
Este test pretende detectar por métodos indirectos el virus en las personas, o sea, un test que pretende detectar en las personas algo que, como hemos visto antes, jamás hemos observado en ningún ser humano. Es como si pretendiéramos detectar con un test al “virus del cancer” o al “virus de la locura” o … al mismo demonio.
No podemos detectar, con ningún tipo de test, algo que jamás se ha visto en ningún ser humano, pues la única forma que existe de validar el test, es decir de comprobar que es fiable, (y no digamos ya si es un test indirecto cual es el caso de todos los tests relacionados con el VIH), es con la propia detección del virus en la sangre fresca. Por lo que podemos asegurar que todos los tipos de test que se emplean para la detección del VIH, sean de antígenos, anticuerpos o de “carga viral”, carecen de validez científica, por lo que su uso no está justificado.
Así que sabemos qué es lo que no detecta el test de VIH, que es precisamente el VIH, luego está mal llamarlo así, salvo que VIH signifique “Virus de la Imaginación Humana”, como bien dice el Dr. Fidias León Sarmiento.
Sabemos lo que no detecta y sabemos algo sobre lo que detecta, de entrada sabemos que detecta anticuerpos y algo más, puesto que existen más de 60 causas documentadas que tienden a dar positivos con los tests, mal llamados de VIH. Cuando se echa un vistazo por encima a esas causas: exposición a infecciones, (tuberculosis, malaria, hepatitis, herpes, gripe); vacunaciones, (gripe, tétanos), problemas autoinmunes, (artritis reumatoide, lupus, etc.), problemas crónicos de hígado, de riñón, aumentos de bilirrubina, de colesterol, etc. (14), salta a la vista algo evidente y es que en general se dan aumentos de anticuerpos de todo tipo o de muchos tipos. Pero aún hay más.
Habitualmente, para hacer el test de VIH a las personas, se procede a diluir mucho su suero sanguíneo y se pone en contacto con las proteínas del test. Ahora bien, se ha observado que cuando se utiliza el suero sin diluir, el 100% de las personas damos positivo en este test . ¿Qué significado tiene esto? Veamos.
Si el test da positivo en todo el mundo en esa circunstancia, eso significa que detecta algo que todos tenemos que, por lógica, no pueden ser anticuerpos contra el VIH, por lo que teniendo en cuenta la relación de causas anterior, debemos concluir que el “test de VIH” detecta anticuerpos de muchos tipos que todo el mundo tiene.
Ahora bien, si después de diluir el suero, sólo unas pocas personas dan positivo, ¿Qué debemos suponer? Sencillamente que esas personas, a las cuales el test da positivo, tienen lo mismo que tiene todo el mundo, es decir anticuerpos de todo tipo o de muchos tipos, pero en mayor cantidad.
Por otra parte, ¿Qué es lo que tienen en común todos los llamados “grupos de riesgo” o con “prácticas de riesgo” del Sida? ¿Qué es lo que tienen en común drogadictos intravenosos, receptores de transfusiones, hemofílicos, relaciones anales -sobre todo sexo anal receptivo- bebés de madres toxicómanas, etc.? Acaso estas situaciones, como consecuencia de estímulos tóxicos, infecciosos, incorporación de proteínas extrañas a la sangre, etc. ¿No es lógico que conlleven aumentos de anticuerpos en sangre? ¿Tiene algo de extraño entonces que el test de VIH tienda a dar más resultados positivos en estas personas de “grupos o prácticas de riesgo” del Sida?
En definitiva, el mal llamado test de VIH, o prueba del Sida, es un simple indicador de estrés inmune, algo que indica, cuando da positivo en las personas, que sus sistemas inmunes han sida estimulados o estresados por circunstancias de muy diversa índole, lo que origina aumentos en los niveles de anticuerpos, algo que ocurre con frecuencia y de modo normal a lo largo de la vida de las personas, por ejemplo tras vacunaciones, tras gripes, con la misma edad, etc. y en otras situaciones, (problemas crónicos de hígado, de riñón, problemas autoinmunes, etc.). Cabiendo esperar un mayor aumento en los niveles de anticuerpos tras una estimulación inmune más intensa (“grupos o prácticas de riesgo”). Que algunas de estas personas tengan además inmunodeficiencia no implica que vayan a tenerla necesariamente por el hecho de tener mayores niveles de anticuerpos, que causan los resultados positivos del test.
Si ahora tomáramos a 100 monjas de clausura mayores de 75 años y les hiciéramos el test de VIH, es muy probable que quedáramos bastante sorprendidos de la cantidad de resultados positivos y esta circunstancia no implicaría precisamente que hubieran incumplido su voto de castidad. El test de VIH, dada su nula validez científica y su enorme toxicidad psicológica para las personas, debe ser abolido cuanto antes. Como una medida precautoria, en tanto que un resultado positivo del test puede correlacionar con un estrés tóxico, infeccioso o con ciertos disturbios inmunológicos, podría rechazarse para las transfusiones la sangre positiva al test, pero no usar este test como diagnóstico de infección por VIH, como en su día señaló el biólogo molecular Harvey Byaly.
Otras aspectos, como la falacia de la “carga viral” o supuesta cantidad de virus que tienen las personas, el mito del Sida en Africa, o que aquellos a quienes se ha etiquetado de “seropositivos” se morirán de Sida si no toman los fármacos antivirales, etc. son algunas facetas más del mismo fiasco, cuya finalidad, nos tememos, es infundir miedo, (con seguridad el peor virus y el más contagioso), muy útil para que las personas consuman unos fármacos tóxicos que de otro modo no tomarían, muy conveniente para alimentar un negocio inmoral.
Galicia, enero 2005
Manuel Garrido Sotelo.
Médico, miembro del “Grupo Internacional Para la Reevaluación de la Hipótesis VIH-Sida
Miembro fundador de la Red Internacional de Orientación y Apoyo Mutuo Superando el Sida
e-mail: superandoelsida@gmail.com
------------------------------------
NOTAS
(1) “Sida adquirido por consumo de drogas y otros factores de riesgo no contagiosos”, Peter Duesberg, rev. “Farmacology and Therapeutics, vol 55, 1992, pp 201-277. Según el biólogo molecular Harvey Byaly, ex director de la revista “Biotechnology”, el trabajo citado es la mejor refutación que se ha hecho hasta la fecha de la Hipótesis VIH-Sida. Disponible en castellano en la Asociación SAS.
(2) Prólogo de Kary Mullis al libro “Inventing the AIDS virus”, de Peter Duesberg, Regnery Publishing Inc, Washington 1996, disponible en la Biblioteca Central de la Universidad de Santiago de Compostela.
(3) “En la conferencia Internacional de Sida de Berlín, Gallo estaba muy tenso, iba a todas las partes acompañado de tres guardaespaldas y perdió los estribos un par de veces”… (John Lauritsen, Zenger´s Newsmagazine, 1998).
(4) “El aislamiento del VIH: ¿Se ha llevado a cabo realmente?”, Eleni Papadopulos-Eleopulos, Departamento de Física Médica del Royal Perth Hospital, (Universidad de Australia Occidental) y David Causer, Físico Decano del mismo departamento, rev. “Continuum”, Londres 1996, 4(3), suplemento 1-24. Disponible en inglés en la Asociación SAS.
(5) “Sida y agentes estresantes”, p. 33, Dr. Roberto Giraldo, Edit. Universidad de Antioquia, Colombia. Disponible en castellano As. SAS-seres Positivos.
(6) “Surviving AIDS”, Michael Callen, Harper Collins, N. York 1990.
(7) Ver las declaraciones sobre el llamado “cóctel antiviral” del Dr. Anthony Fauci, Director del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los EE UU, recogidas en el diario “El país”del 6-2-2001.
(8) En 1974, 5,4 millones de americanos consumieron cocaína en algún momento de su vida y en 1985 esa cifra era de 22,2 millones, por otra parte, el uso de nitritos inhalábles o “poppers” comenzó en los años 60 y alcanzó proporciones epidémicas a mediados de los 70, unos años antes de que apareciera el Sida, (Duesberg, opus cit.). De 1971 a 1976, el nº de casos de blenorragia pasó de 624.371 a 1.011.014, (sólo los casos declarados) y de 1960 a 1980 los casos de sífilis aumentaron en un 300%. Sólo los gastos anuales, en los asilos y clínicas dedicados a tratar las complicaciones neurológicas de la sífilis, superaban los 50 millones de dólares (Dominique Lapierre, “Más grandes que el amor”, p. 56).
(9) De hecho el Sida fue bautizado inicialmente por el CDC con el nombre de G R I D, (Inmunodeficiencia Relacionada con Gays).
(10) Sacar como conclusión, a partir del elevado nº de relaciones sexuales, que algo es transmisible o contagioso, es lo mismo que atribuir los problemas de salud que tienen los deportistas que se dopan al ejercicio físico. El único requisito, imprescindible para poder hablar de problema transmisible o contagioso, es que hallemos en los enfermos un agente infeccioso común que cumpla ciertas condiciones.
(11) En esta entrevista, Montagnier dice textualmente:”¡Le repito, (al VIH) no lo hemos purificado!”. Rev. “Continuum”/ 1997/8, 5:30-34.
(12) El tribunal dictó sentencia absolutoria el 24-feb-97, tras serle imposible encontrar un solo científico que compareciera.
(13) Gallo patentó en 1984 un sistema para producir sus “virus VIH”, con fines de investigación o para los “tests del Sida”, mediante el cual millones de esas partículas son producidas en los laboratorios de todo el mundo en cultivos de linfocitos T, (los mismos a los que se supone que mata), los cuales viven indefinidamente sin ser afectados por esa ingente cantidad de supuestos virus, (Duesberg, opus cit.). El autor de la afirmación de que el VIH mata a los linfocitos T en la práctica “se está forrando” gracias al hecho de que suceda algo bien diferente.
(14) Ver causas documentadas que tienden a dar positivo en los tests, (artículo de Christine Johnson en revista “Continuum”, vol. 4, nº 3).
(15) Esta comprobación fue realizada, según el Dr. Giraldo, actual Presidente del “Grupo Para la Reevaluación de la Hipótesis VIH-Sida”, con el test ELISA, y sus resultados pueden extrapolarse perfectamente al Western Blot, dado que constan de las mismas proteínas antigénicas, con la diferencia de que en el WB están separadas en bandas y en el ELISA están todas juntas. Y aunque el WB en España se considera más fiable que el ELISA, su sensibilidad es equivalente, de hecho en el Reino Unido el WB está prohibido y sólo se usa el ELISA, aunque con un dintel más alto. Así, en el Reino Unido, con una población mucho mayor que la española, (y consecuentemente una población de riesgo mucho mayor), existen muchos menos seropositivos que en España.
Conferencia Internacional para el Replanteamiento Cientifico del SIDA
Fecha: 6 - 8 de noviembre de 2009
Lugar: Waterfront Plaza Hotel en Oakland, California (San Francisco) El Website ofrece información sobre el evento en Español y registro. Rethinking AIDS 2009“Repensar el SIDA, conectando voces que cuestionan la versión oficial, reactivar el debate”
Programa de la conferencia
Viernes 6 de noviembre hasta el domingo 8 Hotel Waterfront – Oakland, California
Viernes
3:00 Inscripción 6:00 Bienvenida e introducción al orador principal (David Crowe) 6:15 Conferencia principal (Michael Tracey) 7:15 CÓCTEL DE BIENVENIDA
Sábado
Sesión matinal8:00 Comentarios de apertura (David Crowe) 8:10 Historia de la controversia SIDA que ya abarca tres décadas (John Lauritsen) resumen 8:50 La hipótesis VIH-SIDA anticuada ante el SIDA sudafricano- una nueva perspectiva (Peter Duesberg) resumen 9:30 Cuestionando la existencia del VIH (Etienne De Harven) resumen 10:10 Descanso 10:30 El engaño y la fraudulencia de las estadísticas del SIDA africano (Charlie Geshekter) resumen 11:10 SIDA en África- una llamada a la razón, no a la histeria (Christian Fiala) resumen 11:50 El papel de la farmacia interior en la prevención y tratamiento del SIDA (Roberto Giraldo) resumen 12:30 Comida Sesión de tarde2:00 Los medicamentos anti-VIH causan SIDA (Dave Rasnick) resumen 2:40 El dilema del tratamiento de personas VIH-positivas como consecuencia de la hipótesis VIH-SIDA: La ilusión del tratamiento antiretroviral (Claus Koehnlein) resumen 3:20 El gran error VIH/SIDA está lejos de ser el único en los anales de la ciencia y la medicina (Henry Bauer) resumen 4:00 Descanso Por la noche7:00 CENA
Domingo
Sesión matinal8:00 Aspectos jurídicos (Chris Black) resumen 8:30 Repensando los aspectos jurídicos del SIDA en Colombia (José Ramón Lopez Gómez) resumen 9:00 Censura en el debate SIDA-el éxito de sofocar, de amordazar y de una estrategia de silencio (Joan Shenton) resumen 9:30 Descanso 9:45 Religión, política, y SIDA en Italia: curiosas paradojas del Ministerio de Salud (Marco Ruggiero) resumen 10:15 La epidemiología italiana apoya la teoría química del SIDA (Daniele Mandrioli) resumen 10:45 Como caí víctima de la máquina SIDA (Karri Stokely) resumen 11:00 SIDA, no es para tanto, ¡El siguiente!: Un viaje de ida y vuelta al infierno con el SIDA (Noreen Martin) resumen 11:15 Desafios a los que se enfrentan los gays que cuestionan el VIH/SIDA y sus consecuencias para los disidentes (Tony Lance) resumen 11:30 Mesa redonda 12:00 Cierre WEBSITE http://ra2009.org/
Al presidente del gobierno y demás responsables de la política sanitaria española.
Estimados señores:
Es mi deseo dirigirme a ustedes para denunciar una situación que se viene dando a lo largo de muchos años directamente relacionada con esa “plaga” que llaman sida.
Soy ciudadana española, tengo 43 años y se me considera seropositiva desde hace 23 años. Me diagnosticaron a raíz de un control rutinario por lo que nunca he estado enferma, ni siquiera en el momento del diagnóstico. Este fue el motivo inicial por el que tomé la decisión de no medicarme, aún cuando ya desde el primer momento los médicos me condenaron a muerte, en mi caso, tanto si me medicaba como si no. Pero han pasado más de 20 años y continúo en perfecto estado de salud, nunca he estado enferma y nunca he tomado ningún tipo de medicación oficial para el sida. Lamentablemente este hecho no ha impedido que en numerosas ocasiones se me condenase a muerte por mi insistencia a no querer envenenarme con los fármacos que el gobierno español viene promoviendo desde el principio de esta “supuesta plaga”, motivo por el cual hace ya mucho opté por prescindir del sistema sanitario oficial.
Mi decisión personal y las positivas consecuencias que se fueron derivando de ella a lo largo del tiempo, me impulsaron finalmente a buscar información que justificase que sólo yo y no el resto de personas diagnosticadas del mundo, hubiese sido elegida “por designio divino” para ir sobreviviendo a lo largo de todos estos años. Fue así como empecé a descubrir que no solamente no era la única superviviente sana y sin medicación, sino que existían miles de personas que como yo habían sobrevivido por puro instinto en muchos casos, en otros apoyadas por médicos que han demostrado sabiduría en sus decisiones y por supuesto, en todos los casos a base de mantenerse al margen de la medicina oficial.
Cuál fue mi sorpresa descubrir además, que numerosos científicos internacionalmente reconocidos, incluidos premios nobel, llevaban ya años luchando para que se retomasen las investigaciones iniciales que parecían haberse saltado todos los protocolos de la ciencia y las más mínimas normas de respeto profesional hacia el resto de la comunidad científica.
La teoría de una enfermedad infecto-contagiosa propuesta inicialmente y asumida como oficial parece estar basada en supuestos erróneos, motivo por el cual no podrá nunca ofrecer resultados para encontrar una cura al sida, así pasen otros 26 años. Sin embargo, la teoría tóxico-nutricional está demostrando verdaderos resultados. Este hecho por sí mismo debería ser suficiente para que una visión honesta de la medicina hiciese algo por esclarecer la verdad.
Han ido destacando al respecto de esta teoría disidente, los trabajos e investigaciones del Dr. Roberto Giraldo en Colombia, del Grupo Perth con la Dra. Elena Papadopulus en Australia, el Dr. Flores en México, el Dr. Peter Duesberg, el Dr. Kary Mullis, el Dr. Lanka, el Dr. Hässig, …. Algunos de los cuales exponen parte de sus investigaciones en la web:
Dr. Giraldo http://www.robertogiraldo.com/
Dr. Peter Duesberg http://www.duesberg.com/
Grupo Perth , Dra. Eleni Papadopulus http://www.theperthgroup.com/
Tenemos que añadir a esto además, una larga lista de científicos, doctores y otros profesionales relacionados directamente con el sida, que han querido sumarse a esta denuncia, (http://www.rethinkaids.com/quotes/rethinkers.htm).
Hay que valorar por supuesto, que otros miles de profesionales en todo el mundo, ayudan a los diagnosticados en esta línea y en la medida que la sanidad oficial les permite, pero sin declararse públicamente por miedo a las consecuencias. Es una vergüenza que se tenga que ejercer el derecho a la vida de esta manera, que se sufran estas presiones desde una medicina cuya principal función debería ser curar, y no enfermar y matar envenenando a la gente.
Mientras tanto, muchos virólogos que conocen la existencia de personas que como yo se han mantenido sanas a lo largo de los años sin los arv inmunodepresores, callan, por miedo, por cobardía y todas esas características que lamentablemente nos hacen tan humanos.
Por eso pienso que la responsabilidad primera y última recae sobre este gobierno. Es responsabilidad del gobierno que la sanidad española vele por la salud de los ciudadanos de este país, es responsabilidad esclarecer la verdad y defender la vida de los ciudadanos que gobierna. Pido, y quienes están en mi misma situación, pedimos, que se establezca de una vez la Reevaluación del SIDA, que se impulse el estudio y la confrontación, la investigación real de estas teorías disidentes que al fin y al cabo son las que de verdad están curando a miles de personas.
Pido que se estudie profundamente esta situación insostenible y que se informe a la población de que existen otras alternativas eficaces. Que se respeten las decisiones personales y no se nos condene al abandono sanitario por no claudicar con unos tratamientos que sabemos que destruirán nuestro sistema inmune y nos llevarán a la muerte, como así ha sido para millones de personas.
Me entristece como humana, como ciudadana y sobre todo como afectada, que las investigaciones y denuncias de estos grandes científicos, se hayan visto mermadas y anuladas literalmente, por los intereses económicos de gobiernos extranjeros alimentados de esas grandes empresas que son hoy por hoy las industrias farmacéuticas, a cuyas presiones este gobierno se ha ido postrando durante mucho tiempo.
Reclamo desde mi condición de diagnosticada durante 23 años una explicación, reclamo que este gobierno facilite la confrontación que los científicos disidentes de la ortodoxia vih=sida vienen solicitando durantes años y que se les ha negado. No puede ocurrir que se sigan celebrando congresos y conferencias organizadas y subvencionadas por las farmacéuticas, donde se ha venido impidiendo sistemáticamente la intervención de personajes relevantes dentro de la ciencia sólo por que defienden teorías que no son tan sustanciosamente rentables. Tenemos derecho a conocer la verdad pues es nuestra vida y nuestra salud de lo que se habla cada vez que un puñado de científicos se reúnen en torno a unas pancartas publicitarias de los diferentes productos farmacéuticos. No debemos continuar en la sombra, la medicina oficial de este país no puede seguir ignorando nuestra existencia, no puede continuar ocultándonos.
Han surgido a lo largo de estos años numerosos grupos de apoyo gracias a los cuales se nos ha hecho un poco más fácil sobrevivir a la presión y al abandono sanitario al que estamos sometidos. En España grupos como el SAS gallego, la Asociación de Medicinas Complementarias, Plural-21, la Asociación Serespositivos, o la Plataforma NATC, apenas han sido escuchados. Fuera de España algunos grupos como Monarcas de México, que están recibiendo presiones y amenazas a raíz de su intervención en una serie de reportajes televisivos en los que participaron. Gracias al esfuerzo inagotable de estas personas para recopilar información científica y testimonial, se han ido estableciendo una serie de puntos en la red que se han convertido en un documento vivo de la realidad en la que hemos estado viviendo muchos de nosotros a lo largo de muchos años, de la impotencia de ver cómo se van sucediendo los acontecimientos, como se van manipulando las vidas de personas ingenuas, aterrorizadas y condenadas, sin que se nos permita hacer nada al respecto. Estas web recogen muchos artículos científicos que pueden servirles para ir esclareciendo la verdad del sida:
http://www.monarcasmexico.org/
http://www.vivoysano.org.mx/
http://www.free-news.org/
http://defiendetusalud.mx.tripod.com/
http://www.amcmh.org/PagAMC/index.html
http://www.virusmyth.com/aids/
http://www.aliveandwell.org/
http://www.healaids.com/
http://www.aidsauthority.org/
http://www.geocities.com/monarcasinternacional
Intento con esta carta que la verdad prevalezca y denunciar una situación insostenible para los que sabemos lo que está ocurriendo, e insostenible para quienes tienen que vivir enfermos las 24 horas del día para el resto de sus vidas porque la sanidad española niega otras alternativas que sí son eficaces. Intento recordarle que somos seres humanos, no solo números ni estadísticas de un informe político. Y le pido que haga algo al respecto.
En espera de su respuesta, atentamente,
Núria Gil
Agosto 28th, 2008
NINGÚN FAMOSO MURIÓ DE SIDA
Si el sida se contagia por sexo, se espera que los casos de famosos hetero o gay fueran muy numerosos y notorios. Pero esto no es así.
En el apartado gay tampoco fueron muchos: Rock Hudson, Nureyev, Anthony Perkins, Freddie Mercury, Néstor Almedros.
Y en todos pueden encontrarse causas de muerte distintas al sida:
Nureyev fue envenenado, según su novio (The Guardian, 30-01-2003), algo que confirmó el Dr. Duesberg, murió de pericarditis causado por citomegalovirosis, es decir nada que ver con el sida.
Hudson tenía cáncer linfático.
Freddy Mercury era drogadicto y murió de sobredosis y bronconeumonía multilobar.
Néstor Almendros murió de cáncer.
Antony Perkins no contagió a su mujer y murió de una abstracción : “complicaciones por sida”, es decir, de neumonía.
El marido de Margaret Heckler, la fanática abogada que presentó la teoría del sida en una rueda de prensa con el Dr. Gallo en 1984, murió de neumonía.
Otros gays famosos se mantienen vivos con VIH
como el saltador de EE UU y campeón olímpico Greg Louganis, quien dice estar sano gracia a no medicarse,
o el patinador Rudy Galindo.
Magic Johnson esta vivo y sano
el boxeador Tommy Morrison está igual sin medicarse y ahora da negativo y denuncia que el sida es todo una estafa y un negocio.
Greg Luganis, denuncia:” El verdadero truco está en dejar los medicamentos. Sentía que estaba perdiendo calidad de vida” (The State, abril 15, 1997).
El Tribunal Penal Internacional -más conocido como Tribunal Internacional de La Haya- no va a tener más remedio que valorar el papel real de los antirretrovirales en el tratamiento del Sida ya que el pasado 4 de enero el abogado sudafricano Anthony Brink presentó en él un escrito de 59 páginas acusando de genocidio a Zackie Achmat -máximo dirigente de la organización sudafricana TAC (Treatment Action Campaign)- por promover su consumo para afrontar el Sida. Brink, vinculado a la Fundación Rath, afirma que los antirretrovirales que la medicina convencional considera la única posibilidad válida para tratar el Sida lo que en realidad hacen es contribuir a la muerte de quienes los toman al ser tóxicos y envenenar sus organismos. Anthony Brink -la persona que ha acusado de genocidio a Zackie Achmat, máximo dirigente de la organización sudafricana Treatment Action Campaign (TAC)- es un abogado que preside el también sudafricano Grupo de Información del Tratamiento (GIT) y basa su denuncia en la argumentación de que promover y presionar al Gobierno de ese país para que proporcione a la población antirretrovirales es una acción criminal porque su eficacia es discutible y en cambio se sabe perfectamente que han causado ya la muerte de decenas de miles de personas, la mayoría pobres y de raza negra. Muchos piensan que más que una sentencia ejemplar lo que Brink pretende con su denuncia es reactivar el debate sobre los efectos tóxicos de los antirretrovirales y lo que está ocurriendo en Sudáfrica. Y es que allí, a diferencia de nuestro país, el debate sobre el Sida y los antirretrovirales aún se mantiene vivo desde que el presidente Thabo Mbeki llamara en 1999 la atención pública internacional al advertir que el AZT, medicamento antirretroviral que organizaciones como la de Achmat exigían fuera distribuido a través de la Sanidad pública, era y es gravemente tóxico. Dirigiéndose al Parlamento el 28 de octubre de ese año Mbeki declaró: "Preocupados por responder apropiadamente al problema del Sida en Sudáfrica muchos en nuestro país han instado al Gobierno a que permitiera que la droga AZT estuviera disponible en el sistema público de salud. (…) Existe sin embargo un enorme volumen de literatura científica que advierte, entre otras cosas, que la toxicidad de esa droga es tal que constituye un peligro para la salud. Se trata pues de un asunto preocupante para el Gobierno y sería una irresponsabilidad no considerar las horribles advertencias que tantos investigadores y médicos están haciendo". A partir de ese momento Mbeki y su ministra de Sanidad, la doctora Tshabalala-Msimang, fueron denigrados y presentados a nivel internacional como políticos irracionales, enemigos de la civilización, poco menos que defensores del ajo para tratar cualquier dolencia grave cuando no meros brujos y como si en lugar de personas altamente preparadas vivieran aún en chozas en medio de la sabana. Estrategia de las compañías farmacéuticas -conducida en gran parte en Sudáfrica por organizaciones como la Treatment Action Campaign (TAC) que dirige Zackie Achmat- cuya presión consiguió que finalmente los antirretrovirales fueran distribuidos por el Gobierno. Lo que, por supuesto, no hizo que el debate finalizara. ANTHONY BRINK-ZACKIE ACHMAT Obviamente, aunque haya quien pueda plantearlo, Anthony Brink no es un iluminado en busca de protagonismo. Se interesó por la controversia VIH-Sida en 1996 cuando tras una experiencia personal descubrió que dos de los científicos más eminentes de la Biología contemporánea, Walter Gilbert -Premio Nobel en 1980- y Kary Mullis -Premio Nobel en 1993-, no subscribían el modelo ortodoxo sobre el Sida. Además, aunque era abogado su abuelo le había introducido de pequeño en los secretos de la Microbiología y de ahí que decidiera investigar la controversia a fondo. Pues bien, merced a ello Brink ha reunido en los últimos años una importante biblioteca con documentos científicos, libros y otros materiales sobre el Sida. Y como producto de sus investigaciones escribió Debating AZT: Mbeki and the AIDS drug controversy (véalo en www.whale.to/a/brink_b.html), una extensa crítica del AZT que contribuiría a la toma de posición del presidente Mbeki del que se convirtió en asesor en esta materia. En la misma línea que Matthias Rath -creador de la Medicina Celular (vea en nuestra web -www.dsalud.com- los reportajes que le dedicamos en los números 54, 55 y 64) y quien ha mostrado públicamente en numerosas ocasiones su apoyo a Mbeki- Brink y su organización -el Treatment Action Group (TIG)- defienden el tratamiento nutricional como solución al desarrollo y expansión del Sida, enfermedad que consideran tiene que ver más con la pobreza y desnutrición que con el VIH. Al mismo tiempo se oponen a la distribución entre la población de antirretrovirales por su tremenda toxicidad lo que le mantiene permanentemente enfrentado al grupo de Achmat. Su denuncia por genocidio ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya no es, pues, sino el penúltimo capítulo de este enfrentamiento. Por su parte, Achmat es presentado por los defensores de las tesis oficiales con expresiones como "el hombre que plantó cara al Sida". El diario El País, por ejemplo, le dedicaba el 26 de noviembre del 2006 un artículo laudatorio con este subtítulo: "Gay, ex prostituto y enfermo, Zackie Achmat se ha convertido en una leyenda en la lucha contra la pandemia". Afirmando en el interior con desparpajo que Sudáfrica "ofrece el ejemplo más deplorable de cómo reaccionar ante la epidemia" y comparando a Achmat nada menos que con Nelson Mandela. "Achmat -afirma el periodista- lleva ocho años dirigiendo una organización llamada Campaña de Acción para el Tratamiento (en inglés, TAC) que se ha dedicado en gran medida a presionar a su Gobierno, a la industria farmacéutica y a la opinión internacional para que se acabe con la desigualdad en el acceso al tratamiento para el Sida en países ricos y pobres". Afirmación que es, precisamente, la base de la acusación de Brink: la presión sobre el Gobierno. Una acusación que enfrenta dos maneras distintas de ver no sólo la solución sino también el origen del problema en un país donde las diferencias raciales no son sólo cosa del pasado. Para Achmat el origen del problema en Sudáfrica está en la promiscuidad sexual de los africanos. "Lo que quiero decir -señala Achmat en El País comparando las situaciones de Brasil y Sudáfrica- es que a Brasil no le acompleja que sus habitantes practiquen mucho el sexo. A diferencia de Sudáfrica donde también hay mucho sexo pero se ve la hipocresía y el rechazo desde las alturas". Brink, sudafricano blanco, se rebela ante estos argumentos. "Para Achmat -señala Brink en la demanda- los pobres negros desnutridos atrapados en favelas suburbanas y áridos basureros rurales son los culpables de que su salud colapse. El profesor Jerry Coovadia, de la Nelson R Mandela Medical School, es también un entusiasta de la distribución de antirretrovirales para los africanos y expresó el mismo punto de vista racista en un discurso en la Universidad de Witwatersrand el 24 de junio del 2003: 'Cuando nosotros nos tambaleamos bajo el peso masivo del Sida es la sexualidad desenfrenada (...) de personas recientemente independientes (...) sobre todo la promiscuidad de los hombres lo que ha llevado al Sida'. Según este experto en Sida la causa principal de la susceptibilidad de las masas africanas a la tuberculosis y otras enfermedades endémicas no es la desnutrición ni otros factores concomitantes de la pobreza sino sus instintos orgiásticos que andan sueltos y corriendo de forma salvaje desde el advenimiento de su propio gobierno democrático". ¿SIRVEN LOS ANTIRRETROVIRALES PARA COMBATIR EL SIDA? Al final ésta es la verdadera pregunta que plantea Brink en su demanda. Y su respuesta es NO. Y porque no son eficaces -los considera responsables de miles de muertes como consecuencia de la toxicidad de sus graves efectos secundarios- y por la presión que ha hecho hasta conseguir su distribución es por lo que acusa a Achmat ante el Tribunal Penal Internacional. "Desde sus comienzos en 1998 -podemos leer en la demanda- el TAC se ha comprometido en una intensa campaña política coercitiva y subversiva contra el Gobierno democrático de Sudáfrica para obligarle a entrar en acuerdos comerciales con la industria farmacéutica para la compra de antirretrovirales y para proporcionar esas drogas en los hospitales públicos y clínicas a los pobres, abrumadoramente negros. En este proyecto el TAC ha conseguido un completo éxito. Entrevistado por el Mail & Guardian online el 30 de noviembre de 2006 Achmat afirmó: 'Indiscutiblemente, nuestro mayor éxito es haber llevado al Gobierno a aceptar nuestro plan de tratamiento'. La referencia de Achmat a su mayor 'éxito' fue lograr la capitulación del Gobierno de Sudáfrica el 17 de abril del 2002 a su demanda para la provisión de antirretrovirales en el sistema de salud público (…) Según el propio Achmat la provisión de antirretrovirales a través del sistema público de salud es su logro personal por lo que las consecuencias para sus víctimas, detalladas más abajo, le hacen responsable pleno. La droga de la que Achmat comenzó haciendo campaña públicamente en 1998 y qué él continúa abanderando es el AZT (zidovudine), entonces bajo la patente de GlaxoWellcome (la patente expiró en 2005) y todavía comercializada por la empresa (ahora GlaxoSmithKline) bajo la marca de fábrica 'Retrovir' ". En cualquier caso la demanda, más allá de su resultado final, permite repasar algunos datos científicos y opiniones que normalmente los consumidores de antirretrovirales y la gente en general ignoran. Para empezar Brink recuerda que mucho antes de las palabras de Mbeki ante el Parlamento la comunidad científica había resaltado ya la alta toxicidad del AZT. "Cuando la Dra. Tshabalala-Msimang -se lee en la demanda- hizo estos anuncios en Octubre/Noviembre de 1999 ya había sido publicado un sustancial cuerpo de literatura médica y científica apoyando la súplica hecha ya en 1991 por Hayakawa y otros en Biochemical and Biophysical Research Communications de que para los pacientes de Sida 'es urgentemente necesario desarrollar un remedio para sustituir esta sustancia tóxica, el AZT'. En 1994 Lenderking y otros informaron en el New England Journal of Medicine que incluso a la dosis diaria más baja entonces, 500 mg, todavía recomendada por GlaxoSmithKline, AZT es tan sumamente tóxico que los 'efectos laterales severos que causaba a pacientes asintomáticos' ponían en peligro en algunos casos sus vidas". De hecho, recuerda Brink, el AZT es tan tóxico que de acuerdo con las convenciones industriales internacionales para el etiquetado de venenos la compañía de suministros químicos Sigma-Aldrich Chemie Gmbh etiqueta minúsculas cantidades de 25 mg del producto para el uso de investigación en laboratorio, con un cráneo y el icono de las dos tibias sobre una banda ancha anaranjada para remarcar el potencial riesgo tóxico-químico, fatal en caso de exposición accidental, con una advertencia en seis idiomas: "Giftig-Toxique-Tóxico-Toxico-Tossico-Vergiftig". Pero el AZT sólo era la punta del iceberg. Brink recuerda cómo desde entonces son decenas los estudios científicos que va citando que han ido señalando la toxicidad del AZT y del resto de los antirretrovirales que han ido apareciendo en el mercado. Así, Brink recuerda que en el 2003 el Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes publicó Grade 4 events are as important as AIDS events in the era of HAART. El estudio se ocupaba de revisar el estado de 2.947 pacientes tratados con antirretrovirales entre 1996 y 2001 para estimar la incidencia de eventos graves para la supervivencia que no están definidos como parte del Sida y eventos con resultado de muerte entre los pacientes tratados con Terapia Antirretroviral Altamente Activa (HAART, es decir un antirretroviral) en 5 grandes multicentros de Estados Unidos. Los autores del estudio señalaron que las 4 clases de antirretrovirales y los 19 antirretrovirales aprobados por la FDA han sido relacionados, directa o indirectamente, con eventos peligrosos para la vida e incluso con la muerte y con un número mayor de episodios graves (grado 4) que los provocados por eventos derivados del Sida. Las causas de los eventos más comunes de toxicidad grado 4 de la droga estaban "relacionados con el hígado" y los "eventos cardiovasculares" fueron los que en el caso de los HAART se asociaron con un mayor riesgo de muerte. "Los investigadores -afirma Brink en la demanda- concluyeron: 'Nuestro hallazgo es que la proporción de eventos grado 4 es mayor que la de proporción de eventos derivados del Sida y que el riesgo de muerte asociada con estos eventos grado 4 es muy alta para muchos eventos' (…) En suma -continua el escrito- Reisler y otros encuentran la cura más mortal que la enfermedad y la deficiencia cardiaca inducida por los antirretrovirales la causa principal de muerte entre las personas tratadas con estas drogas". En este punto, y aunque no esté incluido en la demanda, es preciso señalar que en la presentación de la XIV Conferencia Internacional sobre el Sida en Barcelona hace cuatro años (vea lo publicado en nuestra web: www.dsalud.com) la doctora Amy Justice -de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos)- reveló que la "causa más común de muerte entre las personas positivas VIH es el fracaso hepático". Justice basó sus conclusiones en un estudio de casi 6.000 seropositivos en cuatro lugares de Estados Unidos y afirmó entonces que su estudio era el único que se había preocupado hasta ese momento de conocer la causa real de muerte en los pacientes de Sida. En la demanda se citan incluso las palabras de Anthony Faucci, director del National Institute for Allergies and Infectious Diseases en EEUU, que ya en febrero del 2001 -tan sólo un año después de que el Presidente Mbeki llamara la atención del mundo sobre la toxicidad del AZT- declaró: "Estamos muy interesados en varias toxicidades asociadas con el uso a largo plazo de drogas antirretrovirales… Estamos asistiendo a un número creciente de pacientes con niveles gravemente altos de colesterol y triglicéridos (...) Las malas noticias son que ahora debemos encontrar maneras de tratar con toxicidades no previstas, incluyendo el potencial para la enfermedad coronaria prematura". Lo que une perfectamente las conclusiones de Reisler y Justice. Incluye también Brink en su escrito los datos del estudio Antiretroviral Therapy publicado en Agosto del 2006 en The Lancet: "Los resultados de este estudio -señala la demanda- que involucró a más de 20.000 pacientes con VIH-1 de Europa y Norteamérica muestran que la contestación virológica después de empezar con HAART ha mejorado firmemente desde 1996. Sin embargo no ha habido ninguna disminución en las ratios de Sida o muerte a partir del primer año de seguimiento. 'Nosotros -indican los autores- notamos una discrepancia entre la mejora clara que registramos para la contestación virológica y las proporciones de empeoramiento de la progresión clínica'. Un editorial en The Lancet que comentó estas tendencias 'paradójicas' resumió: 'Los resultados principales son que, más allá de la mejora inicial del control virológico inicial del VIH… no hubo mejoras significativas en la contestación inmunológica temprana tales como la medición de los linfocitos CD4, ninguna reducción en las causas de fallecimiento y un aumento significativo en el riesgo de muerte relacionado con el Sida' ". Otra de las investigaciones citadas es la de Fellay y otros titulada Predominio de eventos adversos asociado con el tratamiento de antirretrovirales potentes, solos, dobles, y triples publicado en The Lancet en octubre del 2001. Los investigadores informaron de "una alta prevalencia de efectos tóxicos" en un estudio de 1.160 pacientes. Más de dos tercios de los mismos sufrieron efectos adversos severos, suficientes para afectar la adhesión a los tratamientos. El 47% informó de problemas clínicos como vómitos, diarrea, náuseas, obesidad, cambios de humor, insomnio y fatiga. Los análisis de sangre revelaron "potencialmente anormalidades serias" en el 27%. Los investigadores clasificaron una significativa proporción de estos eventos adversos como serios o severos. Y otro dato aportado en la demanda resulta especialmente significativo: el informe Guía de los U.S. Public Health Service para el manejo de exposiciones profesionales al VIH y recomendaciones para la profilaxis posterior publicado por el US Centers for Disease Control (CDC) en Septiembre del 2005 citaba numerosos estudios según los cuales como resultado de la toxicidad y los efectos secundarios una proporción sustancial del personal sanitario (17-47%) había sido incapaz de completar un ciclo de 4 semanas de tratamiento con agentes antirretrovirales después de exposiciones profesionales a fuentes del VIH. En la demanda se recogen también multitud de estudios que rebaten tanto la idea de la eficacia de la medición de la carga viral como de la eficacia clínica del conteo de CD4. Centrándose en lo que está ocurriendo en su país Brink cita datos ofrecidos por el Departamento de Salud del Gobierno sudafricano de Octubre del 2005 según los cuales de un total de 4.251 pacientes tratados con antirretrovirales estudiados durante 3 meses 207 (4.8%) murieron. De un total de 2.715 pacientes estudiados en 6 meses 196 (7.2%) murieron. De 914 pacientes estudiados en 12 meses 114 (12.2%) pacientes murieron. "Trazado en un gráfico como valores X e Y -se indica en la demanda- estos datos revelan una perfecta relación lineal entre la mortalidad de las personas que toman antirretrovirales y la duración de su tratamiento; y predicen que antes de siete años todos los que tomen antirretrovirales estarán muertos". Citando otros datos oficiales Brink establece en un 3% la cifra de muertos causados por los efectos de los antirretrovirales, porcentaje que cree irá en aumento hasta igualar en no mucho tiempo el 11% de mortalidad entre pacientes tratados con antirretrovirales en los hospitales públicos de Malawi, según datos aportados por Stephen Lewis, Enviado Especial de las Naciones Unidas para el VIH/Sida en África. NI LOS LABORATORIOS CREEN EN LOS ANTIRRETROVIRALES Brink acusa a Achmat de ignorar todos estos datos y seguir presentando en sus campañas los antirretrovirales como garantía de vida. "Achmat -señala- ha desatendido esta información y ha persistido haciendo campaña en nombre de GlaxoSmithKline y otras corporaciones farmacéuticas sobre la base de considerar que antirretrovirales como el AZT son medicamentos salvadores de vida. Sin embargo, ni siquiera los laboratorios hacen esas afirmaciones en las inserciones informativas de sus medicamentos, ni en la información sobre el producto porque no hay evidencias para ello. No obstante, Achmat pretende falsamente en su propaganda a través del TAC que esas drogas salvan vidas y que ayudan al enfermo a mejorar cuando se apilan informes publicados que demuestran lo contrario, es decir que inducen enfermedades serias en personas saludables". Brink recuerda que GlaxoSmithKline avisa en su Prescribing Information -es decir, en el prospecto informativo- para el AZT que se debe informar a los pacientes de que las principales toxicidades del Retrovir son neutropenia y/o anemia (recordemos que la neutropenia es la disminución patológica de neutrófilos en sangre, uno de los principales elementos del sistema inmune de nuestro organismo). Y es que resulta especialmente significativo leer en la demanda lo que los propios laboratorios afirman sobre la utilidad de sus productos. "Por ejemplo, GlaxoSmithKline, fabricante de AZT, dice sobre su nuevo antirretroviral Ziagen en su Prescribing Information: 'Ziagen no se ha estudiado el tiempo suficiente para saber si le ayudará a vivir mucho más tiempo o a tener menos problemas médicos asociados con infecciones de VIH o Sida'. Sobre Combivir, una combinación de sus drogas AZT y el compuesto químicamente similar 3TC, GlaxoSmithKline señala: 'Combivir no es una cura para la infección por VIH y los pacientes pueden continuar experimentando las enfermedades asociadas con la infección por VIH, incluyendo infecciones oportunistas'. Boehringer Ingelheim afirma por su parte sobre la nevirapina: 'Viramune no cura el VIH o el Sida y no se sabe si le ayudará a vivir mucho más tiempo con el VIH. Las personas que toman Viramune pueden contraer infecciones comunes en personas con VIH (infecciones oportunistas)'. Merck no es más optimista sobre su droga inhibidora de proteasa en la información sobre el producto: 'No se sabe si Crixivan alargará su vida o reducirá las oportunidades de contraer otras enfermedades asociadas con el VIH'. Y Gilead Sciences es igualmente pesimista sobre su droga Tenofovir que el grupo de Achmat está intentando que se apruebe presionando sobre el Medicines Control Council donde actualmente está en proceso de aprobación; su 'Prescribing Information' dice: 'Viread no cura la infección por VIH-1 o el Sida. Los efectos a largo plazo de Viread no se conocen en este momento. Las personas que toman Viread pueden contraer infecciones oportunistas u otras condiciones como consecuencia de la infección por VIH-1". Es decir, los propios laboratorios, a fin de protegerse de posibles demandas en el futuro, desvelan la realidad de lo que cabe esperar de sus productos: prácticamente nada bueno. Es difícil que la demanda de Brink prospere pero al menos habrá servido para recordar que gente como Matthias Rath y él mismo sostienen la necesidad de modificar el acercamiento al Sida. "El Sida -ha escrito Rath- es un negocio multi-mil millonario pero sólo con tal de que esta epidemia se extienda y sólo con tal de que la industria farmacéutica pueda proteger su 'monopolio' sobre el mercado del Sida, basado en medicamentos tóxicos patentados. Cualquier desafío a este monopolio farmacéutico de los antirretrovirales llevará inevitablemente al derrumbamiento de este multi-mil millonario negocio. El hecho es que la Ciencia basada en los micronutrientes -establecida desde hace muchas décadas en los libros de texto de Biología como factores importantes biológicos para mejorar las deficiencias inmunes- es la mayor amenaza a la supervivencia del negocio de los medicamentos anti-Sida. Cualquier información de los medios de comunicación que desacredite a los micronutrientes, ni sirve a la verdad científica ni a los pacientes afectados por el Sida". Terminamos recordando lo que muchos no quieren oír: alguien tan fuera de toda sospecha para los oficialistas como Luc Montagnier escribió en The Journal Of Infectious Diseases: "En el Sida el estrés oxidativo se propone como una alteración metabólica que favorece la progresión de la enfermedad induciendo la replicación viral y la muerte apoptótica celular (…) Tenemos evidencias de que el estrés oxidativo induce, mientras los antioxidantes inhiben, la replicación del VIH y la muerte apoptótica". ¿Alguien duda a estas alturas de los poderes antioxidantes de los micronutrientes naturales? ¿Alguien puede dudar de que determinadas condiciones relacionadas con la pobreza, el hambre o la sed causan un estrés oxidativo brutal? ¿Alguien puede dudar a estas alturas no ya en qué lado está el dinero sino en qué lado está la salud? Publicado el 6 de mayo de 2009 en,
El Tribunal Penal Internacional -más conocido como Tribunal Internacional de La Haya- no va a tener más remedio que valorar el papel real de los antirretrovirales en el tratamiento del Sida ya que el pasado 4 de enero el abogado sudafricano Anthony Brink presentó en él un escrito de 59 páginas acusando de genocidio a Zackie Achmat -máximo dirigente de la organización sudafricana TAC (Treatment Action Campaign)- por promover su consumo para afrontar el Sida. Brink, vinculado a la Fundación Rath, afirma que los antirretrovirales que la medicina convencional considera la única posibilidad válida para tratar el Sida lo que en realidad hacen es contribuir a la muerte de quienes los toman al ser tóxicos y envenenar sus organismos. Anthony Brink -la persona que ha acusado de genocidio a Zackie Achmat, máximo dirigente de la organización sudafricana Treatment Action Campaign (TAC)- es un abogado que preside el también sudafricano Grupo de Información del Tratamiento (GIT) y basa su denuncia en la argumentación de que promover y presionar al Gobierno de ese país para que proporcione a la población antirretrovirales es una acción criminal porque su eficacia es discutible y en cambio se sabe perfectamente que han causado ya la muerte de decenas de miles de personas, la mayoría pobres y de raza negra. Muchos piensan que más que una sentencia ejemplar lo que Brink pretende con su denuncia es reactivar el debate sobre los efectos tóxicos de los antirretrovirales y lo que está ocurriendo en Sudáfrica. Y es que allí, a diferencia de nuestro país, el debate sobre el Sida y los antirretrovirales aún se mantiene vivo desde que el presidente Thabo Mbeki llamara en 1999 la atención pública internacional al advertir que el AZT, medicamento antirretroviral que organizaciones como la de Achmat exigían fuera distribuido a través de la Sanidad pública, era y es gravemente tóxico. Dirigiéndose al Parlamento el 28 de octubre de ese año Mbeki declaró: "Preocupados por responder apropiadamente al problema del Sida en Sudáfrica muchos en nuestro país han instado al Gobierno a que permitiera que la droga AZT estuviera disponible en el sistema público de salud. (…) Existe sin embargo un enorme volumen de literatura científica que advierte, entre otras cosas, que la toxicidad de esa droga es tal que constituye un peligro para la salud. Se trata pues de un asunto preocupante para el Gobierno y sería una irresponsabilidad no considerar las horribles advertencias que tantos investigadores y médicos están haciendo". A partir de ese momento Mbeki y su ministra de Sanidad, la doctora Tshabalala-Msimang, fueron denigrados y presentados a nivel internacional como políticos irracionales, enemigos de la civilización, poco menos que defensores del ajo para tratar cualquier dolencia grave cuando no meros brujos y como si en lugar de personas altamente preparadas vivieran aún en chozas en medio de la sabana. Estrategia de las compañías farmacéuticas -conducida en gran parte en Sudáfrica por organizaciones como la Treatment Action Campaign (TAC) que dirige Zackie Achmat- cuya presión consiguió que finalmente los antirretrovirales fueran distribuidos por el Gobierno. Lo que, por supuesto, no hizo que el debate finalizara. ANTHONY BRINK-ZACKIE ACHMAT Obviamente, aunque haya quien pueda plantearlo, Anthony Brink no es un iluminado en busca de protagonismo. Se interesó por la controversia VIH-Sida en 1996 cuando tras una experiencia personal descubrió que dos de los científicos más eminentes de la Biología contemporánea, Walter Gilbert -Premio Nobel en 1980- y Kary Mullis -Premio Nobel en 1993-, no subscribían el modelo ortodoxo sobre el Sida. Además, aunque era abogado su abuelo le había introducido de pequeño en los secretos de la Microbiología y de ahí que decidiera investigar la controversia a fondo. Pues bien, merced a ello Brink ha reunido en los últimos años una importante biblioteca con documentos científicos, libros y otros materiales sobre el Sida. Y como producto de sus investigaciones escribió Debating AZT: Mbeki and the AIDS drug controversy (véalo en www.whale.to/a/brink_b.html), una extensa crítica del AZT que contribuiría a la toma de posición del presidente Mbeki del que se convirtió en asesor en esta materia. En la misma línea que Matthias Rath -creador de la Medicina Celular (vea en nuestra web -www.dsalud.com- los reportajes que le dedicamos en los números 54, 55 y 64) y quien ha mostrado públicamente en numerosas ocasiones su apoyo a Mbeki- Brink y su organización -el Treatment Action Group (TIG)- defienden el tratamiento nutricional como solución al desarrollo y expansión del Sida, enfermedad que consideran tiene que ver más con la pobreza y desnutrición que con el VIH. Al mismo tiempo se oponen a la distribución entre la población de antirretrovirales por su tremenda toxicidad lo que le mantiene permanentemente enfrentado al grupo de Achmat. Su denuncia por genocidio ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya no es, pues, sino el penúltimo capítulo de este enfrentamiento. Por su parte, Achmat es presentado por los defensores de las tesis oficiales con expresiones como "el hombre que plantó cara al Sida". El diario El País, por ejemplo, le dedicaba el 26 de noviembre del 2006 un artículo laudatorio con este subtítulo: "Gay, ex prostituto y enfermo, Zackie Achmat se ha convertido en una leyenda en la lucha contra la pandemia". Afirmando en el interior con desparpajo que Sudáfrica "ofrece el ejemplo más deplorable de cómo reaccionar ante la epidemia" y comparando a Achmat nada menos que con Nelson Mandela. "Achmat -afirma el periodista- lleva ocho años dirigiendo una organización llamada Campaña de Acción para el Tratamiento (en inglés, TAC) que se ha dedicado en gran medida a presionar a su Gobierno, a la industria farmacéutica y a la opinión internacional para que se acabe con la desigualdad en el acceso al tratamiento para el Sida en países ricos y pobres". Afirmación que es, precisamente, la base de la acusación de Brink: la presión sobre el Gobierno. Una acusación que enfrenta dos maneras distintas de ver no sólo la solución sino también el origen del problema en un país donde las diferencias raciales no son sólo cosa del pasado. Para Achmat el origen del problema en Sudáfrica está en la promiscuidad sexual de los africanos. "Lo que quiero decir -señala Achmat en El País comparando las situaciones de Brasil y Sudáfrica- es que a Brasil no le acompleja que sus habitantes practiquen mucho el sexo. A diferencia de Sudáfrica donde también hay mucho sexo pero se ve la hipocresía y el rechazo desde las alturas". Brink, sudafricano blanco, se rebela ante estos argumentos. "Para Achmat -señala Brink en la demanda- los pobres negros desnutridos atrapados en favelas suburbanas y áridos basureros rurales son los culpables de que su salud colapse. El profesor Jerry Coovadia, de la Nelson R Mandela Medical School, es también un entusiasta de la distribución de antirretrovirales para los africanos y expresó el mismo punto de vista racista en un discurso en la Universidad de Witwatersrand el 24 de junio del 2003: 'Cuando nosotros nos tambaleamos bajo el peso masivo del Sida es la sexualidad desenfrenada (...) de personas recientemente independientes (...) sobre todo la promiscuidad de los hombres lo que ha llevado al Sida'. Según este experto en Sida la causa principal de la susceptibilidad de las masas africanas a la tuberculosis y otras enfermedades endémicas no es la desnutrición ni otros factores concomitantes de la pobreza sino sus instintos orgiásticos que andan sueltos y corriendo de forma salvaje desde el advenimiento de su propio gobierno democrático". ¿SIRVEN LOS ANTIRRETROVIRALES PARA COMBATIR EL SIDA? Al final ésta es la verdadera pregunta que plantea Brink en su demanda. Y su respuesta es NO. Y porque no son eficaces -los considera responsables de miles de muertes como consecuencia de la toxicidad de sus graves efectos secundarios- y por la presión que ha hecho hasta conseguir su distribución es por lo que acusa a Achmat ante el Tribunal Penal Internacional. "Desde sus comienzos en 1998 -podemos leer en la demanda- el TAC se ha comprometido en una intensa campaña política coercitiva y subversiva contra el Gobierno democrático de Sudáfrica para obligarle a entrar en acuerdos comerciales con la industria farmacéutica para la compra de antirretrovirales y para proporcionar esas drogas en los hospitales públicos y clínicas a los pobres, abrumadoramente negros. En este proyecto el TAC ha conseguido un completo éxito. Entrevistado por el Mail & Guardian online el 30 de noviembre de 2006 Achmat afirmó: 'Indiscutiblemente, nuestro mayor éxito es haber llevado al Gobierno a aceptar nuestro plan de tratamiento'. La referencia de Achmat a su mayor 'éxito' fue lograr la capitulación del Gobierno de Sudáfrica el 17 de abril del 2002 a su demanda para la provisión de antirretrovirales en el sistema de salud público (…) Según el propio Achmat la provisión de antirretrovirales a través del sistema público de salud es su logro personal por lo que las consecuencias para sus víctimas, detalladas más abajo, le hacen responsable pleno. La droga de la que Achmat comenzó haciendo campaña públicamente en 1998 y qué él continúa abanderando es el AZT (zidovudine), entonces bajo la patente de GlaxoWellcome (la patente expiró en 2005) y todavía comercializada por la empresa (ahora GlaxoSmithKline) bajo la marca de fábrica 'Retrovir' ". En cualquier caso la demanda, más allá de su resultado final, permite repasar algunos datos científicos y opiniones que normalmente los consumidores de antirretrovirales y la gente en general ignoran. Para empezar Brink recuerda que mucho antes de las palabras de Mbeki ante el Parlamento la comunidad científica había resaltado ya la alta toxicidad del AZT. "Cuando la Dra. Tshabalala-Msimang -se lee en la demanda- hizo estos anuncios en Octubre/Noviembre de 1999 ya había sido publicado un sustancial cuerpo de literatura médica y científica apoyando la súplica hecha ya en 1991 por Hayakawa y otros en Biochemical and Biophysical Research Communications de que para los pacientes de Sida 'es urgentemente necesario desarrollar un remedio para sustituir esta sustancia tóxica, el AZT'. En 1994 Lenderking y otros informaron en el New England Journal of Medicine que incluso a la dosis diaria más baja entonces, 500 mg, todavía recomendada por GlaxoSmithKline, AZT es tan sumamente tóxico que los 'efectos laterales severos que causaba a pacientes asintomáticos' ponían en peligro en algunos casos sus vidas". De hecho, recuerda Brink, el AZT es tan tóxico que de acuerdo con las convenciones industriales internacionales para el etiquetado de venenos la compañía de suministros químicos Sigma-Aldrich Chemie Gmbh etiqueta minúsculas cantidades de 25 mg del producto para el uso de investigación en laboratorio, con un cráneo y el icono de las dos tibias sobre una banda ancha anaranjada para remarcar el potencial riesgo tóxico-químico, fatal en caso de exposición accidental, con una advertencia en seis idiomas: "Giftig-Toxique-Tóxico-Toxico-Tossico-Vergiftig". Pero el AZT sólo era la punta del iceberg. Brink recuerda cómo desde entonces son decenas los estudios científicos que va citando que han ido señalando la toxicidad del AZT y del resto de los antirretrovirales que han ido apareciendo en el mercado. Así, Brink recuerda que en el 2003 el Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes publicó Grade 4 events are as important as AIDS events in the era of HAART. El estudio se ocupaba de revisar el estado de 2.947 pacientes tratados con antirretrovirales entre 1996 y 2001 para estimar la incidencia de eventos graves para la supervivencia que no están definidos como parte del Sida y eventos con resultado de muerte entre los pacientes tratados con Terapia Antirretroviral Altamente Activa (HAART, es decir un antirretroviral) en 5 grandes multicentros de Estados Unidos. Los autores del estudio señalaron que las 4 clases de antirretrovirales y los 19 antirretrovirales aprobados por la FDA han sido relacionados, directa o indirectamente, con eventos peligrosos para la vida e incluso con la muerte y con un número mayor de episodios graves (grado 4) que los provocados por eventos derivados del Sida. Las causas de los eventos más comunes de toxicidad grado 4 de la droga estaban "relacionados con el hígado" y los "eventos cardiovasculares" fueron los que en el caso de los HAART se asociaron con un mayor riesgo de muerte. "Los investigadores -afirma Brink en la demanda- concluyeron: 'Nuestro hallazgo es que la proporción de eventos grado 4 es mayor que la de proporción de eventos derivados del Sida y que el riesgo de muerte asociada con estos eventos grado 4 es muy alta para muchos eventos' (…) En suma -continua el escrito- Reisler y otros encuentran la cura más mortal que la enfermedad y la deficiencia cardiaca inducida por los antirretrovirales la causa principal de muerte entre las personas tratadas con estas drogas". En este punto, y aunque no esté incluido en la demanda, es preciso señalar que en la presentación de la XIV Conferencia Internacional sobre el Sida en Barcelona hace cuatro años (vea lo publicado en nuestra web: www.dsalud.com) la doctora Amy Justice -de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos)- reveló que la "causa más común de muerte entre las personas positivas VIH es el fracaso hepático". Justice basó sus conclusiones en un estudio de casi 6.000 seropositivos en cuatro lugares de Estados Unidos y afirmó entonces que su estudio era el único que se había preocupado hasta ese momento de conocer la causa real de muerte en los pacientes de Sida. En la demanda se citan incluso las palabras de Anthony Faucci, director del National Institute for Allergies and Infectious Diseases en EEUU, que ya en febrero del 2001 -tan sólo un año después de que el Presidente Mbeki llamara la atención del mundo sobre la toxicidad del AZT- declaró: "Estamos muy interesados en varias toxicidades asociadas con el uso a largo plazo de drogas antirretrovirales… Estamos asistiendo a un número creciente de pacientes con niveles gravemente altos de colesterol y triglicéridos (...) Las malas noticias son que ahora debemos encontrar maneras de tratar con toxicidades no previstas, incluyendo el potencial para la enfermedad coronaria prematura". Lo que une perfectamente las conclusiones de Reisler y Justice. Incluye también Brink en su escrito los datos del estudio Antiretroviral Therapy publicado en Agosto del 2006 en The Lancet: "Los resultados de este estudio -señala la demanda- que involucró a más de 20.000 pacientes con VIH-1 de Europa y Norteamérica muestran que la contestación virológica después de empezar con HAART ha mejorado firmemente desde 1996. Sin embargo no ha habido ninguna disminución en las ratios de Sida o muerte a partir del primer año de seguimiento. 'Nosotros -indican los autores- notamos una discrepancia entre la mejora clara que registramos para la contestación virológica y las proporciones de empeoramiento de la progresión clínica'. Un editorial en The Lancet que comentó estas tendencias 'paradójicas' resumió: 'Los resultados principales son que, más allá de la mejora inicial del control virológico inicial del VIH… no hubo mejoras significativas en la contestación inmunológica temprana tales como la medición de los linfocitos CD4, ninguna reducción en las causas de fallecimiento y un aumento significativo en el riesgo de muerte relacionado con el Sida' ". Otra de las investigaciones citadas es la de Fellay y otros titulada Predominio de eventos adversos asociado con el tratamiento de antirretrovirales potentes, solos, dobles, y triples publicado en The Lancet en octubre del 2001. Los investigadores informaron de "una alta prevalencia de efectos tóxicos" en un estudio de 1.160 pacientes. Más de dos tercios de los mismos sufrieron efectos adversos severos, suficientes para afectar la adhesión a los tratamientos. El 47% informó de problemas clínicos como vómitos, diarrea, náuseas, obesidad, cambios de humor, insomnio y fatiga. Los análisis de sangre revelaron "potencialmente anormalidades serias" en el 27%. Los investigadores clasificaron una significativa proporción de estos eventos adversos como serios o severos. Y otro dato aportado en la demanda resulta especialmente significativo: el informe Guía de los U.S. Public Health Service para el manejo de exposiciones profesionales al VIH y recomendaciones para la profilaxis posterior publicado por el US Centers for Disease Control (CDC) en Septiembre del 2005 citaba numerosos estudios según los cuales como resultado de la toxicidad y los efectos secundarios una proporción sustancial del personal sanitario (17-47%) había sido incapaz de completar un ciclo de 4 semanas de tratamiento con agentes antirretrovirales después de exposiciones profesionales a fuentes del VIH. En la demanda se recogen también multitud de estudios que rebaten tanto la idea de la eficacia de la medición de la carga viral como de la eficacia clínica del conteo de CD4. Centrándose en lo que está ocurriendo en su país Brink cita datos ofrecidos por el Departamento de Salud del Gobierno sudafricano de Octubre del 2005 según los cuales de un total de 4.251 pacientes tratados con antirretrovirales estudiados durante 3 meses 207 (4.8%) murieron. De un total de 2.715 pacientes estudiados en 6 meses 196 (7.2%) murieron. De 914 pacientes estudiados en 12 meses 114 (12.2%) pacientes murieron. "Trazado en un gráfico como valores X e Y -se indica en la demanda- estos datos revelan una perfecta relación lineal entre la mortalidad de las personas que toman antirretrovirales y la duración de su tratamiento; y predicen que antes de siete años todos los que tomen antirretrovirales estarán muertos". Citando otros datos oficiales Brink establece en un 3% la cifra de muertos causados por los efectos de los antirretrovirales, porcentaje que cree irá en aumento hasta igualar en no mucho tiempo el 11% de mortalidad entre pacientes tratados con antirretrovirales en los hospitales públicos de Malawi, según datos aportados por Stephen Lewis, Enviado Especial de las Naciones Unidas para el VIH/Sida en África. NI LOS LABORATORIOS CREEN EN LOS ANTIRRETROVIRALES Brink acusa a Achmat de ignorar todos estos datos y seguir presentando en sus campañas los antirretrovirales como garantía de vida. "Achmat -señala- ha desatendido esta información y ha persistido haciendo campaña en nombre de GlaxoSmithKline y otras corporaciones farmacéuticas sobre la base de considerar que antirretrovirales como el AZT son medicamentos salvadores de vida. Sin embargo, ni siquiera los laboratorios hacen esas afirmaciones en las inserciones informativas de sus medicamentos, ni en la información sobre el producto porque no hay evidencias para ello. No obstante, Achmat pretende falsamente en su propaganda a través del TAC que esas drogas salvan vidas y que ayudan al enfermo a mejorar cuando se apilan informes publicados que demuestran lo contrario, es decir que inducen enfermedades serias en personas saludables". Brink recuerda que GlaxoSmithKline avisa en su Prescribing Information -es decir, en el prospecto informativo- para el AZT que se debe informar a los pacientes de que las principales toxicidades del Retrovir son neutropenia y/o anemia (recordemos que la neutropenia es la disminución patológica de neutrófilos en sangre, uno de los principales elementos del sistema inmune de nuestro organismo). Y es que resulta especialmente significativo leer en la demanda lo que los propios laboratorios afirman sobre la utilidad de sus productos. "Por ejemplo, GlaxoSmithKline, fabricante de AZT, dice sobre su nuevo antirretroviral Ziagen en su Prescribing Information: 'Ziagen no se ha estudiado el tiempo suficiente para saber si le ayudará a vivir mucho más tiempo o a tener menos problemas médicos asociados con infecciones de VIH o Sida'. Sobre Combivir, una combinación de sus drogas AZT y el compuesto químicamente similar 3TC, GlaxoSmithKline señala: 'Combivir no es una cura para la infección por VIH y los pacientes pueden continuar experimentando las enfermedades asociadas con la infección por VIH, incluyendo infecciones oportunistas'. Boehringer Ingelheim afirma por su parte sobre la nevirapina: 'Viramune no cura el VIH o el Sida y no se sabe si le ayudará a vivir mucho más tiempo con el VIH. Las personas que toman Viramune pueden contraer infecciones comunes en personas con VIH (infecciones oportunistas)'. Merck no es más optimista sobre su droga inhibidora de proteasa en la información sobre el producto: 'No se sabe si Crixivan alargará su vida o reducirá las oportunidades de contraer otras enfermedades asociadas con el VIH'. Y Gilead Sciences es igualmente pesimista sobre su droga Tenofovir que el grupo de Achmat está intentando que se apruebe presionando sobre el Medicines Control Council donde actualmente está en proceso de aprobación; su 'Prescribing Information' dice: 'Viread no cura la infección por VIH-1 o el Sida. Los efectos a largo plazo de Viread no se conocen en este momento. Las personas que toman Viread pueden contraer infecciones oportunistas u otras condiciones como consecuencia de la infección por VIH-1". Es decir, los propios laboratorios, a fin de protegerse de posibles demandas en el futuro, desvelan la realidad de lo que cabe esperar de sus productos: prácticamente nada bueno. Es difícil que la demanda de Brink prospere pero al menos habrá servido para recordar que gente como Matthias Rath y él mismo sostienen la necesidad de modificar el acercamiento al Sida. "El Sida -ha escrito Rath- es un negocio multi-mil millonario pero sólo con tal de que esta epidemia se extienda y sólo con tal de que la industria farmacéutica pueda proteger su 'monopolio' sobre el mercado del Sida, basado en medicamentos tóxicos patentados. Cualquier desafío a este monopolio farmacéutico de los antirretrovirales llevará inevitablemente al derrumbamiento de este multi-mil millonario negocio. El hecho es que la Ciencia basada en los micronutrientes -establecida desde hace muchas décadas en los libros de texto de Biología como factores importantes biológicos para mejorar las deficiencias inmunes- es la mayor amenaza a la supervivencia del negocio de los medicamentos anti-Sida. Cualquier información de los medios de comunicación que desacredite a los micronutrientes, ni sirve a la verdad científica ni a los pacientes afectados por el Sida". Terminamos recordando lo que muchos no quieren oír: alguien tan fuera de toda sospecha para los oficialistas como Luc Montagnier escribió en The Journal Of Infectious Diseases: "En el Sida el estrés oxidativo se propone como una alteración metabólica que favorece la progresión de la enfermedad induciendo la replicación viral y la muerte apoptótica celular (…) Tenemos evidencias de que el estrés oxidativo induce, mientras los antioxidantes inhiben, la replicación del VIH y la muerte apoptótica". ¿Alguien duda a estas alturas de los poderes antioxidantes de los micronutrientes naturales? ¿Alguien puede dudar de que determinadas condiciones relacionadas con la pobreza, el hambre o la sed causan un estrés oxidativo brutal? ¿Alguien puede dudar a estas alturas no ya en qué lado está el dinero sino en qué lado está la salud? Publicado el 6 de mayo de 2009 en, www.replantearsida.blogspot.com
http://www.hivwave.gr/pages/en/?The_dynamic_potential_of_a_single_AIDS_case::Giving_AZT_to_pregnant_women_and_babies_should_be_considered_criminal
(En España se sigue dando AZT a mujeres "seropositivas" embarazadas)
“Sean tenía 13 años. Pesaba 22.7 Kg. y medía 1,21 m.
Un bebé AZT. Enano, con sus células intensamente dañadas”.
“Me acerqué a uno de los niños que estaba en silla de ruedas, un niño de unos 12 años. Había algo extraño en su cara y su cabeza presentaba una forma curiosa. Era un poco aplanada, con los ojos muy separados. Sus extremidades y torso eran un poco torcidos, acortados y de apariencia débil. Esto es lo que les sucede a los bebés AZT.”From Orphans on Trial, New York Press, July 13 2004
¿Cómo es posible que los doctores estén administrando en todo el mundo una medicación tan tóxica y mutagénica, que incluye AZT, a mujeres embarazadas y a sus bebés?
“Aquí en Grecia, para los bebés de madres “seropositivas” hay un departamento especial en el Hospital Pediátrico de Atenas. Esos bebés son separados de sus madres durante 40 días, para que los doctores del “SIDA” puedan hacer cumplir el “tratamiento”.He aquí las siguientes últimas recomendaciones para doctores, publicadas en Medscape.com:
“La administración de una terapia a base de un potente combinado antirretroviral en el segundo y tercer trimestre del embarazo y durante el parto, y al bebé en las seis primeras semanas, puede disminuir la transmisión del VIH de la madre al niño”
Publicado en Medscape.com 12/07/2006
”Recientemente (Junio 2008) conocimos a una mujer embarazada sana a la que le aconsejaron empezar a tomar 2 píldoras antirretrovirales, Kaletra (2 inhibidores de proteasa) y Combivir (300mg de AZT y 150mg de 3TC), en el 5º mes de su embarazo. Debido a que resultó positiva en el poco fiable test de VIH durante su control prenatal”.
"Combivir está clasificado por la FDA como una droga categoría C para el embarazo.
Una droga categoría C para el embarazo significa que los estudios en animales demuestran un efecto adverso en el feto y que no existen estudios adecuados ni bien controlados en humanos.”AIDSmeds.com
”Una mujer guapa e inteligente, con una dieta saludable, que nunca había tomado ningún medicamento. Ni siquiera una aspirina cuando tenía los dolores de cabeza ocasionales que casi todo mundo tiene cuando está estresado”.
”Planeaba hacerse una cesárea, por recomendación de los especialistas del Sida. Olvídate del parto natural si resultas “seropositiva” y olvídate de amamantar, la mejor manera de alimentar a un recién nacido”.
Después de nacer, en los Estados Unidos (contacto Junio 2008) a esos bebés se les da un antibiótico (Bactrim, conocido en España como Septrim) “para prevenir futuras infecciones” y un jarabe a base de AZT llamado Retrovir. Incluso aunque los bebés no resulten VIH+.
En 1999 un estudio publicado en el diario AIDS, reveló que los niños nacidos de madres a las que se había dado AZT enfermaban más y morían antes que los de madres a las que no se le había administrado la droga. Es uno de los estudios recientes que muestran que el AZT aumenta la tasa de enfermedad, malformaciones graves y muerte en niños cuyas madres han consumido el medicamento.
----------------------------------------
“El RPD (el progreso acelerado de la enfermedad) era 3 veces más probable que ocurriera en niños nacidos de madres que habían sido tratadas con AZT comparado con niños de madres que no habían lo habían sido”De Souza RS et al. Effect of prenatal zidovudine on disease progression in perinatally HIV-1-infected infants. J Acquir Immune Defic Syndr. 2000 Jun 1;24(2):154-161
“Las crías de macacos expuestas a AZT estaban ligeramente anémicas al nacer. El AZT causaba disminución del crecimiento y disminución de la capacidad para fijar y seguir estimulos visuales”
Ha JC et al. Fetal, infant, and maternal toxicity of zidovudine
(azidothymidine) administered throughout pregnancy in Macaca nemestrina. J Acquir Immune Defic Syndr. 1998 May 1;18(1):27-38
“A las crías expuestas al AZT les llevó mucho más tiempo alcanzar niveles de aprendizaje, como el denominado Blanco-negro, un criterio de aprendizaje consistente en una sencilla prueba discriminatoria.”
Ha JC et al. Fetal toxicity of zidovudine (azidothymidine) in Macaca
nemestrina: preliminary observations. J Acquir Immune Defic Syndr.
1994;7(2):154-7
"Se ha demostrado claramente que la Zidovudina [AZT] tiene efectos genotóxicos en ratones, simios y humanos, con su incorporación tanto al ADN nuclear como al mitocondrial, en el 70% de las muestras, incluyendo células humanas. Además, se demostró que el ZDV atraviesa la placenta humana, incorporándose rápidamente al DNA del tejido de la misma. La Zidovudina también ha sido asociado con eféctos cancerígenos en ratones y simios”.
Medscape.com, 1999
El AZT fue diseñado como quimioterapia para el cáncer y su uso fue cancelado porque era demasiado tóxico. Fue aprobado para el tratamiento del SIDA utilizando datos de laboratorio fraudulentos y descuidados, como fue documentado en el artículo “FDA Documents Show Fraud in AZT Trials.”
Es el principal medicamento que se administra a mujeres embarazadas “para prevenir la transmisión del VIH al feto”. Independientemente del hecho de que el test de VIH no es fiable, no hay un solo estudio científico adecuado que justifique su uso, considerando los estudios clínicos bien documentados que desaconsejan el AZT.
<<>> Alliance for Human Research Protection, March 2007
En el caso de los estudios clínicos no válidos del AZT, estamos hablando de consecuencias muy serias:
“Mi hija es considerada un logro por los estándares médicos porque da resultados negativos, pero a mi ya no me importa el tema del VIH. Estoy preocupada por los efectos del AZT con el que fue envenenada durante mi embarazo. Rachel tiene el cráneo alargado, ataques y una extraña deformidad cerca de la base de su espina dorsal. A la edad de 3 aún no habla. Fui a una conferencia sobre el VIH y embarazo en el Hospital de Niños en Denver. Muchas madres que estaban en el lugar habían tomado el AZT durante su embarazo y mantenían a sus hijos con ellas. Cada uno de esos niños tenía el cráneo alargado. Sus cabezas se ven exactamente como la de Rachel. Todos ellos eran bebés AZT.”Extracto de una carta publicada en el libro “Qué pasa si todo lo que te han dicho sobre el SIDA está equivocado?”, por Christine Maggiore, 1996.
Para ver los efectos del AZT y otros medicamentos para el “SIDA” en niños, el documental de la BBC titulado “Niños conejillos de Indias”, presenta huérfanos en Nueva York que son forzados a tomar las píldoras a veces con resultados letales. (Ver en esta web el interesante video de Liam Scheff)
“Había bebés AZT. Sus cabezas tienen formas diferentes, con los ojos separados entre sí y hundidos. Las drogas causan serios trastornos de desarrollo. Muchos niños tienen brazos amorfos y débiles y barrigas abultadas. Muchos tienen alterada su capacidad de aprendizaje. Los niños en el ICC son constantemente medicados con toda clase de drogas. Cuando los niños se rehúsan a tomarlas, las enfermeras los sostienen y se las administran a la fuerza.”
From The House That AIDS Built, January 2004
¿Por qué esta droga sigue siendo recomendada por los doctores? Estamos hablando de una corrupción de la ciencia médica al máximo nivel, que está siendo manipulada por un establecimiento poderosísimo, como se explica en el artículo “Fuera de control: SIDA y corrupción de la ciencia médica”, escrito por la periodista Celia Farber y publicado en Harper’s magazine en marzo del 2006.”
La pregunta importante es, ¿Por qué nosotros, ciudadanos del siglo XXI, continuamos sufragando el envenenamiento de bebés con el dinero de nuestros impuestos, siguiendo los dictámenes de un establecimiento poderoso que impuso su pseudo-ciencia del “Sida” con la ayuda de nuestros cómplices y complacientes medios masivos de comunicación?
Gilles St-Pierre