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La Perversión de la Medicina

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La salud es cosa seria se nos ha dicho siempre y sólo tiene que quedar en manos de los expertos.

Para esto una organización que históricamente se remonta a la fundación de las universidades, pero que ha tenido su mayor desarrollo durante el siglo XX con innegables avances en el campo de la medicina, la farmacéutica y otras ramas de la ciencia, ha tomado la delantera llegando a puntos altamente especializados en el campo de la salud.

Se supone que hemos entrado en la edad de la razón hace tiempo, y que una ciencia consensuada ha tomado el mando, independiente de cualquier otra cuestión, interes económico o politico.

Pero nunca como en nuestros días, luego del evento llamado “Pandemia” se ha demostrado tan cuestionable este punto, tanto por los hechos ocurridos a partir de este acontecimiento, como por la endeble posición de las de las masas y su sujeccion con una fe ciega a la eficacia de esta “ciencia” y los tratamientos propuestos.

Más allá de todo racionalismo, un instinto arraigado que es el de obedecer y confiarse a un poder superior – y que un Freud describiera muy bien en su “Psicología de masas”- continúa funcionando en la humanidad a pesar de todo progreso imaginado, y aún en su contra.

Hoy en día ya no parecen ser los antiguos ideales ni los líderes por los que está dispuesto a entregarse el sujeto, sino algo más abstracto, que es el poder de un imperio científico tecnológico cuya influencia puede atravesar cualquier frontera, hasta la de la dignidad humana. Pues a esta altura ya resulta bastante evidente que lo que han inyectado a la población por lo menos con la tecnología llamada “mRNA” , se trata más de un experimento que de una vacuna “segura y eficaz”.

Aún conociendo que está emergencia del "Sarscov2" no tiene nada de naturalgran parte de la población mundial ha preferido confiar en esta locura de someterse a una terapia que crea procesos nuevos dentro de sus células, para supuestamente fabricar algo parecido a la cúspide de un virus -que se demostró no ser mortal con tratamientos tempranos, curiosamente descartados - contra el cual lograrían inmunidad después de varias dosis de este tipo de vacuna. Que se pueda consentir tan fácilmente a semejante experimento en el propio cuerpo y entregarse a manos de esa nueva tecnología no es el menor de los misterios en todo esto.

“Dejémonos de conspiranoias” se nos dirá. La salud es lo primero y cuando hay que hacer algo practico, lo que se hace es acudir al médico.

¿A quien le vamos a ir a preguntar sobre nuestra salud después de todo, si algo es verdad o no dentro de toda la información que circula, sino al médico? Acaso tu sabes más que el médico? se le dice a cualquiera que cuestione una terapia oficial, o proponga una cura alternativa “no autorizada”. "Si el médico lo dice es porque tiene razón, para eso ha estudiado y el estado le ha dado un titulo".

¿ Pero qué es lo que sabe realmente ese médico y qué le da esa autoridad, entre otras cosas para decir que tal medicamento o terapia es la correcta y no otra?

SI bastara un título universitario, al que pueden agregarse posgrados, másteres y cuántas medallas quieran colgarse, cómo si significara esto alguna garantía, las cosas andarían mucho mejor.

Pues con ese báculo enredado en serpientes que una universidad es capaz de otorgarle hasta a un ladrillo si sabe repetir bien la información y pasar los examenes o pagar la cuota, salteandose a Hipócrates, puede envenenar a sus pacientes, mientras se asegura su lado.

De la misma manera lo mínimo que debería preguntarle cualquier paciente con diagnóstico de cáncer a su oncólogo es qué porcentaje de sus pacientes bajo quimioterapia realmente sobrevive, mientras ellos reciben bonificaciones de laboratorios por cada nueva droga experimental con las que los usan como conejillos de indias. Los muertos se le suman también a su cuenta, lo cual no es gratis.

Al igual que con el tratamiento del “HIV SiDA” El argumento tras el cual se escudan es “No hay nada mejor, no hay otra cosa que ofrecer” Y si el paciente es finalmente liberado hacia un “tratamiento alternativo”, lo será seguramente una vez que el “tratamiento oficial” haya diezmado su salud, después de haber sido convenientemente consumido.

De está manera se acepta la palabra torcida del médico cuando afirma “ vacunate, no olvides de tomar tus ARVs, comienza la quimioterapia cuánto antes “ etc..Aparentemente esto se hace bajo una lógica de prevención y de cura.

Pero no hay que olvidar que ese médico funciona dentro de un marco regulatorio, un sistema establecido, controlado y financiado por intereses que exceden la cuestión práctica, e incluso la autoridad de ese estado que le ha dado su título.

Pues el poder y los intereses de quienes están detrás del médico,- y del cual  puede limitarse a ser solo una extensión-  son los de esta industria medico-farmacéutica que se ramifica llegando a todos los rincones que se pueda imaginar. Se trata de enormes capitales financiando y controlando los organismos de salud,  políticas de gobierno y "mass media", promocionando cierto tipos de medicamentos y no otros, en una industria que decir de un lucro astronomicamente millonario es decir poco.

Ese sistema está listo para abrirte las puertas, se trata de un orden de medicamentos insumos y terapias que están pautadas para cada tipo de tratamiento, con protocolos cada vez más precisos y estandarizados mundialmente, incluidos los manuales DSM I II III IV etc.

Sin embargo un médico no puede ser un robot dentro de un esquema burocrático de protocolos enviados desde arriba y funcionando solo con "obediencia debida".

Que haya médicos de los buenos aún , que piensan por si mismos, los hay por suerte , aunque no sean la mayoria. Y que un médico pueda hacer algo diferente dentro de este sistema controlado es algo que atañe a su ética personal. La realidad es que según que médico toque en suerte, se puede tener una chance o se está frito.

Felizmente, si para algo bueno ha servido esta "Pandemia", que a todas luces se ha tratado de algo fabricado, es que  por fin, en relación a los pocos que cuestionaban el HIV, han aparecido otras voces que se han manifestado directamente contra la versión oficial y no son pocas. Una gran cantidad de especialistas alrededor del mundo, muchos de ellos de ganado renombre, se han pronunciado en contra de estos tratamientos y sus efectos nocivos. Aunque las aguas se hayan dividido, al parecer irremediablemente , y el juego gire siempre en torno de lo “oficial” y lo “no oficial”, cualquier médico lo pensará dos veces antes de recomendar sin vacilar la vacunación.

¿Serán estos médicos “disidentes”, que denuncian los casos de enfermedades y muertes después de la vacuna, unos delirantes entonces, reduciéndose todo a una cuestión de prestigio, donde pesa más el nombre y los capitales de Pfizer que el propio criterio que cualquier profesional pueda tener ante una evidencia ,?

Los tratamientos oficiales contra lo que ha sido esta "epidemia del covid" han demostrado que ha habido gato encerrado desde el inicio, con un interés de por medio. Comenzando por el dinero que recibían hospitales y estados por cada caso confirmado de COVID 19, con protocolos de intubación que descartaban tratamientos tempranos que daban resultado – como ivermectina , cloroquina y otros medicamentos ya existentes- y aplicando drogas como el Redemsevir o el Midazolan que solo conducían a una muerte segura. Esto se ha realizado "por accidente"  hasta a pacientes que entraban por otras patologías con el único fin de hacerlos entrar en las categorías del ‘Covid”. Los protocolos de intubación se  demostraron más que inadecuados y se han cobrado la vida de miles de personas, siendo más los muertos que los que lograron salir adelante.

Los trabajadores de la salud que han denunciado estás prácticas o se han opuesto a ellas, han sido despedidos o suspendidos. Mientras que los videos de enfermeros y médicos en delantal bailando y haciendo "coreografías del covid" son conocidas por todos. ¿Esta danza de la muerte será la alegría por los bonos extra recibidos, o solo lo hacen para distraerse un poco? Esto por supuesto apenas ha sido investigado y sigue bajo silencio de hospital.

La gran cantidad de efectos adversos luego de la inoculación masiva, con casos que van desde la miocarditis ( inclusive en niños adolescentes y deportistas de primera línea )interrupción de embarazo, trombocitopenias, coágulos, parálisis, infartos, casos de muerte súbita y las tasas de cáncer que se han disparado después de la vacuna ¿Seran solo daños colaterales que se justifican en pos de “un bien mayor”?

Y qué decir de esos vídeos con personas convulsionando, con metales que se pegan a su cuerpo o emitiendo radiofrecuencia que puede registrarse vía bluetooth como un código de barras, o directamente cayendo en redondo en la vía pública ¿Son simuladores que no tienen otra cosa que hacer?

Este sistema tan sofisticado al parecer se ha transformado en una máquina de eutanasia, por supuesto disimulada y a largo plazo. Las estadísticas confirman que el número de muertes debido a la inoculación en masa , ha superado por el doble a las muertes ocurridas por el “ Sarscov 2” desde el inicio. Las cifras se remontan a millones.

Estas cifras parecen ser aceptables, cuando en otro momento con solo una docena de casos mortales hubiera bastado para suspender cualquier plan de vacunación. A cuántas muertes y problemas de salud por vacuna habrá que llegar para que ya no se puedan ocultar las cifras?

“No queremos socavar la confianza pública” se nos dice. – “Para que la poblacion no pierda la confianza en la ciencia y en los hospitales” De está manera son doblemente perversos, sabiendo que el daño realmente existe y ocultandolo para que la gente se siga vacunando, barriendo los muertos bajo la alfombra.

El funcionamiento actual de la medicina, bajo la egida mundial de las políticas de salud y el dinero de los laboratorios no es otra cosa que la perversión de la medicina. Es a lo que asistimos cuando aún a pesar de esta gran cantidad de eventos adversos, se sigue impulsando la vacunación masiva en los niños, bajo el mismo lema de la prevención.

Pese a todas estas evidencias y contradicciones,  debido al miedo impuesto las mayorias siguen confiando en estos programas. Prefieren seguir mirando para otro lado, sentirse seguros y esperar a que todo pase, hasta nueva orden. ‘Es que esos casos solo le ocurren a algunos”. Y los más curiosos son aquellos casos en que hasta los propios damnificados con algún problema grave o una incapacidad, no reconocen haber sido afectados por la vacuna y especulan con alguna otra cosa ; o el tipo de propagandas en los medios masivos, donde se afirma que el aumento de las miocarditis puede deberse al "calentamiento global".

Pero si ocurre todo esto no es porque nadie lo haya advertido, o que una disidencia médica este rezagada o callada. Hoy al contrario que en la edad media, la información está al alcance de la mano. Querer creer o no, - o mejor dicho, en qué o quién creer, es otro tema.

Para los que investigamos la cuestión del HIV desde hace tiempo , de alguna manera estábamos advertidos de todo este despliegue del Covid, donde vemos repetirse los mismos patrones que se dieron en el manejo de esa “epidemia”, aunque a una escala mucho mayor. Curiosamente el tema del fraude del HiV resulta todavía más difícil de creer, inclusive por aquellos que han comenzado a cuestionar el Covid.

Es que justamente un factor crucial en todo esto es tanto el "creer" como el "no poder creer"... Creer que haya virus que no son como los cuentan y "No poder creer" que algo sea una operación planificada que tiene una intención que escapa al entendimiento de las mayorias, que por más divergentes que sean, obedecen el discurso cientifico. “Eso no puede ser cierto, todo es demasiado ficcional, fantasía, lo que usted afirma es ciencia ficción”.

Sin embargo estas ficciones de la ciencia se hacen realidad. Ahora que la mayoría ha sido inoculada, y que el “COVID”al parecer ya ha desaparecido, ¿Esperaremos a que activen las antenas “5G” para ver lo que ocurre?

¿Quién tiene la verdad en todo esto? Lo traumático quizá sea entender que por más convincente que sea el discurso oficial, la verdad no tiene dueño. La verdad es algo a lo que se llega, a veces demasiado tarde.

Leer más…

Muy interesante carta de Karmelo Bizkarra sobre la deriva autoritaria que está tomando el Gobierno español actual acerca de las mal llamadas medicinas alternativas.

                                                                                (Enviado por Daniel el 29 de noviembre de 2018)

Fuente: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=265355227496708&id=112107496154816

HACIA UN FUTURO DE LA MEDICINA INTEGRATIVA, NO INTEGRISTA
(Auto) gestión de la salud en tiempos revueltos

Tenemos que entender la salud, antes de intentar la curación de las enfermedades”
Dr.Wilhelm Reich (Biopatía del cáncer)

Soy médico, licenciado en Medicina y Cirugía, y llevo casi 40 años de profesión. No soy médico alternativo, soy médico; no soy médico complementario, soy médico; no soy pseudomédico, soy médico; no aplico pseudoterapias, sino terapias. Siempre he prescrito los mejores remedios y medicamentos para ayudar en los procesos de enfermedad; casi siempre recomendaciones en nutrición y hábitos saludables, muchas veces remedios naturales, algunas otras químicos y, en raras ocasiones, cirugía.


Terminé la carrera en el año 1979, en la Facultad de Medicina de Bilbao, en el Hospital de Basurto. Durante los 6 años de carrera, estudié la enfermedad, sus síntomas, el diagnóstico, el tratamiento… También escuché dar pronósticos fatales a mi alrededor; pero en todo ese tiempo, apenas supe, ni aprendí de salud ni de cómo favorecerla.
Las facultades de medicina suelen centrarse en la patogénesis y en el origen de la enfermedad, olvidando el estudio de la “salutogénesis”, de los factores que favorecen la salud. Tampoco en ellas se aprende mucho sobre nutrición saludable, ejercicio, respiración, contacto con la naturaleza (tierra, agua, aire, sol), gestión del estrés, expresión emocional, relajación, meditación, etc.


Desde que comencé mi práctica médica profesional, he intentado profundizar en ambas condiciones; la salud y los factores que la favorecen. De la misma manera que he ido aplicando en mi vida estos últimos, he tratado de ayudar a los pacientes “hacientes” que se acercan a mi consulta, y sigo, a que los apliquen en las suyas. Resulta curioso escuchar cómo preguntas recurrentes, sobre todo, en primeras consultas, acaban siendo la clave de la profunda transformación que puede sobrevenir a raíz de una crisis o enfermedad: - ¿Doctor, qué puedo hacer por mi salud?, ¿qué puedo hacer para curarme? Mi respuesta siempre es la misma: ¡Cuidarte! ¡Cuidarte para curarte! Así, la palabra “curar”, que etimológicamente proviene del latín “curare”, significa “cuidar”. Creo firmemente que es en esta misma premisa donde debe sustentarse la propuesta de toda ciencia de la salud que se precie; en “cuidarnos para curarnos”.


La curación es un proceso biológico inherente al organismo vivo como parte integrante de la capacidad de autocuración de la naturaleza y del universo al que pertenece. Se pone en marcha cuando la persona se cuida. Por ese motivo reconozco, como médico, que no soy yo quien tiene la capacidad de curar. Tampoco los medicamentos son garantes de la recuperación de la salud. Pero en las facultades no nos dan ese tipo de lecciones. Lecciones de humildad; ejercicios del todo necesarios para comprender y admitir que es el paciente activo (y no el médico) quien decide, como “dueño de su propio destino” y tras haber sido debidamente informado, cuál es el tratamiento adecuado para él.
Los médicos no curamos, tan solo acompañamos al paciente, guiándolo en la práctica de unos hábitos de vida saludables, mientras su organismo actualiza su capacidad de autocuración con la ayuda de remedios naturales y/o medicinas.


En la línea de esta misma visión integrativa de la salud que defiendo, tanto en este escrito como en mi práctica médica habitual, se expresa la OMS (Organización Mundial de la Salud) cuando en su Estrategia 2014-2023, contempla y recomienda: “Fortalecer la colaboración entre profesionales de medicina convencional y de Medicina Tradicional y Complementaria (MTC), con un enfoque centrado en la persona”. Asimismo, aconseja “Promover el respeto, la colaboración y el entendimiento mutuos entre los profesionales de la medicina convencional y la Medicina Tradicional y Complementaria y “Reunir a asociaciones de profesionales de MTC y grupos de profesionales de medicina convencional para promover la utilización segura y eficaz de la MTC. Siguiendo esa recomendación, muchos países de Europa apoyan y practican una medicina incluyente que contempla remedios de la Medicina Tradicional. En una palabra, abogan por una educación para la salud y una medicina integrativa.


Atendiendo a esta misma Estrategia 2014-2023, se hace urgente denunciar que la Organización Médica Colegial de España (OMC), a la que fielmente pago y por la cual no me siento representado sino todo lo contrario, está contradiciendo las recomendaciones de la primera autoridad sanitaria a nivel mundial, cuando califica de pseudoterapias aquellas terapias integradas en la Medicina Tradicional y Complementaria. Se hace inaplazable contestar, decir alto y claro que la OMC española no tiene la potestad ni puede, de ninguna manera, arrogarse la facultad de decidir qué tipo de medicina es “la buena”. Sintiéndome atacado en los últimos meses, por esta y otras organizaciones, me viene a la cabeza una petición. Tal como dice María Quiñelen, sanadora mapuche: Por favor, doctores, no sean “diostores”.

Haciendo un seguimiento de las declaraciones públicas emitidas por dicha organización, veo cómo, al cabo de los años, ha ido incurriendo en contradicciones evidentes.


Tiremos de hemeroteca:


El Parlamento Europeo presentó ya en marzo de 1997 el informe Paul Lannoye sobre el estatus de las Terapias Complementarias en el que se recomendaba a los estados miembros su reconocimiento, regulación y armonización. En ese mismo contexto, aunque siete años después, en el 2004, la OMC de España emitía una declaración, con fecha 2 de octubre, que decía: “la Medicina es ciencia y arte, de ahí que… uno de los derechos irrenunciables del médico es la libertad de prescripción para el mejor tratamiento de sus pacientes”.


En diciembre, en un escrito titulado “Medicinas alternativas y terapias no convencionales”, la misma organización declaraba: “Desde los Colegios Provinciales de Médicos, deberíamos iniciar la creación de Secciones Colegiales de Terapias Médicas Complementarias con el fin de establecer un registro de médicos que ejercen en estos apartados"…“Con esto no se pretende otorgar diplomaturas ni especialidades desde los Colegios, sino acreditar el ejercicio de los médicos en este campo y otorgar un visado".


De nuevo, el 14 de diciembre del 2009, la OMC española informaba del acuerdo adoptado en Asamblea General de reconocer el ejercicio de la homeopatía como acto médico (antes hizo lo mismo con la acupuntura): “La Organización Médica Colegial ha acordado por unanimidad, en Asamblea, reconocer la homeopatía como acto médico que precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y ser realizada por personal cualificado y en centros sanitarios autorizados. Este paso se suma al dado anteriormente y en la misma línea con la acupuntura.”


Tras estas pruebas innegables de contradicciones profundas con las posturas actuales, la pregunta que cabe hacerse es: ¿Qué poderes fácticos (económicos) se han puesto en movimiento para que ahora, la Organización Médica Colegial de España dé un giro de 180º en su estrategia? ¿Qué oscuros intereses, al margen del ámbito estrictamente profesional, han provocado tanta contradicción y tanto ataque en tan poco tiempo? ¿Cuál es el motivo que los medios de comunicación no están investigando ni explicando el proceso por el cual se ha pasado de reconocer a la homeopatía o a la acupuntura como actos médicos, a considerarlas pseudociencias o pseudoterapias?


Actualmente, en nuestro país, a diferencia de lo que pasa en Europa, todos los profesionales de la salud que, en coherencia y honestidad, apoyamos la capacidad autocurativa de la naturaleza (la vis medicatrix naturae de los médicos antiguos), estamos viviendo una nueva caza de brujas. Se desprestigia y se ridiculiza la medicina natural, se caricaturiza a la homeopatía y a la acupuntura; se humilla a los profesionales que trabajamos con Medicina Tradicional de Occidente, en mi caso, con medicina higienista y medicina antroposófica. También el yoga, la terapia gestalt o el psicoanálisis forman parte de una larga lista negra de terapias non gratas; se mete en el mismo saco a los médicos y profesionales sanitarios con titulación y a los oportunistas (que los hay, como en todo ámbito humano); se nos insulta, se nos ofende, se nos difama diciendo que formamos parte de una secta, que engañamos y que nos lucramos a expensas de los incautos que vienen a nuestras consultas. Falta que nos quemen en la hoguera para que purifiquemos nuestras almas.


La Organización Médica Colegial Española que, en teoría es una Hermandad para proteger a sus afiliados, está atacando con una falta total de ética y un olvido absoluto de su código deontológico, a los médicos que apoyamos una educación para la salud y que abogamos por aplicar una medicina integrativa; una medicina que integre lo mejor de la medicina convencional y lo mejor de la tradicional o complementaria; una medicina que sitúe al ser humano en el centro de su propio proceso hacia la salud y que se acompañe, en pleno derecho, de una información previa y una libre elección posterior. Las instituciones sanitarias de este país y la OMC, sin ni tan siquiera llamarnos a declarar ni contar con nuestro derecho a la presunción de inocencia o a una defensa justa, ha llevado a cabo un juicio sumarísimo (al igual que durante la dictadura) y nos ha declarado culpables.


Como médico, sigo las indicaciones de la OMS y espero que, una vez más, lo que hoy es difamado y calumniado, sea mañana integrado en las facultades de medicina y que éstas se conviertan, algún día, en verdaderas Escuelas de Salud. Más que nunca es preciso defender una educación para la salud y el desarrollo de una medicina preventiva que dé como resultado una reducción del enorme consumo de medicamentos en nuestra sociedad, ya que, de otra manera, nuestro sistema de salud podría perfectamente entrar en una crisis sin precedentes o en la misma bancarrota.
No debemos olvidar que antes de la aparición de la actual medicina y de recetar medicamentos químicos, elaborados en los laboratorios, la gente también se curaba. Los médicos de la antigüedad sabían que la enfermedad está íntimamente ligada a la forma de vida. Como así lo entendían, ayudaban a la persona a recuperar la armonía con la naturaleza y el cosmos y, para ello, utilizaban plantas, minerales y remedios naturales; todo aquello a su alcance para que despertara la capacidad curativa del organismo humano. No conviene caer en la arrogancia de creer que los médicos de entonces no sabían y que nosotros, los de ahora, sí sabemos. Ellos percibían y conocían cosas que, por nuestra hipertrofia mental y nuestra arrogancia hemos ido descartando. Y por lo visto, dicha inercia continua…Tampoco podemos olvidar que muchos de los medicamentos actuales se han sintetizado a partir de la naturaleza: la penicilina, la metformina, la colchicina y los derivados del tejo, la morfina derivada del opio o la aspirina, que se aisló de la corteza del sauce, entre muchos otros.


El cambio más significativo en el sistema médico desde antaño hasta nuestros días ha sido el gigantesco aumento de la química y de la tecnología, incluso podemos decir que hay cierta fascinación o seducción por la “aparatología”, con el consecuente menoscabo del trato cálido humano, además de los efectos colaterales a consecuencia del sobrediagnóstico. La ciencia ha olvidado también el estudio de los procesos inherentes a los remedios naturales y se ha preocupado por sintetizar sustancias aisladas que finalmente son reproducidas en un laboratorio, fuera de todo lo vivo y sus fuerzas.


Por otro lado, la ciencia actual es solo un intento de interpretar el mundo, una pequeñísima aproximación a la realidad; pero no es la realidad misma. Pretender imponer una única visión de dicha “realidad” nos hace retroceder a la etapa pre copernicana y, sobre todo, nos conduce a oponer resistencia a un futuro que llegará seguro; porque con hogueras o sin ellas, dentro de 30 años, la “medicina será integrativa o no será”. Creo fundamental y necesario que nos adelantemos, que sigamos practicando una ciencia con consciencia, eligiendo el camino de la “salutogénesis”. Y para ello deben dejarnos, a los médicos y especialistas de la salud (enfermer@s, fisioterapeutas, nutricionistas y otr@s terapeutas), hacer una verdadera educación para la salud. Déjennos ser médicos y especialistas en libertad.


Hace ya varios años, el British Medical Journal -revista médica semanal de la Asociación Médica Británica- decidió averiguar la eficacia real de los tratamientos convencionales, poniendo en marcha una iniciativa denominada Clinical Evidence a fin de responder, básicamente, a tres cuestiones: cuántos de los tratamientos comúnmente utilizados se apoyan en evidencias de peso; cuántos no deberían utilizarse o hacerlo sólo con mucha precaución y cuáles son las principales lagunas del conocimiento médico. Para responder a esas preguntas, se analizaron, uno a uno, los 2.500 principales tratamientos médicos convencionales, muestra que posteriormente se ampliaría hasta los 3.000. ¿El resultado? Que solo el 11% eran claramente beneficiosos, el 24% podían ser "algo" beneficiosos, el 7% estaban entre beneficiosos y dañinos, el 5% era poco probable que fueran beneficiosos y el 3% podían ser ineficaces y/o dañinos. Del otro 50% no se sabe nada… Y nada es ¡nada!


¿Para cuándo el Sistema Sanitario retirará los miles de medicamentos químicos que se consideran inútiles o, en el peor de los casos, dañinos y que ocupan tanto espacio en nuestro vademécum? ¿Cuánto daño irreparable se ha causado ya a los pacientes que han estado utilizando medicamentos prescritos por su médico y que finalmente han sido retirados? Como pequeño ejemplo, recordemos a los miles de afectados graves por la talidomida, la cerivastatina, el rofecoxib (Vioxx), la terapia hormonal sustitutoria en la menopausia (“parches de estrógenos”) o, más recientemente, Valsartán y Depakine, este último por alteraciones fetales durante el embarazo. Más de cien medicamentos que en España contenían Valsartán como antihipertensivo fueron retirados por Sanidad a principios de verano. La medicina convencional no está exenta de errores y tampoco está al abrigo de ciertos desaprensivos que anteponen el dinero y el poder personal al bien general.


La Office of Technology Assessment (Oficina de Evaluación de Tecnologías) del Congreso de los Estados Unidos ha estimado que menos de un 30% de los procedimientos utilizados actualmente en la medicina convencional han sido rigurosamente comprobados. (1). Es difícil ser garante de la ciencia médica partiendo de estas premisas.
En el año 2005, John Ioannidis escribió todo un clásico, un texto muy crítico con los actuales estudios clínicos: “Why Most Published Research Findings Are False”. Ioannidis, profesor de Medicina, de Investigación y de Política de Salud en la Facultad de Medicina de Stanford, afirma que se puede probar que la mayoría de los resultados científicos investigados son falsos.

En línea con este reconocido autor, invito a que nos hagamos la siguiente reflexión: Mientras los resultados de las investigaciones puedan ser “maquillados” o “amañados”; mientras los investigadores puedan ser comprados o silenciados; mientras el 90% de la formación médica esté en manos de las compañías farmacéuticas y éstas gasten el doble en marketing que, en investigación, ¿seguiremos pensando que la ciencia oficial es ciencia? o ¿pseudociencia? Mientras haya tanto dinero en juego y fuera de control, la buena farmacia se teñirá de “farmafia”.


Por otro lado, David L. Katz, profesor de Epidemiología, Salud Pública y Medicina en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, señala que“muchas intervenciones de las MAC (Medicina Alternativa y Complementaria) están, en realidad, validadas por estudios metodológicamente rigurosos”. A veces, no hay más ciego que el que no quiere ver…
Algunos hospitales de hoy en día llevan el nombre de antiguos médicos considerados “herejes” en su época: Arnau de Vilanova (Hospitales de Valencia y Lleida), Miguel Servet (Hospital de Zaragoza) son dos ejemplos. Ambos fueron estudiantes de medicina en Montpelier, médicos, humanistas, teólogos, astrólogos, estudiosos de las ciencias herméticas (filósofos) y ante todo, librepensadores y buscadores de la verdad (científicos). Arnau de Vilanova fue el médico-astrólogo más famoso de Europa. Servet dio a conocer la circulación menor entre el corazón y el pulmón y fue quemado “por sus ideas religiosas”, ya que no encajaban con la religión al uso del momento histórico que le tocó vivir. Estos médicos percibían los procesos ocultos que hay en la naturaleza y en el cosmos tras la materia, y los sabían aplicar. Utilizaban las sustancias y las “esencias” de la naturaleza para apoyar las fuerzas vitales del organismo humano.


Me pregunto ¿por qué se mantienen sus nombres en hospitales y nos orgullecemos de que formen parte de nuestra historia, cuando lo que en realidad defendían y practicaban era la medicina natural e integrativa que ahora se está criminalizando? Miguel Servet defendió la necesidad de que los médicos conocieran la astrología para saber la influencia de los astros sobre el hombre sano y enfermo, aunque sabía que en aquel tiempo la pena para los que interpretaban por “adivinación” era ser quemados en la hoguera. ¿Eran ellos también pseudocientíficos? ¡No! Eran “cientificonaturales” y sobre todo, librepensadores frente al dogmatismo al uso.


Alguien al que no se puede tachar de pseudocientífico, el Dr. Joan Ramón Laporte, catedrático de Farmacología en la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Institut Català de Farmacología señala, en “La Contra” de La Vanguadia del 24/01/2011 y en El Periódico del 20/12/2015 que: “Estudios de EEUU, Francia, Alemania y España constataron que los medicamentos son la cuarta causa de muerte en Occidente, después del infarto, el ictus cerebral y los cánceres” “Y por encima de la diabetes, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tráfico”
En El Periódico, Laporte comenta: “La factura por consumo de medicamentos financiados sigue siendo altísima en España. De cada 100 euros destinados a la sanidad pública, 25 van a los fármacos. Suecia gasta 8 euros en esa partida, (Gran Bretaña gasta 10,7) pero los profesionales sanitarios suecos practican una asistencia mucho más próxima al ciudadano que los de aquí. Aquí se está sustituyendo la relación médico paciente, por la adquisición de tecnología nueva, carísima”. Lo que digo, aparatología. Y dependemos tanto de los aparatos, que estamos perdiendo el ojo clínico, nos estamos quedando tuertos o directamente, ciegos.


Si España forma, efectivamente, parte de Europa, la toma de medicamentos en este país es la cuarta causa de muerte, como hemos visto. Además, La Agencia Europea del Medicamento calcula que cada año, fallecen (en Europa) cerca de 200.000 personas a causa de efectos adversos de los medicamentos. La pregunta es clara: ¿Quién asume la responsabilidad de dichas muertes? Si los médicos que apoyamos una Medicina Integrativa “matáramos” a tantas personas, estaríamos en la cárcel o nos habrían quemado vivos. Como decían los antiguos médicos “primum non nocere”; antes de nada, no hacer daño, ni a los pacientes, ni a los colegas.


Como todos los gremios, también el médico se contagia de la corrupción. El Dr. Peter Gøtzsche, director y fundador del Centro Cochrane Nórdico, escribió:“Medicamentos que matan y crimen organizado: Cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud”; un libro de recomendable lectura para todo especialista que quiera acercarse, desde una visión crítica, pero basada en datos y en “evidencias”, al sistema médico-farmacéutico.
Hace pocas semanas Gøtzsche fue expulsado de Cochrane, centro que, supuestamente, mantiene el estándar de la medicina basada en pruebas y que por alguna extraña jugada, ha sido mal traducida por “una medicina basada en la evidencia”. Desde luego, no cabe duda de que corren malos tiempos para aquellos que van con la verdad por delante. En ese libro, Gøtzsche afirma que “los medicamentos son la tercera causa de muerte en los países en los que más medicamentos se toman”. En el prólogo de ese mismo libro, Laporte escribe: “La industria farmacéutica es el tercer sector de la economía, por detrás del armamento y del narcotráfico. En Estados Unido tiene unos beneficios cuatro veces más elevados que los demás sectores industriales”.


Según el Dr. Juan Gérvas, como recoge Acta Sanitaria: “El 90% de la investigación publicada en medicina es falsa”. “Se han evaluado 3.000 intervenciones habituales de la medicina científica y apenas el 11% tiene valor demostrado”. “Es imposible replicar la mayoría de los estudios sobre la medicina científica publicados en las mejores revistas del mundo”. (2)
Quizás la medicina convencional que se autoproclama a sí misma como “la verdadera”, no sea tan científica, en realidad y sí algo más comercial. De acuerdo con la opinión de Gérvas, en su escrito Malicia Sanitaria y Prevención Cuaternaria: “La medicina puede hacer mucho bien, pero puede también hacer mucho daño, más por acción que por omisión”.
Si se quiere realizar un poco de autocrítica, se puede ver el programa “Sobremedicados” de Salvados (la Sexta). En dicho espacio, donde se afirma que España es el segundo país del mundo en consumos de fármacos por habitante, Laporte señala: “En psicofármacos: medicamentos para la ansiedad, medicamentos para dormir, medicamentos para la depresión, somos primeros en el mundo”.


Parece que es norma en el ámbito humano que, a mayores sumas de dinero aparezcan también mayores índices de corrupción. Tal vez no les iría mal a los que mandan en el sistema sanitario actual levantar las alfombras de sus propias instituciones y dejar de culpabilizar y perseguir a los médicos y demás especialistas de la salud que, por suerte (o por desgracia para ellos y sus familias) no siguen el pensamiento único que determinados lobbies quieren implantar, presionando a gobiernos y grupos de comunicación.


El actual gobierno español, que se considera de izquierdas, en su reciente “Plan de acción para combatir las pseudociencias” escribe: “Un 59,8% de las personas cree en la utilidad terapéutica de la acupuntura y un 52,7% considera que los productos homeopáticos son efectivos, según la encuesta de FECYT de 2016. ¿Y quieren que dejen de creer? Una de dos; o consideran que más de la mitad de las personas tienen una mente demente o intentan que todos pensemos como ellos, con el pensamiento único del Gran Hermano. Si es lo primero, se trata de arrogancia. Si lo segundo, es fundamentalismo, integrismo o dictadura. ¿No estará sucediendo que muchos de los que creen es porque han visto su efectividad en ellos mismos o en personas de su entorno más próximo? Además, los estudios muestran que a estas terapias humanistas se acercan personas con un nivel cultural más bien alto.


En los Estados Unidos, existe actualmente un Consorcio de Medicina Integrativa y Salud que integra a las Escuelas de Salud o Centros Académicos de Salud y Medicina Integrativa. Consortium of Academic Helth Centers for Integrative Medicine (CAHCIM). (3)
En dicha organización aparecen miembros tan destacados, reconocidos y abanderados de la ciencia actual como: Boston University School of Medicine, Harvard Medical School, Johns Hopkins University, Mayo Clinic, Oregon Health and Science University, University of California, Yale University, Stanford Universitty, etc, etc… E incluso la Universidad Autónoma de Guadalajara-Méjico. La misión del CAHCIM es “Promover los principios y prácticas de los cuidados de la salud integrativa en las instituciones académicas”. Entre sus miembros se incluyen “57 prestigiosas Escuelas de Salud”.


Según este consorcio de Medicina Integrativa y Salud (CAHCIM), la Medicina Integrativa tiene como objetivo “ayudar a transformar la medicina y la salud mediante estudios científicos rigurosos, nuevos modelos de atención clínica y programas educativos innovadores que integran la biomedicina, la complejidad de los seres humanos, la naturaleza intrínseca de la curación y la rica diversidad de sistemas terapéuticos”. Tanto en la agricultura como en la medicina, el monocultivo (una sola terapia) es sinónimo de poca vitalidad y favorece el desequilibrio y la enfermedad, tanto individual como social.


Mientras los avances de la medicina oficial o convencional que vienen de Estados Unidos son bien acogidos, la apertura de las Escuelas de Medicina de dicho país a la Medicina Integrativa no se tiene en cuenta. ¿Somos quizás un país diferente?, Spain is diferent? ¿O quieren ponernos gafas especiales para que veamos, no lo que miramos, sino lo que ellos quieren que veamos? ¿Acaso quieren que tengamos estos símbolos cómo bandera: $ - €?
Además la Medicina Tradicional e integrativa se contempla en los sistemas sanitarios de países hermanos como Perú, Chile, Ecuador, Nicaragua, Cuba...etc. Y Recuerdo que Cuba, recientemente visitada por el presidente de España, ha sido punto de referencia y excelencia para médicos españoles que se han formado en Salud Pública. Muchos médicos de este país se formaron con profesionales cubanos en el Sistema Cubano de Salud, uno de los más avanzados a nivel mundial en cuanto a Salud Pública se refiere.


Mientras que la Organización Médica Colegial española ha declarado la guerra a las medicinas antiguas o tradicionales, base, por otra parte, de nuestra medicina convencional, en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) se construye el primer Centro Europeo de Medicina Tradicional China (TCM-EU), medicina antigua de Oriente, que está previsto inaugurar en el 2020. En la idea han colaborado estrechamente el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. El centro se impulsará gracias a los 80 millones de inversión por parte de las autoridades chinas. Dicho espacio albergará un centro de formación, que cuenta con el apoyo de la Universitat de Barcelona (UB), donde se impartirán posgrados en medicina tradicional china y formación propia, de forma continuada y virtual. Estará preparado para acoger entre 80 y 150 estudiantes (La Vanguardia 14-05-17). Cuando leo esta noticia pienso, como Quevedo, “poderoso caballero es don dinero”, que puede cambiar la concepción de lo que es ciencia por lo que es pseudociencia, o viceversa.


¿Quién ha otorgado la potestad a los representantes de la Organización Médica Colegial para que decidan el tipo de medicina que debe aplicarse en nuestro país? ¿No se dan cuenta de que están rechazando, difamando, denigrando una medicina integrativa que ya en otros países de nuestro entorno está incluida dentro de su Sistema Sanitario?
Intentar crear el pensamiento único, yendo en contra de todas las personas que tienen diferentes maneras de pensar ha sido y es la manera de proceder de muchas organizaciones y grupos sociales a lo largo de la historia de la humanidad que podemos tildar de dogmáticas, fanáticas o fundamentalistas… No caigan en ese repetido error. La inquisición consideró que la religión católica era la única verdadera y todos sabemos lo que pasó. No hagan de la ciencia una religión dogmática más.


Los médicos que abogamos por una medicina integrativa no vamos en contra de la medicina convencional, sólo intentamos ampliar la ciencia del curar, centrándonos en la salud y no tanto en el hecho de “combatir” la enfermedad.
Mientras la medicina oficial puede ser muy efectiva en una crisis aguda, muchos pacientes “actuantes” ven mejorar su enfermedad crónica con otras terapias más naturales y con menos efectos colaterales. Les satisface descubrir que pueden jugar un papel activo en la curación de su enfermedad y además autogestionar (hacer algo por ellos mismos) en la prevención de nuevas recaídas. Cuidarse para curarse es la propuesta de una medicina centrada en la salud y en la consciencia.


A punto de cumplir cuatro décadas ejerciendo mi profesión, que se dice pronto, puedo expresar, con satisfacción, que no he matado a nadie, que no he engañado, que no me enriquecido con mi trabajo; que nunca me han tentado con las convenciones médicas pagadas en el Caribe y que tras todos estos años, sigo siendo coherente con mi idea de apoyar la salud y la vida. Por todo ello, les ruego que no me difamen, que no nos difamen, que no nos nieguen el derecho a informar a los pacientes “hacientes” para que sean ellos quienes finalmente puedan decidir con total libertad. Respeten nuestro derecho a desarrollar nuestra labor.


El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos dice así: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Pero mientras los medios de información estén en manos de poderes fácticos, comprados por poderes económicos, la información seguirá desinformando y el ejercicio de nuestros derechos (los de todos) se verán tan coartados que tendremos que recurrir a otros medios menos controlados.


Los médicos convencionales y la Organización Médica Colegial española deben saber que el rechazo al uso de las Medicinas Tradicionales y Complementarias no provoca su abandono por parte de los pacientes, sino su ocultamiento. Por experiencia sé que los pacientes que usan terapias naturales, homeopáticas, acupuntura, medicina antroposófica, terapia neural, osteopatía, etc., no se atreven a decir al médico convencional que están siguiendo tratamientos paralelos. No nos hagan volver a los tiempos de la clandestinidad.


Pedimos respeto, clamamos respeto… y que se pare esta campaña orquestada por no se sabe qué poderes económicos ocultos contra los profesionales que trabajamos en coherencia y con honestidad. De la misma manera que nosotros respetamos a los colegas que ejercen la medicina convencional, exigimos que el sistema sanitario imperante nos respete. Médicos y especialistas de la salud con ideas parecidas a las nuestras son respetados en países europeos como Alemania, Holanda, Suiza o Inglaterra en sus respectivos sistemas sanitarios. ¿Por qué nosotros no? ¿Debo creerme aquello de que Europa empieza, efectivamente, al norte de los Pirineos?


Soy partidario de una medicina integrativa que aúne lo mejor de la medicina convencional y lo mejor de la medicina natural, higienista, antroposófica, medicina tradicional china, osteopatía, terapia neural… Una medicina que actúe a favor del protagonismo del paciente activo, situándolo en el centro de nuestro sistema sanitario. Sabemos, como decía Avicena hace siglos, que“la mayoría de enfermedades; incluso aquellas que llevan al que las sufre a un especialista, son causadas únicamente por una serie prolongada y continuada de errores en la dieta y en el régimen de vida”. No nos contentemos con aliviar los síntomas, avancemos en la ampliación de nuestras capacidades como pacientes activos y como profesionales. Hagamos entre todos una sociedad más coherente, justa y solidaria, dando paso a una medicina más humanista, centrada en potenciar la salud de los habitantes de este país.


Es el momento de elegir: ¿una medicina integrativa o una medicina integrista?
Salud-os


Dr. Karmelo Bizkarra Maiztegi. Licenciado en Medicina y Cirugía en el año 1979.


1.- Relman A, Weil A. Is Integrative Medicine the Medicine of the Future? Arch Intern Med. 1999;159:2122-26.
2.- https://www.actasanitaria.com/la-medicina-como-ciencia-menos-arrogancia-que-tiene-poca-ciencia/.
3.- http://www.ircimh.org/CAHCIM-Member-Organizations.

CAHCIM Member Organizations | Integrative Medicine & Health 2014

ircimh.org

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Fuente: https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2018/02/06/podemos-confiar-en-la-medicina-convencional.aspx?utm_source=espanl&utm_medium=email&utm_content=art1&utm_campaign=20180206&et_cid=DM184968&et_rid=205822746

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¿Podemos Confiar En la Medicina Convencional? (Dr. Mercola)

6 de Febrero, 2018

Historia en Breve

  • En las últimas décadas, la confianza en la profesión médica ha disminuido drásticamente. En 1966, más del 75 % de las personas en los Estados Unidos confiaban plenamente en los profesionales médicos; hoy en día, solo el 34 % de las personas confía en ellos.
  • Solo el 25 % confía en el sistema de salud de los Estados Unidos y solo un 14 % confía en que la mayor parte del tiempo el gobierno federal hará lo correcto.
  • Un ejemplo que revela la poca atención que nuestro sistema médico le brinda a la salud es que los hospitales e instituciones dedicadas al cuidado de los adultos mayores en los Estados Unidos, además de proporcionarles bebidas que remplazan una comida, insisten en servirles alimentos azucarados y extremadamente procesados.
  • La investigación realizada por John Ioannidis, uno de los expertos más importantes del mundo, respecto a la credibilidad de la investigación médica, demuestra que hasta el 90 % de la información médica que se publica y en la que los médicos confían, es imprecisa o incorrecta.
  • La investigación publicada en 2016 concluyó que los errores médicos son la tercera principal causa de muerte en los Estados Unidos y cada año matan aproximadamente a 250 000 personas.

Por el Dr. Mercola

De acuerdo con un reciente artículo publicado en The New York Times, la desconfianza en la profesión médica ha ido en aumento y representa una amenaza tanto para la salud como para la seguridad pública.1

"La confianza es fundamental en la relación entre pacientes y profesionales de la salud, sin embargo, en las últimas décadas ha ido disminuyendo", relató el Dr. Dhruv Khullar, médico del Hospital Presbiteriano de Nueva York e investigador del Departamento de Política e Investigación Sanitaria de Weill Cornell, a su vez, señaló que:

"La desconfianza en la profesión médica – sobre todo durante una emergencia como las epidemias – puede tener consecuencias mortales. En 1966, más de tres cuartas partes de las personas en los Estados Unidos confiaban plenamente en los líderes médicos; hoy en día, solo el 34 % confía en ellos.

En comparación con las personas en otros países desarrollados, resulta menos probable que las personas en los Estados Unidos confíen en los médicos, y solo una cuarta parte de la población afirma confiar en el sistema de salud.

Durante algunos recientes brotes de enfermedades, menos de un tercio de las personas declararon que confiaban en que los funcionarios de salud pública compartieran información completa y precisa. Solo el 14 % confía en que, la mayor parte del tiempo, el gobierno federal hace lo correcto".

Para Confiar Se Necesita Credibilidad

En el paradigma médico convencional, la confianza ha disminuido por un buen motivo. Como señaló Khullar, "en parte, la pérdida de confianza en el sistema de salud es el resultado de la percepción pública que en ocasiones tiene fundamento y bajo la cual en el sistema existen participantes clave que buscan ganancias a costa de los pacientes".

De hecho, ¿cómo se podría confiar en un sistema completamente sesgado por las ganancias corporativas como el que tenemos en la actualidad?

En gran medida y pese a sus buenas intenciones, los médicos han perdido su credibilidad simplemente por haber dejado de pensar por sí mismos y sucumbir ante un esquema corporativo con fines de lucro que depende de las enfermedades crónicas.

Solo algunos médicos se oponen al sistema y en lugar de dejarse informar por los representantes farmacéuticos, hacen su propia investigación y se centran en educar al paciente sobre las estrategias preventivas que no implican costosos medicamentos o intervenciones quirúrgicas.

Una alimentación sana con productos enteros, ejercicio, respiración y movimiento adecuados, grounding y una prudente exposición a los rayos del sol– en conjunto son aspectos sencillos y fundamentales para tener buena salud que cuestan muy poco o nada. Sin embargo, cuando es necesario tratar una enfermedad, en muy pocas ocasiones se toman en cuenta.

Asimismo, el artículo señala acertadamente que la transparencia es una característica fundamental que inspire confianza, y cada vez se ha vuelto más difícil obtener una honestidad transparente.

A modo de ejemplo, conforme pasan los años cada vez existen más profesionales médicos, nutricionistas y académicos que se hacen pasar por expertos independientes que comparten con el público sus instruidas posturas – cuando en realidad son engaños pagados por alguna corporación.

Al parecer, ocultar los conflictos de interés se ha convertido en un precepto y el revelar con honestidad los posibles conflictos de intereses es uno de los fundamentos del tipo de transparencia que se requieren para infundir confianza.

A continuación, se exponen algunos claros ejemplos que demuestran porqué la desconfianza en el sistema médico en realidad está justificada, y se pueden ver como un indicio de sentido común que predomina sobre los intentos orquestados de socavar la salud pública y el bienestar.

Los CDC y Coca-Cola – Siguen Siendo 'Aliados En Pro De la Salud'

En 2015, se reveló que un grupo líder de Coca-Cola llamado Global Energy Balance Network (GEBN) se fundó con el fin de suscitar dudas respecto a las afirmaciones de que el consumo de sodas es una causa principal, si no es que primaria, de la obesidad, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud relacionados con dicho consumo.

La organización, que Coca-Cola financió con millones de dólares y nunca reveló públicamente, promovió que lo único que se necesita para mantener un peso saludable, es hacer más ejercicio, lo cual es una teoría que ya ha sido desacreditada.

Tras el suplicio por el que tuvo que pasar relaciones públicas, Coca-Cola prometió ser más transparente respecto a la financiación de sus científicos y asociaciones de salud, sin embargo, como se señaló en un reciente informe realizado por Russ Greene,2 la compañía no se ha reivindicado.

Aunque Coca-Cola afirma publicar cada 6 meses "todos los fondos pertinentes de las investigaciones relacionadas con el bienestar, asociaciones, profesionales de la salud y expertos científicos", al comparar los datos de la compañía con los informes anuales de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos y la Fundación para los Institutos Nacionales de Salud (FNIH, por sus siglas en inglés), se descubrieron grandes discrepancias.

A decir por los indicios, Coca-Cola no informó a los CDC algunos de sus pagos de mayor cuantía. "De acuerdo con los informes fiscales anuales de la Fundación, Coca-Cola le donó a la Fundación [CDC] en 2013, 2015, 2016 y 2017.

No obstante, Greene escribió que al consultar 'Centros para el Control y Prevención de Enfermedades', el sitio web de Coca-Cola no arrojo resultados desde 2012."

Además, señaló que estos pagos parecen estar en desacuerdo con las declaraciones del ex director de CDC, el Dr. Tom Frieden, quien el año pasado afirmó que había estado "cerrando los programas financiados por Coca-Cola" durante su cargo, y que había "básicamente cancelado" la campaña contra la obesidad de los CDC la cual dirigía Coca-Cola, pues no podía justificar que "Coca-Cola dirigiera una campaña de obesidad cuya única orientación fuera la actividad física".

La Política de Conflicto De Intereses Le Prohíbe a los CDC Asociarse Con el Gigante de las Sodas

De igual forma, Frieden afirmó que había alentado a la compañía a hacer donaciones que no estuvieran relacionadas con el ejercicio, sin embargo, no se hizo ninguna, con la excepción de una donación de $ 20 000 dólares para un programa relacionado con la lucha contra el virus del ébola.

Tal y como Green escribió, "las afirmaciones de Frieden ... no concuerdan con el hecho de que, durante su cargo todos los años Coca-Cola hizo donaciones a la Fundación CDC menos en 2014 y los registros de 'transparencia' de Coca-Cola ocultan por lo menos 4 pagos hechos por separado a la Fundación CDC. Por lo cual, ambas partes actúan como si estuvieran avergonzadas de su asociación. No obstante, la misma se mantiene".

Quizás lo más relevante radica en que la Fundación CDC acepta los fondos de Coca-Cola siendo que esto va en desacuerdo con su propia política de conflicto de intereses, la cual no permite "la asociación con una organización que represente cualquier producto que agrave la morbilidad o mortalidad cuando se usa según las indicaciones (compatibilidad de la misión)."

Cualquiera que haya leído, aunque sea una parte de la investigación sobre el azúcar y las bebidas endulzadas en los últimos años, estará de acuerdo en que Coca-Cola no califica como un socio de salud "compatible con la misión" de los CDC.

Coca-Cola Sigue Ocultando los Pagos a NIH

Asimismo, Greene descubrió que Coca-Cola no ha informado los pagos hechos al FNIH. Puesto que el FNIH es una entidad no gubernamental, no está sujeta a las mismas políticas y regulaciones que el NIH. Esto, como se señala en el sitio web del FNIH, le permite a la fundación "tener un rol único" en las asociaciones públicas y privadas. Tal y como lo señaló Greene:3

"La Fundación NIH básicamente es un lavador de dinero. Esta proporciona un conveniente vacío jurídico a las corporaciones que conforme a la política de conflicto de intereses del NIH, no le pueden proporcionar donativos de manera directa.

Por ejemplo, Coca-Cola no le puede pagar directamente al NIH, pero puede pagarle a la Fundación NIH, que luego le transfiere el dinero al NIH ... Coca-Cola figura 2 veces como donante de la Fundación NIH en 2015. Sin embargo, en los registros de Coca-Cola no figura el pago a la Fundación NIH ese año ...

[Bajo] esta perspectiva, ¿existe razón alguna para creer que se nos ha permitido ver el verdadero alcance de la alianza de Coca-Cola con las fundaciones CDC y NIH? Tenga en cuenta que en el pasado hemos corregido en repetidas ocasiones los registros de Coca-Cola y ellos rectificaron sus registros poco después."

Los Hospitales Sirven Alimentos Procesados Ricos en Azúcar

Otro claro ejemplo de la poca atención que nuestro sistema médico le brinda a la salud es que los hospitales y las instituciones dedicadas al cuidado de los adultos mayores en los Estados Unidos, además de proporcionar "batidos nutricionales" como Ensure y Boost,4,5 insisten en servir alimentos azucarados y extremadamente procesados.

Los jugos de frutas son otro alimento básico que no es saludable. Incluso a los diabéticos se les sirve una gran cantidad de pan y otros carbohidratos refinados que garantizarán que nunca sean capaces de mantener bajo control su nivel de glucosa.6

El azúcar, sobre todo el jarabe de maíz de alta fructosa, es algo que una persona enferma necesita evitar mientras intenta recuperarse y restablecerse, asimismo, si deben existir sitios donde la alimentación saludable sea fundamental, deberían ser nuestros hospitales.

Sin embargo, las comidas en el hospital están llenas de azúcar, productos químicos e ingredientes transgénicos que perjudican al cuerpo. Pongamos el caso de Ensure. De los 36 ingredientes que se desglosan en su producto, los primeros 6 son jarabe de maíz, maltodextrina de maíz, azúcar (sacarosa), aceite de maíz, caseinatos de sodio y calcio, aislado de proteína de soya y sabor artificial.

Esta terrible mezcla se suele administrar como sustituto de una comida completa a las personas que no pueden masticar ni tragar y requieren de una sonda para su alimentación. En la actualidad, parece existir en el mercado una sola fórmula de alimentación hecha de productos orgánicos y enteros.

Se llama Liquid Hope7 y fue creada por Robin Gentry McGee, una chef y coach tanto de salud como de estilo de vida, cuyo padre sufrió una lesión cerebral que lo dejó en coma en 2005. Finalmente creó su propia fórmula al rechazar que su padre fuera alimentado con lo que ella llama "basura".

"Básicamente la inventé porque eso tenía que hacer. Estaba tratando de salvarle la vida a mi padre, y para mí darle jarabe de maíz de alta fructosa no era una opción", explicó en 2013.8 Su fórmula contiene más de 20 ingredientes orgánicos de alimentos enteros.

"En 6 semanas, la curación fue [tan] profunda que su médico me llamó y me dijo que era un milagro," declaró McGee a un periodista. "Sin embargo, no fue un milagro, fue nutrición."

La Medicina Basada En la Ciencia Requiere Que los Pacientes Tomen el Control De Su Salud

John Ioannidis es uno de los expertos más importantes del mundo en la credibilidad de la investigación médica. Él y su equipo han demostrado reiteradamente que muchas de las conclusiones a las que llegan los investigadores biomédicos en sus estudios publicados son exageradas o totalmente erróneas.

Sin embargo, esta es la "evidencia científica" que utilizan los médicos para recetar medicamentos o recomendar una cirugía. De acuerdo con sus hallazgos, hasta el  el 90 % de la información médica publicada en la que los médicos confían es imprecisa o incorrecta.9

No es el único que ha llegado a esta conclusión. De hecho, la idea de que los tratamientos médicos convencionales están "científicamente comprobados" y basados ​​en fundamentos científicos sólidos es una denominación equívoca.

De acuerdo con los datos del apartado "Clinical Evidence" (Evidencia Clínica) del sitio web de British Medical Journals de 2007, de los 2 500 tratamientos evaluados, solo el 15 % fueron calificados como beneficiosos. Un inesperado 46 % tenía una calificación de eficacia "desconocida".10,11

Dicho de otra forma, no se ha demostrado científicamente la eficacia ni los beneficios para el paciente de prácticamente la mitad de los tratamientos médicos aprobados que se utilizan en la práctica general.

Indudablemente, es una mejora sustancial en comparación con las estadísticas compiladas en 1978, año en que la Oficina de Evaluación Tecnológica concluyó que solo del 10 % al 20 % de los tratamientos médicos contaban con evidencia que respaldara su uso.12

Asimismo, la investigación demuestra que, en comparación con los antiguos estándares de atención, muchos novedosos tratamientos médicos ganan popularidad en gran medida gracias a las astutas técnicas de mercadotecnia y no a sólidos fundamentos científicos.

Una investigación13 realizada por la Clínica Mayo y publicada en 2013 demostró este punto. Para determinar la eficacia general de la atención médica, los investigadores monitorearon la frecuencia de las reversiones médicas en la última década. Además de encontrar que las reversiones son comunes en todas las clases de la práctica médica, también confirmaron que una proporción sustancial de tratamientos médicos no ofrecen ningún beneficio para el paciente.

Los datos más reveladores en el informe confirman que muchos tratamientos médicos comunes en realidad perjudican más de lo que benefician. De los estudios que probaron un estándar de atención existente, el 40 % revirtió la práctica, ya que se descubrió que era ineficaz o perjudicial. Solo el 38 % de los estudios reafirmaron los estándares existentes.

El 22 % restante no fue concluyente. Esto significa que, según los estudios clínicos, entre el 40 % y 78 % de las pruebas médicas, tratamientos y procedimientos que recibe no son beneficiosos –o en realidad son perjudiciales.

El Sesgo Científico Y el Fraude Son Un Problema Cada Vez Mayor

En los últimos años, tanto la impactante prevalencia del sesgo científico como el descarado fraude14 han llamado la atención, ya que esta tendencia socava la credibilidad del campo científico en conjunto.15

Una de las principales debilidades es que no se dan a conocer diversos estudios que no logran revelar beneficio alguno, y cuando solo se publican hallazgos positivos, estos presentan una visión increíblemente distorsionada de los hechos.

De igual forma encontramos la influencia de la financiación, la cual en diversas ocasiones y de forma contundente se ha demostrado que influye drásticamente en los resultados del estudio. De acuerdo con un informe previo emitido por Live Sciente:16

"Uno de los ejemplos más conocidos de sesgo involucra el inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) paroxetina (Paxil), un ansiolítico.

La compañía farmacéutica GlaxoSmithKline ocultó los resultados de 4 ensayos que no demostraron la efectividad del tratamiento para el uso no aprobado de su ISRS entre niños y adolescentes y demostraron un posible aumento del riesgo de tendencias suicidas en este grupo de edad".

La Medicina Moderna Es la Tercera Causa Principal De Muerte

Los médicos (sin mencionar a las compañías farmacéuticas) pueden lamentarse por la falta de confianza y fe en sus ofertas, sin embargo, claramente no se puede afirmar que sea una situación infundada. En el 2000, la Dra. Barbara Starfield publicó un estudio en el cual se revela que los médicos son la tercera principal causa de muerte en los Estados Unidos, al matar anualmente a aproximadamente 225 000 pacientes.17 Sus estadísticas demostraron que cada año:

  • 12 000 mueren por cirugías innecesarias
  • 7 000 mueren por errores de medicación en los hospitales
  • 20 000 mueren por otros errores en los hospitales
  • 80 000 mueren por infecciones adquiridas en el hospital
  • 106 000 mueren por los efectos secundarios adversos de los medicamentos que se tomaron como se prescribió

Desafortunadamente, pocos lo creyeron, y nunca se tomaron medidas afirmativas para abordar y corregir la situación. Por este motivo, en lo particular no me pareció sorpresivo que los datos publicados en 2016 mostraran que la situación solo había empeorado.

El estudio18 publicado en el BMJ, concluyó que en la actualidad los errores médicos matan cada año a aproximadamente 250 000 personas en los Estados Unidos – un aumento de aproximadamente 25 000 personas al año, respecto a las estimaciones de Starfield – y es posible que estos números sigan siendo subestimados ya que no se incluyeron las muertes ocurridas en casa o en asilos.

Muchos medios de comunicación, como el Washington Post,19 encabezan titulares diciendo que los errores médicos "ahora" son la causa principal de muerte, sin embargo, hasta donde sabemos, la verdad es que la medicina moderna ha sido la tercera causa de muerte hace al menos 2 décadas.

Una investigación20 publicada en 2013 estimó que los errores en el hospital que pueden prevenirse matan cada año a 210 000 personas en los Estados Unidos; una cifra mucho más próxima a las últimas estadísticas.

Sin embargo, cuando se incluyeron las muertes relacionadas con errores de diagnóstico, omisión e incumplimiento de las pautas, el número se disparó a 440 000 muertes prevenibles en el hospital cada año. Esta cifra se aproxima cada vez más al número de víctimas de cáncer – la segunda principal causa de muerte en los Estados Unidos – la cual se prevé que este año acabe con las vidas de 609 00 personas en los Estados Unidos.21

El Exceso de Tratamientos y Análisis Junto con las Infecciones Adquiridas En el Hospital También Pueden Ser Perjudiciales

Asimismo, el exceso de tratamientos y análisis forman parte del problema. En lugar de disuadir a los pacientes de intervenciones innecesarias o cuestionables, el sistema recompensa el desperdicio e incentiva la enfermedad sobre la salud.

De acuerdo con un informe realizado en 2012 por el Instituto de Medicina, se estima que posiblemente el 30 % de todos los procedimientos, pruebas y medicamentos son innecesarios22 y tienen un costo de al menos $ 750 mil millones de dólares al año. Para saber qué pruebas e intervenciones pueden hacer ser perjudiciales más que beneficiosas, consulte el sitio web Choosing Wisely.23

Otras desalentadoras estadísticas revelan que los peligros de la medicina moderna incluyen las tasas de infecciones adquiridas en el hospital. De acuerdo con las estadísticas del CDC,24,25 1 de cada 25 pacientes presenta una infección adquirida en el hospital, y cada año alrededor de 75 000 personas mueren a causa de estas infecciones.26

Los pacientes de Medicare pueden correr un riesgo incluso mayor. Con base en el Estudio De Calidad De los Hospitales realizado por Health Grades en 2011,27 1 de cada 9 pacientes de Medicare desarrollaron una infección adquirida en el hospital.

Tome el Control De Su Salud

En vista de todo lo mencionado hasta ahora, ¿es de extrañar que la confianza en la profesión médica se haya reducido a alrededor de un tercio, o que solo 1 de cada 4 personas en los Estados Unidos confíe en el sistema de atención médica en general?

Tenga presente que los ejemplos mencionados previamente no son los únicos. Ni siquiera he ahondado en la corrupción y conflicto de intereses relacionados con la industria alimentaria en general, o en cómo los proveedores de comida chatarra financian y brindan a nuestros profesionales de la nutrición gran parte del material educativo.

La moraleja es que, en materia de consejos médicos y nutricionales, la prevención no está por demás. En general, nuestro sistema médico tiene un largo camino por recorrer antes de recuperar su antiguo estatus como la máxima autoridad en la salud. Mientras tanto, recuerde que usted es, en última instancia, el responsable de su propia salud, y aunque es recomendable escuchar a los profesionales de la salud en los que confía, nunca está poder demás obtener una segunda o tercera opinión.

De igual forma, buscar opiniones y observaciones de profesionales de la salud alternativos puede brindarle opciones que quizás nunca obtenga de un médico convencional. La mayoría de las veces, tratar con éxito las enfermedades crónicas requerirá un enfoque holístico que puede abarcar enfoques tanto convencionales como complementarios.

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9288846861?profile=originalTomado de: http://cna-spain.blogspot.com.es/2015/05/el-engano-de-la-medicina-moderna-las.html

El engaño de la medicina moderna: 

las siete razones que debes saber

 POR JOSE MIGUEL GONZÁLEZ ALLER

 

El engaño de la medicina moderna: las siete razones que debes saber

Cada vez más parece que la única verdadera enfermedad es la de creer en la medicina farmacéutica. Es como una especie de locura. 

Pensar que un producto químico sintético puede resolver todos tus problemas y poner tu vida en perfecto orden como aquellos actores que se muestra en los anuncios de televisión de las farmacéuticas. 

Cuando se trata de la salud, nuestro mundo moderno ha perdido su mente, y la así llamada ciencia respaldándolo ha perdido todo tacto con la realidad científica. 

La medicina moderna es un engaño. La ciencia ha sido abandonada para su comercialización. La seguridad se ha tirado por la ventana y ha sido reemplazado con potenciales ganancias – ganancias que van a parar a las arcas de la élite.

Aquí están los sietes motivos sobre el engaño en la medicina moderna:

 

1: El 90 % de todas las enfermedades (cáncer, diabetes, depresión, enfermedades del corazón, etc.) son fácilmente prevenibles a través de la dieta, la alimentación, la luz solar y el ejercicio. 

Ninguna de estas soluciones es promovida nunca porque no generan ningún dinero.

 

2: Casi todo el consumo de productos farmacéuticos de hoy es un resultado directo de la comercialización al público y sobornan clandestinamente a los médicos para que escriban más prescripciones

Existe muy poco consumo de medicamentos basado en el mérito científico.

 

3: No hay productos farmacéuticos que en realidad curen o resuelvan las causas subyacentes de la enfermedad. Incluso los “exitosos” medicamentos sólo controlan los síntomas, generalmente a expensas de interferir con otras funciones fisiológicas que provocan efectos secundarios en el proceso. 

No hay ninguna cosa tal como un medicamento sin efectos secundarios.

 

4: No existe ningún incentivo financiero para nadie en el sistema médico actual (compañías farmacéuticas, hospitales, médicos, etc.) para hacer que realmente las personas estén bien. 

Los beneficios se encuentran en la continua enfermedad, no el bienestar o la prevención.

 

5: Prácticamente todos los programas de “prevención” que vemos hoy en día (como las mamografías gratuitas u otros programas de detección) son poco más que planes hábilmente disfrazados de reclutamiento de pacientes. Utilizan detecciones gratuitas para asustar a la gente para aceptar tratamientos costosos y a menudo innecesarios que enriquecen a las compañías farmacéuticas

Las mamografías de cáncer de mama es una completa estafa: ¡las máquinas realmente causan cáncer!

 

6: Los médicos no saben casi nada acerca de nutrición y todavía no les enseñan nutrición en las escuelas de medicina. 

Esperar que un médico te enseñe acerca de cómo prevenir la enfermedad es algo parecido a esperando que un mecánico de automóviles te muestre cómo realizar una cirugía cerebral. 

Aunque hay algunas excepciones (médicos que ellos mismos han aprendido nutrición), la mayoría de los médicos siguen siendo analfabetos nutricionalmente ya que no tienen ninguna familiaridad con los medicamentos basados en plantas naturales encontrados en las frutas y verduras.

 

7: Nadie tiene ningún interés en tu salud excepto tú mismo. Ninguna corporación, ningún médico y ningún gobierno tienen algún deseo de que estés realmente bien. 

De hecho ellos te mantienen enfermo para que les seas más fácil de controlar y explotar económicamente. 

 

Los individuos sanos y conscientes son percibidos como una amenaza a las instituciones tiránicas de los poderes facticos, y han descubierto que la mejor manera de mantener a una nación controlada y sometida es medicarlas en todo y mantener al pueblo en un estado constante de niebla cerebral con fluoruro y diversos químicos. 

Los únicos individuos que son sanos, conscientes, de pensamiento crítico son los que están 100% libres de productos farmacéuticos y de alimentos procesados.

 

Fuente: http://www.conspiracionesocultas.es/

 

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Os presentamos el artículo del Dr. Miller, publicado en el número de primavera de este año de la revista "Journal of American Physicians and Surgeons" (http://www.jpands.org/vol20no1/miller.pdf)

 

FALACIAS DE LA MEDICINA MODERNA: La Hipótesis VIH/SIDA.

Dr. Donald W. Miller, Jr (*)

(Traducción Superando el sida)

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            La medicina moderna ha generado grandes cosas, como los antibióticos, la cirugía a corazón abierto o los trasplantes de córnea. Más tarde aparecerá la terapia antirretroviral para VIH/SIDA.

            Un ciudadano concienciado se presenta voluntario para donar sangre, pero una vez realizada la prueba del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), resulta que es VIH-positivo. Este donante potencial será puesto bajo el tratamiento indicado en las Directrices para el Uso de Agentes Antirretrovirales en Adultos y Adolescentes Infectados con VIH-1 (1) y arrojado en un mundo médico salpicado con acrónimos del tipo CD4, ART, HIV RNA, HIV Ag/Ab, NRTI, NNRT, PI, INSTI, PrEP, y P4P4P.

            Siguiendo estas directrices del gobierno, un “proveedor de servicios médicos” pondrá a este donante de sangre sano bajo terapia antirretroviral (ART). Durante las últimas dos décadas, el tratamiento estándar para la infección VIH viene siendo un protocolo de tres medicamentos: “dos nucleósidos y otro medicamento”. Los “dos nucleósidos” (nukes) son nucleósidos inhibidores de la transcriptasa inversa (NRTI) y destructores de la cadena de ADN, como el AZT (azidotimidina-Retrovir, que también es un NRTI). El “tercer medicamento” es un no-NRTI (NNRTI), un inhibidor de la proteasa (PI) o un inhibidor de la transferencia de la cadena de integrasa (INSTI) (2).

            Estos medicamentos son tóxicos. Su uso prolongado puede causar enfermedad cardiovascular, daño hepático, envejecimiento prematuro (debido al daño que producen a las mitocondrias), acidosis láctica, cálculos biliares (particularmente con los inhibidores de la proteasa), deficiencia cognitiva y cáncer. La mayoría de la gente que los toma experimenta desagradables efectos secundarios como náusea, vómitos y diarrea.

            El AZT, el nucleósido más potente (“nuke”) en el arsenal de la ART (terapia antirretroviral), en realidad mató a unas 150.000 personas VIH-positivas desde 1987 hasta mediados de la década de 1990, después de lo cual, si se usa este medicamento se hace con dosis más bajas (3). Cuando una persona VIH-positivo que lleva mucho tiempo con la terapia antirretroviral (ART) adquiere una enfermedad cardiovascular o cáncer, los médicos culpan al virus de facilitar, o ayudar a causar, las enfermedades. Sin embargo, abundantes evidencias apoyan la conclusión opuesta: es el tratamiento antirretroviral mismo el que causa cáncer, daño hepático, cardiovascular y otras enfermedades en esos pacientes (4). Son enfermedades iatrogénicas.

            El punto de vista ortodoxo sostiene que el VIH causa SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) –una o más de un conjunto de, ahora, 26 enfermedades. Para reforzar este supuesto hecho en la mente del público, el virus de la inmunodeficiencia humana ya no se llama simplemente VIH; ahora es “VIH/SIDA”.

            La profilaxis pre-exposición (PrEP), una novedad en el control del VIH, promociona la cobertura universal con medicamentos antirretrovirales para prevenir infecciones con VIH, sobre la base de que la prevención es el mejor “tratamiento”. Sin embargo, debido a sus desagradables efectos secundarios, mucha gente deja de tomar su medicación antirretroviral. El mundo de la atención al VIH/SIDA responde a ello con el acrónimo P4P4P (pay for performance for patients). Con el P4P4P, actualmente en estudio, los pacientes reciben incentivos económicos para animarlos a seguir tomando la medicación (5).

            Podría estar equivocada la hipótesis sobre la que el multimillonario establishment médico-farmacéutico del VIH/SIDA fundamenta sus acciones? En 1987, Peter Duesberg, el profesor de la Universidad de California en Berkely que aisló el primer gen del cáncer, y quien en 1970 creó el mapa genético de la estructura de los retrovirus, publicó un artículo en Cancer Research cuestionando el papel de los retrovirus en las enfermedades y la hipótesis del VIH/SIDA en particular (6). Más tarde, en 1988, publicó otro artículo en Science titulado “HIV is not the cause of AIDS” (7). Como consecuencia, el Dr. Duesberg se convirtió en un paria para el establishment VIH/SIDA, el cual lo etiquetó de “rebelde” e “inconformista”. El colega David Baltimore lo tildó de “irresponsable y pernicioso” y Robert Gallo, codescubridor del VIH, declaró que su artículo era una “total y absoluta tontería”.

            A los escépticos de la hipótesis VIH/SIDA se les castiga y son objeto de ataques “ad-hominen”. Ahora, a cualquiera que cuestione dicha hipótesis se le etiqueta de “negacionista”, lo que se asimila a “negador del Holocausto”. Sin embargo, investigadores no-ortodoxos han venido cuestionando el paradigma VIH/SIDA desde hace 30 años; y ahora, en el siglo XXI, como dice Rebbeca Culshaw “existe sólida evidencia de que el fundamento de esta teoría es erróneo” (8).

            Una característica clave de la hipótesis VIH/SIDA es que el virus se transmite sexualmente, pero esto ocurre únicamente en 1 de cada 1.000 actos sexuales sin protección; y solamente uno de cada 275 americanos es VIH-positivo! Las prostitutas que no consumen drogas no se convierten en VIH-positivas, a pesar de su ocupación (notas 9 y 10).

            Se dice que el VIH causa inmunodeficiencia porque elimina a las células T linfocitarias. Pero las células T cultivadas en tubos de ensayo infectados con VIH, no mueren, sino que crecen y producen grandes cantidades de virus que los laboratorios usan para detectar anticuerpos al VIH en la sangre de las personas. El VIH infecta a menos de 1 de cada 500 células T del cuerpo, siendo por ello difícil de encontrar. El test VIH lo que detecta son anticuerpos al VIH, no al virus mismo. Por estas y otras razones, una creciente acumulación de evidencias demuestra que la teoría VIH del SIDA es insostenible (11).

            Un test positivo al VIH no significa necesariamente que uno esté infectado con este virus. Las vacunas de la gripe, la de la hepatitis B y la tuberculosis son sólo una muestra de las más de 70 condiciones que pueden causar un falso positivo al test de VIH. En individuos sanos, el embarazo y la descendencia africana producen tests VIH positivos. En algunas personas un test positivo puede indicar, simplemente, sin la necesidad de ningún virus, que el sistema inmune está dañado, sea por el uso de drogas recreacionales, la desnutrición o alguna otra razón (12).

            Si el VIH no causa SIDA, cuál es su causa? El artículo clásico sobre la causa del SIDA, publicado en 2003 por Duesberg et al., implica a las drogas recreacionales, la quimioterapia anti-viral y la desnutrición (13).

            Si la teoría es errónea, cómo puede persistir?  En un comentario sobre “The Origin, Persistence, and Failings of the HIV/AIDS Theory”, de Henry Bauer, el difunto Joel Kauffman escribe:

Una de las cosas más difíciles de escribir, ante los cárteles de la investigación, el control de los medios y el monopolio del conocimiento por parte de los motores financieros, es la refutación de un fraude masivo, especialmente la de un fraude relativo a la salud… Los obstáculos para abandonar el dogma quedan destacados con claridad, cuando el Dr. Bauer habla de lo casi imposible que es que tantas organizaciones se desdigan, en parte por el número récord de demandas que se producirían (14).

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            Henry Bauer, profesor emérito de química y estudios de la ciencia, y antiguo decano del Virgina Tech College of Arts and Sciences, presenta asimismo una refutación concisamente razonada de la hipótesis VIH/SIDA en un estudio online de 28 páginas, “The Case Against HIV”, con 51 páginas de referencias –que ahora mismo contienen 896 registros y que son actualizadas continuamente (15).

            En un comentario sobre el libro de Harvey Bialy “Review of Oncogenes, Aneuploidy, and AIDS: a Scientific Life and Times of Peter Duesberg”, mi colega Gerald Pollack, professor de bioingeniería en la Universidad de Washington, escribe:

El libro me recuerda que, aunque se han gastado más de cien mil millones de dólares en la investigación del SIDA, no ha sido curado ni un solo paciente –un fracaso colosal de consecuencias trágicas. En él, se explica con claridad meridiana las razones por las que la investigación del SIDA se centra tan decididamente en esta única hipótesis, excluyendo todas las demás: egos, prestigio y dinero. Los virólogos de la corriente mayoritaria han asumido el poder de la cartera, y sus intereses particulares (a veces financieros), los impulsan a suprimir cualquier objeción. Esta no es una historia inusual: las objeciones a las opiniones de la corriente mayoritaria se suprimen radicalmente por parte de los científicos de la misma que tienen interés en mantener el statu quo. No es que les haya sucedido a Semmelweis y Galileo, es que claramente está ocurriendo en la arena científica de hoy día (16).

Al adherirse a la hipótesis errónea de que el VIH causa SIDA, el gobierno de EE.UU. gasta miles de millones de dólares, anualmente, en investigación y programas sobre el VIH/SIDA -29.7 mil millones en el año fiscal de 2014. Es un derroche de dinero. Despluma al contribuyente y enriquece al establishment médico del VIH/SIDA y a las empresas farmacéuticas que fabrican los antirretrovirales. El coste anual de la atención por VIH se sitúa, de media, entre los 25.000 y los 30.000 dólares por paciente, de los cuales entre el 67 y el 70% corresponde al gasto en medicamentos antirretrovirales (17).

            Como se demuestra en la publicación de Patricia Goodson, del Departamento de Salud y Quinesiología de la Texas A&M University, con fecha 24 de septiembre de 2014, la marea está empezando a cambiar. En ella la Dra. Goodson apunta que “el establishment científico en todo el mundo rechaza reiteradamente reexaminar la hipótesis VIH-SIDA”, incluso cuando ésta se está convirtiendo en algo cada vez “más difícil de aceptar”.  Y dice:

Este artículo representa un llamamiento a la reflexión sobre la práctica de salud pública en relación con el VIH-SIDA… El debate entre científicos ortodoxos y heterodoxos abarca mucho más que una búsqueda intelectual o una escaramuza científica: es un asunto de vida o muerte. Es un problema de justicia. Millones de vidas en todo el mundo se han visto y se verán afectadas de manera significativa por un diagnóstico de HIV o SIDA. Si nosotros –los empleados de salud pública- perdemos de vista la implicación de la justicia social y la magnitud del efecto, perderemos “el propósito mismo de nuestra misión” (18).

A pesar de su amplia y prolongada aceptación, la hipótesis del VIH/SIDA está demostrando ser una falacia sustancial de la medicina moderna.

 

 

(*) Donald W. Miller, Jr. M.D. es profesor emérito de cirugía y antiguo Jefe de la División de Cirugía Cardiotorácica de la University of Washington School of Medicine. Contacto: donaldwmiller@gmail.com.

 

 

REFERENCIAS:

 

1  HHS Panel on Antiretroviral Guidelines for Adults and Adolescents—A Working Group of the Office of AIDSResearch Advisory Council (OARAC). Guidelines for the Use of Antiretroviral Agents in HIV1 Infected Adults and Adolescents. National Institutes of Health; updated Nov 14, 2014. Available at: http://aidsinfo.nih.gov/contentfiles/lvguidelines/adultandadolescentgl.pdf. Accessed Dec 15, 2014.

 

2  Bartlett JG. 10 changes in HIV care that are revolutionizing the field. Medscape HIV/AIDS; Dec 2, 2013. Available at: http://www.medscape.com/viewarticle/814712. Accessed Dec 15, 2014.

 

3  Bauer H. The Case against HIV. Available at: http://thecaseagainsthiv.net/. Accessed Dec 15, 2014.

 

4  Bauer H. The Case against HIV. Available at: http://thecaseagainsthiv.net/. Accessed Dec 15, 2014.

 

5  Bartlett JG. 10 changes in HIV care that are revolutionizing the field. Medscape HIV/AIDS; Dec 2, 2013.

 

6  Duesberg PH. Retroviruses as carcinogens and pathogens: expectations and reality. Cancer Research 1987; 47:1199-1220.

 

7  Duesberg PH. HIV is not the cause of AIDS. Science 1988;241:514-517. Available at: http://www.duesberg.com/papers/ch2.html. Accessed Dec 15, 2014.

 

8  Culshaw R. Science Sold Out: Does HIV Really Cause AIDS? Berkeley, Calif.: North Atlantic Books; 2007.

 

9  Bauer H. The Case against HIV. Available at: http://thecaseagainsthiv.net/. Accessed Dec 15, 2014.

 

10 Bauer H. The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory. Jefferson, N.C.: McFarland; 2007.

 

11 Bauer H. The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory. Jefferson, N.C.: McFarland; 2007.

 

12 Duesberg PH. Inventing the AIDS Virus. Washington, D.C.; Regnery Publishing; 1996.

 

13 Duesberg PH, Koehnlein C, Rasnick D. The chemical basis of the various AIDS epidemics: recreational drugs, anti-viral chemotherapy, and malnutrition. J Biosci 2003;28:384-412. Available at http://www.duesberg.com/papers/chemical-bases.html.

 

14 Kauffman JM. Review of The Origin, Persistence, and Failings of the HIV/ AIDS Theory by Henry H. Bauer. J Am Phys Surg 2007;12:121-122.

 

15 Bauer H. The Case against HIV. Available at: http://thecaseagainsthiv.net/. Accessed Dec 15, 2014

 

16 Pollack G. Statement on HIV/AIDS. Available at: http://www.aras.ab.ca/aidsquotes.htm. Accessed Dec 15, 2014.

 

17 Bartlett JG. 10 changes in HIV care that are revolutionizing the field. Medscape HIV/AIDS; Dec 2, 2013. Available at: http://www.medscape.com/viewarticle/814712. Accessed Dec 15, 2014.

 

18 Goodson P. Questioning the HIV-AIDS hypothesis: 30 years of dissent. Frontiers in Public Health 2014;2[Article 154]:1-11. Available at: http://journal.frontiersin.org/Journal/10.3389/fpubh.2014.00154/full. Accessed Dec 15, 2014.

 

 

 

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Fuente: http://www.naturalnews.com/053088_modern_medicine_ignorant_doctors_nutritional_illiteracy.html

 

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Miércoles 24 de febrero de 2016
por Mike Adams, the Health Ranger                                                             (Traducción: Superando el sida)


(NaturalNews) La medicina convencional es tan incompetente y destructiva que ha transformado a toda una generación de médicos de alto coeficiente intelectual en imbéciles totales cuando se trata de los principios básicos de la salud.

¿Cómo un neurocirujano altamente calificado puede morir de cáncer por carencia de vitamina D?

¿Por qué los oncólogos no tienen ni idea de los hongos medicinales (y muchos súper alimentos) que pueden ayudar incluso a prevenir y tratar el cáncer?

¿Cómo es que toda una industria ha crecido alrededor del modelo de la rentabilidad de la enfermedad prolongada en vez de la salud espontánea y la auto curación?

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En este podcast, explico por qué la medicina convencional es tan absolutamente incompetente, ignorante, arrogante y autodestructiva. La respuesta real para la salud se encuentra en la medicina holística, la nutrición y la curación de uno mismo-autorizada!


Haga clic aquí para escuchar el podcast completo

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Más noticias sobre la medicina moderna:


Tres razones por las que la medicina moderna no va a curar nunca la enfermedad crónica


Revelado: Los "Códigos de idioma" secreto utilizado por los médicos y las compañías farmacéuticas para manipular los pacientes 

Aviso sobre la salud: La medicina moderna se basa en una teoría errónea 

La medicina moderna, ¿ciencia o religión? 

El fin de la medicina moderna ha llegado, según la OMS 

¿Qué salió mal? Una acusación a la industria del cáncer con fines de lucro

 

 

 

 

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Fuente: http://www.migueljara.com/2016/08/19/esta-convirtiendose-la-llamada-medicina-cientifica-en-una-pseudociencia/

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¿Está convirtiéndose la llamada medicina científica en una pseudociencia? (Miguel Jara)

Por Miguel Jara

19 de agosto de 2016

Leo que hay una farmacia en Madrid que se niega a vender homeopatía. Y me parece muy bien pues cada uno ha de vender lo que desee. Lo que me llama la atención es el argumento que esgrime el propietario para tal negativa: no recomienda el uso terapéutico de “pseudomedicinas que no hayan demostrado científicamente su eficacia en el tratamiento, prevención y diagnóstico de enfermedades”. Tendrá poco que ofrecer en su establecimiento, digo.

9288839469?profile=originalLo primero que olvida Jesús Fernández, el propietario de la botica, es mencionar la seguridad de los fármacos, dice “eficacia” pero creo que debemos tomar un medicamento si se cumplen tres requisitos: si es necesario, seguro y efectivo. El asunto no es baladí pues un fármaco es, por lo general, un producto tóxico que se supone que se toma para una indicación precisa (y legalizada), a la dosis más ajustada posible y durante el menor tiempo que se pueda. 

Para ello, en efecto, el medicamento ha de ser efectivo pero también seguro o para ser más riguroso porque seguro casi no hay ninguno, que la relación entre el bien que nos puede proporcionar y los posibles daños que nos haga esté justificada, sea positiva.

Entiendo que Jesús lo que quiere transmitir es que hay una medicina basada en la dispensación de medicamentos cuya eficacia, seguridad e indicaciones han sido previamente comprobadas con métodos científicos.

Pero aquí es donde está la falacia y el farmacéutico debería saberlo. Hoy la producción de medicamentos está en manos, casi en su totalidad, de compañías privadas que tienen un interés legítimo en ganar mucho dinero vendiendo tratamientos.

El problema está en que son ellos quienes hacen los ensayos clínicos y demás pruebas con las que quieren demostrarnos (bueno, a nosotros los potenciales consumidores no, a las agencias reguladoras de medicamentos que son quienes les conceden, o no, los permisos para vender el producto) que su remedio es muy necesario, eficaz y seguro.

Pero todo ese proceso de investigación y desarrollo del fármaco no es transparente. No hay modo de confiar en su honestidad porque está protegido legalmente para que sea secreto, secreto comercial lo llaman. Los laboratorios que abastecen de fármacos a la medicina llamada científica porque se hacen pruebas que muchas veces responden a criterios científicos, sólo enseñan las pruebas que realizan con los medicamentos (y las personas que se prestan a participar en sus ensayos) a las autoridades; las que estas les piden, NO TODAS.

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Los laboratorios encontraron así hace ya mucho tiempo la grieta en el que podía ser un muro regulatorio para proteger la salud pública no tan fácil de saltar.

Esto es un fraude científico que he denunciado en ni se sabe cuántas ocasiones y medios. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS), nada sospechosa de estar a favor de las “pseudociencias” -pues sufre un creciente proceso de privatización a manos también de las propias Big pharma-, clama contra ese fraude que supone ocultar datos de los ensayos clínicos.

El debate sobre cómo se hacen los ensayos clínicos está hoy abierto en la comunidad científica de mentalidad abierta valga la redundancia. Hay una campaña internacional denominada Clinical trial impulsada por Ben Goldacre, médico y colaborador habitual en grandes medios de comunicación, que pretende convencer a las farmacéuticas de que publiquen todos los resultados de sus ensayos clínicos para así que investigadores independientes puedan utilizarlos para comprobar su veracidad o para seguir investigando otros tratamientos.

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Este médico, que también ha escrito un libro muy crítico con la homeopatía, cuenta en su texto Mala farma todas las malas prácticas de la industria farmacéutica con los ensayos clínicos, en los que se basa, no lo olvidemos el marketing de los medicamentos.

Y escribo marketing porque queda claro tras leerlo que es lo que es; poca Ciencia y mucha estrategia de venta. Es ciencia convertida en marketing y es corrupción. NO HECHOS AISLADOS sino corrupción sistemática que impide que conozcamos realmente qué tomamos cuando ingerimos un medicamento.

Consentida además por las agencias reguladoras que en parte se financian con el dinero que los laboratorios pagan durante el proceso de regulación de sus tratamientos y que presentan numerosos conflictos de interés.

Todo esto Jesús ha de conocerlo. Por eso no deja de sorprenderme que se califique -no es el único que lo hace sino que hay una corriente de fanatismo cientifista en la misma línea- a una parte de la realidad sanitaria de “pseudociencia” cuando la corriente hegemónica de la medicina, la meritoria Medicina Basada en la Evidencia (en pruebas), la MBE, está convirtiéndose en pseudociencia.

Tal es así que reputados médicos, farmacéuticos y divulgadores científicos están pidiendo a los políticos que hagan algo para frenar las prácticas “oscuras” de las grandes farmacéuticas.

La corrupción sistemática de la investigación científica por la industria farmacéutica y por esto aludía yo al principio de este post a la importancia de citar la seguridad de los fármacos, está detrás de la epidemia de iatrogenia o daños provocados por el sistema sanitario y los tratamientos, a la que asistimos de manera silenciosa.

El médico danés Peter C. Gøtzsche, uno de los “padres” de la MBE, que en breve viene a Madrid y por lo tanto Jesús puede conocerle, explica y documenta en su libro Medicamentos que matan  y crimen organizado. Cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud, cómo hemos llegado a una situación en al que sólo en USA mueren cada año 200.000 personas por los daños de los fármacos.

Y como podéis comprobar en los últimos años son muchos los profesionales sanitarios que han publicado libros advirtiendo del citado fraude sanitario.

La iatrogenia es la tercera causa de muerte en el mundo hoy porque hemos caído en la trampa de la industria médica de creer que la ciencia es suya, la medicina también y que todo lo que nos ofrece tiene un aval científico. 

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Por no alargarme mucho, Jesús, si lo necesitas te hago un post con los numerosos medicamentos que seguro que tienes en tu farmacia que se supone que cuentan con pruebas científicas en su haber sobre seguridad y eficacia pero que carecen de la tan mencionada “evidencia científica”. Sin acritud.

Y sí, creo que urge combatir la pseudociencia y favorecer una Ciencia libre e independiente que trabaje en favor de las personas, de la salud pública.

 

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Fuente: http://www.whale.to/a/null9.html#Medical_Ethics_and_Conflict_of_Interest_in_Scientific_Medicine_

 

(Traducción Superando el Sida)

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Jonathan Quick, director de medicamentos esenciales y política de medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), escribió recientemente en el boletín de la OMS: "Si los ensayos clínicos se convierten en una empresa comercial en la que el interés económico está por encima del interés público y el deseo anula la ciencia, entonces el acuerdo social que permite la investigación en seres humanos a cambio de avances médicos se rompe ". (1)


Como ex editora de la revista New England Journal of Medicine, la Dra. Marcia Angell se esforzó por lograr una mayor atención al problema de la comercialización de la investigación científica. En su editorial saliente titulado "¿Está la Medicina Académica en venta?" Angell dijo que los crecientes conflictos de intereses contaminan la ciencia y reclamó restricciones más fuertes sobre la propiedad de acciones farmacéuticas y otros incentivos financieros para los investigadores: (2) "Cuando los límites entre la industria y la medicina académica son tan difusos como son ahora, los objetivos de negocio de la industria influyen en la misión de las escuelas de medicina en múltiples formas.". Ella no niega los beneficios de la investigación, pero dijo ahora existía un pacto con el diablo entre las facultades de medicina y la industria farmacéutica.


Angell dejó la revista New England Journal en junio de 2000. En junio de 2002, el New England Journal of Medicine anunció que aceptaría periodistas que recibían dinero de las compañías farmacéuticas porque era demasiado difícil encontrar a aquellos que no tuvieran vínculos. Otro ex editor de la revista, el Dr. Jerome Kassirer, dijo que ese no era el caso y que hay un montón de investigadores disponibles que no trabajan para las compañías farmacéuticas. (3) Según un informe publicado en ABC News, las compañías farmacéuticas gastan más 2 mil millones de dólares al año en más de 314.000 eventos atendidos por médicos.


El informe de ABC News también señaló que un estudio sobre los ensayos clínicos demostró que, cuando una compañía farmacéutica financia un estudio, hay una probabilidad del 90% que la droga sea percibida como efectiva, mientras que un estudio no financiado mostrará resultados favorables sólo en el 50%. Parece ser que el dinero no puede comprar amor pero puede comprar cualquier "resultado científico deseado”.


Cynthia Crossen, miembro del personal para el Wall Street Journal, en 1996 publicó Verdad Contaminada. La manipulación de datos en los Estados Unidos, un libro sobre la práctica generalizada de mentir con estadísticas (4) Al comentar sobre el estado de la investigación científica, ella escribió: "el camino al infierno se pavimenta con el flujo de fondos corporativos para la investigación que llenaron con entusiasmo el vacío de fondos que dejaron los reducidos fondos de investigación del gobierno." Sus datos sobre la participación financiera mostraron que en l981 la industria farmacéutica "dio” 292 millones de dólares a colegios y universidades para investigación. En l991, esta cifra se había elevado a 2,1 mil millones de dólares.

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Notas:

1. Possible conflict of interest within medical profession. HealthDayNews. August 15, 2003 .

2. World Health Organization. Press Release Bulletin #9. December 17, 2001 .

3. Angell M. Is academic medicine for sale? N Engl J Med . 2000 May 18;342(20):1516-8.

4. McKenzie J. Conflict of interest? Medical journal changes policy of finding independent doctors [transcript]. ABC News. June 12, 2002 .

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(Enviado por J. García Blanca)

Fuente: http://www.actasanitaria.com/la-medicina-como-ciencia-menos-arrogancia-que-tiene-poca-ciencia/

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Juan Gérvas — Madrid 24 may, 2015 - 9:00 am

A la vista del escaso valor de los resultados de muchos de los estudios supuestamente científicos, el autor aboga por la duda metódica como instrumento de actuación que, incluso, obliga a ser mucho más respetuosos con la creencias y valores de los pacientes.

Si lo lee le parece increíble

Es increíble pero cierto:

  • “Los medicamentos de la medicina científica causan 179.000 muertos anuales por los efectos adversos en la Unión Europea (equivalente a la muerte diaria durante un año en accidente de todos los pasajeros y tripulantes del Airbus más grande)”.
  • “La aplicación de un protocolo para intervenciones quirúrgicas puede haber causado 800.000 muertes en Europa”.
  • “El 90% de la investigación publicada en medicina es falsa”.
  • “Las embarazadas, parturientas y madres lactantes sometidas en masa a tratamientos (suplementos de yodo, hierro y vitaminas) y a pruebas innecesarias por la medicina científica”.
  • “Millones de varones incontinentes e impotentes por tratamientos de urólogos al atribuirles cánceres de próstata en falso, por sobrediagnóstico”.
  • “La medicina científica emplea pruebas para determinar mutaciones de los genes BRCA sin poder conocer las características de dichas pruebas”.
  • “Las resistencias a los antibióticos causan, al menos, 25.000 muertos anuales en la Unión Europea”.
  • “Se han evaluado 3.000 intervenciones habituales de la medicina científica, y apenas el 11% tiene valor demostrado (si se utilizaran correctamente)”.
  • “Se tira el dinero en investigación en medicina científica: del orden del 85% es puro despilfarro”.
  • “Millones de mujeres son tratadas como enfermas de cáncer de mama en falso, por sobrediagnóstico, por culpa de la medicina científica”.
  • “Los innecesarios tratamientos del dolor de espalda por médicos alopáticos (científicos) provocaron un brote de meningitis fúngica en Estados Unidos, con miles de afectados y 37 muertos”.
  • “Los estudios preclínicos publicados sobre medicamentos para el cáncer se confirman sólo en el 11% de los casos”.
  • “Es imposible replicar la mayoría de los estudios sobre la medicina científica publicados en las mejores revistas del mundo”.
  • “Los médicos y científicos reconocen que inventan datos científicos en el 2% de los casos, pero creen que su colegas lo hacen en el 24% de los casos”.
  • “De 300 artículos publicados sobre el beneficioso tratamiento de la epilepsia con métodos científicos, al final se demostró que el 71% era inútil”.
  • “Se puede reproducir sólo el 39% de los mayores y mejores estudios en el campo de la psicología científica”.
  • “Los estudios sobre medicina científica concluyen con datos a favor y datos en contra sin que se pueda decidir qué es lo correcto”.
  • “Mueren anualmente 500.000 personas de más de 65 años en el mundo desarrollado por culpa de los psicofármacos

http://www.theguardian.com/…/psychiatric-drugs-more-harm-th…
http://equipocesca.org/luces-y-sombras-de-la-ciencia-medica-en-el-siglo-xxi/
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2813%2962227-8/abstract
http://www.vox.com/2015/2/16/8034143/john-ioannidis-interview/in/7948804

Si no cree que la ciencia está casi ausente de la medicina científica, lea

Los estudios sobre medicina científica concluyen con datos a favor y datos en contra sin que se pueda decidir qué es lo correcto

En todo este asunto lo clave es qué es ciencia y qué es técnica, pues son muchos los que creen que la ciencia y la técnica son cuestiones objetivas y leyes inmutables; sin embargo, ciencia y técnica son productos humanos y por tanto perfectibles y llenos de fallos.

La ciencia y la técnica han logrado grandes avances, pero siempre a costa de grandes fallos. Así, por ejemplo, la teoría de la gravedad precisó de la teoría de la relatividad y ésta no es capaz de explicar todos los fenómenos cuánticos, en especial en torno a los agujeros negros. Las creencias simples sobre la ciencia son muy dañinas, pues conllevan arrogancia que “expulsa” a la crítica y busca y fuerza el consenso en torno a las ideas dominantes, justo una actitud y actividad muy poco científica.

Por ejemplo, en el campo del cáncer todo lo centra la medicina científica en los medicamentos oncológicos. Es un campo de especial sensibilidad social, donde, por ejemplo, puede resultar increíble que los científicos de una firma de California, Estados Unidos, no puedan confirmar los estudios pre-clínicos clave publicados sobre nuevos tratamientos. No se trata de estudios “raros” o “en revistas menores”, sino de publicaciones de impacto tanto por su relevancia como por su difusión. Pues bien, se seleccionaron los 53 estudios fundamentales y se intentaron reproducir sus hallazgos, lo que se logró sólo en 6 casos. Es decir, en el 11%. En el 89% no se pudo determinar si los resultados publicados tenían algún valor. Es un resultado sorprendente e impactante, pero innegable
http://www.nature.com/nature/journal/v483/n7391/full/483531a.html

Casi el 90% de las actividades de la medicina científica tiene una base endeble, desconocida o ninguna

Quizá todo esto se refiera al mundo de la investigación puntera, de estudios de laboratorio en las mejores universidades publicados en las mejores revistas del mundo, y todo sea mucho mejor en el mundo práctico de los médicos científicos, en el día a día de la clínica. Pues bien, se revisaron 3.000 intervenciones clínicas habituales y diarias y se midió su valor: es decir, si estaban científicamente justificadas. Sólo el 11% tenía demostración indudable de que provocaban más beneficios que daños. Y eso suponiendo que se emplearan en las situaciones, pacientes y momentos adecuados. Es decir, casi el 90% de las actividades de la medicina científica tiene una base endeble, desconocida o ninguna
http://clinicalevidence.bmj.com/x/set/static/cms/efficacy-categorisations.html

Estas cuestiones están poniendo en duda el fundamento científico de la ciencia, y desarrollando el campo de la “meta-ciencia”. Se trata de tener menos arrogancia, de ser más transparentes y de tomar medidas que eviten que sea falso más de la mitad de lo que se publica. Es, naturalmente, un problema mundial y así lo reflejan distintas publicaciones que hay que leer para ser más humildes


http://blogs.nature.com/news/2011/09/reliability_of_new_drug_target.html
http://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.0020124
http://www.economist.com/news/briefing/21588057-scientists-think-science-self-correcting-alarming-degree-it-not-trouble
http://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736%2815%2960696-1.pdf
http://www.vox.com/2015/5/13/8591837/how-science-is-broken

¿Qué hacer?

No es que no haya ciencia en la ciencia, es que hay muy poca ciencia en la ciencia. Y menos ciencia en la medicina científica.

Lo clave es mantener una actitud científica de duda sistemática, y dudar de los consensos, de las ideas aceptadas y de las rutinarias. No es que no haya ciencia en la ciencia, es que hay muy poca ciencia en la ciencia. Y menos ciencia en la medicina científica.

Después de dudar conviene buscar. Siempre hay algunas actividades e intervenciones que resisten la duda sistemática. Por ejemplo, es muy útil el consejo del médico de cabecera para que el paciente deje de fumar. Por ejemplo, los cribados (screening) de cáncer no disminuyen la mortalidad por cáncer. Estos principios básicos son fundamentales.

Lo tercero es ser humildes y perder la arrogancia. Cuando ante el cáncer hacemos lo que hacemos, conviene ser prudentes si uno lee un trabajo (un meta-análisis) que concluye que las intervenciones espirituales, religiosas y otras, ayudan al bienestar de los pacientes con cáncer
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25158666?dopt=Abstract

No pasa nada porque los pacientes con cáncer reciban ayuda espiritual, nadie tiene derecho a criticar nada ni a mofarse de nada.

Porque lo cuarto, ante este estado de medicina científica sin ciencia, es respetar la dignidad de los pacientes. Habría que hacerlo siempre, pero siendo tan ignorantes es todavía más importante. La dignidad de los pacientes exige el respeto a sus creencias y valores, que se suelen ignorar en los “Comités de Tumores” en que se deciden los tratamientos a aplicar.

Por último, dichos valores y creencias de los pacientes nos llevan al amplio mundo de la pseudociencias, lo que llamamos medicinas alternativas y complementarias. Se puede pedir a los que las practican que 1/ no prometan milagros (por ejemplo, nadie puede prometer la juventud eterna), 2/ sean prudentes con los signos de alarmas que sugieren complicaciones (por ejemplo, diplopía en un dolor de cabeza) y 3/ no sean puramente comerciantes que quieran enriquecerse a costa del sufrimiento de los pacientes.

Por cierto, justo es eso lo que habría que pedir a la medicina científica.

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Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España) jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

 

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Fuente: http://www.almodovarjara.com/la-corrupcion-sanitaria-que-denigra-la-medicina/

La corrupción sanitaria que denigra la Medicina

Por el

El Gobierno de Estados Unidos está tomándose en serio el asunto de los pagos a médicos por parte de laboratorios farmacéuticos. Durante los últimos años se han desarrollados diferentes normas para mejorar la transparencia en estas omnipresentes relaciones. Cuenta la revista Newsweek que a partir de septiembre se harán públicos parte de esos datos.

Las relaciones financieras entre compañías de servicios sanitarios y médicos está a la orden del día, son cotidianas y provocan que la formación, la investigación y la atención médica se distorsionen. En nuestro país hace unos años que profesionales sanitarios crearon la Platafoma No Gracias por la ética y la transparencia.

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El Código Penal o la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios prohíben expresamente este tipo de “atenciones” pero las administraciones públicas parecen mirar para otro lado y han delegado la formación de los médicos en los laboratorios, lo que representa un claro conflicto de interés.

Cada vez más, los gobiernos toman cartas en el asunto y como os contamos hace poco empresas como GlaxoSmtihKline son investigadas por sobornos a médicos en varios países del mundo.

Para justificar las normas sobre transparencia Newsweek escoge uno de los escándalos medicamentosos más desgraciados de la historia, el del fármaco para la artritis Vioxx:

La moraleja de Vioxx muestra cómo el enredo de las grandes empresas farmacéuticas y la investigación puede conducir a un desastre de salud pública“.

En efecto, Vioxx fue aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos (la FDA) comoanalgésico en 1999 pero poco después se supo el fármaco tiene efectos secundarios catastróficos. Según la FDA, entre 38.000 y 140.000 pacientes tuvieron ataques al corazón y derrames cerebrales inducidos por Vioxx y entre el 30 y el 40% de esas personas murieron.

Después de ello el laboratorio productor, Merck, retiró el medicamento del mercado. En Estados Unidos no es como por ejemplo en España y el Departamento de Justicia presentó cargos contra la farmacéutica alegando que promovió ilegalmente un fármaco mal etiquetado porengañar al gobierno sobre su perfil de seguridad.

Merck se declaró culpable y dio al gobierno 950 millones de dólares para resolver el asunto de manera “amistosa”. El laboratorio también enfrentó una demanda colectiva de sus víctimas y hubo de desembolsar otros 5.000 mil millones a los demandantes. Una suma tan grande, como destaca Newsweek no melló el balance final de la empresa. Merck registró más de 11.000 millones en ventas de Vioxx desde mediados de 1999 hasta septiembre de 2004.

Y aquí es cuando llega la importancia de atajar los conflictos de interés:

Michael Weinblatt del Hospital Brigham and Women’s de Boston, quien dirigió el estudio Vioxx Gastrointestinal Outcomes Research (VIGOR), desempeñó un papel clave en la tragedia. Los primeros resultados del estudio VIGOR encontraron que el doble de los pacientes que tomaban Vioxx tenían problemas de corazón o murieron, en comparación con los pacientes de control. Pero Weinblatt decidió NO investigar el asunto y la droga fue sacada así al mercado”.

Este hombre era consultor de Merck y poseía acciones de la compañía.

Para acabar con el problema de los sobornos a médicos y los intentos de “comprar” sus recetas mediante regalos, viajes, acciones de la compañía, etc, están muy bien las leyes de transparencia. Pero también hay que cumplir la ley y sobre todo las administraciones públicas han de retomar su papel en la formación de sus empleados. Lo demás, que quede en manos de las fiscalías que, como hemos escrito en ocasiones han de actuar de oficio.

 

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Publicado en LewRockwell.com - http://www.lewrockwell.com/2014/05/donald-w-miller-jr-md/hiv-is-harmless/

(Traducción: Superando el sida)

Autor: Donald W. Miller, Jr. – MD

15 de mayo de 2014

                                                  FALACIAS DE LA MEDICINA MODERNA: EL VIH/SIDA

Dr. Donald W. Miller

15 de mayo 2014

La medicina moderna ha generado grandes cosas, como la cirugía a corazón abierto y los trasplantes de córnea, pero también perjudica a la gente cuando los que la practican siguen directrices de tratamiento basadas en teorías falaces. Mi nieto se puso gravemente enfermo a los dos años de edad, cuando su corazón y riñones empezaron a fallar. Los estudios dijeron que tenía un arco aórtico infradesarrollado, denominado exactamente como hipoplasia del arco transversal de la aorta, que restringía el flujo sanguíneo en casi todo su cuerpo. Lo operó un cirujano colega mío de la Universidad de Washington, que puso a esta criatura de 10 libras de peso en la máquina de corazón-pulmón artificial, llevándolo a baja temperatura para a continuación drenarle la sangre. Con la máquina apagada y sin sangre circulando por el cuerpo durante 10 minutos –para ‘obscurecer’ lo que necesitaba hacer, el cirujano alargó el arco aórtico poniéndolo un parche pericárdico. Hoy, tres años después, este afortunado niño está sano, activo y se desarrolla con normalidad.

9288825491?profile=originalPor el contrario, para una persona que haya dado positivo a un test de VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), como puede suceder cuando un socialmente concienciado ciudadano se presenta voluntario a donar sangre y se descubre que ‘es VIH positivo’, el resultado médico será totalmente diferente. Con el resultado de este test en la mano, el médico empujará a este estupefacto individuo hacia una madriguera de conejos dentro de un mundo médico alternativo, festoneado con acrónimos como CD4, ART, HIV RNA, HIV Ag/Ab, NRTI, NNRTI, PI, INSTI, PrEP y P4P4P; un mundo adherido a los tratamientos establecidos en las 285 páginas de Directrices para el Uso de Agentes Antirretrovirales en Adultos y Adolescentes Infectados con el VIH-1. (1)

Siguiendo las directrices publicadas por el gobierno, el médico pondrá a este donante de sangre, sano, a tratamiento con terapia antirretroviral (ART), incluso si su conteo de CD4 (el número de células linfocitarias CD4-T por milímetro cúbico de sangre –una medida de inmunidad) es normal (>500). En las últimas dos décadas el tratamiento estándar para tratar la ‘infección por VIH’ consiste en un protocolo de tres medicamentos –‘dos nukes más un tercero’. Los ‘nukes’ son nucleósidos inhibidores de la transcriptasa inversa (NRTI),  destructores de la cadena de ADN, como el AZT. El ‘tercer medicamento’ un no-NRTI, un inhibidor de la proteasa, o un inhibidor de la cadena de transferencia de la integrasa (INSTI). (2)

Estos medicamentos antirretrovirales son tóxicos. Su uso prolongado puede causar enfermedad cardiovascular, daño hepático, envejecimiento prematuro (debido al daño a las mitoconcrias), acidosis láctica, cálculos biliares (especialmente con los inhibidores de la proteasa), disfunción cognitiva y cáncer. La mayoría de la gente que los toma experimenta desagradables efectos secundarios como náuseas, vómitos y diarrea. El AZT (retrovir), el más poderoso “nuke” del arsenal antirretroviral, ha matado en realidad a unas 150.000 personas ‘VIH-positivo’ desde que se empezó a usar, en 1987, hasta que se paró, a mediados de la década de 1990.(3) Cuando una persona VIH-positivo a tratamiento de largo plazo con antirretrovirales, desarrolla una enfermedad cardiovascular o cáncer, los médicos le echan la culpa al virus por ayudar a causar estas enfermedades. Sin embargo, la evidencia sustancial está de parte de la conclusión opuesta: es el mismo tratamiento antirretroviral el que causa cáncer, daño hepático, enfermedades cardiovasculares y otras en estos pacientes. En ellos se dan enfermedades iatrogénicas . (Iatro significa médico en griego y iatrogénico es el sutil término que le gusta usar a la profesión médica cuando se trata de admitir que el tratamiento prescrito por un médico, o su procedimiento diagnóstico, es el causante de la enfermedad en cuestión.)

Las autoridades médicas aseguran que el VIH causa SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), con su constelación de 26 enfermedades. Para cimentar esta verdad en la mente del público, el virus de la inmunodeficiencia humana ya no se llama ‘VIH’,  a secas. Ahora se le denomina “VIH/SIDA”. Si la teoría VIH del SIDA es verdad, un régimen de tres medicamentos antirretrovirales sería el tratamiento correcto para una persona VIH-positivo, incluso con sus efectos secundarios y toxicidad. De hecho, un nuevo avance en el tratamiento del VIH llamado profilaxis pre-exposición (PrEP), promueve una cobertura universal con medicamentos antirretrovirales para prevenir las infecciones con VIH, basado en el principio de que “tratamiento es prevención”. Sin embargo, dados sus desagradables efectos secundarios, la gente deja de tomar sus antirretrovirales. Una respuesta para esto en el mundo del tratamiento VIH, es lo que se conoce por su acrónimo P4P4P (pay for performance for patients). Con el P4P4P, actualmente en estudio, se les da a los pacientes un incentivo económico para animarlos a que tomen su tratamiento. (2)

Saliendo de este mundo y examinando la teoría VIH del SIDA con una mente abierta, se ve que esta teoría tiene numerosos fallos.

Entre ellos, una característica clave en la teoría VIH/SIDA es que el virus se transmite sexualmente. Resulta, sin embargo, que lo hace únicamente en 1 de 1.000 contactos sexuales sin protección. Las prostitutas no producen un “VIH-positivo”, a pesar de su tipo de trabajo, en la medida en que se mantengan alejadas de las drogas. Uno de cada 275 americanos es “VIH-positivo”. Por lo tanto, con esta prevalencia del VIH entre la población, la media de ciudadanos USA que no están actualmente infectados necesitaría tener 275.000 “contactos sexuales” aleatorios y sin protección para contraer el VIH.

De acuerdo con la teoría, el VIH causa inmunodeficiencia al matar a las células T linfocitarias (un tipo de célula blanca sanguínea que juega un papel clave en la inmunidad mediada por células). Pero las células T cultivadas en tubos de ensayo infectados con VIH no se mueren. Crecen muy bien y producen grandes cantidades del virus que los laboratorios usan para detectar anticuerpos VIH en la sangre de una persona. Este virus infecta menos de 1 de cada 500 células T del cuerpo, por lo que es difícil de encontrar. El test VIH detecta anticuerpos al VIH, no el virus mismo. Por ésta y otras razones hay una creciente cantidad de pruebas que demuestran que la teoría VIH del SIDA es insostenible.

Un test VIH positivo no significa necesariamente que uno esté infectado con este virus. La vacuna de la hepatitis B y la de la gripe no son sino dos de unas70 condiciones que no-constituyen-amenaza-para-la-salud, que pueden causar un resultado falso positivo en el test de VIH. Un test positivo puede simplemente indicar que el sistema inmune se ha dañado, por cualquier motivo, como por ejemplo por malnutrición o por el uso de drogas recreativas.

Henry Bauer, Profesor Emérito de Química y Estudios de la Ciencia, antiguo Dean del College of Arts and Sciences at Virginia Tech, presenta una refutación concisamente razonada de la teoría del VIH/SIDA en un trabajo online de 28 páginas, titulado  “The Case Against HIV”, con 51 páginas de referencias (896). Actualizada continuamente. (3) Un artículo clásico sobre el SIDA es “Bases Químicas de las Diferentes Epidemias de SIDA: Drogas Recreativas, Quimioterapia Anti-Viral y Desnutrición” (The Chemical Bases of the Various AIDS Epidemics: Recreational Drugas, Anti-viral Chemotherapy, and Malnutrition”) de Peter Duesberg, Claus Koehnlein y David Rasnick, publicada en el Journal of Biosciences en 2003. (4) Libros que recomiento leer sobre este tema se relacionan más abajo, en la “Lista de Lectura”.

En 40 años como cirujano cardíaco y después de practicar unas 7.000 operaciones a corazón abierto, he usado una gran cantidad de sangre procedente del banco de sangre. Retirado hace poco, me he apuntado en la Cruz Roja para donar sangre cada dos meses. En el caso improbable de que resultara “VIH-positivo” en el test, nunca dejaría que nadie me empujara dentro de la madriguera del VIH/SIDA. De ninguna manera. Sabiendo, más allá de toda duda razonable, que la teoría del VIH es falaz y que el VIH no causa SIDA, nunca consentiría ser “tratado” con medicamentos antirretrovirales.

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El VIH es un virus-pasajero. Es un inofensivo autoestopista que se apuntó al viaje. El tratamiento antirretroviral hace daño a la gente. Adhiriéndose a la teoría errónea de que el VIH causa SIDA, los miles de millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos gasta anualmente en programas VIH/SIDA e investigación (29.7 mil millones de dólares para el año fiscal 2014) no son más que un derroche de dinero. Despluma al contribuyente y enriquece a las empresas de medicamentos que hacen los antirretrovirales, y al “establishment” médico del VIH/SIDA. El coste anual para el tratamiento del VIH oscila entre 25.000-30.000 dólares por paciente, de los cuales entre el 67-70% se gastan en medicamentos antirretrovirales. (2)

El Dr. Ignaz Semmelweis (1818-1865), llamado el “salvador de las madres”, se empeñó en reducir la alta incidencia de mortalidad materna, producida por septicemia puerperal, consiguiendo que sus colegas se lavaran las manos, especialmente al salir del laboratorio de autopsias, antes de atender el parto. Defendió esta práctica antes de que se conociera la importancia de la antisepsia. La comunidad médica de entonces se sintió agraviada, rechazó su consejo y él sufrió el desprecio. Decirle a los médicos del VIH/SIDA que deberían parar de dar antirretrovirales a sus pacientes “VIH-POSITIVO” y que esto les permitiría llevar una vida más sana, es como decirle a los médicos del siglo XIX que, con que únicamente se lavaran las manos antes de atender un parto, la mortalidad materna caería sustancialmente (de más de un 10% sin lavado de manos, a menos del 1%, lavándolas).

El Ignaz Semmelweis del VIH/SIDA es Peter Duesberg (1936-). En 1970 fue loado por definir bioquímicamente el primer oncogene retroviral (junto con su compañero Peter Vogt), en pájaros. Fue una estrella en alza con potencial de premio Nobel en investigación virológica, hasta que publicó un artículo en Science, en 1987, titulado “El VIH No Es la Causa del SIDA” (“HIV is Not the Cause of AIDS). Después se convirtió en un paria para el “establishment” del VIH/SIDA, no obstante siguió realizando su influyente trabajo, tanto en la investigación del SIDA como del cáncer. (Más sobre el Dr. Duesberg en mi artículo en LRC (Lewrockwell) sobre él, titulado “Un Copérnico Contemporáneo: Peter H. Duesberg” (“A Modern-Day Copernicus: Peter H. Duesberg.” (6)

Llegará un momento que el “establishment” del VIH/SIDA ya no podrá ser capaz de tapar el hecho de que la teoría VIH está equivocada. Kary Mullis, ganador del Premio Nobel por inventar la reacción en cadena de la polimerasa, usada para medir la “carga viral de VIH”, lo dice así: “Dentro de unos años, la gente verá nuestra aceptación de la teoría VIH del SIDA tan estúpida como vemos nosotros ahora a los que excomulgaron a Galileo”. Y la profesión médica mirará al pasado, lamentándose de haber prescrito medicamentos antirretrovirales tóxicos a la gente que era “HIV-positivo”.

(Seguirán más falacias de la medicina moderna)

Nota de Superando El SIDA: Las REFERENCIAS y la LISTA DE LECTURA en internet:

http://www.lewrockwell.com/2014/05/donald-w-miller-jr-md/hiv-is-harmless/

 

 

 

 

 

 

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Fuente: http://www.migueljara.com/2013/11/27/medicina-sin-limites-un-peligro-para-poblacion-medicos-administracion-industrias/#!

27 de noviembre de 2013 Enfermedades Medicalización Medicina4 Comentarios

La Medicina se basa en los “sanadores”, profesionales que ayudan al hombre a enfrentarse al sufrimiento, el dolor y la muerte. A veces los “sanadores” se exceden y se convierten en “curanderos” que prometen casi milagros. Cabe hacer negocio con estas promesas milagrosas y entonces los médicos devienen en “comerciantes”.

Por otra parte, la sociedad espera demasiado de la ciencia y de la medicina. Y cuando lo consigue muchas veces obtiene lo que no quiere. Buen ejemplo es el de Midas, al que Dionisio le concedió su deseo de transformar en oro todo lo que tocase. Por ello en Medicina es necesaria la sensatez, la humildad y la piedad, para poder ofrecer lo mejor sin hacer daño.

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Como explica el médico y colaborador habitual de este blog, Juan Gérvas:

La “Medicina sin Límites” produce daños sin límite a los pacientes, familias, comunidades, profesionales y sociedad. La Medicina puede ofrecer mucho, desde prevenir a curar, desde consolar y ayudar a bien morir, desde eliminar dolores a acompañar en el sufrimiento. Pero en la búsqueda de un imposible (“una píldora para cada mal”) puede hacer mucho daño.

Y de hecho, la Medicina sin Límites es la que predomina, la que se está convirtiendo en un peligro, la que es dañina.

En este texto y conferencia se analiza a fondo la cuestión y algunas soluciones,

 

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Barcelona, 16 al 18 sept 2011

Primer Curso en Barcelona de MEDICINA MITOCONDRIAL

Teoría y Terapia de la Simbiosis Celular - Curso Básico, impartido por el Dr Heinrich Kremer, dirigido a médicos y terapeutas.


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El Dr. Heinrich Kremer ha sentado los principales pilares de la Medicina Mitocondrial, cada vez más presente y relevante en todo tipo de enfoque de tratamiento moderno e integral. Puede decirse básicamente que ésta explica las enfermedades desde un punto de vista completamente nuevo integrando datos actuales de diferentes ramas de la investigación básica, entre ellos, la física cuántica, las geociencias, la bioquímica y la oncología. Su objetivo es reequilibrar los diferentes sistemas polares y así curar las mitocondriopatías existentes.

Así, enfermedades crónicas tales como cardiopatías, alergias, enfermedades autoinmunes, cáncer, síndrome de burn-out, síndrome de déficit de atención, enfermedades neurodegenerativas y psíquicas, etc. se relacionan con un trastorno de la función mitocondrial. Todo ello se halla corroborado además mediante estudios de caso documentados con resultados de laboratorio que se vienen efectuando entre los terapeutas integrados en la Red de Simbiosis Celular.

El objetivo de la Terapia de Simbiosis Celular, según Dr. Kremer, es la regeneración y restablecimiento de la función mitocondrial que, a su vez, redunda en una optimización de todas las funciones celulares. De este modo, es posible tratar con éxito a enfermos crónicos y mejorar a largo plazo notablemente su calidad de vida.

Desde 2003, estamos formando a terapeutas especialistas en Simbiosis Celular, terapia que ha demostrado ser extremadamente efectiva y de fácil aplicación en la práctica. Se combina y complementa además a la perfección con otros enfoques como la Medicina alopática y la Naturopatía.

El objetivo de este Seminario es facilitar de forma sencilla y eficaz a todos los participantes las piezas fundamentales de la Terapia Celular según Dr. Kremer, a fin de que al día siguiente puedan integrar la nueva terapia con buenos resultados en su propia consulta.

 

PONENTES: Dr. Heinrich Kremer. Autor del libro "The Silent Revolution in Cancer and Aids Medicine". Xlibris. 2008. Hace más de 10 años trabaja en el desarrollo de la teoría de la Simbiosis Celular. La investigación básica actual está confirmando todos sus postulados sobre el funcionamiento de las células humanas y el origen de las enfermedades. Dr. Christian Faber. El discípulo más allegado del Dr. Kremer. Desde hace seis años aplica la terapia según la Simbiosis Celular y colabora en su mejora y ulterior desarrollo.

 

Se tratan los siguientes temas:

 Datos actuales publicados que exigen la revisión de la teoría actual de la genética.·

 El doble genoma de la célula eucariota.·

 Nueva teoría de la cadena respiratoria.·

 La doble vida del ATP, el ATP como molécula mensajera.·

 El código cuántico de luz de las células humanas.·

  • · La teoría más integradora y avanzada de cáncer que aúna datos actuales de biología evolutiva, ciencias geológicas y la teoría de la simbiosis celular. Los mundos paralelos de H2S y O2 en nuestras células.
  • · El único concepto básico integrador sobre la función celular que aúna datos desde la física cuántica hasta la metafísica y deduce una terapia racional nueva, no toxica, económica, ecológica y constatada durante ocho años con éxitos documentadas, la Terapia de la Simbiosis Celular.

 Formulas originales Dr. Kremer.·

 Pautas terapéuticas, casos concretos.·

 El test ProImmunM®; alimentación antiinflamatoria.·

 

Se imparten un total de aproximadamente 12:45 horas de ponencias.

  • · El seminario es una introducción a la teoría de la simbiosis celular y sus implicaciones para la terapia como un sistema propio y abre nuevas vías de coterapia.
  • · Existe la posibilidad de presentar por adelantado casos concretos que los terapeutas quieran tratar. Se elegirán los casos más interesantes para este seminario. Los demás casos serán contestados por email después del seminario.

 Los médicos y terapeutas que lo deseen podrán realizar consultas sobre teoría y terapia una vez terminado el seminario.

 

IDIOMA DEL CURSO: Español / Castellano.

HORARIOS ORIENTATIVOS:

Viernes 15:30 Entrega de Documentación

16:00 - 17:30 Ponencia

17:30 - 18:00 Pausa

18:00 - 20:00 Ponencia

Sábado 10.00 - 11.30 Ponencia

11.30 - 12.00 Pausa

12.00 - 14.00 Ponencia 14.00 - 15.30 Pausa

15.30 - 17.00 Ponencia 17.30 - 18.00 Pausa

18.00 - 19.30 Ponencia

Domingo 10.00 - 11.30 Ponencia

11.30 - 11.45 Pausa

11.45 - 13.00 Ponencia/ Despedida/ Debate

El curso se imparte en la sede de Plural 21; Carrer de Cartagena, 230-5º-1ª; 08013 Barcelona. SI REQUIEREN ALOJAMIENTO ROGAMOS DIRÍJANSE A NOSOTROS O CONSULTEN LA LISTA DE HOTELES.

globomed institute ● Paseo Mallorca, 8 - E2 ● 07012 Palma de Mallorca

www.plural-21.org

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Primer Curso en Barcelona de

MEDICINA MITOCONDRIAL

Teoría y Terapia de la Simbiosis Celular - Curso Básico

 

16 al 18 de septiembre de 2011

Según Dr. med. Heinrich Kremer

Dirigido a médicos y terapeutas

 

El Dr. Heinrich Kremer ha sentado los principales pilares de la Medicina Mitocondrial, cada vez más presente y relevante en todo tipo de enfoques de tratamiento modernos e integrales. Puede decirse básicamente que ésta explica las enfermedades desde un punto de vista completamente nuevo integrando datos actuales de diferentes ramas de la investigación básica, entre ellos, la física cuántica, las geociencias, la bioquímica y la oncología. Su objetivo es reequilibrar los diferentes sistemas polares y así curar las mitocondriopatías existentes.

Así, enfermedades crónicas tales como cardiopatías, alergias, enfermedades autoinmunes, cáncer, síndrome de burn-out, síndrome de déficit de atención, enfermedades neurodegenerativas y psíquicas, etc. se relacionan con un trastorno de la función mitocondrial. Todo ello se halla corroborado además mediante estudios de caso documentados con resultados de laboratorio que se vienen efectuando entre los terapeutas integrados en la Red de Simbiosis Celular.

Objetivo de la Terapia de Simbiosis Celular según Dr. Kremer es la regeneración y restablecimiento de la intacta función mitocondrial que, a su vez, redunda en una optimización de todas las funciones celulares. De este modo, es posible tratar con éxito a enfermos crónicos y mejorar a largo plazo notablemente su calidad de vida.

Desde 2003, estamos formando a terapeutas especialistas en Simbiosis Celular, terapia que ha demostrado ser extremadamente efectiva y de fácil aplicación en la práctica. Se combina y complementa además a la perfección con otros enfoques como la Medicina alopática y la Naturopatía.

El objetivo de este Seminario es facilitar de forma sencilla y eficaz a todos los participantes las piezas fundamentales de la Terapia Celular según Dr. Kremer, a fin de que al día siguiente puedan integrar la nueva terapia con buenos resultados en su propia consulta.

 

PONENTES: Dr. Heinrich Kremer. Autor del libro "The Silent Revolution in Cancer and Aids Medicine". Xlibris. 2008. Hace más de 10 años trabaja en el desarrollo de la teoría de la Simbiosis Celular. La investigación básica actual está confirmando todos sus postulados sobre el funcionamiento de las células humanas y el origen de las enfermedades. Dr. Christian Faber. El discípulo más allegado del Dr. Kremer. Desde hace seis años aplica la terapia según la Simbiosis Celular y colabora en su mejora y ulterior desarrollo.

 

Se tratan los siguientes temas:

 Datos actuales publicados que exigen la revisión de la teoría actual de la genética.·

 El doble genoma de la célula eucariota.·

 Nueva teoría de la cadena respiratoria.·

 La doble vida del ATP, el ATP como molécula mensajera.·

 El código cuántico de luz de las células humanas.·

  • · La teoría más integradora y avanzada de cáncer que aúna datos actuales de biología evolutiva, ciencias geológicas y la teoría de la simbiosis celular. Los mundos paralelos de H2S y O2 en nuestras células.
  • · El único concepto básico integrador sobre la función celular que aúna datos desde la física cuántica hasta la metafísica y deduce una terapia racional nueva, no toxica, económica, ecológica y constatada durante ocho años con éxitos documentadas, la Terapia de la Simbiosis Celular.

 Formulas originales Dr. Kremer.·

 Pautas terapéuticas, casos concretos.·

 El test ProImmunM®; alimentación antiinflamatoria.·

 

Se imparten un total de aproximadamente 12:45 horas de ponencias.

  • · El seminario es una introducción a la teoría de la simbiosis celular y sus implicaciones para la terapia como un sistema propio y abre nuevas vías de coterapia.
  • · Existe la posibilidad de presentar por adelantado casos concretos que los terapeutas quieran tratar. Se elegirán los casos más interesantes para este seminario. Los demás casos serán contestados por email después del seminario.

 Los médicos y terapeutas q·ue lo deseen podrán realizar consultas sobre teoría y terapia una vez terminado el seminario.

 

IDIOMA DEL CURSO: Español / Castellano.

HORARIOS ORIENTATIVOS:

Viernes 15:30 Entrega de Documentación

16:00 - 17:30 Ponencia

17:30 - 18:00 Pausa

18:00 - 20:00 Ponencia

Sábado 10.00 - 11.30 Ponencia

11.30 - 12.00 Pausa

12.00 - 14.00 Ponencia 14.00 - 15.30 Pausa

15.30 - 17.00 Ponencia 17.30 - 18.00 Pausa

18.00 - 19.30 Ponencia

Domingo 10.00 - 11.30 Ponencia

11.30 - 11.45 Pausa

11.45 - 13.00 Ponencia/ Despedida/ Debate

 

El curso se imparte en la sede de Plural 21; Carrer de Cartagena, 230-5º-1ª; 08013 Barcelona. SI REQUIEREN ALOJAMIENTO ROGAMOS DIRÍJANSE A NOSOTROS O CONSULTEN LA LISTA DE HOTELES.

globomed institute ● Paseo Mallorca, 8 - E2 ● 07012 Palma de Mallorca

 

www.plural-21.org

 

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Me alegré mucho al encontrar esa entrevista con nuestro Manuel Garrido, en la que habla sobre los orígenes de la Web de Superando, y su funcionamiento, la red que se creó alrededor y a través de ella, la atención y el apoyo a las personas etiquetadas. Además del tema del Sida, obviamente

 

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Jornada sobre los fundamentos de la medicina del dr Hamer, y del dr Kremer, celebrada en la Escola de Salut Can Riereta, el 15 de marzo de 2009. Antonio Tagliati ( investigador independiente ) expone durante 6 horas la visión y conclusiones a las que llegó Hamer, y cómo podemos estar sanos haciendo prevención, conociendo el sistema que somos, la vida celular, y energética de nuestras vidas y de nuestro entorno.

SALUD Y ENFERMEDAD -1- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

SALUD Y ENFERMEDAD -2- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

SALUD Y ENFERMEDAD -3- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

SALUD Y ENFERMEDAD -4- FUNDAMENTOS MEDICINA DR HAMER Y DR KREMER from MIZAR-PETRUS on Vimeo.

Ver también DESMONTANDO EL SIDA- Antonio Tagliati Aquí http://cleanhandss.blogspot.com/2010/01/antonio-tagliati-desmontando-el-sida_01.html
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Dra. Nancy Domínguez, médica disidente argentina

 

 

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Dra. Nancy Domínguez                                          

 

Médica (Universidad Nacional de Buenos Aires), maestranda de Epidemiología, Gestión y Políticas de Salud (Universidad Nacional de Lanús), posgrado de Endocannabinología (Universidad Nacional de La Plata), Terapeuta Floral (Flores del Newen), médica consultora de Rethinking Aids y Superando el sida.

Consultorio de Medicina Holística

30 minutos como mínimo • El precio varía

 

 

Contacto

 

Correo intirunas@gmail.com

 

Tel +34 648667356

 

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